Tocar una sequoia centenaria en Bertiz.
Observar los buitres en la Foz de Lumbier.
Escuchar canto gregoriano en el Monasterio de Leyre.
Las vacas en la Selva de Irati que no nos dejaban pasar.
Contar las ventanas en la Estación de Canfranc.
Subir en tren cremallera en Francia y acabar en España.
Gracias por llevarme y por ser mi compañera de viaje.
4 comentarios:
En suma, una felices y plácidas vacaciones.
Muy buen regreso,
Besos
Myriam: Sí, como todas las vacaciones. Gracias y un abrazo.
Qué bien contado.
UMMA: Gracias. Un abrazo.
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