Aunque no lo parezca por el título, esto tiene que ver con el post de ayer referido a la vivienda. En una campaña publicitaria de los años 90 (creo que era de un coche) se referían a mi generación como: "Jóvenes, aunque sobradamente preparados". Es decir, JASP, que creo que eran las letras del modelo de coche. Pues bien, resulta que los JASP, que ya andamos por la treintena, estamos ya hasta las narices de muchas cosas, con lo cual, surgen págs. web como la de
antikelifinder como la que decía ayer y no quemamos el parlamento o cosas peores porque, como siempre han dicho de nosotros, somos conformistas y menos reivindicativos que la generación de nuestros padres, que luchó contra la dictadura y por la democracia en la Transición, bla, bla, bla, el rollo que nos han contado desde nuestra infancia. Será verdad que somos conformistas, porque razones para quemar el parlamento o, como mínimo, manifestarnos por las calles (y por cosas importantes, no como el PP, que le ha pillado el gusto a manifestarse últimamente en contra de que se lleven los papeles de Salamanca o para que no se casen los gays, que la religión católica siga siendo obligatoria en los institutos y sus colegios privados sigan financiados por el Estado) creo que nos sobran, ya que los políticos no dan ninguna solución a nuestros problemas.
Por primera vez en la historia de España creo que hemos sido una generación que ha vivido en paz, en democracia y nuestros padres nos han dado bastantes caprichos matándose a trabajar. Nuestros padres se tuvieron que poner a trabajar desde adolescentes, pocos en esa generación pudieron estudiar en la universidad y por eso nuestros padres siempre nos dijeron: "Estudia hijo/a, que en la educación está el futuro, el prosperar, el ser alguien". Y estudiamos. Estudiamos el bachillerato, una carrera universitaria, un máster, un doctorado, miles de cursillos, no sé cuántos idiomas... Tras acabar los estudios, nos fuimos a buscar trabajo. Y, ¿qué pasó? Que la generación de los años 70 es también la del baby boom en España, que somos muchísimos, que sobran médicos, abogados, profesores, arquitectos... Vamos, sobran licenciados y faltan electricistas, albañiles, mecánicos, cajeras de supermercado, gente que trabaje el campo. En resumen, toda la vida estudiando para no conseguir la profesión que elegiste y, si lo consigues, luchando mucho por ello y estudiando más para presentarte a oposiciones, por ejemplo. Y nos sentimos un poco defraudados, como que nos vendieron la moto y ahora la moto no arranca.
Pero como somos tan disciplinados, seguimos estudiando y trabajando, aguantando contratos de trabajo más que basura en los que a los tres meses te echan a la calle otra vez y que, si te renuevan el contrato durante más tiempo, encima, hay que agradecérselo infinitamente porque encima, te hacen contrato y te cotizan a la Seguridad Social para que tengas una pensión el día de mañana, cosa que pocos empresarios suelen hacer. Pero sabes que a los tres años, como mucho, te irás al paro porque si no, la empresa tendría que hacerte fijo en el trabajo y no les interesa. Aguantando sueldos muy por debajo de nuestra valía profesional y todos los años que hemos invertido en estudiar, sueldos con los que es imposible comprar y, a veces, ni siquiera alquilar, una vivienda propia, por lo que seguimos viviendo en casa de nuestros padres, que nos dan cobijo. Y, encima, hay que aguantar que digan que, claro, no nos independizamos hasta pasados los 35, que somos unos cómodos y unos mimados hijos de papá y mamá. ¡Qué fuerte! ¡Qué hipocresía!
Que no, señores/as, que estamos ya HARTOS de ser esclavos de los empresarios que nos contratan como mano de obra barata y muy especializada, de los promotores inmobiliarios que nos quieren sacar los dos ojos de la cara, los riñones y el hígado por pisos de 70 m2 que valen cuatro veces menos del valor que nos piden por ellos, de los bancos que se forran con las hipotecas y préstamos que les pagamos. En fin, que ya va siendo hora de que levantemos la voz en este país y digamos que estamos HARTOS. BRIDGET, SWYX, MARISADDIE, JUANJO, PAM, ALUCARD, MAHAYA y demás compañeros españoles, venid aquí y comentad esto. Y los demás, nos contáis cómo está el patio en vuestros países.
Pdata. Desde los tiempos en que era representante de alumnos en la Junta de facultad y la delegada de mi clase, no me había quedado tan a gusto animando a las masas a opinar, ¡ja, ja!