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domingo, 27 de abril de 2025

14 años.

 Hace 14 años estábamos también de vacaciones de Semana Santa y estábamos todos deseando verte. Durante tus primeros años, pensaba cómo serías cuando llegaras a la adolescencia, lo que te diría cuando ya hablaras y me pudieras entender, las conversaciones que tendríamos, lo que pensarías de lo que te había estado escribiendo durante meses y años, desde mucho antes de nacer. El Sergio del futuro estaba en clase conmigo, podrías ser como alguno de mis alumnos, siempre el mismo modelo, por su puesto: formal, educado, que sacara buenas notas. No iba a consentir que un sobrino mío fuera un golfo redomado, porque me iba a enfadar mucho. Menos mal que, por ahora, has salido bastante parecido a como yo te imaginaba...

Me gusta que te gusten los idiomas y viajar, no sé si he contribuido en algo en ello al hablarte en inglés cuando eras muy pequeño. Espero que sea verdad lo de que los nacionalismos se curan viajando y se te vaya quitando, poco a poco, esa parte retrógrada que no nos gusta a tu madre ni a mí, pero es la que está de moda en tu generación. Espero que gane la parte sensible del amor a los animales, de la curiosidad de descubrir cosas, como cuando os estuve contando el modernismo en la casa modernista de Novelda y tocaste la puerta para comprobar si lo que yo decía, era verdad. 

He viajado contigo, sin ti, mandándote fotos, audios, vídeos, contándote cosas antes, durante y después del viaje, aunque lo que más me gusta, es viajar contigo y enseñarte el mundo. A ver si pronto nos podemos volver a ir de viaje. 

Feliz cumpleaños, te dedico la canción que Rozalén le dedicó a su sobrino, yo siento lo que cuenta ella, como tía: 



viernes, 16 de enero de 2015

Ponte la bici.

Salimos a la porchada y le digo a mi sobrino: "Ponte la bici, digo, ponte la chaqueta para ir en la bici, que hace un poco de frío." Él me contesta: "Ponte la chaqueta, claro. La bici no se puede poner encima. Además, ¿cómo me voy a poner la bici, si no tiene mangas?" Y aún no ha cumplido los cuatro años. ¡Qué peligro tiene este!

jueves, 6 de febrero de 2014

Conversaciones con mi sobrino.

El fin de semana estuve comiendo en el chalet del campo y por allí pasan muchos aviones, así que, vimos un avión y, de repente, mi sobrino se acordó de lo que le dije el otro día y me preguntó:

-¿Dónde te vas?

- A Londres, que está muy lejos, muy lejos y la gente habla en inglés.

Eso de hablar en idiomas distintos creo que no lo comprendió mucho. Se puso así, un poco triste y le dije:

- Pero no te preocupes, que luego vuelvo. Sólo me voy cuatro días.

Entonces me dijo:
- ¿Y por qué no vas en coche?

- Porque es una isla, está rodeada de agua, no se puede ir en coche, por eso voy en avión.

   Se quedó pensando y me dijo:

-¿Y qué me vas a traer?

-Me dijiste que querías un coche de policía con sirena, pero no sé si en Londres tienen. Si no tienen, te traeré otra cosita. Por ejemplo, una camiseta que ponga: "London".

No sé por qué se piensa él que en Londres voy a poder comprar un coche de policía con sirena... ¡Ni que Londres fueran los Reyes Magos!

domingo, 9 de junio de 2013

La mula.

 La mula es una novela sobre la guerra civil que demuestra que siempre ganan los mismos, que si eres pobre, da igual que estés en el bando de los vencedores porque vas a perder de todas formas. Mi sobrino se acerca a ver qué hago, le enseño la portada y le digo, señalando el título: "La mu-la". Y le enseño también una foto de la portada para que vea qué es una mula. Repite: "La mula", coge el libro, señala la foto que le he enseñado y se va a donde está su madre, así que, sigo leyendo. Vuelve a los cinco minutos y se queda mirándome a mí y al libro. Le señalo una frase y se la leo: "¡A sus órdenes mi comandante!" Se va a donde está su madre y le dice: "¡A sus órdenes mi comandante!" Y nos partimos de risa. Hace varios viajes más, de su madre a mí, para ver lo que leo, así que le voy leyendo frases sueltas en voz alta, que después retransmite a su madre. En una de sus visitas, vuelvo a la portada y leo: "La" y se lo señalo también en la palabra "mula" y en los apellidos del autor, cuyo nombre completo está también en la portada. De punto de lectura tengo una postal de Málaga, se la enseño y leo: "Málaga", señalando otra vez "la". Me mira con curiosidad y mi cuñada me dice: "Es muy pequeño todavía para aprender a leer". Sí, pero, "si tú lees, ellos leen", ¿no?