Corrijo las libretas de mis alumnos y voy pasando páginas con fechas en inglés. Los días que han pasado de este curso que se acaba. Los días de escribir la fecha en la pizarra. La tiza que se me queda siempre en las manos, en la ropa (sobre todo, en la oscura) como antes, cuando usaba pizarras blancas, se me quedaba el rotulador en los dedos. Ya no escribo en mayúsculas en la pizarra, como antes, cuando pensaba que mis alumnos no iban a entender mi letra. Ahora he conseguido aprender a hacerla bastante legible, aunque siempre se me tuercen las líneas. Nunca me gustó salir a la pizarra en mis años mozos, ni hablar en público por mi timidez y mira, si no quieres caldo, tres tazas llenas.
Llega el calor, el verano, los días se han alargado, estámos de exámenes. Ya han pasado 23 cursos como alumna y 8 de profesora, toda mi vida en clase. ¡Si lo llego a saber a los tres años! Cuando fui el primer día al colegio y, después de comer, mi madre dijo que había que volver al cole y le contesté: "¡Pero si ya he ido!" (Ver Mi niñez en los años 70.)
Escucho casualmente una conversación sobre la anorexia entre una alumna y su tutora y, llena de admiración, pienso en qué profesionales tenemos en la enseñanza, profesionales como la copa de un pino, a los que se exige, no sólo saber su asignatura y saber explicarla con gracia y salero, sino también saber de anorexia, saber de drogas, saber de todo para aconsejar bien a la juventud y dar la voz de alarma si notan algo extraño. Ser profesores, padres, madres, hermanos mayores, confesores, psicólogos, actores, etc. etc. ¿Hay algo más complejo que ser un buen profesor? Un trabajo para el que en un 90% de lo que haces cada día no te preparan en la universidad ni en ningún sitio, sino que tienes que aprender sobre la marcha y confiar en tu sentido común.
Llega el calor, el verano, los días se han alargado, estámos de exámenes. Ya han pasado 23 cursos como alumna y 8 de profesora, toda mi vida en clase. ¡Si lo llego a saber a los tres años! Cuando fui el primer día al colegio y, después de comer, mi madre dijo que había que volver al cole y le contesté: "¡Pero si ya he ido!" (Ver Mi niñez en los años 70.)
Escucho casualmente una conversación sobre la anorexia entre una alumna y su tutora y, llena de admiración, pienso en qué profesionales tenemos en la enseñanza, profesionales como la copa de un pino, a los que se exige, no sólo saber su asignatura y saber explicarla con gracia y salero, sino también saber de anorexia, saber de drogas, saber de todo para aconsejar bien a la juventud y dar la voz de alarma si notan algo extraño. Ser profesores, padres, madres, hermanos mayores, confesores, psicólogos, actores, etc. etc. ¿Hay algo más complejo que ser un buen profesor? Un trabajo para el que en un 90% de lo que haces cada día no te preparan en la universidad ni en ningún sitio, sino que tienes que aprender sobre la marcha y confiar en tu sentido común.
31 comentarios:
Plenamente de akuerdo.
Kreo ke ya te he dicho alguna vez ke tengo bien guardaditos estupendos rekuerdos de algunos profes, y muy presentes kada día algunas de sus enseñanzas (ke no venían en el programa de la asignatura).
Para ellos y para tí, mi agradecimiento y enhorabuena.
Acabo de leer el relato de tu niñez. Realmente eras una cría muy independiente. Enhorabuena.
Yo estuve pensando en ser profesora de secundaria y cuando hablo con amigas que lo son me sorprendo de todo lo que tienen que hacer. Casi lo de menos es dar la clase. Se encuentran con todo tipo de problemas con sus alumnos y tienen que solucionarlos.
Toda la responsabilidad que antes tenía la familia ha pasado a los maestros y profesores.
ALUCARD: ¡Me alegro de verte! A ver si te vuelve la inspiración un día de estos y nos deleitas con una de tus historias. Gracias a ti, defensor de los profes en estos tiempos en que todo el mundo nos critica.
IF: Ya ves... Siempre fui cabezona y un poco rebelde, sobre todo, cuando veía cosas que no me gustaban. Creo que me he pasado al dar un 10% a la dedicación a la asignatura, si llega al 5% será mucho. Como tú dices, nos pasamos la vida haciendo de todo. Y sí, hay muchos problemas, por ejemplo,alumnos con problemas de salud. Tengo una alumna diabética, otra con artrosis infantil y otra que se pone nerviosa, le dan taquicardias y acaba tumbada en el suelo, un día vino una ambulancia a llevársela al hospital y todo. Ese día no fue en mi clase, aunque en mi clase al poco tiempo de empezar el curso casi se me desmaya en el lavabo, a donde me había pedido ir porque se encontraba mal y fue una compañera con ella para acompañarla. Al momento la amiga vino a llamarme, fui al lavabo, me la encontré tirada en el suelo, le dije a la amiga que fuera corriendo a la sala de profesores a buscar refuerzos y, mientras, con gran sangre fría por mi parte y para mi sorpresa, pues nunca sabes cómo vas a reaccionar, le dije que no se preocupara, que se concentrara en la respiración, que respiramos mal y hay que intentar respirar con el diafragma... un rollo que improvisé yo sola en ese momento no sé ni cómo, pero que resultó porque luego salió andando del aseo. También hay alumnos descentrados porque sus padres se han divorciado, otra vez tuve una alumna a la cual se había muerto por cáncer su ex, un chico de 15 años, y estaba hecha polvo... el jueves pasado me quedé media hora después de clase hablando con una alumna que se había salido de mi clase también mareada y nerviosa por el examen que tenían de lengua y estuve preguntándole qué le pasaba exactamente, por qué se ponía nerviosa ante los exámenes si es una buena estudiante, si no debería hacer algún tipo de deporte para controlar los nervios... Eso, sin contar las veces que hacemos de policías cuando hay gente sospechosa de ser camellos al otro lado de la valla o gente de fuera que se ha colado en el instituto (sobre todo en los recreos) y llamamos a la policía. Bueno, si es que, con un día sólo de trabajo habría para escribir un libro y, lo de menos, es explicar el verbo to be.
Como dicen en inglés "I hear you". Somos tan importantes y tenemos tanto impacto en la vida de nuestros alumnos, que sin lugar a dudas hace de nuestra profesión una multifacética. Yo he hecho maravillas para asegurarme de que mis estudiantes han entendido la materia, pero también he servido de consejera, madre, etc. Pero gracias a Dios mis alumnos han sido en su mayoría adultos los cuales ya tienen sus vidas trazadas y no necesitan de tanto guía. Mi apoyo y buena vibra en este tu último tramo del año escolar.
Ame... leyendote me ocurre algo curioso... empeze a recordar esa epoca de niña en la que soñaba (y creo que a todos nos pasa) con ser maestra... Tu haces ver las cosas de una forma tan maravillosa, y no es en si por las palabras que usas, sino porque estas diciendo el sentir de esos que para nosotros tambien fueron en cierta forma padres... aquellos quienes nos educaron y por los cauels somos hoy lo que somos... Un abracito a ti Ame... y espero que te quieran mucho mucho...
Abrazos
TANGINIKA: Gracias, tú ya sabes de qué va esta profesión. Para no aburrirse cada día pasa algo nuevo... Hoy voy a ir al hospital a ver a una alumna que está ingresada.
ADRENALUNA: Sí, recuerdo a los cuatro o cinco años haber querido ser maestra. Después médico, después profesora otra vez, luego psicóloga, periodista y escritora. Después traductora o profesora de español en el extranjero. Y, al final, profesora de inglés en España. Lo que pasa es que los padres están toda la vida ahí, mientras que los profesores sólo están un año o dos y en ese tiempo no hay un solo profesor, sino varios a la vez. Por eso es tan difícil saber en qué parte hemos influido. Sobre todo porque luego, te vas a dar clase a otro sitio, otro pueblo, otro país como he hecho yo, y ya no vuelves a saber de tus alumnos. Abrazos a ti también.
Hola guapi! Mi tío también es profesor, en Guadix, Granada. He tenido pocas conversacinoes con él sobre el tema, pero de lo poco que me ha explicado sé lo duro que es profesionalmente. Para ser profesor no se estudia. Es una profesión que exige vocación, dedicación. El profesor no deja de serlo al salir de clase. Ánimo en estos días de calor y estrés, niña bonita.
Es una gran responsabilidad y es hermoso, pero hay mucha gente que no lo toma tan enserio el asunto.
Besos.
PAM: Lo peor es que luego, ya en casa, cuesta desconectar. Vengo del hospital de ver a una alumna que está ingresada, le están haciendo pruebas y aún no saben qué le pasa.
ARY: En todas las profesiones hay de todo, gente profesional y gente que no. Pero yo te puedo decir, por mi experiencia, por lo que veo cada día, que el 99% de los profesores son gente increíblemente profesional, con una dedicación tremenda. Y por eso me dan ganas de aprender, de saber más, para estar a la altura de ellos y dar lo mejor de mí a mis alumnos.
Que cierto que es eso...especialmente en lo de detectar situaciones de riesgo(maltrato, abuso, uso de drogas, desordenes alimenticios, etc)
Siempre me gusto el profesor "accesible", es decir aquel que esta ahi, para cuando un alumno lo necesita, aquel con el que se puede hablar (siempre en un marco de respeto)
No soporto esos profesores que por el solo hecho de serlo se creen Dios, tratan a los alunmos como si fueran insignificantes...
Te felicito Ana, porque tenes esa "buena pasta" como decimos nosotros para ser profesora, de las buenas!
A estas alturas de la vida no sé si sabrìa decir qué es vocaciòn, por qué fui profesora tantos años, y lo sigo siendo, aunque de otra forma. No sé por qué tú, Ana, eres profesora. Pero debe haber algo, ahì dentro, que nos empuja a comprender, a compartir, a entendernos a nosotras mismas entendiendo a los demàs, a ser nosotras mismas en ese diàlogo, actuaciòn teatral, experiencia colectiva, que es cada encuentro de clase. Muchos dìas nos dejan el sabor del cansancio, de la frustraciòn, del "no vale para nada", pero al final, un puñado de buenos momentos, el recuerdo de una alumna que nos hizo una confidencia, la mirada cómplice de un alumno, nos recompensan y quedan para siempre. Pilar
mmmm esta bien en lo que dices, pero dime si no han quedado algunos profesores en el alma, unos porque han sido unos terriblisisisiisimos con nosotros y otros porque definitivamente se han ganado el cariño, puede que no lo creas pero te puedo asegurar que estas en el corazon de muchos y no lo sabes...
Abrazos.
La docencia asi como vos la pensas, es tan linda y humana. Tengo una gran amiga que es profesora de letras en secundario y siempre me cuenta esas cosas. Pero le apasiona tanto y lo hace con tanto amor !
Es una bella profesion, te felicito por haberla elegido.
besos grandes
ANAVÍ: Gracias, intento ser accesible y creo que podríamos trabajar mucho mejor y detectar todo eso que dices si tuviéramos menos alumnos en clase. Pero se hace lo que se puede.
PILAR: Tú sí que has sido una gran profesora todoterreno y más allá de las fronteras. ¡Lo que nos queda por aprender de ti a las nuevas generaciones de profesores! Estamos en ello, ¿eh? Que disfrutes tus cursos con los profesores brasileños.
ADRENALUNA: Terribilísimos pero, a lo mejor, porque tenían que ser duros para que nos esforzáramos, ¿no? :-) Mira, a lo mejor una persona necesita un albañil o un fontanero dos o tres veces en la vida, pero al médico y al profesor los verá más veces (al médico, si lo ve poco, será buena señal, señal de que está sano). Todos hemos tenido profesores a los que hemos visto todos los días y, luego, los que tienen hijos, han hablado también con los profesores de sus hijos... es una profesión que todo el mundo conoce. (Y por eso, tal vez, se es tan crítico con ella.) Y sí, supongo que estaré en el corazón de muchos o algunos o dos o tres alumnos, pero ellos también en el mío.
NOCTILUCA: Gracias, como le he dicho a Anaví, hacemos lo que podemos. Al menos, que no sea por falta de poner lo mejor de una misma.
Profe ya sabes que todos los oficios y profesiones son como sacarse el carnet de conducir, haces un examen y te lo dan, luego es tu problema si quieres aprender a conducir o no.
Lo de que se tuercen las líneas en la pizarra depende de dos cosas, si se tuercen hacia arriba o hacia abajo, no se si será euforia hacia arriba pero hacia abajo te lo digo yo, es falta de sueño y cansancio, un poco de agua de vez en cuando rejuvenece el cerebro, seguro.
amelche se ha vuelto a colgar, no puedo publicar ningún comentario , ha sido antes del 150. tampoco puedo entrar en msn. Miro un rato y sino me voy a leer.
Que pena me hacía gracia que estuviera If! Joé!
XNEM: Las líneas suelen torcerse más bien hacia abajo y, sí, será falta de sueño. Para Navidad te vamos a regalar un ordenador que no se cuelgue aunque haya 500 comentarios. If ya se va desatando, por lo que parece...
Nor! que no es el ordenador!! que castpost y blogguer me boicotean por buena persona! seguro.
Aplaudo a todos los profesores buenos del mundo. Cuando mi nena termino su primer año de primaria, le llevo a la profesora un ramo grandisimo de flores y le dijo "Gracias por enseñarme a leer y a escribir". Era el primer año que enseño y le dio un abrazo fuertisimo a mi hija, con lagrimas en los ojos y le dijo, "Gracias a vos, hiciste que mi trabajo sea muy facil". Es lindo llevarse bien con los profesores, ya que en muchos casos los chicos ven mas a los profesores que a los padres. Un abrazote, hasta pronto.
De nuevo en linea y poniendome al dia.
amelche, tienes una profesion de gran responsabilidad.. yo no recuerdo con desagrado a ninguno de mis profesores hasta que pase a la universidad, alli si, alli te puedes encontrar con cualquier cosa. Pero mientras fui niña, y mientras hice lo que entonces era el bachillerato. Todos, pero todos me aportaron algo, se preocuparon por mi y los recuerdo con cariño.
En la universidad es diferente, te encuentras con catedraticos endiosados, con profesores que van a pasar tan solo .. Es otro asunto. Aunque tambien hay perlas desde luego.
Sniffffffffff Amelchín, hace unos días dejé un mensaje precioso para ti y no lo veo..
Boicotean nuestro cariño. Snif
Gloria y honor a la gran Amelche, madre del aula Amelche inmortal..lara la la
(esta canción la cantaba en el cole)
Besos
SILVIA: Gracias, es verdad que, a veces, vemos más a los alumnos que sus propios padres, que trabajan mucho y no tienen tiempo. Creo que debería haber horarios de trabajo mejores para que la gente pudiera atender mejor a sus hijos. Y, así, nos ahorraríamos muchos problemas de comportamiento.
MARTÍN: Como dijo Xnem en nuestro blog común, bien que hagas propaganda de tu blog, pero di algo también de los de los demás. :-)
MAHAYA: Gracias y bienvenida. Y a ver si nos pones alguna foto de ese fotógrafo que me has dicho. ;-)
MALENA: ¿No me lo dejarías en otro blog? El boicoteador igual es tu anónimo enamorado que te echa tantos piropos en tu blog y estaba celoso de que me quisieras tanto y a él no. :-D Gracias por la canción.
Y dicen que los padres y el colegio son la base para la formacion de un ser humano pleno,vaya! ambos aprenden haciendo y algunas solo con el amor que los alberga,que el el sentido impulsa.
Un abrazo para ti.
menta
Ser porfesor es una de las profesiones más sacrificadas y bellas... ser un buen profesor ya es un don, que tú tienes querida Ana.
He llegado a mi tierra ya... empiezo a ponerme al día.
Besos de otoño límpido.
A kuento de la nueva frase de kabecera,
el otro día leí que los rekuerdos que nos resultan intensos están mas anklados en una parte del cerebro llamada amígdala cuyo funcionamiento es mucho mas emocional que racional, mas instintivo; y que si nos esforzamos en expresar esos rekuerdos/sentimientos/lokesea hablando o eskribiendo, lo ke hacemos es transportarlos de alguna manera a la zona racional del cerebro (cortex) que los articula de forma organizada, y los vuelve mas manejables, menos impulsivos.
Así se pueden llegar a superar traumas o komprender kosas ke a priori nos abruman.
MENTACÁLIDA: Creo que tienes razón, tanto los padres como los profesores vamos aprendiendo sobre la marcha. Y más por el amor y el sentido común que por otro tipo de estudios. Un abrazo.
REAÑO: Intento tenerlo, pero creo que aún estoy aprendiendo (después de 8 años de profesión en diferentes países, diferentes ámbitos (privado y público), diferentes niveles e, incluso, diferentes asignaturas que he enseñado). Me alegro de que hayas vuelto a casa sano y salvo y sin contratiempo. Qué contraste, ¿no? De la primavera al otoño...
ALUCARD: Muy interesante lo que cuentas. Qué cosas, ¿no? A ver si te animas a escribir pronto. ;-)
Ana estos son dias complicados de muchisimo trabajo..
Pero no queria dejar de pasar a dejarte un saludo.
Un abrazote
Madison
No sólo saber de todo sino saber lidiar con unos padres que cada día más dan crédito a lo que dicen sus retoños por encima de profesionales cualificados y adultos... cómo? qué dice? mi niño/a ha hecho qué? pero para que le pagan a usted sino es para educarle?? juar!!
Como decíamos... mala cosa, corren malos tiempos para la educación... redaños tienes, amelche!!
Besitosssssssss
Ana, para la docencia hay que tener vocación o no aguantas ni un rato, por más que hayas estudiado...
Y admiro a quienes tienen esa vocación!!!
Un Gran abrazo, maestra
MADISON: Gracias, Madison. Yo también tengo mucho trabajo y, como ves, un poco abandonado el blog.
MARGA: ¡Qué bien lo sabes, pareces profesora! Sin ir más lejos hoy he tenido bronca con un alumno de 1º Bachillerato. Según él, tengo que hacerle un examen de recuperación. Tiene un 3 en esta evaluación, jamás hizo los deberes ni presentó las redacciones ni el trabajo del libro de lectura en todo el curso. Por no mencionar que lo he echado varias veces de clase por estar hablando y riéndose con los compañeros, pasándoselo pipa en mi clase sin escuchar mis explicaciones. Y tiene las dos evaluaciones suspensas. Él dice que casi aprobadas, porque de media tenía un 4´5 en cada una y yo, injustamente, no le puse el cinco porque digo que no trabaja ni se esfuerza lo suficiente. "Perdona, bonito, pero casi aprobadas no, las dos evaluaciones están suspensas."- le he dicho. Aún así, insiste en que le haga un examen de recuperación, cuando en el examen de los 6 primeros temas del libro (que sería como una recuperación de las 2 primeras evaluaciones) sacó un 2. Me niego a seguir haciendo más exámenes y corrigiendo más, porque tengo clarísimo que está suspenso y bien suspenso, si no tiene ni idea de inglés ni se ha esforzado en todo el curso. Con otra gente igual me quedan dudas, pero en este caso, lo veo clarísimo. Así que, supongo que vendrán sus padres a reclamar y tendré que imprimir todas las amonestaciones (y faltas y retrasos de los viernes que, como es a primera hora, o no viene a clase o llega tarde) para que vean que no me lo invento.
PISCUIS: Tienes razón. No sé si tengo vocación, pasé muchos años dudando si realmente quería ser profesora o no. Por eso tardé tanto en presentarme a las oposiciones. (Hace diez años que terminé la universidad y me presenté a las oposiciones por primera vez hace dos años.) Primero di clases en el extranjero y en academias privadas para ver si, realmente, me gustaba. Trabajé de traductora también y en turismo y, al final, volví a la educación porque pensé que era lo que más me gustaba de todo lo que había probado.
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