"Las batallas hay que darlas, se ganen o se pierdan, hay que darlas por el hecho mismo de darlas."-José Luis Sampedro.
miércoles, 18 de junio de 2014
Un leprechaun de regalo.
lunes, 22 de agosto de 2011
Los irlandeses y yo.
domingo, 19 de junio de 2011
Documental sobre Phoenix Park
He aquí un vídeo sobre el proyecto:
FUNDING CAMPAIGN LAUNCHED!
miércoles, 26 de septiembre de 2007
Postales.

Cuando fuimos a Coole Park, como ya conté en posts anteriores, vimos este cartel en una pared. Decía que habían puesto cinco réplicas en piedra, incluyendo los borrones de tinta, de cinco postales que mandó Bernard Shaw a las nietas de Lady Gregory con un poema que les escribió para agradecerles las manzanas del huerto de Coole que le habían mandado perdonándole el haber hecho trampas en un juego que se llama "Hunt the thimble" (en el que hay que esconder algo para que lo busquen los otros). Eso de que Bernard Shaw se dedicara a enviar postales que continuaban en otras, me recordó a Xnem y sus experimentos, así que hice la foto (en la que se ve abajo la réplica en piedra de la primera postal) para enseñárselo y decirle que siga así, que Bernard Shaw fue premio nobel de literatura, igual Xnem nos da una sorpresa un día y aparece también en los anales de la historia. Y nosotras nos forramos con sus postales manuscritas. :-)
Aquí el cartel de más cerca:
domingo, 16 de septiembre de 2007
El bosque de Kyle-na-no.
También había un poema de Yeats dedicado a una ardilla de ese bosque, que decía en inglés (la traducción es mía):
"Ven a jugar conmigo,
¿por qué corres
por las ramas del árbol agitado
como si yo tuviera una pistola
para dispararte y matarte?
Cuando todo lo que yo haría
es rascarte la cabeza
y dejarte marchar."
De repente, vi esto entre los árboles y me salí de mi senda para ir campo a través cuando vi el agua:

Hasta que encontré este río o lago, no sé muy bien lo que era, donde imaginé los buenos picnics que se harían en la orilla Yeats y compañía, lo cual me dio mucha envidia. No vivían nada mal esta gente.
sábado, 8 de septiembre de 2007
Ana y Ana.

Y, por otro, yo:
Dos estilos diferentes de mujer, como podéis ver. Anaví muy tecnológica ella con su cámara digital, el bluetooth en la oreja... y muy "fashion" con las gafas de sol en la cabeza. Yo, más desastrada, con la cámara de toda la vida (es decir, con carrete) . Ella más calurosa, yo más friolera (con manga larga y cuello alto, aunque tengo excusa porque ese día estaba afónica y tenía que cuidarme). Pero con muchas cosas en común, a pesar de nuestras diferencias. Ya veis que vamos vestidas de gris y con jeans las dos.
Recuerdo el primer comentario que me dejó en mi blog, un domingo de febrero:
"Ana...me ha encantado lo que escribes! Estoy que no me lo creo, sabes por qué? Porque mi nombre también es Ana, porque al igual que tu tengo 32 años, porque también soy de virgo, porque adoro también Irlanda, porque también conocí a un Peter en Irlanda y yo no hablaba muy bien inglés pero nos entendíamos, porque mi Peter tiene el mismo color de ojos que vos decís que tiene el Peter que vos conociste y tengo un blog con la misma plantilla que la tuya!!!!
No es coicidencia!!
Me tomé un tiempito y he leído tus archivos...y me gusta mucho como escribís.
Si no te molesta, puedo agregarte a mis links así te visito seguido para seguir leyéndote?
Muchos saludos desde Suecia
Ana"
Tal vez fuera una premonición de que íbamos a congeniar, ser amigas y disfrutar de esa Irlanda que nos gusta tanto.
miércoles, 29 de agosto de 2007
Anaví on the road. (Subtítulo: Recalculando.)
A mitad del trayecto vemos una señal y Anaví me dice: "¿Querías ir a Valentia Island?" Y yo, que estoy igual de loca que ella, contesto: "¿Por qué no?" Y allá que nos plantamos en Valentia island entrando por el puente que la une a tierra firme en Portmagee. Entonces miro el mapa y teníamos dos opciones: 1) Volver por el puente, rehacer el camino andado y volver a la carretera principal para seguir con nuestro recorrido en el punto donde nos habíamos desviado, lo cual nos hacía perder tiempo. 2) Cruzar toda la isla y tomar un ferry en Knightstown para volver a tierra firme y ahorrarnos un montón de camino y tiempo. El único problema era que no sabíamos el horario de ferries y tal vez ya no hubiera ninguno. Dudamos y, al final, Anaví dijo: "Dale, vayamos Ana, total, no es tanto. Si no hay ferry, luego pegamos la vuelta y ya está." Tuvimos suerte y había ferry, así que volvimos a la carretera que habíamos dejado sin tener que deshacer el camino. Y el GPS, que habla como yo según Anaví, nos dijo: "Recalculando. A tres (pausa) cientos (pausa) metros (pausa) gire a la derecha." O algo así, porque al pobre GPS lo teníamos loco, entre las carreteras nuevas que están construyendo y no tenía en el programa y que luego Anaví decide en el último momento cambiar de ruta. Con razón luego se rebeló y, en lugar de llevarnos a Ennis el sábado, aparecimos en Tulla. Fue la venganza del GPS. domingo, 26 de agosto de 2007
Anaví revisited.
Es extraño levantarse en un país y acostarse en otro. Encontrar en el avión de vuelta a un grupo de españoles que habían ido a Cork a estudiar inglés, que me recordaron mi juventud (divino tesoro, dijo Rubén Darío), cuando yo iba a Irlanda también a estudiar, no por turismo. Reservar un asiento de pasillo y acabar en pleno vuelo en la ventana porque el avión iba medio vacío y el chico de la ventana se cambió de sitio para sentarse con sus amigos. Y ver desde el aire cómo cruzábamos los Pirineos, los ríos, las montañas, las autopistas, las casas y esta zona tan seca y desértica, que deprime al recibirte así tras dejar el verde irlandés.¿Cómo empezar a contar el viaje, cuando es imposible describir tantas sensaciones y sentimientos? Mirar el mar en el puerto de Youghal y recordar un verso de Neruda: "Yo que viví en un puerto desde donde te amaba". Lo cual también podría haber dicho de Kinsale o de cualquiera de los otros puertos que vimos al pasar. Guardar una hoja del árbol de los autógrafos en Coole Park, en el que Yeats, Shaw, Synge, O'Casey y otros autores irlandeses grabaron sus firmas. "Our shadows rove the garden gravel still", escribió Yeats. Nuestras sombras aún deambulan por la gravilla del jardín. Y te los puedes imaginar perfectamente en un picnic divirtiéndose y que alguien propusiera entre bromas y veras que dejaran sus firmas en el árbol. Un capuchino con Anaví en un centro comercial de Cork, mientras los niños corrían por allí y se subían a unos autos de esos que funcionan con monedas.

La plaga de rododendros que se nos echaba encima por las carreteras de Kerry mientras Anaví conducía en modo monólogo, puesto que yo estaba afónica tomándome sus pastillas suecas, que me devolvieron la voz y la palabra al día siguiente, a tiempo para el asado en casa de Lord Greystoke.

Y también la explosión de colores: amarillo, rojo, rosa, verde, azul... de las plantas a los lados de la carretera. Especialmente las fucsias llenándolo todo, Deona Dé, lágrimas de Dios en irlandés. Aprender español con Anaví en nuestras conversaciones en el coche. Contemplar por la ventana de un restaurante en Kilorglin cómo anochecía sobre el pueblo mientras cenábamos con los niños.
Descubrir que las zonas de la Ora te roban igual o más que en España, en todas partes cuecen habas. Tengo un recuerdo especial del segundo ticket, Anaví ya sabe por qué:

Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, pero esta segunda parte lo ha sido. Ya no había incertidumbre ni el misterio por saber cómo sería la otra persona fuera de internet, en la vida real. Ya se había forjado la confianza, la amistad, el mirar a la otra persona y saber lo que está pensando, de qué se ríe. Duele un poco saber que no podemos quedar para tomar café cuando queramos porque estamos lejos y cada una tiene su vida en un país distinto, pero el abrazo que nos dimos ayer en el aeropuerto es una promesa para volver a vernos y la confirmación de que existe la amistad más allá de las fronteras y que la calandria vuela hasta Elche en un click.
lunes, 5 de febrero de 2007
Kinsale.
Parece que somos bastantes los forofos de Irlanda repartidos por el mundo y hoy Luis encontró el blog de Anaví y después el mío. En el blog de Luis encontré un interesante post sobre la batalla de Kinsale que me recordó la visita que hice allí en 1998. Teníamos puente por ser la fiesta de St. Patrick's Day y decidimos irnos de viaje al sur. Fuimos en autobús desde Irlanda del Norte a Dublín y allí alquilamos un coche para ir a Cork y alrededores. Éramos cuatro: Angélique, M.Jesús, Aida y yo (ver mujeres que conocí en Irlanda del Norte) y después se nos unió Michael, entonces novio de M.Jesús y hoy su marido. (Un inciso para decir que fue un placer ver a M.Jesús y Michael con su hija este fin de semana, después de varios meses sin vernos, y comprobar que la amistad sigue viva después de tantos años. Y es que, las amistades que hice en Irlanda o que han tenido algo que ver, directa o indirectamente con Irlanda, siempre me han traído cosas buenas.)Nos alojamos en Cork y, desde allí fuimos a Kinsale y Cobh. Lo que más me llamó la atención de Kinsale fue el colorido de sus casas y los dibujos que allí había, como se ve en la foto de mis años mozos que ilustra este post. Me pareció un pueblo bonito para vivir y diferente de Irlanda del Norte, donde pintan las paredes de blanco o marrón y no suelen tener cada casa de un color. Hay como más alegría en la República de Irlanda. En fin, que gracias a Luis por recordarme el día que pasé en Kinsale con mis amigos de entonces y ahora.
sábado, 25 de noviembre de 2006
The Way Ahead.

Recuerdo también, tras el atentado de Omagh en 1999 (en el que murieron dos españoles, por cierto) haber leído en una pág. web: No more "I won't talk to them" (No más "No hablaré con ellos") porque la única forma de solucionar algo, era hablando con ellos. Y esto va por la manifestación de esta tarde en Madrid: Si no se habla con ellos, no hay nada que hacer. Y está claro que, cuando eres víctima o te han matado a alguien querido, es difícil, casi imposible hacer ese esfuerzo. Pero, ¿prefieres que siga muriendo más gente?

(Para todo lo relacionado con el proceso de paz en Irlanda del Norte, pinchad aquí, está en inglés, por supuesto, es una pág. de Irlanda del Norte.)
martes, 15 de agosto de 2006
El ama de llaves recibe a las visitas.
Volvimos al bosque como si tuviéramos un tesoro en las manos y nos fuimos a abrir el mausoleo. Al meter la llave en la cerradura, se oyeron retumbar nuestras voces en un eco que venía de dentro, lo cual a mí me impresionó bastante. No sabía muy bien lo que me esperaba al abrir, que fue lo que se ve en la foto de ayer: esto. Francesco rompió el silencio para decir: "Está durmiendo, mamá" y su voz resonó en la estancia con más eco que antes. Nos pusimos a admirar la estatua de Robert Percy Ffrench y las vidrieras y sacamos fotos de todo mientras Anaví me contaba lo que había leído en el libro.Algunos de ellos, mientras tanto, ya habían subido a la terraza y comprobado que la puerta de cristal estaba cerrada, así que me pidieron la llave y me tocó subir otra vez. Mientras, les pregunté de dónde eran, como si tuviera que hacer una estadística con la procedencia de los turistas, como antaño, y me dijeron que irlandeses, pero vivían en Inglaterra hacía ya muchos años, menos el hombre que había hablado primero, que era de un pueblo cercano y les estaba haciendo de cicerone. Les aconsejé que se adentraran en el bosque a ver el ice house y, así, Anaví acabó de hacer todas las fotos que quiso y bajó sola a la cripta.
Cerramos y salimos de allí. Casi olvidamos devolver la llave, con la emoción del momento, pero volvimos a entregarla y pusimos rumbo a Athenry. Pero nos encontramos por el camino a unos hombres que llevaban unos caballos percherones, Anaví se paró a un lado de la carretera a hacerles fotos y acabaron invitándonos al establo donde los guardaban, que estaba unos metros más adelante. Allá que nos fuimos y los niños disfrutaron de los caballos y los burros que tenían y los hombres, orgullosísimos de que admiráramos a sus animales, nos explicaron la historia de cada uno. Estas cosas, sólo pasan en Irlanda, como dice Anaví.
Y, colorín colorado, esta historia se ha acabado. Estaré ausente unos días, esta vez por tierras del norte de mi región. Que ustedes lo pasen bien en mi ausencia y ya contaré más cosas a mi vuelta.
lunes, 14 de agosto de 2006
Mi prima y el ama de llaves.
La semana pasada le prometí a Luciano que le dedicaría un post como los que a él le gustan, con muchos ingredientes, así que, va por ti, Luciano. Como ya contó Anaví en su blog, durante el fin de semana nos fuimos a Galway con motivo de una cena argentino-irlandesa en casa de Roberto y Louise, y como pizzero mayor del condado, Luciano. Lástima que Ángela no pudiera venir por motivos laborales, pero ya la conoceremos en otra ocasión, pues Anaví y yo estamos dispuestas a volver a la carretera algún día de estos en cualquier lugar del mundo. (El que avisa, no es traidor: Apártense, que allá vamos y Anaví no para ni para ir al baño, así que, no se nos pongan por delante, que nos los llevamos puestos y sin ticket de compra.) 
domingo, 13 de agosto de 2006
Recuerdo...

(Respuestas a lo que Anaví me recordó en su blog.)
1. No te hice caso, no. Pero no me importaba levantar a Carenza para que viera los imanes de la nevera, no todos los días estoy con niños.
2. Es verdad, siempre estás hablando de tu abuela, culparemos a la mafia. Vos ya sabés.
3. Nunca entendí por qué no existen las persianas en el mundo anglosajón. Recuerdo esos días de mayo en Irlanda del Norte despertándome con el sol que entraba, pensando que me había dormido y llegaba tarde a trabajar y, total, sólo eran las 4 am.
4. Todo fue bien porque no se despertaba antes de que llegaras, hasta que un día estaba a punto de meterme en la ducha cuando la oí llorar y me tuve que vestir corriendo y subir a ver qué pasaba. No había forma de que parara de llorar y no sabía qué hacer, hasta que al final la convencí para ir a la ventana a ver a las vacas, se calló y levantó los brazos para que la sacara de la cuna. No había vacas en el campo, pero la entretuve como pude hablándole de los coches que pasaban y diciéndole que ya venía la mamá.
5. Y los dos me miraban como pensando: "¿Qué hace esta aquí?"
6 + 7. Y tú en todos los pueblos diciendo: "Ahí está la oficina de correos" y yo: "Sí, pero acuérdate de que hoy es festivo y está cerrada". Y sí, Xnem, se me olvidó dársela a firmar porque la escribí y ella estaba ocupada con la comida y los niños y después ya, no me acordé.
8. No me dejaste espacio para nada más.
9. Y aún en el aeropuerto me los pidió y los caramelos estaban en el coche.
10. Me destrozabas el chiringuito, con lo bien montado que lo tenía.
11 + 12. Peter también lo podría haber dicho antes, che. Nos habríamos ahorrado de buscar tantos pájaros. Y sí, la pareja estaba detrás del arbusto nomás.
13. Y yo muerta de risa, sobre todo, de ver cómo revolucionamos al pueblo en un minuto. Y de ver la cara de la niña rubia en la ventana mirándote y pensando: "¿Para qué saca fotos de una cabina vieja?"
14. Para una vez que me compro las zapatillas de marca, que me costaron 40 euros en vez de las baratas de 20... Que sepas que, de la lejía que le pusiste, se ha quedado una marca amarilla.
15. Es que, poníamos un CD y ya no lo sacábamos en todo el día, daba vueltas y vueltas hasta el cansancio. Y, encima, como te habías empeñado en poner ese, no iba a quitarlo sin permiso.
16 + 17. Las avispas esas ¿es que no comen en todo el año? Yo les tiré lo que quedaba de mi sandwich, directamente, porque no me dejaban comer tranquila ¡qué bichos más agresivos! Y encima son más gordas que las avispas de aquí, cualquiera les pega un manotazo... Me sentí culpable porque le dije a Francesco que no se moviera, se asustó, se movió y le picó la avispa, si lo sé, no le digo nada. En cuanto a tu sanguche, fue un accidente. De todas formas, lo que no mata, engorda, ya sabés.
18. Dije: "¡Mierda, me he equivocado!" y Francesco me preguntó: "¿Es mierda?" Y yo no sabía cómo explicarle todo, ¡ja,ja! Además, pensé que, como es un loro que repite todo, me ibas a echar en cara que le enseñara malas palabras.
19. Los españoles en el extranjero dan un cante que, no hay más que verlos para saber que son españoles. Y eso que estos no iban gritando como suelen ir, pero estaba claro que tenían pinta de españoles.
20. Apoyo moral a la conductora. Además, cualquiera se duerme, ¡si no parás de hablar! :-)
21. Por eso yo las llevo cortas. :-)
22. ¿En cuál de todos los acantilados? Porque recuerdo que en todos pensé: "A ver cómo salimos ahora de aquí..." Menos mal que eres buena conductora, yo igual me habría caído por el acantilado...
23. Lo peor es que yo pensaba: "Ahora me toca agarrar el coche a mí y llevarla al hospital más próximo, que a saber a cuántos cientos de kilómetros está." ¡Esos sustos no me los des más!
24. Es que yo venía del verano del desierto y para mí hacía fresco, pero tú has vivido en Suecia y estás acostumbrada.
25. Y, encima, como todo lo miden a la que te criaste, que decís vos, la medida no estaba en cristiano y no había quién se aclarara.
26. Lo cual sirvió para que te detuvieras y comiéramos, si no, ni comemos, porque cuando te pones a manejar, no paras hasta el fin del mundo.
27 y 28. Sí, tú me mandas a mí de speaker y luego charras (hablas) más que siete. La mujer ya le había averiguado la vida a Anaví y, al saber que yo era española, no le cuadraba qué hacíamos juntas con dos niños pequeños, así que aquí la amiga le contó que éramos primas y, como ya le había dicho que la familia de su madre era italiana, me miró y me dijo muy seria: "Somos primas por parte de padre". Y encima, para rematar la faena, voy yo y le escribo en el libro de agradecimientos: "Gracias por su hospitalidad. La familia de Argentina, España, Irlanda y de todas partes."
29. Pensé que vendría alguien a aporrearnos la puerta y decirnos que no armáramos tanto escándalo... Pero al final me dormí con las nanas que le cantaste a Carenza.
30. Y tenía que saltar casi por encima para ir al aseo.
31. Es que el GPS si no, no funciona. :-)
32. Eso sería de tanto agarrar el volante, que el dedo ya se quedó en esa posición.
33. Si no puedes vencer al enemigo, únete a él. :-) Ibas a parar igual...
34. ¡Sos loca, vos!
35. Lo cual confirma lo que te jedi en el 34. Pero nunca había visto un caballo tan cerca ni tocado a los borricos.
36. La llave era mía mientras estuviéramos allí, así que, no se la iba a dar a nadie. Con lo cual, me tocó hacer de guía del mausoleo y llevarlos a todas partes. Luego les dije que el bosque estaba muy bien, que deberían ir a buscar la casa de hielo, y nos los quitamos de encima para que pudieras terminar de hacer fotos tranquila y tuviéramos para nosotras solas la paz del lugar.
37. Confiesa que te gustó la llave y te la querías llevar. :-)
38. Paso por que no pares para ir al servicio, por que se haga de noche en el auto, por que hagas doscientas mil fotos de los cuervos, de los caballos, de las ruinas, de los abuelos con boina... y no haya forma de avanzar dos metros, pero cuando se trata de comer, lo siento, pero no paso por que me mates de hambre, ¡ja,ja!
39. Tú dijiste: "¿Por qué salen y entran tanto? ¿No se pueden quedar quietos en un sitio?"
Y yo: "Hay un local de apuestas ahí enfrente y están aquí, pendientes de la tele, para ir a apostar al caballo que ven que va a ganar." ¡Elemental, querida Watson!
40. Si es que, estaba yo en la paz de la tienda de souvenirs, con los irlandeses susurrando y, de repente, un grito en la otra punta de la tienda: "¡¡¡¡¡¡Francescoooooooooooo!!!!!!!! ¡Vení aquíiiiiiii!" y todo el mundo se giraba a mirar. Y yo quería que me tragara la tierra, no se puede hacer nada discretamente.
41. Lo que hay que sufrir por el fotoperiodismo... No me lo recuerdes, que te publico la foto, ¡ja,ja!
42. Debo confesar que a mí, el que me gusta es el Lambrusco rosado o la sangría.
43. ¡Qué exagerada que eres! Ibas muy bien.
44. Menos mal que ahí yo estaba en la oficina de correos echando la postal de Xnem...
45. Y, si no, para los pájaros de tu jardín.
46. Había que avisar a los pobres bichos de que sos un huracán con ruedas, como dice Luciano.
47. No me fiaba ni un pelo de esos tipos, así que me alejé lo más posible.
48. Un poco más y saco los jerseys y las camisetas y te los dejo para meter el regalo.
49. Cuando Francesco quería tocar el agua del lago, pero tenía miedo, y nos agachamos los dos en las rocas de la orilla, lo agarré para que no se cayera y le iba el corazón a mil.
50. Y tú, al final, no fuiste al baño.
51. Te dije mantequilla. Es que sin eso no se pegan bien los sandwiches.
52. Eso prefiero no recordarlo.
53. Sí, pero para conducir, seguías con tacones. Genio y figura, hasta la sepultura. (No sé si lo dirá mi abuela, pero es un dicho también.)
54. Y no quería darme un beso. Hasta que, al final, vino corriendo a darme un abrazo y, al mismo tiempo, Carenza desde el cochecito levantó los brazos para abrazarme también y casi me hacen llorar los dos.
Y más:
* La carrera cuesta abajo que me pegué para hacer una foto antes de que el sol se escondiera del todo en aquella península y no encontraba el encuadre perfecto porque me tapaban las montañas, hasta que llegaste tú con el auto a rescatarme.
* La sensación de estar descubriendo un tesoro secreto al abrir la puerta del mausoleo.
* Lavarme los dientes con Francesco y Carenza mirándome e imitando todo el proceso.
* Cuando Peter decía: "Ana" y nos girábamos las dos.
* Vos buscando caramelos y masitas mientras manejabas y yo diciendo: "¿Qué quieres? Yo te lo doy, mira a la carretera."
* Las dos cantando las canciones de Los Rodríguez en el auto.
* Otra cosa que siempre dices: "Ya te lo voy a mostrar".
En fin, como se suele decir, "Dios las cría y ellas se juntan".
viernes, 11 de agosto de 2006
To chance your arm.

No sé lo que dirá mi prima, pero creo que los primeros dos días, los de conocer su pueblo y los alrededores, Kilbrittain y Blarney, estuvieron muy bien, pero cuando empezamos a congeniar más, cuando algo hizo click y las piezas del puzzle encajaron, fue esa tarde en la abadía de Timoleague y la vuelta que nos dimos por Seven Heads. Para mí, fue como recuperar de repente la tranquilidad perdida en un año muy tumultuoso por una mala racha en mi vida. Esos campos de Irlanda, a pesar de los cuervos muertos que encontramos, esos acantilados y el mar, allá al fondo, era lo que necesitaba para "desestresarme", si es que esa palabra existe. Poco a poco me fui notando más charlatana (¿sería la elocuencia de la Blarney Stone?) y que recuperaba el sentido del humor perdido, ya no sabía ni dónde ni cuándo. Y Anaví, a quién le sobra la elocuencia, por algo es abogada, también se largó a reír (como ella diría) y a contar cosas, con lo cual, volvimos a casa in good spirits, que dirían en inglés.
Al día siguiente, como ya estabamos en otro nivel de conocimiento y había más confianza, hasta nos tomamos unos mates y todo. No sé por qué Anaví pensaba que no querría, que no me iba a gustar. ¿Che, prima, olvidaste que me gusta to chance my arm? Inciso aclaratorio: Hay una puerta con una grieta enmedio en la Catedral de St. Patrick donde Jonathan Swift, el autor de Los viajes de Gulliver, fue deán. Allí leí que el dicho "to chance your arm" (algo así como "apostar el brazo", para Marga, que le gustan mis traducciones) viene de una vez, en un asedio de un castillo. Tras varios días ambos ejércitos estaban igualados y, al final, decidieron firmar la paz. Para ello, tenían que estrecharse las manos en señal de acuerdo y rompieron a hachazos la parte central de la puerta. Sin embargo, ambos se arriesgaban a que, al meter el brazo por el agujero, los otros se lo cortaran, si era una táctica de engaño, tipo caballo de Troya, el decir que querían firmar la paz y luego resultaba que no. Así que, no les quedó más remedio que arriesgarse a perder un brazo en pro de la paz. Y la consiguieron. A esto me refería indirectamente al final de mi post de ayer al hablar de los riesgos en la amistad.
Irlanda siempre me hizo más tolerante con los idiomas, con las religiones, con las comidas, las bebidas y los posibles choques culturales. Hasta me tomé una sopa de algas japonesa sin saber ni lo que era una vez, pero eso quizá mejor lo dejo para otro post. En una ocasión lo conté en clase y creo que fue el único momento de todo el curso en que me escucharon con atención, lo cual me lleva a pensar que, en lugar de enseñar inglés, debería contar batallitas de Irlanda y, al menos, nos divertiríamos más, pero en fin. Una lástima que eso no entre en la programación didáctica.
Pdata. Anaví, donde dice: "tipo caballo de Troya", ponle "onda", vos ya sabés.
lunes, 7 de agosto de 2006
The Fields of Athenry.

Foto de Anaví: anochecer en Sheep Head (Co. Cork)
Aquí tenéis una página en inglés con la historia de la canción y la letra y abajo, la podéis escuchar. The fields of Athenry es una canción de amor en la que un chico está preso por haberse rebelado contra el gobierno debido a la hambruna de 1845-48 y lo van a mandar deportado a Australia. Él le dice que cuide de su hijo y le recuerda los buenos tiempos cuando estaban en los campos de Athenry y contemplaban, enamorados, a los pájaros volar libres.
martes, 23 de mayo de 2006
Museos en Irlanda del Norte.

El primero está en las afueras de Omagh y trata de cómo los irlandeses emigraron a América. En la primera parte, tienen como un típico pueblo con casas y granjas y gente disfrazada de granjeros, herreros, etc. para enseñar cómo vivía la gente en los siglos XVIII o XIX (incluso, a principios del XX) y puedes entrar dentro de las casas, ver cómo están amuebladas y decoradas. Muchas de esas casas han sido reconstruidas piedra a piedra ya que, en su lugar original, las iban a tirar para construir casas nuevas, carreteras o lo que fuera. Luego llegas a un barco de madera como los que se usaban para emigrar a América y, al bajarte del barco, es como si llegaras a América y ves las típicas cabañas de madera que se ven en las películas del oeste.

El segundo está en Cultra, cerca de Hollywood, no muy lejos de Belfast. El Ulster Folk and Transport Museum es también la representación de un pueblo típico irlandés, pero es más grande, hay más casas y más edificios como un banco, una oficina de correos, etc. Y tiene otra parte dedicada a transportes antiguos con autobuses que funcionaron en Belfast hace años, coches, bicicletas de las que se ven en las películas de cine mudo... Las fotos son del Ulster American Folk Park en mayo de 1998.
viernes, 17 de marzo de 2006
St. Patrick's Day.



También recuerdo un St. Patrick's Day en un pub de Derry con mis padres, que habían venido a pasar unos días conmigo. Me fui a la barra a pedir, ya que mis padres no hablan inglés y, cuando me di la vuelta, estaban sentados en una mesa con unas chicas irlandesas, con muchas risas y animada conversación y eso que ni ellos hablaban inglés, ni las irlandesas español... Aquellas se iban y les dijeron si querían la mesa y ellos, se sentaron mientras dos de ellas se iban al aseo y las otras las esperaban para salir todas juntas. Me hicieron sitio a mí también, nos dejaron un gorro de leprechaun (duende irlandés como el del dibujo), nos hicimos fotos con el gorro (véase foto de mi padre), nos reímos todos, luego una chica se puso a bailar con un hombre un baile típico irlandés, en fin, que mis padres se lo pasaron pipa. Los irlandeses, igual que los españoles, saben divertirse.
sábado, 25 de febrero de 2006
Siempre me quedará L'derry.
"En el Magazine del 24 de agosto de 2003 hay una foto de Christine Spengler en blanco y negro tomada en Irlanda del Norte. Se ve una niña con una bandera, soldados y vehículos militares detrás y unos edificios borrosos al fondo. A pesar de que no dice dónde está hecha, creo que es L´derry en 1972, al menos, uno de esos edificios que apenas se vislumbran parece el Guildhall.
Nací en 1973. Esa niña debe de ser unos diez años mayor que yo, quizá sea la cajera del supermercado donde compraba, quizá, sin saberlo, me haya sentado al lado de ella en el autobús, y hasta puede que les haya dado clase a sus hijos. Yo, que he visto a los soldados en las calles de L´derry y me ha despertado el ruido del helicóptero del ejército sobrevolando mi barrio, sólo espero haber contribuido al proceso de paz. Aparte de español, espero haberles enseñado algo más a mis alumnos de los dos colegios de primaria y los tres institutos de L´derry en los que trabajé durante el curso 2002-2003 con una beca del MEC en calidad de Auxiliar de conversación de español.
Ya estoy en casa, pero allí queda una parte de mi vida. Allí están mis amigos, mis vecinos, la bibliotecaria, la mujer de la tienda de la esquina y una larga lista de gente maravillosa, alegre, con ganas de vivir y de vivir en paz.
Nota: por favor, mantengan la grafía L´derry al transcribir la carta porque es la forma conciliadora de escribir el nombre de una ciudad que los católicos llaman Derry y los protestantes Londonderry. "
Buscando en internet para publicar esto he encontrado está página donde podréis ver la foto que menciono y más información sobre Christine Spengler. Aquí sí pone la fecha y el lugar donde se tomó la foto. Yo tenía razón: era Derry, pero me equivoqué en el año porque el blanco y negro de la foto me hizo pensar que era más antigua.

