viernes, 3 de octubre de 2014

Escocia 2014 (Quinta parte). No toilet, no toilet


Al dar la vuelta por la isla en busca de esta cascada tan bonita, llegamos a un museo con casitas de piedra y tejado de paja, para mostrar la vida tradicional en la Isla de Skye. Amada llevaba rato diciendo que necesitaba ir al baño y, al ver la señal, sugerí: "Vamos al museo, que en los museos hay aseos." Allá que aparcamos y... El museo estaba cerrado por ser domingo. Pero justo enfrente había unos servicios. Cuando íbamos hacia ellos, vimos a una chica acercarse, dar media vuelta y meterse en un coche, así que dimos por hecho que estaban cerrados. 
Sin embargo, había mucho campo donde orinar, el problema era que había un hombre con una super cámara venga a hacer fotos de todo. Así que, allí mismo no podía ser, por lo que nos alejamos discretamente por un sendero en busca de un lugar mejor. Había unas casas un poco más allá, pero encontramos el matorral apropiado y yo me puse a vigilar mientras. De repente, a lo lejos vi venir a unos turistas y le dije: "Date prisa, que viene gente." En vista del éxito, yo decidí aguantar hasta la próxima parada. 
Llegamos con el coche a la altura de los aseos y... ¡estaban abiertos! Entré y empecé a partirme de risa yo sola pensando que la otra había tenido que orinar tras un matorral y yo allí, con mi retrete, con el lavabo, con jabón y papel para secarte... con todo. No le faltaba detalle, para ser un aseo público. Cada vez me daba más risa. Al salir vi que ponía que, por favor, donáramos 50 peniques porque el ayuntamiento ya no mantenía los aseos y dependían de donativos para seguir abiertos. "Cincuenta peniques y una libra si hace falta, pero que no cierren estos aseos y haya que mear tras los matorrales", pensé mientras echaba el dinero en la hucha. Entré en el coche y le dije a Amada: "De los creadores de: No water, no water, llega ahora No toilet, no toilet. Yo me quedé sin agua para ducharme en Irlanda, ahora te tocaba a ti quedarte sin aseo en Escocia". Nos reímos tanto, que se nos saltaron las lágrimas y todo. No podíamos parar, hacía tiempo que no me reía así.

The Old Man of Storr.

Las guías que llevábamos (gracias, Alberto, ya sabes por qué) hablaban de reminiscencias noruegas en los nombres de los lugares, como The Old Man of Storr, y cómo los vikingos se establecieron por estas tierras. Sin embargo, lo habíamos visto mejor desde la carretera que desde allí mismo, porque había surgido una niebla tremenda, lloviznaba, estaba acabando el día, calculamos que tardaríamos por lo menos una hora o más en hacer el recorrido y volver al coche y, total, no íbamos a ver mucho más con la niebla. Así que, hicimos algunas fotos a lo lejos y lo dejamos estar. Habrá que volver. En este blog explica muy bien el recorrido por el lugar. Lo dejo aquí por si a alguien le interesa: 

Decidimos volver al B&B tras pasar por Portree y comprar algunas cosas para hacernos un picnic para cenar esa noche mirando al mar y otro para el día siguiente, que teníamos que embarcar en el ferry justo a la hora de comer.


To be continued...