Y, de repente, te despides y te levantas. Pero, como dijo Pedro Salinas: "Si te digo adiós, no nos separaremos tan pronto. No podemos irnos así, tenemos que decirnos adiós." Y pasamos como una hora de reloj despidiéndonos como dos quinceañeras confesándose sus respectivos amores. (Y eso que no hablamos de hombres...)
"Adiós. Si te digo adiós
no nos separaremos tan pronto.
Ya no había nada que decirse.
Y de repente alguien,
tú o yo,
echó la salvación,
esa palabra, adiós, entre nosotros.
Y ahora ya no podemos
irnos así.
Hay que quedarse.
Tenemos que decirnos adiós.
Desenredar esa madeja
del adiós redondo.
Explicar, explicarnos, las entrañas
vivas o muertas del adiós.
Decir adiós, adiós,
de día, de noche;
adioses negros, blancos;
adiós riendo, adiós llorando.
Juntos ya siempre por la despedida,
inseparables
al borde mismo-adiós-del separarse. "
Pedro Salinas.
Pero, al final, te vas. Te vas con ese paso firme y decidido (hoy sin resonar por toda la calle porque no llevas tacones) y ese aire resuelto tan característico tuyo. Me quedo sin el olor de tu perfume en mi ropa al abrazarte, porque ya me has dicho que hoy, al contrario de la última vez, no te lo has puesto, con un reproductor de CDs en standby, dos tazas vacías, la estufa sigue encendida, el diccionario de italiano que no te has querido llevar, encima de la mesa. Y, mientras coloco todo en el orden en que estaba antes de que tú llegaras, pienso: "A ver qué hago de cenar..." Y ya casi empieza diciembre, mientras te pierdes por las calles en dirección al coche.
"And until we meet again,
may God hold you
in the palm of His hand."
11 comentarios:
Muy bonito y un post muy completo,
¿Es realmente una despedida de una amiga?
Me gustó ;)
besos
MONTSE: Sí, pero espero que por poco tiempo. Sólo nos vamos cada una de puente a un sitio distinto. Pero a la vuelta nos veremos, supongo.
Qué tristes son las despedidas... Besotes, M.
Sí, son tristes las despedidas después de tanta ilusión por aguardar el encuentro, pero al menos nos quedan siempre los recuerdos atesorados para siempre.
Feliz semana y que todo esté bien.
Besos cariñosos
A mí la lluvia me pilló dando una vuelta con unos amigos por Rupit, y refugiándonos en un bar para calentarnos.
Me encanta como lo cuentas, muy evocador. Un saludo.
MERCHE: Bueno, en su momento no fue triste. Lo que pasa es que luego, cuando te quedas sola en casa es otra cosa.
ALBERTO: Pues sí, tienes razón. Espero que tú también estés bien.
MA: Para eso sí que sirven los bares, sobre todo, cuando hace frío. Me alegro de que te guste.
Tenías razón, como siempre...
me encantó tu post :)
Espero que se vuelvan a ver con tu amiga y espero que ambas tengan suerte en sus caminos.
Un abrazo desde norteamérica pero que pronto será desde el sur nuevamente.
Gracias por escribirme ^^
IRADYA: Me alegro de que estés bien y por norteamérica. Bueno, sólo nos vamos de viaje por unos días, cada una a un sitio distinto. Pero ya nos veremos a la vuelta, a partir del miércoles.
Un abrazo.
Empiezo a odiar las despedidas, sobre todo si sabes que nunca más vas a volver a ver a esa persona... en tu caso, pronto podrás volver a abrazarla y decirle hola de nuevo, hasta el próximo adiós jaja
Yo creo que lo más triste de decir adiós no es el momento en que se dice, si no cuando después te pones a pensar todo lo que eso acarrea. ¿Es tu caso, no?
Un besoo!
Qué lindo post! Cómo sabías que me iba a gustar ;)?
Me encanta tu estilo!!
besos
CRISTINA: Quizá tengas razón y sea de después, cuando te quedas sola.
Hasta el próximo adiós, que será en Navidad...
NOCTILUCA: Porque eres una poeta igual que yo. :-)
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