Hoy me ha sonado el teléfono y era de Kia Elche. Querían recordarme que tengo que pasar la revisión del primer año y les he dicho que ya la pasé en Valencia el día 3 de enero. Que se quedaron flipando de que fuera de Elche a Valencia a pasarla y les he dicho que, a no ser que me ocurra algo urgentísimo de solucionar y no me quede más remedio que ir a la de Elche, no pienso acudir a ellos. Que aún no me han contestado de la reclamación que les puse en abril, que me han tratado fatal y que estoy muy descontenta con ellos, que no le recomiendo a nadie que se compre un coche allí. Que no creo que tengan tantísimos clientes como yo, que pagan quince mil euros por el coche el primer día y se han cubierto de gloria con lo mal que me han tratado. Vamos, que me he despachado a gusto.
La chica se ha cargado la bronca sin comerlo ni beberlo y me ha dicho que lo sentía y que se tomaba nota para tenerlo en cuenta. Más lo siento yo, le he contestado, que teniendo que estar contenta con un coche nuevo, haya salido de allí el primer día que me lo dieron cabreada, frustrada y estafada. Y, encima, no he visto por ningún lado voluntad de arreglar las cosas, porque he propuesto varias soluciones, se han negado, he pedido que propongan ellos algo, se han negado, he propuesto una mediación arbitral, se han negado... Por tanto, si se niegan, es porque tienen algo que ocultar.
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