
Fuimos a buscar el nacimiento del Júcar y, aunque no lo encontramos, valió la pena el paseo en soledad. Además, también disfrutamos de un buen morteruelo y ajo arriero en un restaurante del pueblo antes de adentrarnos en el bosque. A continuación fuimos al Río Cuervo y allí la nieve se había transformado en hielo con las pisadas de tanta gente que había ido a verlo.
La noche anterior descubrimos el mesón de Las casas colgadas, muy recomendable por sus platos, por el ambiente tranquilo (cosa rara en España, los clientes no se hablaban a grito pelado como suele suceder) y por las vistas. Y al día siguiente desayunamos en el Parador antes de dar una última vuelta a la ciudad, hacer unas compras y volver para casa previa parada en Alarcón. En general, un viaje muy tranquilo y muy bonito, como de costumbre.
La noche anterior descubrimos el mesón de Las casas colgadas, muy recomendable por sus platos, por el ambiente tranquilo (cosa rara en España, los clientes no se hablaban a grito pelado como suele suceder) y por las vistas. Y al día siguiente desayunamos en el Parador antes de dar una última vuelta a la ciudad, hacer unas compras y volver para casa previa parada en Alarcón. En general, un viaje muy tranquilo y muy bonito, como de costumbre.
9 comentarios:
Que blog más bonito. Que bella la idea, me parece genial lo que he leido. Y por cierto conozco cuenca nevada, y es flipante.
¡Qué suerte poder disfrutar de una paisaje natural nevado! Yo tan solo vi Madrid,bueno, el parque que hay en casa de Dobby y me encantó. Me encantan los viajes tranquilos, será que yo todavía no he tenido ninguno, jaja. Sitos
Felicidades envidiosas, Ana. Cómo me alegro de que disfrutases de otro viaje más.
Yo recuerdo el nacimiento del río Cuervo como algo espectacular. Estuve en él en el año 2000 y me gustó mucho por sus sonidos y olores.
Cuídate y feliz fin de semana.
NURIA: Muchas gracias y bienvenida. Me alegro de que conozcas Cuenca nevada porque es preciosa.
BRIDGET: Tienes que viajar más a la nieve, te encantará. Bueno, después del susto de los preparativos, fue bastante tranquilo. Ya hablaremos de cosas de tías, faltan entre 3 semanas y un mes.
ALBERTO: El problema en el Río Cuervo era el hielo, era muy peligroso. Por eso nos gustó más el nacimiento del Júcar, con la nieve y la soledad. En el Río Cuervo había mucha gente.
La foto es de unos pinos altos y estilizados cuya sombra se ve en el suelo nevado. El cielo está azul con alguna nube blanca al fondo tras los pinos.
Lo pintás deliciosamente.En tiempos de estrés, relaja leerte.
Qué paisaje!
Y qué bonita la nieve cuando uno no tiene que quitarla del frente de la casa cada día, no?
Cuenca siempre me ha fascinado. Recuerdo que en mis tiempos de la ONET en Toronto recomendaba a los visitantes que iban a Madrid "not to miss Cuenca!". No he ido en invierno pero la he visitado varias veces en primavera y otoño. El nacimiento del río Cuervo (el del Jucar nunca lo ví) me apasionó al igual que la ciudad encantada y, por supuesto, sus bellas casas colgantes. ¡Qué bonitos viajes te pegas! Besotes, M.
Amelche,
¿Te puedes creer que no conozco Cuenca?
Otra más de mis asignaturas pendientes.
:(
Besos
UMMA: Sí, lo bueno es ver la nieve un día y no todos los días, ¡ja, ja! Me alegro de que te relajes leyéndome. Un abrazo.
MERCHE: Tienes mucha razón. Yo no había vuelto desde los 12 años. Y hace tiempo que tenía ganas de ir. Un abrazo.
MONTSE: Pues haznos caso a Merche y a mí y vete p'allá. :-D
Hola, íntimo, hondo blog, impactantes entradas,si te gusta la palabra en el tiempo, la poesía,te invito al mio,será un placer,es,
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, buen día, besos múltiples....
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