martes, 20 de abril de 2010

20 de abril del 90.

Me recuerda Alberto que hoy hace veinte años del 20 de abril del 90, la canción de Celtas Cortos que ya mencioné en este blog el mismo día de 2006 (ver aquí). Ese día yo tenía 16 años, estaba en 3º de BUP en el instituto y poco tiempo después es cuando recuerdo haber oído esa canción en la radio y en el pub a donde solía ir con mis amigas, Vine, vine. La última vez que pasé por allí, hace un año o dos, el pub se había convertido en una asesoría y desde la puerta vi que habían hecho un largo pasillo para llegar a los distintos despachos. En qué acaban los lugares míticos de la juventud... ¿Dónde estará aquella barra con la foto en blanco y negro de Nueva York, todavía con las torres gemelas y sin que nadie pensara que nunca pudieran desaparecer, la edad de la inocencia?

Hoy no queda casi nadie de los de antes, y los que quedamos hemos cambiado, sí. No tengo críos y ya hace años que corté con "el tío ese". Sigo currando en lo mismo (que años después, claro, porque en el 90 no trabajaba), aunque a veces también me canse y me sienta vacía.





(Alberto, si pinchas en las palabras "aquí", "Alberto", "Vine, Vine" al principio del post te llevará a los enlaces y esta es la canción: http://www.youtube.com/watch?v=ULLmdlRv32E&feature=related.)

9 comentarios:

Alberto dijo...

Gracias, Ana, muchas gracias por pensar en mí.
Yo tenía 23 añitos, acababa de descubrir el mundo de la ONCE y comprobar que la ceguera no iba a ser un obstáculo insalvable en mi vida, si no una oportunidad. Me encontraa impartiendo clases de braille para personas mayores.
Y sí, hemos cambiado pero seguimos ahí.
Cuídate, buena noche y que un 20 de abril de 2030 podamos seguir diciendo lo mismo.

amelche dijo...

ALBERTO: ¿23 años? ¡Qué yogurín, ja, ja! Pero lo importante es lo que tú dices: que ojalá dentro de veinte años podamos seguir diciendo lo mismo.

Un abrazo.

Matola dijo...

Yo tenía 27, y dentro de mi incultura musical, si hay canciones que quedan tatuadas, que forman parte de la vida, y esta es una de ellas.
Gracias a los dos por recordar, a los despistados, que hoy es 20 de abril del ¿....?. Eso no importa.

Iliana dijo...

Uy, 20 años. No conozco la canción, pero me gusta el nombre del grupo... En el 90 estaba a punto de entrar a la Universidad (!?¡) se me hace algo tan lejano y cercano al mismo tiempo, y sí, todo cambia, los lugares desaparecen y al menos yo me siento medio vieja aunque no lo esté... tanto.
Saludos
:-)

amelche dijo...

MATOLA: Tú también eras una yogurina. :-) Y aún estás muy bien para tu edad, como dirían mis alumnos. Sí, hay canciones que forman parte de la vida.

No te creas, yo sólo sé de la música española que sonaba en los 80 y 90, porque escuchaba mucho la radio, al contrario que ahora.



IL: Celtas cortos era una marca de cigarrillos, no creo que tenga que ver con los celtas. :-) Yo también estaba a punto de entrar en la universidad, 3º de BUP (Bachillerato Unificado Polivalente, ¿a quién se le ocurriría ese nombre?) era el penúltimo curso antes de la universidad.

Creo que los de nuestra generación, porque tú eres de mi edad, empezamos a sentirnos viejos. Pero aún nos queda mucho por delante.

Ludovica dijo...

Te sorprende que te escriba...Tanto tiempo, es normal! Pues es que estaba aquí sola, me había puesto a recordar, me entró la melancolía y te tenía que hablar...Cuántas cartas habrán empezado así y se me habrán quedado en el tintero...Las debería haber enviado.

amelche dijo...

LUDOVICA: Pues sí me ha sorprendido tu comentario después de tanto tiempo. Me alegro de que hayas vuelto.

Como decía Víctor Manuel en otra canción: "¿A dónde van los besos que no damos, que guardamos? ¿Dónde se va ese abrazo si no llegas nunca a darlo?" ¿A dónde irán esas cartas que nunca escribimos o que empezamos y no acabamos ni enviamos?

Umma1 dijo...

Las cosas tenían otro ritmo para el cambio.
Una había transcurrido largas temporadas y vivido unas cuantas experiencias, antes que le pasaran la goma de borrar.
Ahora, todo dura poco, unos meses, no se llega a establacer una relación emocional.
Entonces, el paisaje cambia y cambia, y casi ni nos damos cuenta.

amelche dijo...

UMMA: Sí, era todo distinto. Tienes razón, ahora es más superficial, ¿no?