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viernes, 21 de marzo de 2014

Un sábado en Londres.

St. Paul's Cathedral con autobús y todo, foto para mi sobrino.
El sábado cada una queríamos hacer una cosa diferente, por eso quedamos a mediodía en Candem Town. Yo me fui a St. Paul's Cathedral, abrían a las 8'30 a.m. según había leído en su página web y ya llevaba la entrada comprada por internet para no tener que hacer cola. Pero tan pronto me fui, que al llegar justo a las 8'30 me dijo la vigilante de la puerta que aún faltaba un rato para abrir porque estaban haciendo una misa. No es verdad eso de que: "a quién madruga, Dios le ayuda", ¡ja, ja! Será que no por mucho madrugar, amanece más temprano.
El caso es que me fui a dar una vuelta por los alrededores y estuve haciendo fotos como esta hasta que llegó la hora de entrar. Fui casi la primera, había sólo dos o tres turistas más, un lujo. St. Paul's casi para mí sola, aunque luego se fue llenando, claro. Como la audioguía está incluida en la entrada, no me hicieron falta las audioguías que llevaba en el mp3. (Si os hacen falta algún día, están  en español aquí aquí y en inglés aquí, son páginas muy buenas con mucha información, en la segunda incluso vídeos, mapas...) Fui a mi ritmo por todos los rincones de la catedral y disfruté de la visita. Me imaginé el miedo que pasarían los voluntarios en la II Guerra Mundial vigilando por las noches para apagar las bombas incendiarias en caso de ataque, allí en la cúpula, por las escaleras angostas, a oscuras para que no los vieran los aviones enemigos y oyendo el zumbido de los motores sobrevolando la ciudad. A pesar de todo, yo también habría sido voluntaria nocturna, con tal de salvar esa maravilla para generaciones futuras.

A las once y pico me fui a Candem Town en metro y me encontré con unas españolas veinteañeras, estaba Londres lleno de españoles, supongo que suele ser habitual. Hasta entonces había ido en metro con Pilar y no me había fijado mucho, ahí tuve que espabilar yo sola y la verdad es que me pareció un poco lioso respecto a otros metros que conozco. Y eso que he estado en los de Praga y Budapest sin entender palabra de los cartelitos y de los nombres de las estaciones... El caso es que llegué a Candem y ya había bastante gente, aunque luego ya era agobiante estar allí. Me di una vuelta por las tiendas y le compré a mi sobrino un autobús de dos pisos y un mini que le encantaron, sobre todo el autobús, porque no sabía que hubiera autobuses de dos pisos. El otro día me pidió que le dibujara uno, pero con la barra para agarrarse los pasajeros, como el que yo le traje.

Cuando llegó la hora a la que habíamos quedado, fui a la estación de metro a recoger a mis compañeras de viaje, nos fuimos a ver los puestecitos y a comer a un restaurante cerca del canal. Luego seguimos curioseando por allí y, cuando decidimos volver, había tal cola y tanta gente se agolpaba en la estación de metro, que lo cerraron y nos tuvimos que ir andando a la anterior. Llegamos al centro de Londres y nos encontramos con hombres vestidos con camisetas de fútbol a rayas rojas y blancas pegando gritos medio borrachos (llevarían ya horas empinando el codo). No sé quién ganó, pero aquello empeoraba por momentos. Dimos una vuelta por Covent Garden y, cuando decidimos volver al albergue, la estación de metro que queríamos usar también estaba cerrada por el gentío que había y nos tocó otro paseíto hasta la siguiente.

Por fin llegamos a nuestro barrio, que estaba mucho más tranquilo, y preparamos la maleta para volver al día siguiente. Pilar y A. decidieron comprar algo en un supermercado y cenar en el albergue, pero C. y yo le echamos el ojo a una pizzería italiana y nos fuimos a cenar allí. Estaba también llena, así que, nos fuimos a dar un paseo hasta la estación de St. Pancras para conseguir un horario de trenes a fin de saber cuál teníamos que coger al día siguiente y volvimos a la pizzería, que ya se había vaciado un poco y tenía mesas libres. Al final, se nos hicieron las tantas y cuando llegamos Pilar y A. ya se habían acostado.

El domingo fue para despedirse y volver a casa. Como se me olvidó la tarjeta de crédito en España, llevaba sólo dinero en efectivo y cambié allí euros a libras porque me temía que me iba a quedar sin dinero. Total, que luego me sobró y me dediqué a hacer unas últimas compras en el Duty Free del aeropuerto. Londres sin tarjeta de crédito (en mi caso) y sin móvil en el caso de Pilar. No sé si en vez de un London Feminist Journey fue un Victorian London, porque tiene su mérito en estos tiempos que corren viajar sin esos dos elementos que se han vuelto imprescindibles en nuestra vida cotidiana.
                                   

viernes, 14 de marzo de 2014

London Feminist Journey 2.

Mi amiga Pilar organizó un viaje feminista a Londres en noviembre del año pasado, aunque luego no pudo ir debido a problemas familiares. ¿Por qué un viaje feminista? Porque eran todas mujeres, feministas, y porque Pilar hizo su tesis doctoral sobre las primeras mujeres doctoras en G. Bretaña. El caso es que, como el primer viaje se había tenido que realizar sin ella, le propuse hacer una segunda parte en febrero. Coincidió que ella y un par de amigas tenían unos días libres y yo también, así que, desde Málaga y Elche viajamos a Londres para encontrarnos.

La tarde en que llegué, tras varias peripecias, nos fuimos a dar un largo paseo que nos llevó al otro lado del río. Nos pusimos a andar y acabamos en la Feminist Library, donde conocimos a unos voluntarios muy majos (sí, había hombres en la biblioteca feminista, vimos a dos y a una mujer). Al salir cogimos el metro y nos fuimos al centro, donde reparamos fuerzas con una buena sopa en la cafetería de St. Martin in the Fields antes de seguir paseando por Trafalgar Square, Picadilly, Chinatown y Covent Garden.

Al día siguiente, nos fuimos a ver una exposición dedicada a Elizabeth Garrett Anderson, la primera mujer doctora en Gran Bretaña. Siguiendo las huellas de las primeras pioneras, fuimos paseando por el centro y viendo estatuas dedicadas a mujeres que lucharon por nuestra libertad y nuestros derechos, para que ahora podamos tener un trabajo digno, independencia, dinero para viajar a Londres y celebrarlo con ellas. Intentamos oír la voz de Virgina Woolf en la British Library, pero esa sala estaba temporalmente cerrada y no pudimos, habrá que volver.

Por la tarde fuimos al Museo de Londres, que es muy didáctico e interesante y tiene mucho que ver con el libro que recomendé en el post anterior, ya que el autor buscó allí fuentes de inspiración. Además, dedicó la novela a los conservadores del museo, por la ayuda prestada. Allí, entre otras muchas cosas, vimos una exposición sobre las primeras sufragistas, que pedían el voto para las mujeres mayores de 30 años, y no lo consiguieron hasta 1918.

Antes de acabar un día tan ajetreado en un pequeño restaurante cerca del albergue donde nos alojábamos, aún tuvimos tiempo de visitar la National Gallery, que cerraba ese día a las 9 pm. Para mí fue interesante ver in situ tantos cuadros que había visto en imágenes, al igual que otros muchos lugares de Londres que sólo había visto en fotos y películas. Fue un viaje especial, pero me quedé con ganas de más porque fue bastante corto.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Cantabria infinita.

Hemos recorrido tres mil kilómetros por la meseta, la montaña y la costa. Hemos visto cuevas con estalactitas y estalagmitas, con dibujos prehistóricos o que fueron refugios de la guerra civil. Hemos visto valles con ríos y rías que dan al mar. Hemos visitado palacios, casas de indianos, molinos de río y de las mareas, iglesias, ermitas, colegiatas, una catedral y hasta un monasterio. Hemos estado en playas preciosas sin bañarnos porque teníamos frío y hemos hecho picnics con mesa y todo.

Picos de Europa.

También hemos comido muy bien y hemos conocido a gente muy amable. Nos hemos perdido con los mapas y nos hemos encontrado. Hemos bebido sidra y devorado sobaos pasiegos.

San Vicente de la Barquera.

Nos hemos alojado en casas preciosas y hemos visto varias puestas de sol. Hemos estado en contacto con la naturaleza, hemos visto muchos animales y hemos hecho senderismo. Hemos cargado el coche hasta los topes con el equipaje, regalos y comida para la vuelta.

Picos de Europa.

Pero, lo más importante de todo, es que hemos sido felices, nos hemos relajado y hemos salido de la rutina. Así que, gracias por acompañarme.

sábado, 16 de febrero de 2013

Cool Food Valencia.

Como hay mucha gente en paro, algunos valientes emprendedores se animan a impulsar sus propios negocios, por ejemplo, mi amiga Adela. Junto con su hijo y una compañera de carrera han decidido montar una empresa que se encarga de organizar cursos de cocina en inglés, visitas a las bodegas locales y excursiones por los alrededores. Desde aquí les deseamos mucho éxito en esta nueva aventura empresarial. Os dejo con su página web y un vídeo de la zona de Valencia donde viven, que es preciosa:
coolfood Valencia from Coolfood Valencia on Vimeo.

Contacto:  www.coolfoodvalencia.com/

Y esta entrañable canción de Obrint Pas dice así: 

"Al país de l'olivera
hi ha un riu de paper
unes galtes color terra
i un somriure d'argent
al país de les riberes
hi ha un canyar sota els estels
i un mural de fulles seques
a l'ombra d'un taronger

Al país de l'olivera

Al país que dorm a l'era
hi ha polsim de fruites velles
bicicletes entre sèquies
arracades de cireres
al país de les teulades
hi ha besos d'aigua llimó
arrapades a les cames
parotets a dins del cor
Al país que dorm a l'era

Al país de la infantesa
hi ha il·lusions a les palpentes
somnis dibuixats a l'aire
promeses a les orelles
Al país que jo ara enyore
hi guarde un tresor secret
un lligam que mai no es trenca
un amor que mai no es perd.

Al país de cases blanques
hi ha pins banyats en sal
margallons entre baladres
peus descalços dins el mar
al país de les marines
hi ha un sol roig a les vesprades
catxirulos a les platges
i uns dits pentinant onades
Al país de cases blanques

Al país de les rialles
hi ha raïm a les porxades
ametles i olives negres
un arròs fet amb costelles
al país de les costeres
hi ha llaüts i guitarrons
i la veu de les rondalles
pessigant les emocions

Al país de les rialles

Al país de la infantesa
hi ha il·lusions a les palpentes
somnis dibuixats a l'aire
promeses a les orelles
Al país que jo ara enyore
hi guarde un tresor secret
un lligam que mai no es trenca
un amor que mai no es perd."

jueves, 3 de mayo de 2007

La cruz de mayo.

Como es sabido, hoy se celebran en muchos pueblos de España fiestas de las cruces de mayo. Desde que en diciembre estuve de viaje por tierras murcianas me quedé con ganas de ver las de Caravaca de la Cruz, a ver si el año que viene puede ser. Como podéis ver en la foto, la peculiaridad de esta cruz es que tiene dos brazos, siendo el más pequeño lo que correspondería a la inscripción "INRI" en las cruces de un sólo brazo.
Cuenta la leyenda que en el castillo que había donde hoy en día se ubica el santuario donde se guarda la cruz (foto de abajo) había unos prisioneros cristianos y el rey musulmán, de visita en el castillo, se puso a hablar con ellos. Preguntó a cada uno en qué trabajaba y se lo fueron contando. De repente, llegó a un sacerdote que le dijo que él tenía el mejor oficio del mundo. Así que el rey, intrigado, siguió preguntándole cosas de su oficio y el cura le fue explicando todo. Al final, el rey le pidió que dijera misa, para ver él cómo era eso, y el sacerdote de contestó que con mucho gusto y se puso a preparar todo para oficiar la misa.
Cuando ya estaba todo listo, el sacerdote se dio cuenta de que le faltaba lo esencial: una cruz. Y estaba ya a punto de desistir cuando dos ángeles bajaron del cielo y le trajeron la cruz que hoy veneran en Caravaca. Así que, todos los musulmanes, al ver el milagro, se convirtieron al cristianismo.



Ayer era el día de los caballos del vino (ver enlace), en el que cuatro hombres corren con un caballo engalanado con preciosos bordados. Dicen que esta fiesta conmemora el hecho de que, estando sitiado el castillo, unos caballeros templarios consiguieron escapar en busca de agua, ya que se estaban quedando sin reservas. No pudieron encontrarla, pero volvieron corriendo con vino para aliviar la sed de sus compañeros. Para que veáis el ambiente de la fiesta, os pongo un vídeo un poco más abajo.
Hoy empiezan los desfiles de Moros y cristianos y las fiestas duran hasta el sábado, así que, los que podáis ir, aprovechad.








Enlaces:


Programa de fiestas

La cruz de Caravaca

Historia de Caravaca

Pág web oficial del Ayuntamiento de Caravaca

Los caballos del vino


Fotos de Alberto E.

domingo, 22 de abril de 2007

Paraísos.

Anaví me invita en este post a que me siga una cadena que están haciendo por ser hoy el día internacional de la Tierra. Según Mari Luz las reglas son las siguientes: "Primero debes poner el título del post en tu blog: “Mí paraíso natural” y a continuación describir algún lugar que hayas llegado a conocer donde te sentiste en gran contacto con la naturaleza, y como cambió tu actitud hacia la vida. Es altamente recomendable que pongas una imagen del lugar. Después pásalo a cinco personas, dejando sus respectivos links en tu blog y el respectivo comentario en el blog de cada uno diciendo “Te he elegido para este meme” o algo parecido."

Para mí, hay muchos lugares que podría nombrar, pero, por muchas razones me quedo con Irlanda, que me hizo madurar y descubrir muchas cosas en mi juventud. No podría hablar de un sitio concreto de Irlanda, sino de muchos. Como este punto de la costa de Donegal a donde nos llevó Eleanor a su sobrina canadiense, su marido, al perro (Eleanor jamás sale de casa sin sus perros) y a mí en un día de noviembre de 2002:




O el pueblo de Newcastle donde di clases de español en el curso 97-98, en un día de mayo de 1998, cuando la marea estaba baja y las Mourne Mountains seguían su camino hacia el mar, como siempre:




Y, cómo no, esa tarde de agosto de 2006 en algún lugar de Co. Cork, en Seven Heads, donde me llevó Anaví. Esa tarde en que empezamos a reírnos por todo, nos lo pasamos tan bien y rompimos el hielo totalmente, en que empecé a sentirme viva otra vez tras varios meses bastante desastrosos, en que me prometí a mí misma que iba a ir al médico a ver qué me pasaba (y aún me estoy recuperando de la operación) y que me alegré de estar viva. La promesa, al meter la mano en el agua, fue volver a ser feliz. Porque esa tarde de agosto no sólo se me quedó una marca en los deportivos de la lejía donde las metió Anaví para limpiarlas, sino que también se me quedó grabada en el alma.





En fin, quién quiera seguir la cadena en su blog, que lo haga. ¿Cinco voluntarios?

Y, para predicar con el ejemplo, hay que reciclar.

Reciclaje de cartuchos de tinta de la impresora: http://www.plantatuarbol.com/


Reciclaje de teléfonos móviles: http://www.donatumovil.org/

jueves, 4 de enero de 2007

Sigue el viaje.

Capítulo anterior.

Al día siguiente nos fuimos a buscar el pantano del Cenajo. Y nos perdimos mil veces, preguntamos a labriegos y cazadores, llegamos hasta tierras manchegas, subimos, bajamos, nos metimos por caminos de tierra sin asfaltar... Y no había forma de encontrarlo. Al final ya, decidimos marcharnos y, en el camino de vuelta, vimos otra indicación y allá que nos metimos. Seguimos, seguimos y seguimos y parecía que jamás lo íbamos a encontrar. Así que dimos la vuelta otra vez y, entonces, al volver a pasar por donde veníamos, vimos una indicación, con las letras borradas totalmente, y por ahí giramos. Por fin, llegamos a la presa, pero era un día de muchísimo viento y habían cortado (o se habían roto) ramas de los árboles, que nos impedían parcialmente el camino, había que ir sorteándolas, y en un punto hubo que bajarse a empujarlas para apartarlas de la carretera, a pesar de lo cual, me rayaron el coche. En fin, cicatrices de guerra, qué le vamos a hacer.



Embalse del Cenajo. (c) Alberto Escribano.


Como veis, menudo rollo soltaban en tiempos de Franco para inaugurar un pantano... Y luego, para que no llueva y esté como se aprecia en la primera imagen. Mientras Alberto se dedicaba a hacer fotos, yo me metí en el coche, porque estaba helada de frío y el viento me molestaba mucho. Se ve que no tengo madera de exploradora.

A continuación, nos dirigimos a Calasparra a comernos un arroz, ya que tienen muy buena fama. Nos sacaron una paella gigante que nos costó acabar y después fuimos a dar una vuelta por el pueblo. Aprovechando que había una boda y la iglesia estaba abierta, allá que nos colamos y estuvimos hablando con dos señores que allí había. Justo cuando íbamos a salir, entraban los novios y los familiares acompañándolos, con lo cual, nos apartamos a un lado para dejarlos pasar y todo el mundo nos miró como pensando: "¿Estos de dónde han salido?" Antes de que empezara la ceremonia y, una vez que habían entrado ya los novios, nos marchamos a seguir la visita turística.



Calasparra. (c) Alberto Escribano.


Al regresar a Caravaca nos encontramos con un mercadillo medieval, como veis en la siguiente foto de la plaza del ayuntamiento. Y después subimos hasta el santuario de la vera cruz y, aunque el museo estaba ya cerrando, pudimos contemplar la famosa cruz, de la cual hablaré en el próximo post.



Caravaca. (c) Alberto Escribano.



Panorámica de la ciudad al anochecer.

El año pasado por estas fechas: Braille y Poesía.

sábado, 30 de diciembre de 2006

Viaje por tierras murcianas.

Foto 1: Mula. (c) A. Escribano.

Me quedó pendiente hace unas semanas contar mi viaje y, ahora que ya han pasado las evaluaciones y estoy más relajada, voy a retomar el tema. El primer día fuimos a Mula, comimos en Cehegín y luego ya fuimos al hotel en las afueras de Caravaca. Me sorprendió en aquel fin de semana largo que, estando tan cerca, la región fuera tan desconocida para mí. Hay que explorar más Murcia porque, la verdad, vale la pena. Ayer, como todos los 29 de diciembre, nos fuimos de excursión y estuve con mis padres en Murcia, Jumilla y Yecla. Así que, poco a poco, me voy haciendo una idea de todo lo que hay por descubrir en la vecindad.
Lo que más me llamó ayer la atención fue la cita de La voluntad de Azorín que había en la fachada de la iglesia: "Y sobre el oleaje pardo de los infinitos tejados (...) surge majestuosa la blanca mole de la iglesia nueva, coronada por gigantesca cúpula listada en blancos y azules espirales." (Más información en: este artículo.) Y es que, es una iglesia rara, con ese corte neoclásico y los dos colores de la cúpula. Luego, desde más arriba, al mirar el horizonte me di cuenta de que, como en tiempos de Azorín los edificios serías más bajos, está claro que el efecto que haría esa cúpula que se vería desde todas partes y más, de noche y con luna llena, sería increíble.

Foto 2: Cehegín. (c) A. Escribano.

Pero, volviendo al viaje del puente de diciembre, me gustaron los pueblos pequeños que trepaban a la montaña, con castillo, con iglesias antiguas, con callejones estrechos, escaleras y trazado laberíntico, no apto para coches o complicado meterte por ahí sin rozar la carrocería. Dedicado a Xnem, el momento estresante, cuando llegamos al hotel y merendamos con las provisiones que habíamos comprado. Feliz año nuevo y, por supuesto, continuará...

(c) A. Escribano.

El año pasado por estas fechas: El gallo Felipe y Noche vieja.

domingo, 10 de diciembre de 2006

De vuelta.

"Viajar no tiene que ser como ir a por el pan, ir a por el pan tiene que ser como viajar."-Xnem.

Me encantó esta frase de Xnem que leí en un comentario, así que, la tomo prestada para iniciar el post de hoy. Creo que nuestro compañero bloguero tiene razón: la vida debería ser un contínuo viaje. Como él dice, deberíamos estar siempre atentos y tener encendido el chip para disfrutar mejor de todos los momentos. Últimamente intento tomarme así las cosas, a pesar del estrés del día a día.
En cuanto al fin de semana, que ya iré dando detalles cuando tenga las fotos y haya descansado un poco, de momento, voy a desvelar que estuve aquí y lo recomiendo si queréis escaparos algún fin de semana o vacaciones. Ha habido naturaleza, pueblos que trepan a las montañas, naturaleza, ríos que hay que cruzar para llegar al alojamiento, carreteras estrechas (algunas, que parece que no se hubieran asfaltado desde antes de la guerra, con la de agujeros que tienen), perros que nos encontrábamos y nos seguían, buena comida... En fin, lo necesario para disfrutar. Ha hecho buen tiempo, en general, aunque un tanto frío. Sobre todo porque el frío ha llegado de golpe y a traición, después de un otoño tan suave, y estoy resfriada. No se me puede sacar de casa, che.

viernes, 15 de septiembre de 2006

Trenes.


"Y te estaré esperando como en las estaciones
cuando en alguna parte se durmieron los trenes."
Pablo Neruda.



Mi abuelo trabajaba en la RENFE, así que los trenes son algo como de la familia para mí. Y el post de Xnem me recordó esta foto de un tren que hice el verano pasado en las montañas de Drachenfels (ver enlace, que está muy bien), Alemania, tras un paseo por el Rin un sábado. No subimos, preferimos ir andando y disfrutar de un largo paseo hasta la cima, pero el tren tenía muy buena pinta, como veis. Fue un día muy interesante, compartido con un australiano, una alemana de padre alemán y madre inglesa, y Verónica, mi compañera de casa en Derry, que es un poco de todas partes del mundo a estas alturas.
Ya llevamos nueve meses de blog. Y aquí seguiremos si la salud y el tiempo lo permite y si sigue habiendo lectores como vosotros.


"Un tren que parte es la cosa del mundo más parecida a un libro que se acaba. Cuando los trenes vuelvan, abríos, páginas nuevas."
Benito Pérez Galdós, Tormento.

sábado, 26 de agosto de 2006

Herbeset.

(c) Fotos: Martín Alonso.


Como he contado en el post anterior, mis padres y yo estuvimos pasando unos días en Morella durante las fiestas y nos alojamos en un pueblecito cercano, en realidad, una pedanía de Morella, que se llama Herbeset. Esta foto me gusta porque es como el chip del viaje, que diría Xnem, aunque no creo que mi padre estuviera pensando en el chip al hacer la foto. Habíamos reservado una casa rural, que era la antigua casa de la maestra y la han dividido en dos casas a las que se accede independientemente y, al ir a pagar lo que faltaba para que nos dieran la llave, nos encontramos a nuestro vecino de abajo en la oficina de turismo. Era un señor de Morella que emigró hace tiempo a Cataluña y venía con su familia a ver las fiestas y los pueblos de alrededor.

Como la señalización es bastante caótica, nos costó un buen rato encontrar Herbeset. Acabamos en Aragón y todo, porque la "frontera" entre la Comunidad Valenciana y Aragón están muy cerca de allí, pero retrocedimos y, al final, descubrimos un mini mini cartel que nos habíamos saltado la primera vez, de tan pequeño que era, que señalaba la dirección a Herbés (otro pueblo cercano) y pensamos que estaría por ahí. Nos volvimos a perder otra vez en el siguiente cruce y, cuando por fin encontramos en camino, a unos metros, cartel gigante casi a todo color con todos los pueblos de la comarca. ¿Por qué no lo ponen en la carretera principal? Y, otra cosa a quién corresponda (Diputación de Castellón, Generalitat o quién sea) que el siguiente pueblo se llame Castell de Cabres no implica que la carretera tenga que ser un camino de cabras al que no le caben más parches de hormigón, para salir del paso. Que ya va siendo hora de que asfalten toda la carretera y menos gastarse el dinero público en el chocolate del loro, como suele ocurrir. Ya sé que no pasa mucha gente por allí, pero eso no quiere decir que los que lo hacemos de vez en cuando tengamos que arriesgar la vida, que se habla mucho de quitar puntos a los conductores y poco del estado de las carreteras y todo cuenta, ¿eh?

(Vista desde el balcón.)

Cuando llegamos y nos instalamos, nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo y nos encontramos con los vecinos de abajo. Nos dijeron que habían hablado con un señor del pueblo y, que si queríamos visitar la iglesia, la iban a abrir para que la vieran ellos, así que nos podíamos apuntar, lo cual me recordó este post de Anaví y pensé: "Le tengo que contar que esas cosas no sólo pasan en Irlanda, que, a veces, en España también."
El hombre, muy amable, nos hizo de guía de la iglesia, nos llevó al campanario y al coro, donde nos enseñó la tumba de la beata que tienen allí, nos contó que los vecinos, poco a poco, están recogiendo dinero para restaurar la iglesia y ya han arreglado las escaleras que van al campanario y algunas cosas más. (Web con información sobre las obras.) Él también había emigrado a Cataluña y nos contó que mucha gente se fue porque las condiciones de vida allí eran muy duras, no había luz eléctrica ni nada, ni trabajo... Si leéis este interesante reportaje sobre la comarca, veréis que ya en el siglo XVIII, cuando el gran botánico Cavanilles estuvo por allí recopilando datos sobre la flora de la zona, dijo que aquella gente vivía en condiciones durísimas, a veces, casi rayando la pobreza. Sin embargo, muchos de los que emigraron hoy en día han arreglado sus casas o las de sus antepasados y vuelven en vacaciones, fines de semana... y el turismo rural también intenta revitalizar la zona.

A Anaví, comentarle que volví a ser el ama de llaves, pues mi padre, que había leído el post, tenía mucha guasa con eso y me dijo que me encargara yo de esta llavecita:



Suerte que era más pequeña, aunque no mucho más, que la de Monivea. Y, para acabar, no sé si lo leerán, pero, si lo leen, saludos al hombre que nos enseñó el pueblo y a los vecinos de abajo.

miércoles, 23 de agosto de 2006

Morella.

(c) Fotos: Martín Alonso.



Estos días pasados mis padres y yo estuvimos en Morella y los pueblos de alrededor con motivo de las fiestas sexenales. En esta pág. web de Turismo Comunidad Valenciana os podéis descargar toda la información relativa a estas fiestas (ver "colección de fiestas, sexenni de Morella"). Además, si os gusta el turismo rural, os aconsejo que os descargáis en "Colección zonas de interior" los folletos "La Tinença de Benifassà" y "Els Ports-Maestrat" y, respecto a alojamiento, "Colección guías de producto, alojamiento rural, provincia de Castellón", todo en esa web. Para alojamiento, conviene consultar también Cases de Morella. Otra página importante es la web oficial de Morella. (No se nota que trabajé cinco veranos en oficinas de turismo, ¿verdad? Donde hubo, siempre queda, ¡ja,ja!)
En 1673 Morella fue azotada por una epidemia de peste y sus habitantes decidieron hacer una rogativa a la Virgen de Vallivana, patrona de la ciudad. Normalmente, esta Virgen se encuentra en un santuario a 24 kms. de allí, así que fueron a por ella y la llevaron a Morella. Según cuentan las crónicas, los enfermos empezaron a curarse inmediatamente, así que, decidieron que, a partir de ahí, harían un novenario cada seis años para dar gracias. Y, desde entonces, llevan ya 52 ediciones del Sexenni de Morella, como lo llaman ellos.
Durante estas fiestas se adorna la ciudad con tapices hechos con tiras finísimas de papel de colores, como el que podéis ver en la foto, que es una vista de Morella. Los van haciendo durante un año entero los vecinos de una misma calle, piensan un tema y luego lo elaboran. Por ejemplo, en la calle de la foto, eran los castillos, pero en otras calles había caballeros y escudos nobiliarios, como los que se ven en esta otra foto, otra calle tenía adivinanzas (en castellano y valenciano) y los dibujos de lo que había que adivinar, otra estaba adornada con motivos árabes, otra con dibujos de películas de Disney, en otra estaban los peirós del término municipal de Morella (los peirós son construcciones de piedra con la imagen de un santo al que le rogaban las masías del lugar para tener buenas cosechas), otra con fotos de sexennis pasados, otra dedicada al Quijote, otra con un calendario de cómo se van preparando las fiestas durante un año, otras calles con flores (reales y, sobre todo, de papel) y vistas de paisajes... En fin, difícil recordarlas todas, a cada cual más bonita, no sabíamos con cuál quedarnos porque todas eran una belleza y un trabajazo enorme para hacer todo eso, son unos artistas, desde luego.

Además, en la procesión general y luego en los retablos (representaciones que se hacen todos los días por las calles) hay danzas típicas y alusión a personajes bíblicos. En estos desfiles están representados los antiguos gremios (labradores y ganaderos, industria y transportes, artes y oficios, etc.) y las colonias de morellanos que tuvieron que emigrar (Morellanos ausentes y colonia morellano-catalana), así como los jóvenes y los ancianos. Cada uno se encarga de preparar distintas actividades durante los días de fiesta. Desde luego, vale la pena y os recomiendo que, si tenéis ocasión, vayáis a Morella. Hasta el día 29 de este mes tenéis tiempo para ir, si no, os tocará esperar hasta el 2012, en el sexenni 53.

miércoles, 19 de abril de 2006

Fin del viaje.

Sigo preparando unidades didácticas para las oposiciones, espero acabar ya hoy y ponerme a estudiar. Estos exámenes tienen tantas partes que no sabes cuál preparar.
En cuanto al viaje, el viernes por la mañana estuvimos dando una vuelta por Castellote después de desayunar y recoger las cosas del hostal, que estaba muy bien, me quedé con ganas de volver al hostal y al pueblo, hay mucho que ver por los alrededores y no nos dio tiempo en menos de un día que estuvimos allí. Después nos fuimos a Calanda para ver la tamborada y estaba a tope, nada más entrar todo el mundo ya empezaba a aparcar en los bordes de la carretera porque no había más sitio, así que, aparcamos allí también.
En la plaza donde hacían la tamborada no cabía ni un alfiler y aún faltaba más de media hora. Decidimos no internarnos mucho entre el gentío porque si no, luego iba a ser más difícil salir y, además, no queríamos estar tan apretados. Sin embargo, como no había sitio para los tambores, las personas de dentro empezaron a venir hacia donde estábamos nosotros y, encima, los nuevos que llegaban nos cerraban el paso para salir. En mi vida he estado tan agobiada, me empujaban por todos lados y, encima, detrás tenía a un niño pequeño sentado en el bordillo porque sus padres no lo querían coger al brazo y temía caerme encima de él con los empujones que me daban los de delante. No sé cómo la gente con niños pequeños se mete en esos agobios con cochecito y todo y niños llorando y protestando porque es imposible estar allí entre tanta marea humana. En cuanto empezó la tamborada nos fuimos de allí porque no se podía estar y venía mucha más gente por el camino, en la otra parte del pueblo estaban aparcando hasta en un polígono industrial a unos dos kilómetros del pueblo y yendo andando a ver la tamborada.
Nos fuimos en dirección a Barcelona para ir a casa de mi abuela, donde estuvimos el resto del tiempo recibiendo las visitas de mis tíos y primos y el domingo comimos en casa de uno de mis tíos. Hacía unos seis años que no iba porque siempre que iban mis padres yo estaba trabajando en la oficina de turismo o haciendo las oposiciones (a la boda de mi primo no pude ir por eso) así que estuvo bien ver a la familia y conocer a los hijos de mis primos, a los que nunca había visto. Estuve jugando con el hijo de mi prima, que tiene cuatro años, y me dio una paliza a jugar a la pelota, los coches, construir casas con unas maderas y observar la vida de las hormigas preguntándome siempre por qué. Menos mal que soy profesora y estoy acostumbrada a contestar preguntas y siempre se me ocurrían cosas que decir.
El lunes volvimos y paramos a comer en Oropesa, que se está convirtiendo en una especie de Marbella por lo que están construyendo allí, los complejos hoteleros cuya marca no voy a promocionar (todo muy artificial y, encima, se han comido más de media playa para hacer apartamentos y un jardín con estanques, lo cual, al lado del mar no pega mucho, yo lo tiraría todo abajo). No hacía muy buen día, llovió a ratos y estuvo nublado casi todo el tiempo. Al llegar a Fuente la higuera descargó el diluvio universal y estuvo así hasta llegar a Elche. Y eso es todo, vuelvo a mis unidades didácticas, que si no, no avanzo.

martes, 18 de abril de 2006

Hacienda somos todos.

Acabo de venir de Hacienda y me han dado una alegría: no sólo no tengo que pagar los quinientos euros que decían, sino que, encima, ¡me devuelven 655! Así da gusto ir a Hacienda y hacer la declaración de la renta, oye. Además, me han atendido muy bien y muy amablemente. El secreto es que me hice una cuenta ahorro vivienda en diciembre para que me desgravara impuestos y no estaba puesto en el borrador que me mandaron, por eso pedí cita para ir a reclamar. Lo único es que antes de cuatro años me tengo que comprar un piso, pero, con suerte, a finales de este año creo que ya tendré casa. Esperemos que todo vaya bien.
Bueno, volviendo al viaje, el jueves comimos en Morella, un pueblo de Castellón que está en la comarca del Maestrazgo, en lo alto de una montaña. Muy bonito, me encantó. Mi madre quiere volver para las fiestas, que son en agosto y se celebran cada seis años. Luego seguimos viaje hacia Teruel, ya que Teruel también existe (y con mucha marcha, como oiréis si pincháis en el enlace) y Morella está muy cerca de esa provincia. Tras muchos kilómetros de carreteras que subían y bajaban por las montañas, algunos trozos en los que el asfalto hace unos cincuenta años que no se ha vuelto a echar, llegamos por fin a Castellote, que es donde teníamos el alojamiento. Como mi padre se decide siempre a última hora, cuando quiso ir a ver la tamborada de Híjar, ya estaba todo completo en todos los pueblos de alrededor y lo único que encontramos fue en Castellote, así que, al final nos quedamos allí y fuimos a la tamborada de Alcorisa, que nos pillaba más cerca.
Llegamos justo cuando salían las procesiones, todos vestidos de morado, pero con cinturón de colores diferentes, según la cofradía a la que pertenecieran. Había muchos niños tocando el tambor, vamos, muchos de unos cinco años y ya tocaban con una maestría y un ritmo increíbles. Tras la procesión, entramos a la iglesia y vimos que había unos soldados romanos guardando el templo. Nos fuimos a cenar y después, paseando por el pueblo, oímos ruido de tambor dentro de la iglesia, así que entramos a ver qué hacían y vimos el relevo de los soldados romanos, que iban muy solemnes dando golpes con las lanzas en el suelo y tocando el bombo de una forma que retumbaba en el silencio de la iglesia y daba un poco de miedo, la verdad. Llegaron donde estaban los otros y se fueron cambiando con gran ceremonia, hasta que por fin salieron los que llevaban ya rato allí haciendo guardia, con la misma puesta en escena que los que habían entrado: a golpe de bombo y lanzas.
Faltaba más de una hora, así que, seguimos recorriendo el pueblo y no había nadie en las calles, parecía un pueblo fantasma. Se ve que, tras la procesión, se fueron todos a cenar para ir después a la tamborada. Mientras tanto, para hacer tiempo nos metimos en una cafetería-bar en la que los camareros eran argentinos y no paraban de servir sangría a los que estaban allí cenando. Cuando ya casi eran las 12, seguimos a la multitud (¿a dónde va la gente?, a donde va Vicente, si no sabes dónde hacen algo, no hay más que seguir a los del pueblo) y llegamos a una plaza con unos soportales donde estaba el antiguo Ayuntamiento. Antes de empezar, mientras se iban preparando y calentando motores, un chico nos dio dos pegatinas como las que llevaban ellos en los tambores y en las vestimentas moradas. Esa es la pegatina que puse en el post de ayer, por si alguien se anima a ir a Alcorisa en marzo del año que viene.
Al sonar las 12 el que supongo que sería el alcalde, dio la orden de que comenzaran a tocar los tambores. Había gente joven, mayor, niños... todos a una tocando el tambor con mucho brío y un ritmo endiablado. Había luna llena, pero aquella plaza estaba un poco oscura porque no había mucha iluminación y retumbaba todo en los soportales, fue precioso.

lunes, 17 de abril de 2006

Alcorisa.


Ya he llegado de viaje y, como estoy cansada, mañana contaré más. De momento, os dejo con esta pág. web de Alcorisa (pinchad en el link) y la pegatina que nos dieron de las Jornadas nacionales sobre el tambor y el bombo el año que viene, por si alguien quiere ir. Seguro que estarán muy bien porque la tamborada del jueves por la noche estuvo fenomenal: a las 12 am se reunieron todos con tambores en el antiguo Ayuntamiento para romper la hora y fue algo apoteósico oír todos los tambores juntos retumbando en una plaza tan pequeña.
Bueno, me voy a acostar pronto, que mañana tengo cita con Hacienda para que me hagan la declaración a ver, porque en el borrador me sale a pagar quinientos euros del ala. A ver si los puedo convencer para pagar menos, aunque lo dudo, pero más vale que me pillen despierta.

miércoles, 12 de abril de 2006

Viaje a tierras aragonesas y catalanas.

Me encanta esta foto que me ha publicado Ja en su blog en una serie de fotos dedicadas a las palmeras: serie palmeras (por cierto, si queréis contribuir, poneos en contacto con él) y que yo también publiqué ya en Elche.
Me voy unos días a tierras aragonesas y catalanas a disfrutar de la familia a la que hace años que no veo y, durante mi ausencia, ya sabéis que tenéis los blogs de guardia en los enlaces (menos Umma y Anaví, que andan desaparecidas en otros menesteres y que quizá hayan vuelto cuando yo vuelva). Y algún otro/a que también se van de vacaciones, como Pam. (En este momento iba a decir una burrada relacionada con un vídeo que Nelson, Pam, y yo sabemos, pero mejor me callo, ¿verdad Pam? Si os intriga, he aquí a qué me refiero: usa condón.) Lo cual me recuerda a una anécdota que me pasó hace años trabajando en una academia dando clases a niños de 8 y 9 años. Estaba explicando el presente simple en inglés y dije que he, she, it van con doesn't y el resto con don't. Me puse a preguntar a ver si lo habían entendido: "A ver, he ¿con qué va?" Y ellos: "Con doesn't". "Muy bien, ¿y we?" Respuesta entusiasmada: "¡Condón, condón!" Así todos los que iban con don't. Para que luego digan que a los 8 años no se enteran de nada... Espero que, al menos, les sirviera para acordarse el resto de su vida de los verbos en presente simple en inglés...
Cambiando de tema, creo que el viernes, a pesar de ser Viernes Santo y estar prohibido el alcohol en Irlanda, Reaño abrirá el bar, como es peruano con alma de francés y vive en Madrid, le da igual lo que piensen los irlandeses. (A no ser que sea un Oscar Wilde o Joyce, claro.)

viernes, 7 de abril de 2006

Madrid The End.

Pensaba hablar del musical Hoy no me puedo levantar, que vimos el sábado por la noche, pero quizá me lo guarde para otro día. Así que, pasamos ya al domingo por la mañana. Salimos casi a las 12 del hotel porque habíamos vuelto del musical a las 4 a.m. y parece ser que, por ley, los autobuses tienen que estar parados 8 horas para que descanse el conductor. Como estábamos en Leganés, fuimos a Madrid, nos hicieron un pequeño tour en el bus y luego nos dejaron cerca de Atocha.
A las 4.30 pm volvíamos hacia Elche y era ya la una o más, así que, no teníamos mucho tiempo. Pero lo más importante fue conocer en persona a Mahaya y Alucard, después de algunos meses escribiéndonos y leyéndonos. Es una sensación un poco extraña ver en persona a alguien que conoces por internet, a pesar de que ya habíamos hablado por teléfono y la voz de alguien también te sorprende porque te da más datos de cómo es esa persona. Por ejemplo, en uno de los últimos posts de Nelson se le ve a él en vídeo y se puede escuchar su voz y hace un tiempo le hicieron una entrevista en la radio a Anaví y la escuché por internet. Sin embargo, ellos no me han oído hablar a mí y, por lo tanto, hay datos de mí que desconocen. Me maravilla pensar que hay un programa de radio argentino que puedo escuchar desde España, concretamente una entrevista a alguien que vive en Suecia, me parece fascinante todo lo que ofrece la tecnología en cuanto a posibilidades de comunicación.
Bueno, me estoy yendo del tema. Que fue un placer la brevísima visita al Museo del Prado (no teníamos tiempo) que hicimos Alberto y yo con Mahaya antes de que llegara Alucard y el paseo que nos dimos los cuatro por el Jardín botánico, que me recordó al de Valencia, pero sin gatos (ver enlace). Además es que Cavanilles, que era director del de Madrid, fue el fundador del de Valencia en el s.XIX. Luego nos comimos un bocata de calamares del bar a donde suele ir Alucard en unos bancos detrás del Museo Reina Sofía, disfrutando de la buena temperatura que hacía y la conversación. Me quedé con ganas de más, pero era un viaje relámpago a Madrid, ya tendremos ocasión de volver a vernos. Gracias por venir a los dos, un abrazo y esperemos volver a coincidir pronto.

lunes, 3 de abril de 2006

Madrid chapter 1.

La verdad es que no sé muy bien por dónde empezar, igual debería hacer varios capítulos como Swyx con las Fallas, pero estoy bastante cansada aún para poner en orden mis ideas. Así que, resumiré bastante.
Salimos de Elche el sábado a las 8 a.m. con un viaje organizado de estos que te llevan en autobús por ahí. El guía-acompañante era argentino y, no me preguntéis por qué, me recordó a Luciano, a quien no tengo el gusto de conocer en persona, pero imagino que hablará de la misma forma y con un sentido del humor igual. En poco tiempo, montó una juerga en el autobús... Hizo un bingo a un euro el cartón y salío un bote de 32 euros al cual dieron 8 euros la línea y 25 el bingo. Mientras cantaba los números, iba intercalando chistes (los cuales no eran muy buenos, pero en fin) y, al final, los que ganaron tenían que hacer alguna gracia para recoger el premio (cantar, contar chistes o lo que fuera). Total, que allí te ves a las buenas mujeres con peluca de colorines (el guía iba preparado) haciendo "el baile de la pelusa" por el pasillo del bus... Antológico. Para los que no hayáis ido a despedidas de soltera, dicho baile consiste en mover las manos de un lado a otro diciendo: "Pelusa por aquí, pelusa por allá, pelusa por delante y pelusa por detrás." Una chorrada, vamos.
Con tanto escándalo, mi amigo Alberto, que quería "esculturizarse" leyendo La sombra del viento, tuvo que releer varias páginas, preguntarme quién era este y aquel porque ya no se acordaba de los personajes, ni de lo que acababa de leer, ya que perdía el hilo con tanta distracción. Y yo, que lo leí hace dos meses, le iba contando quién era quién, como si hubiera leído el libro ayer. Personalmente, a mí me gusta ir en silencio en el bus (me encantan esos autobuses donde para ver la película hay que llevar auriculares, porque así no me molestan) mirando el paisaje y pensando y/ o escuchando la música que me gusta pensando en posibles historias para escribir. Y, seré una sosa, pero ya me paso la vida hablando en público en el trabajo como para salir a contar chistes (no me sé ninguno) o a hacer alguna gracia en el bus en mi tiempo libre. Pero sobre gustos no hay nada escrito y cada uno se divierte como quiere.
Total, que al final llegamos a Leganés, donde teníamos el hotel. Nos dividieron por habitaciones, dejamos las maletas y nos fuimos a buscar dónde comer en Leganés. Dimos una vuelta por varias calles del centro y, al final, entramos en un bar donde había menú por 8€. Estuvo muy bien, yo me tomé una sopa castellana y pechuga de pollo y Alberto arroz a la cubana y una chuleta de cerdo. (Alberto, espero que no te moleste que entre en tantos detalles, tú que eres tan amante de la discrección, pero no creo que sea ningún secreto lo que comimos.)
Resumo más: se supone que a las 5.30 teníamos que salir del hotel en dirección a Madrid, ir al teatro, recoger las entradas del musical y luego, como teníamos tiempo libre hasta la noche, Alberto había comprado por internet entradas para ir a la exposición de Faraón y teníamos la entrada para la proyección a las 7. Al final salimos casi a las 6 de Leganés porque la gente siempre se retrasa y se habían emperifollado lo indecible para ir a la capital, sobre las 6.15 estábamos en el teatro y el guía nos dio las entradas a nosotros primero porque le habíamos comentado que teníamos prisa y salimos pitando a coger el metro para irnos a la otra punta de Madrid. Llegamos a las 6.55 tras una carrera y menos mal que teníamos ya las entradas, porque había una cola tremenda, menos mal que Alberto es previsor.
Para ver la proyección nos colocaron unas gafas gigantes (qué pena que no dejaran hacer fotos allí dentro, porque Alberto se partió de la risa al verme de esa guisa) porque era en tres dimensiones y se veía la momia flotando de forma muy real saliendo de la pantalla hacia ti. Tras la película, fuimos a ver la exposición, pero no pudimos recrearnos mucho, ya que a las 10.30 teníamos la entrada al musical, antes teníamos que volver al centro y cenar. Así que lo vimos un poco como dice mi amiga M.E. que hacen los japoneses: rapidito.
Y lo voy a dejar aquí y hacer como Swyx, ya contaré más capítulos otro día.

viernes, 31 de marzo de 2006

Madrid y los enlaces de Bridget.

Mañana me voy a Madrid a las 8 am a pasar allí el fin de semana con mi amigo Alberto, que me estará leyendo aunque parezca que no. Aprovecho para saludar. Así que esta noche me retiraré pronto del bar Reaño para descansar, que llevo una semana de acostarme tarde interneteando y levantándome temprano para ir a trabajar y estoy rendida. Ya os contaré más a la vuelta, menos mal que vamos en autobús y no hay que pasar por la T-4, como dice Samcorco.



Bridget: Respecto a los links, cuando estés redactando y pongas el link, ve a la pestaña de arriba, esa que dice: "edición de HTML", al lado de "redactar". Se te cambiará el texto y verás en el link unos símbolos raros. Deja todo lo que está antes y entre comillas. Deja también el símbolo de ¿mayor o menor? (creo que era mayor) que hay justo detrás de las comillas que cierran. Desde ese símbolo, hasta el siguiente, que creo que es el de menor, puedes borrar todo y poner el texto que tú quieras, pero no toques nada más, que si no, el enlace no funcionará bien. Luego vuelves a "redactar" y ya está. Espero que te sirva la explicación y, si alguien más no lo sabía, que aprenda también. No sé mucho de informática, pero en estos meses de blog y en el cursillo de webquests he aprendido algún truco. Se me da mejor que bailar, eso sí. Lo siento, Reaño, ya me gustaría bailar mejor, como usted se merece. :(

Y ahora, me voy a preparar la maleta. Buen fin de semana a todos, besos y abrazos.

viernes, 24 de marzo de 2006

Tabarca.


Dice Sabina: "¿Cómo huir cuando no quedan islas para naufragar?" Hace un tiempo Umma habló sobre islas y le conté sobre Tabarca. La verdad es que en esta foto no se ve mucho, si queréis más información, mejor aquí. Tabarca es la única isla habitada de la Comunidad Valenciana, aunque apenas tiene unos cien habitantes. Está situada frente a las costas de Santa Pola, pero pertenece a Alicante. Es reserva marina, lo cual quiere decir que allí las especies marinas están protegidas y en verano se llena de turistas que van en barco desde Alicante, Santa Pola y Torrevieja. Esta foto en que apenas se distingue una cosa blanca en el horizonte (muy al fondo a la izquierda) la hizo mi amigo John con el teléfono móvil el domingo 12 de marzo. A ver si las que están en mi cámara salen mejor, aún tengo que acabar el carrete, yo soy de las antiguas, no tengo cámara digital.
El caso es que Tabarca, que siempre se conoció como "Illa plana" (isla llana en valenciano), se cambió el nombre debido a que en el siglo XVIII fue repoblada con genoveses que habían sido rescatados de una isla tunecina llamada Tabarka. En aquel tiempo, Tabarca era refugio de piratas que la aprovechaban como refugio para atacar las poblaciones de la costa, así que era de interés que se repoblara con gente de bien y por ello el rey los mandó allí a vivir. Por eso hoy en día los descendientes de aquellos genoveses siguen teniendo apellidos italianos.