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miércoles, 24 de septiembre de 2008

Casi salimos nadando...

Ayer hubo una fuerte tormenta que parecía un huracán: no se veía nada de la cortina de agua que caía y luego empezó a granizar. Dos gorriones cayeron al suelo muertos, los árboles de la calle casi se parten y se han quedado con pocas hojas. Los móviles se quedaron sin cobertura, aunque el mío sí funcionaba. Como el alcantarillado general no aguantaba más agua, se salía por los desagües de las casas, los inodoros... En un momento se nos empezó a llenar de agua la casa y los cuatro que éramos no dábamos a basto a recogerla con cubos y fregonas. En fin, aquí tenéis la noticia con vídeo incluído para que veáis a qué me refiero. No he hecho fotos porque, con achicar el agua, ya tenía bastante trabajo.

Más vídeos aquí.

lunes, 13 de agosto de 2007

Hoy quiero confesar...

Como no soy actriz en ciernes, ni salgo con un tenista famoso ni, todo hay que admitirlo, tampoco tengo las razones pectorales ni el porte de nuestra pregonera de las fiestas de este año (ver aquí a qué me refiero), ¿cómo me iban a encargar a mí leer el pregón? Si ya lo cantan en el Misterio de Elche: "Ai, trista vida corporal,/ Oh, món cruel tan desigual" (Ay, triste vida corporal,/ Oh, mundo cruel tan desigual.) Si yo no salgo ni pienso salir nunca en la tele, por lo que mis únicos méritos son que el Ministerio de educación me haya seleccionado dos veces para una beca en la que cada año se presentan cinco mil personas y la consiguen doscientas y allá que me fui a dar clases de español a Irlanda del Norte con mis pósters de Elche (lo conté aquí), haber aprobado las oposiciones en el puesto 9 de 900 personas que se presentaban, haber trabajado cinco veranos, dos vacaciones de Semana Santa y un otoño contándoles a los turistas lo que tenían que ver en Elche y tener un blog con el nombre de Elche, que sólo leen en Australia, México, EEUU, Chile, Argentina, Perú y no sé cuántos países más aparte de España. Con esos méritos, jamás me nombrarán pregonera de las fiestas, así que puedo permitirme el lujo de confesar un secreto inconfesable para un ilicitano: odio la Nit de l'albà. (Menos mal que mi conciudadano Bruixot está de viaje por el extranjero, porque si no vendría a tirarme de las orejas y a decirme de todo tras esta confesión.)

Me gustan los fuegos artificiales, por supuesto, pero los que disparan los pirotécnicos allá y nosotros los vemos desde aquí, es decir, a una cierta distancia, no dentro mismo de los fuegos artificiales, como en la Nit de l'albà. Me encantaría poder ver l'albà, pero no soporto que me estén tirando cohetes por todas partes, todo tipo de volcanes, petardos y demás alrededor mío. Creo que no la he visto entera desde el año 98 y porque vinieron M.Jesús y Michael de Valencia y no los iba a dejar solos en la terraza con toda mi familia y vecinos. Los demás años, ni subo a la terraza o subo sólo para ver la palmera de la Virgen, que es la última y ya está la cosa más tranquila. Además es que, ¿quién ve la Nit de l'albà? Si todo el mundo está pendiente de encenderle las bengalitas y los petarditos a los niños y de tirar más cohetes que el vecino para presumir de que se ha gastado este año más dinero que nadie para lucirse tirando los truenos más gordos o empezar a calentar motores con las carretillas antes de hora (y en lugares prohibidos, porque el disparo de carretillas sólo se permite en las zonas acotadas y vigiladas por la policía). Cuando se quieren dar cuenta, ya se han perdido la mejor palmera mientras quemaban la traca y "mira, allí aún se ve un resplandor", le dice la abuela al padre, que ya va a encender el vigésimo cohete de la noche y pasa olímpicamente de la abuela y de los fuegos que tire el ayuntamiento. Por eso prefiero mil veces el castillo de fuegos del día 15, porque se ve muy bien desde la distancia, y en el puente que tiren todo lo que quieran, pero a mí no me caen las cañas de los cohetes, ni los trozos de petardos a medio quemar. Y la gente está concentrada en lo que tiene que estar, no a lo suyo.

Sin embargo, yo reconozco el valor terapéutico de fiestas así, que hacen que la gente descargue adrenalina y así el resto del año no nos matemos unos a otros. Siempre he dicho que, si en Irlanda del Norte tuvieran fiestas españolas tipo tomatina de Buñol, la guerra de carretillas que tenemos aquí esta noche o correr delante de un toro como en los Sanfermines, no se matarían unos a otros. Porque, ¿y lo a gusto que te quedas tirándole un tomate o una carretilla a tu jefe, tu vecino o el cuñado odioso? Y, encima, nadie te puede decir nada por eso, porque "es la fiesta y la tradición". Ya se sabe que, amparándose en la fiesta y la tradición, todo vale.


Cuando los periodistas empiecen el telediario mañana hablando de los 200 heridos que habrá habido esta noche, como todos los años, yo les diría que eso no es noticia. Teniendo en cuenta que hablamos de una población que ronda ya los 225.000 habitantes y con lo que se monta esta noche en que todo el mundo está en las terrazas de los edificios, los parques, las plazas y las calles tirando material pirotécnico, en la que sólo el castillo de fuegos artificiales oficial consta de más de trescientas sesenta palmeras compuestas de más de trescientos cohetes cada una, sin contar con lo que tiran los particulares, para mí la noticia es que la gente sea tan prudente que sólo haya 200 heridos. Porque ahora mismo tenemos a 200.000 personas tirando cohetes y demás a diestro y siniestro en todas las partes de la ciudad.

No me digáis que no parece una ciudad en guerra:



Y cuando mis alumnos de Derry vieron un vídeo que les llevé parecido a este, no me creían cuando les decía que era una fiesta, se pensaban que eran disturbios callejeros como los que veían allí a menudo:

miércoles, 25 de julio de 2007

Festival internacional de cortos de Elche.

Como mi amigo Bruixot se ha ido a Toronto a estudiar inglés y disfrutar de sus vacaciones, no nos va a contar nada del Festival de cortos de Elche, así que os lo cuento yo. Os dejo un corto que vi anoche con mi amigo Alberto y nos gustó mucho. Se titula Equipajes y el director es Toni Bestard.






El lunes también nos gustó uno de Enrique Gato, parecido a este:



Espero que los disfrutéis.

martes, 8 de mayo de 2007

Fuente.

Mi amigo Felipe (el del gallo que a ver si este año me ayuda a aprobar las oposiciones) me ha enviado por e-mail una de esas presentaciones en powerpoint maravillosas que circulan por internet, con fotos preciosas de lugares paradisíacos a los que piensas que nunca vas a poder viajar: China, Japón, Polinesia, Egipto... Los nombres de esos sitios venían en francés, lo cual lo hacía aún más exótico.
Y, de repente, pasando fotos, digo: "¡Pero si este sitio lo conozco!" He parado la presentación para ver mejor la foto, que ponía: "Espagne". Concretamente, Elche, en el Parque Municipal, aunque eso ya no lo especificaba, eso lo sé yo porque he estado allí. Era esta fuente que aquí veis en dos días de diciembre, uno de 2004 (conmigo delante de la palmera dedicada "al ilicitano ausente, a la gente de Elche que se encuentra fuera") y otro de 2000 (con las palomas que no paran de beber), pero que en la presentación era un día de verano con más sol. En esta otra foto de enero de 2006 sólo se ven los chorros de la fuente, desde otra perspectiva: Elche (pinchar en el enlace). Desde ahora en adelante, estaré atenta a las presentaciones en powerpoint, por si salen más sitios que conozco. :-)
















sábado, 6 de enero de 2007

Palmeral.

If me pidió hace algún tiempo que contara cosas sobre Elche, pero que no sacara sólo las palmeras. Pero es que, como bien sabe Laura, que vino a verme el miércoles, (pinchad en su enlace y veréis nuestra excursión) es difícil encontrar un rincón de Elche donde no haya palmeras.
Hace unos días, tenía que acabar el carrete para poder tener las fotos del viaje por tierras murcianas y decidí darme un paseo con la cámara. Fui al Museo del palmeral, que hasta que lo compró el Ayuntamiento hace pocos años, era una casa privada donde vivía una familia. Allí había ido a comprar dátiles alguna vez, sobre todo, recuerdo que un compañero de facultad me los pidió para llevárselos a la familia de Sheffield donde se había alojado cuando estuvo allí de estudiante Erasmus. Y la mujer que me los vendió, cuando le conté a dónde iban los dátiles, me contestó en valenciano: "¡Madre mía, y antes que, para ir a Alicante, era una aventura! Y, si eras chica, no te dejaban. Y ahora os vais a recorrer el mundo."
Así que, como era privado, apenas había visto la tienda de la casa, pero no me había adentrado por el huerto. Y, como veis, la visita vale la pena. Aquí abajo tenéis la entrada al Huerto de S. Plácido (nombre bastante apropiado, creo, por la tranquilidad del lugar).


No había nadie más que yo, y me había dejado el móvil en casa cargando la batería. En ese momento, parecía que me hubiera adentrado en un oasis alejado de la civilización. Allí había una paz increíble.


Los árabes plantaban huertos en los que las acequias quedaban entre palmeras, como se ve en la primera foto, para que así el agua estuviera a la sombra y se evaporara menos. Años después, aunque tal vez viniera ya de antiguo, no lo sé, los ilicitanos también usaban la sombra para sentarse en bancos de palmera como el de la foto.

Pero, aunque no lo pareciera, había vida al otro lado de las palmeras y edificios como los que se ven detrás. Lo cual me hizo recordar que seguía estando en la ciudad. Precisamente, si la UNESCO le concedió a Elche la declaración de Patrimonio de la Humanidad, fue por los huertos que están integrados dentro de lo que es el casco urbano, por cómo se ha sabido conjugar la naturaleza con la vida ajetreada de una ciudad industrial, llena de ruido y tráfico por todas partes. Por eso, ese pulmón verde que suponen nuestros parques nos dan un respiro y nos sacan de la rutina. Y, cambiando de tema, este post se lo dedico a Laura por ser su cumpleaños y porque disfrutó mucho de su visita el otro día.


El año pasado tal día como hoy: Día de Reyes.


This post in English: here.

lunes, 23 de octubre de 2006

Últimos días.



Y, si no podéis venir a verla, pues alguien colgó este vídeo en You Tube:




Una panorámica de la ciudad desde la Torre de la Basílica de Sta. María (aunque el cámara podría haberse movido más lentamente, que da un mareo...)



Y no podía faltar el Misteri y el Araceli bajando (no la mangrana que dice el vídeo, la mangrana es otro aparato).

jueves, 18 de mayo de 2006

De Ilici a Elx 2006.



De Ilici a Elx 2006: Información sobre las actividades que se van a llevar a cabo con motivo de la estancia de la Dama de Elche en nuestra ciudad. Por ejemplo, esta exposición de Damas gigantes de distintos tipos, colores y tamaños que nos muestra mi paisano Bruixot.

sábado, 11 de febrero de 2006

Palmeral ilicitano.














Vista del palmeral ilicitano desde la torre de la Basílica de Sta. María. El hueco blanco que queda a la izquierda entre las palmeras es el Hort del Xocolater, donde se hace el festival de cine independiente de Elche (de cortometrajes) en verano. Ahí se proyectan cortos de noche y estás rodeado de palmeras, es precioso.

(Umma, ¿te vale como premio? De momento, la visita al palmeral tendrá que ser virtual (pincha en el link), si vienes algún día ya la haremos paseando.)

domingo, 8 de enero de 2006

Elche.


Cosas que aprendí en los veranos, Semanasantas y un otoño que trabajé en la oficina de turismo:

La Dama de Elche es una escultura ibérica de los siglos IV-V a.c. que apareció en lo que hoy es el yacimiento arqueológico de La Alcudia (a 2 kms. de Elche) el 4 de agosto de 1897 cuando unos agricultores estaban arando el campo. Un francés llamado Pierre Paris, amigo de Pedro Ibarra (un historiador ilicitano al que homenajearon poniendo su nombre a mi instituto, por lo que Pedro Ibarra siempre me cayó bien) andaba por aquí visitando la ciudad para ver las fiestas y el Misterio, la compró por cinco mil pelas de la época y se la llevó a París, donde estuvo en el Museo del Louvre hasta 1941, año en que los gobiernos francés y español intercambiaron piezas de arte y la Dama volvió. Estuvo en Madrid en el Museo del Prado hasta 1970 y hoy en día está en el Museo arqueológico nacional. No está en Elche como todo el mundo cree (sobre todo, los madrileños) cuando entra en la oficina de turismo preguntando por la Dama. En Madrid no hay playa, pero hay Dama de Elche, nos guste o no a los ilicitanos. Claro que yo, cuando la vi por fin después haber oído hablar toda mi vida de ella, haber visto damas de todos los tamaños y colores por todas partes, y haberlas regalado a mis amigos repartidos por el mundo, me llevé una desilusión. Me pareció pequeña, no sé, me pareció sosa, era mejor el mito que me había imaginado que la Dama real. Toda mi vida soñando con ver a la Dama de Elche y luego, total, no era para tanto. Pero que la traigan este año, que la quiero ver en el Palacio de Altamira, a ver si gana con el paisaje. ;-)

El palmeral, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, consta de unas doscientas mil palmeras, casi una por cada habitante. La mía cuando vivo fuera, como hago de vez en cuando, es esa que en el Parque Municipal está dedicada: "Al ilicitano ausente. A la gente de Elche que se encuentra fuera". Y, cuando vivo aquí, no sé, cualquiera de las de Elche, no tengo preferencias. Alguna de las que salen en la foto. Y espero que la plaga del picudo rojo no nos deje sin palmeras, porque creo que es un privilegio vivir en un lugar así. Miguel Hernández decía: "Alto soy, de mirar a las palmeras" y yo me siento un poco así porque también soy alta. No se sabe muy bien si los fenicios plantaron las palmeras o fueron los árabes. En algún lugar oí algo de una leyenda sobre que los árabes habían plantado las palmeras de Elche formando una media luna que se veía desde el cielo. No sé si es verdad, pero me parece una imagen muy poética. En unos versos que escribí a los 15 años decía: "Cual negras figuras de bandoleros/ la palmeras, paraguas abiertos/ contra el azul oscuro del cielo en invierno". Esas sombras negras cuando está amaneciendo o anocheciendo son algo muy especial. El privilegio de ver amanecer o anochecer entre palmeras o de pasear con la luna llena filtrándose entre las palmeras, es algo que no se paga con todo el oro del mundo. Y esto va por Nelson y Alucard, que son los amos de la informática: Jardines (para que veáis que, siguiendo vuestros sabios consejos, he conseguido aprender a poner enlaces a otros archivos, vamos, ¡os voy a dedicar una palmera a cada uno!) Rezaremos todo lo que sepamos pa que funcione y no quede yo en ridículo...

El misterio de Elche, también declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una representación de origen medieval sobre la muerte y subida al cielo en cuerpo y alma de la Virgen (la Virgen de la Asunción es la patrona de Elche) que se celebra todos los años el 14 ("la vespra", víspera en castellano) y 15 de agosto por la tarde ("la festa", la fiesta, porque es cuando la Virgen sube al cielo y es coronada por los ángeles). Además, se representa un "ensayo general", un resumen vamos, el 11 y 12 por la noche y el 13 por la tarde. Pero eso ya es pagando entrada. El Misterio se canta en valenciano antiguo, aunque también hay partes en latín. Los actores son todos amateur y de Elche, todos hombres porque el teatro medieval así lo exigía. Sin embargo, espero que algún día el papel de la Virgen lo haga una mujer en vez de un niño. O, al menos, una niña. De todas formas, el resto de papeles son masculinos, porque son los apóstoles y los judíos o, en todo caso, los ángeles también podrían ser niñas. Y hay dos papeles que tienen que ser sacerdotes: el Ángel Mayor (porque se lleva el alma de la Virgen) y San Pedro. ¿Hay algo más grande que haber sido ángel en el Misterio y haber bajado 42 metros en la Mangrana (un aparato de color rojo que se abre como una "mangrana", la fruta de la granada en valenciano) o en el Araceli (otro aparato para cinco personas, cuatro de ellas de rodillas tocando guitarras y un arpa) sujeto sólo por una cuerda? Quizá haber sido San Juan o alguno de los actores del Ternari.
Pero mi favorito es Santo Tomás, que llega tarde porque ha estado predicando en las Indias y ve que la Virgen va subiendo con los ángeles al cielo en el Araceli. Le canta emocionado: "Vos m'hajau per excusat/ que les Indies m'han ocupat". (Vos me déis por excusado, que las Indias me han ocupado.) Se para el Araceli a medio camino, toda la iglesia conteniendo la respiración mirando si la cuerda vibra mucho o no, si alguno de los niños se mueve incómodo porque casi no cabe (los niños de ahora son más altos que los de hace siglos, cuando se hizo el Araceli) y pone en peligro el equilibrio del aparato. Te imaginas a los hombres de la tramoya allí arriba, detrás de la tela que representa el cielo, aguantando el tipo y agarrando todos a la vez la cuerda para que no se mueva... Cae Santo Tomás de rodillas agachando la cabeza, el Araceli sigue subiendo, entonces suena el órgano, se abren las puertas del cielo otra vez, baja la Coronación (otro aparato con tres ángelitos más, por hubiera pocos ya en el aire...), tiran una corona, uno de los ángeles del Araceli se la coloca disimuladamente a la imagen de la Virgen y entran todos al cielo mientras los apóstoles y los judíos en el cadafal (escenario) se quedan paralizados con las manos en alto, suena el órgano y las campanas, se tiran cohetes desde la torre de Santa María... Bueno, es un escándalo, una catarsis, hay que vivirlo para comprenderlo. A mí me impresiona y no soy nada religiosa, así que supongo que a la gente de siglos pasados, que no sabían leer ni escribir ni tenían tele, cine ni internet les impresionaría aún más.