La semana pasada vi en la filmoteca La buena nueva, una película sobre la guerra civil española, pero desde un ángulo distinto. El protagonista es un joven cura que cree en su profesión y en su fe y no le cuadra que, los que se supone que son "los suyos", se dediquen a matar, chantajear y amenazar a los contrarios, por mucho que estén en guerra con ellos. Le parece que eso no es cristiano, es totalmente injusto, y por eso se dedica a ayudar a los represaliados, lo cual, por supuesto, provoca que "los suyos" no entiendan nada y quieran matarlo, a pesar de ser sacerdote.
Sin embargo, él lucha hasta el final de la guerra por mantener sus ideas religiosas y sus convicciones e, incluso, llega a enfrentarse con el obispo y le dice que, si ser parte de la Iglesia es estar a favor de todos los desmanes que él ha visto en el pueblo, no quiere pertenecer a ella. Es una película buenísima, como las de antes.