En estos últimos meses he donado comida siempre que me he enterado de una campaña de recogida de alimentos. Sin embargo, me siento fatal cada vez que lo hago, me dan ganas de llorar de rabia, impotencia, frustración. De ver cómo esta gentuza egoísta nos machaca cada vez más quitándonos dinero y derechos adquiridos durante generaciones. Afirma que hay que trabajar más y ganar menos, pero ellos siguen trabajando poco y ganando lo mismo o más a costa nuestra. No hay dinero para Sanidad y Educación, pero sí para evadir a Suiza. No tenemos derecho (según ellos) a ponernos enfermos ni tampoco a hacernos viejos, porque salimos muy caros y no trabajamos, ¿Qué es eso de cobrar sin trabajar? Fuera bajas remuneradas, fuera pensiones. Si nos quedamos sin trabajo o nos ponemos enfermos y no podemos trabajar ni cobrar, por tanto, no podemos pagar la hipoteca, se quedan con nuestra casa, si pueden, también la de los padres pensionistas que nos avalaron, y, encima, nos reclaman una deuda que no podremos abonar jamás en la vida. Etc. Etc. Eso, ¿no se ha llamado siempre esclavitud?
"Las batallas hay que darlas, se ganen o se pierdan, hay que darlas por el hecho mismo de darlas."-José Luis Sampedro.
jueves, 20 de junio de 2013
domingo, 9 de junio de 2013
La mula.
La mula es una novela sobre la guerra civil que demuestra que siempre ganan los mismos, que si eres pobre, da igual que estés en el bando de los vencedores porque vas a perder de todas formas. Mi sobrino se acerca a ver qué hago, le enseño la portada y le digo, señalando el título: "La mu-la". Y le enseño también una foto de la portada para que vea qué es una mula. Repite: "La mula", coge el libro, señala la foto que le he enseñado y se va a donde está su madre, así que, sigo leyendo. Vuelve a los cinco minutos y se queda mirándome a mí y al libro. Le señalo una frase y se la leo: "¡A sus órdenes mi comandante!" Se va a donde está su madre y le dice: "¡A sus órdenes mi comandante!" Y nos partimos de risa. Hace varios viajes más, de su madre a mí, para ver lo que leo, así que le voy leyendo frases sueltas en voz alta, que después retransmite a su madre. En una de sus visitas, vuelvo a la portada y leo: "La" y se lo señalo también en la palabra "mula" y en los apellidos del autor, cuyo nombre completo está también en la portada. De punto de lectura tengo una postal de Málaga, se la enseño y leo: "Málaga", señalando otra vez "la". Me mira con curiosidad y mi cuñada me dice: "Es muy pequeño todavía para aprender a leer". Sí, pero, "si tú lees, ellos leen", ¿no?
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