lunes, 29 de junio de 2009

Pinceladas.

(A qué me he estado dedicando estos últimos meses en que apenas he escrito en el blog.)

  • Ir a una feria gallega con mis compañeros a comer marisco para que la profesora de latín, que es gallega, no tuviera morriña.

  • Que la feria gallega acabara con: la profesora de latín y la psicopedagoga bailando al son de un gaitero. Que después la profesora de música tocara la gaita también. Y que, a todo esto, el alcalde y los concejales que estaban presentes por casualidad acabaran haciéndose fotos y hablando con nosotros, por no hablar de la botella de licor de hierbas a la que nos invitaron... O se auto-invitó la psicopedagoga, ¡ja,ja! Si es que, no se nos puede sacar de casa... donde vamos, triunfamos, como en el anuncio de la cerveza.

  • Una reinauguración de mi casa, ahora que ya vivo aquí, con horchata y agua limón.

  • Ir de visita turística con mis tíos de Barcelona, que vinieron en mayo.

  • Cena de fin de curso con los compañeros en un restaurante perdido del campo de Elche a donde no creo que sea capaz de volver por lo intrincado del camino. A la vuelta llevaba a dos profesoras a sus casas y nos paró la policía a las 2 am. Pero se ve que no teníamos cara de sospechosas porque nos dejaron marchar sin pedirnos la documentación ni nada.
  • Disfrutar de la piscina de mi hermana.

  • Ir a un pueblo de Albacete a ver la nueva casa de mi hermano.

También he estado corrigiendo un montón de exámenes, preparando los de septiembre, evaluaciones, reuniones varias... Pero quería destacar sólo lo más lúdico.

sábado, 27 de junio de 2009

Reflexiones.

Hasta cierto punto, los días tras la operación eran como volver a nacer y aprender todo de nuevo. Volver a ducharme sola, a andar sola cada vez más tiempo sin cansarme, volver a conducir, poder ponerme unos vaqueros otra vez... incluso volver a trabajar era una alegría. Cada día tenía un reto y un logro y todo se reducía a lo que debería de ser la vida siempre: cuidarme y centrar todo en mí. Lo único que importaba era yo, recuperarme. Ahora todo se ha vuelto a perder entre el trabajo, la casa, la rutina, problemas de un lado y de otro... La verdad es que, a veces, echo de menos no tener que preocuparme por nada más que por mí.

Descubrí que el sofá era muy bajo y los bordillos muy altos, agacharse no es tan fácil como parece y cuando tienes una herida en la barriga es como si la tuvieras en todas partes, porque en cuanto muevas una pierna, un brazo o, incluso, la cabeza, algún músculo de tu cuerpo va a pegar un tirón en la barriga y te va a doler. Descubrí que debe de ser duro envejecer y no poder hacer lo que siempre hacías.

Nunca he tenido más ganas de vivir y de hacer cosas que aquella primavera de 2007. Más que estudiar para las oposiciones, leía cosas, sobre todo de literatura, sin prisa. A veces iba a la biblioteca, por salir de casa y distraerme un rato. Yo creo que aprobé, no por el tiempo que tuve para estudiar, que fue, más o menos, el mismo de siempre, sino por lo tranquila que estaba.

A veces un e-mail se convierte en un post o viceversa. A veces un e-mail acaba siendo varios e-mails a personas diferentes, el mismo texto con alguna modificación, hay que reciclar lo que se escribe. :-)

jueves, 18 de junio de 2009

Silence is full of unexpressed words.

Viendo las noticias, de repente, en una manifestación en Irán, junto a un cartel en árabe que no entiendo, leo: "Silence is full of unexpressed words". Me pareció precioso, muy poético. "El silencio está lleno de palabras inexpresadas". Muy cierto. Lo he buscado en Google y he encontrado esta foto, que es la imagen que yo vi anoche en televisión, y un post en inglés diciendo cómo se sentía la gente en esa protesta pacífica y silenciosa. Yo no sé quién ha ganado las elecciones en Irán, ni quién debería ganar. Pero impresiona esta marea de gente manifestándose por la libertad y da qué pensar que se haya prohibido a la prensa extranjera asistir. También impresiona la forma en que los iraníes están usando internet para hacer saber al mundo lo que está pasando. El silencio expresa más que las palabras, sí, pero eso no quiere decir que la gente se calle, sino todo lo contrario.

Pdata. Quizá no tenga nada que ver, pero si alguien quiere colaborar con la India, lo puede hacer aquí.

martes, 2 de junio de 2009

Crisis.

¿Quién iba a decir en los años 90, cuando Radio Futura cantaba: "Quieres ir a cenar y me sugieres ir a un sitio caro. A ver si aceptan la cartilla del paro, porque si no, lo tenemos que robar" (ver vídeo más abajo) que habría un día en que algunos restaurantes, al presentar la cartilla del paro (desempleo para mis lectores allende los mares) te harían una rebaja o, incluso, te saldría gratis la consumición? Yo no conozco ninguno, pero ha salido a veces en programas de la tele, o sea, que existen.




Dedicado a Juan, que sigue siendo el mismo hombre, para que no se desanime y encuentre pronto otro trabajo: