lunes, 18 de julio de 2011

Almagro revisited (segunda parte).

Cuando salimos de cenar, había parado la lluvia y estuvimos haciendo fotos bajo la luz de las farolas. Descubrimos el Barrio Noble, el cual no habíamos visto la vez anterior (no estaba la cosa como para callejear, con el diluvio que caía aquel día de diciembre, ya procuramos meternos dentro de los edificios). Dimos un paseo y volvimos al hotel.

Al día siguiente nos fuimos a las Tablas de Daimiel y estuvimos visitando el parque bajo un intenso sol de finales de mayo. Hacía un calor impresionante, pero los caminos estaban llenos de amapolas y los patitos recién nacidos seguían a sus madres dibujando uves en el agua con sus patas. Nos metimos en unas casetas para observarlos mejor y se nos pasaron las horas.

Llegamos al hotel para ducharnos, descansar un poco y arreglarnos para la función de teatro que íbamos a ver. Tuvimos que hacer un poco de cola para coger buen sitio, pero valió la pena.

Una señora actriz que llena el escenario, mi amiga en un restaurante.

Después de la obra fuimos a cenar y se desató la locura colectiva porque el Barça ganó no recuerdo qué copa. Yo pensaba que en Almagro la gente sería del Madrid, pero se ve que no. O, por lo menos, mucha gente es del Barça. Doy fé. Hubo cohetes, coches pitando... de todo. Para relajarnos acabamos en un bar tomando un mojito, que había sido un día muy estresante.


Llegó el domingo, y con él la vuelta, no sin antes volver a pasear por las calles de Almagro, un lugar que me encanta y al que creo que volveré. Y, para aprovechar bien el día, fuimos a Villanueva de los infantes y las Lagunas de Ruidera antes de volver a casa.

3 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

¡Las lagunas de Ruidera! ¡Cómo me recuerda a mi adorado Quijo! Almagro merece más que una visita, es precioso. Besotes, M.

Asun dijo...

Queda apuntado Almagro y alrededores para una futura visita.

Besos

amelche dijo...

MERCHE: Sí, había una cueva que sale en el Quijote, pero ya no nos dio tiempo a ir a verla. Un abrazo.


ASUN: Vale la pena, de verdad. Pero no vayas en diciembre, por si vuelve a llover tanto. :-)