domingo, 24 de mayo de 2015

Votar.

A mi hermana le ha tocado ser presidenta de una mesa electoral, así que esta mañana mi sobrino y yo nos hemos ido a verla. No estaba muy lejos del chalet, así que hemos ido andando. He tenido que acompasar mi manera de andar rápida a los pasos de un niño de cuatro años. A mitad de camino se para, mira para atrás y le pregunto: "¿Estás cansado? ¿No quieres seguir?" Me contesta: "Estamos muy lejos de casa." Son cinco minutos andando, pero para él es una aventura. 

Llegamos, saludamos a mi hermana, le enseño que es un colegio como el suyo, con canastas de baloncesto en el patio (en su cumpleaños le regalé una canasta que atamos a un árbol, y he comprado también dos pelotas, para recordar viejos tiempos, cuando yo jugaba al baloncesto), le enseño las papeletas y las urnas, incluso las cortinas para esconderte y que nadie se entere de lo que votas. Viene la vecina con sus dos hijos, la saludamos, hablamos un rato, mi sobrino calla, tímido. 

Volvemos a casa. Se hace el remolón diciendo que está cansado, le contesto que bueno, que lo llevo en brazos, pero sólo un trozo que no tiene acera. Cuando lleguemos a la acera, tiene que ir andando porque si no, me canso yo. Así lo hacemos.

jueves, 14 de mayo de 2015

Hace calor.

Orgullosa de mis alumn@s de 3º de ESO, que se han portado mejor que nunca a pesar del calor asfixiante (estamos en alerta naranja) y de las dificultades, saliendo voluntarios a leer y a traducir sin que tuviera que insistirles, preguntando dudas de vocabulario... incluso gente que normalmente no suele participar en clase. La vergüenza, para quien corresponda, es que hayamos tenido que dar clase en el patio porque las aulas no están acondicionadas y quedarse era arriesgarse a que nos diera una lipotimia. 



domingo, 3 de mayo de 2015

Puente de mayo.

Un fin de semana largo para corregir, limpiar, estudiar alemán, ir de excursión a un paraje natural y celebrar el cumpleaños de A. como se merece.

El Hondo.

Durante la cena Mr. Bartleby nos contó sus aventuras por Perú, los chicos hablaron de un curso de cocina que empezaron ayer y cómo habían aprendido a hacer pan, las hermanas hablaron de su próximo viaje a Madrid y de otros cursos de cocina que habían hecho ellas también, y A. y yo contamos nuestra excursión a ver flamencos volando y otras aves acuáticas. Luego vinimos a mi casa para la segunda parte del cumpleaños: la tarta, soplar las velas y poder charlar con más tranquilidad que en un restaurante.

Un año más y seguimos aquí, espero que por muchos años, que aún nos quedan muchas aventuras que vivir y mucho camino que recorrer juntos.