Hoy, 20 de junio de 2011, es un día importante para vosotros. Estáis ahí, contentos de acabar el curso, de acabar la secundaria, sintiéndoos mayores por empezar el bachillerato, como nosotros a vuestra edad. Arreglados con vuestras mejores galas, las chicas pintadas y maquilladas, los chicos con camisas de manga corta y el pelo engominado como cuando salen el fin de semana. Con esos rasgos todavía de niños y, sin embargo, ya camino de la madurez, con esa rebeldía, transición y optimismo tan propios de la adolescencia. Hace veinte años yo estaba en vuestro lugar, acabando el instituto y, sin embargo, ahora estoy aquí, con las manos manchadas de tiza, de escribir en la pizarra los comparativos y superlativos y las frases en segunda condicional en inglés. Con esas manos llenas de tiza y de verbos irregulares, de tocar las teclas de un ordenador de la sala de profesores para pasar las faltas de asistencia o poner las notas, de tocar las llaves que abren aulas de un edificio inmenso, de corregir exámenes sobre el futuro con will y con going to, de hacer guardias de patio, de todas esas cosas con las que se llenan mis manos cada día.
Gabriel Celaya escribió un poema que dice así:
"Educar es lo mismo
que poner motor a una barca...
hay que medir, pesar, equilibrar...
...y poner todo en marcha.
Para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino...
un poco de pirata...
un poco de poeta...
y un kilo y medio de paciencia
concentrada.
Pero es consolador soñar
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia los puertos distantes,
hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera
enarbolada."
A veces, en el momento más inesperado, piensas que a lo mejor sí, que es posible que siga la bandera enarbolada y no la hayan destrozado, quemado y tirado por la borda hace tiempo como temías. Por ejemplo, a veces dando clase en este instituto donde nos mezclamos cada día gente de más de cuarenta nacionalidades distintas y donde se escuchan cada día muchos idiomas diferentes a cualquier hora. En estos dos años en el IES núm 5 de Torrevieja he tenido el privilegio o el valor, no sé, de daros clase a muchos de los que estáis ahí sentados. Hemos tenido nuestras broncas por las notas o por vuestro comportamiento, hemos tenido risas y lágrimas de vez en cuando, hemos pasado frío y calor en clase… pero creo que siempre, pasara lo que pasara, al salir y encontrarnos por los pasillos, por el patio o en la puerta del instituto, nos hemos saludado con una sonrisa, habéis venido a contarme algún problema o alguna alegría (por ejemplo, que habéis aprobado matemáticas). Y, por mi experiencia con antiguos alumnos, sé que, cuando me los encuentro por la calle al cabo de los años, hasta los más golfos vienen a saludarme y a contarme cómo les va. Así que, supongo que algo haré bien.
Algo habréis hecho bien vosotros también cuando estáis terminando cuarto, cosa que muchos pensásteis que no conseguiríais. Y algo han hecho muy bien vuestros padres, vuestras madres que hoy os miran con orgullo mientras recogéis los diplomas y las orlas. Todos sabemos que son tiempos difíciles, que tendréis que navegar contracorriente en aguas con fuerte oleaje. Pero vuestros padres, madres y profesores sabemos que os hemos dado la mejor barca y las enseñanzas para manejarla. A vosotros os corresponde ahora luchar, navegar con valentía, con esfuerzo, no rendiros nunca sin conseguir vuestros sueños y llegar a buen puerto con nuestra bandera enarbolada.
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Discurso de graduación de la tutora de 4º, o sea, yo. Está hecho con retazos de cosas que he escrito antes en el blog, mezclado con frases nuevas, pero me ha quedado bien. Les ha gustado mucho.
Algo habréis hecho bien vosotros también cuando estáis terminando cuarto, cosa que muchos pensásteis que no conseguiríais. Y algo han hecho muy bien vuestros padres, vuestras madres que hoy os miran con orgullo mientras recogéis los diplomas y las orlas. Todos sabemos que son tiempos difíciles, que tendréis que navegar contracorriente en aguas con fuerte oleaje. Pero vuestros padres, madres y profesores sabemos que os hemos dado la mejor barca y las enseñanzas para manejarla. A vosotros os corresponde ahora luchar, navegar con valentía, con esfuerzo, no rendiros nunca sin conseguir vuestros sueños y llegar a buen puerto con nuestra bandera enarbolada.
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Discurso de graduación de la tutora de 4º, o sea, yo. Está hecho con retazos de cosas que he escrito antes en el blog, mezclado con frases nuevas, pero me ha quedado bien. Les ha gustado mucho.
8 comentarios:
No me extraña que les haya gustado, porque es muy entrañable y animoso.
No sabía que también se hace entrega de diplomas y orlas al terminar la secundaria. Creía que eso era más cosa de universidad. Cualquier día acaba bajando también a Primaria.
Bueno, en realidad en mi escuela a los de 6º, cuando acaban se les entrega una foto del grupo con el tutor a cada uno y un pañuelo sanferminero con el escudo de la escuela. Algo es algo.
Ahora a disfrutar de las vacaciones, ellos y tú.
Besos
Me hubiese gustado mucho encontrarme con un maestro que me soltara ese discurso.
Un saludo
Ana, qué decir. Me habría gustado ser yo uno de los destinatarios de tus palabras, qué maravilla.
Cómo no quererte. Felicidades.
Disfruta de un verano de emoción con tu sobrino especialmente.
Que viajes y cargues la maleta de ilusión y magia.
Besos cariñosos y admiradores.
Estupenda despedida, colega. Tus alumnos la recordarán siempre, tenlo por seguro. En mi cole celebramos mañana la graduación de Infantil y de 6º, llevamos años haciéndolo. Son dos actos diferentes en el mismo escenario. Es una trabajera considerable pero acaba saliendo bien. Para los pequeños van cantidad de padres, abuelos, tíos... Hay más cámaras que en los Óscar. Para los mayores actúan los demás cursos (sobre todo bailes, al aire libre las palabras cansan, les dan una placa y canta el coro el "Gaudeamus", entre otras cosas. Cuando se van los míos también les escribo una carta parecida a la tuya. Ahora que acaban 5º les he escrito otra más enfocada a las vacaciones. Creo que todos, padres y alumnos, aprecian un detalle así, escrito pensando en todos y cada uno. Tras meses, o quizá años, de conflictos y alegrías está bien despedirse de manera positiva. Nuestro trabajo da fruto a largo plazo, pero lo da, seguro, incluso en los casos más desesperados. Enhorabuena y adelante (le dijo la sartén al cazo...)
Un abrazo en vísperas de ¡vacaciones!
Bonito discurso. La verdad es que tiene razón Alberto, dan ganas de ser los receptores de esas palabras. Me gustó mucho. :)
Oooooh!! qué bonito!
me recuerda al discurso de mi tutor de 4º... ¡precioso!
Seguro que te seguirán saludando por la calle :)
Un beeso
ASUN: Sí, eran las orlas y también unos diplomas a los que mejores notas y mejor comportamiento habían tenido. Lo del pañuelo sanferminero es muy propio, ¡ja, ja! Por cierto, estáis ya a punto.
EUPHORBIA: Muchas gracias. Haberlos haylos, ya ves.
ALBERTO: Muchas gracias. Sí, viajaré, pero ya os lo contaré. Y con mi sobrino he estado hoy.
Bueno, algún día igual te escribo algo. Un abrazo.
YOLANDA: Nosotros también tuvimos más cámaras que en los óscars, ¡ja, ja! ¡No pararon de pedirme fotos con unos y con otros! Y yo posando con los alumnos para que sus padres nos inmortalizaran. Sí, creo que todos apreciaron el detalle, les gustó mucho mi discurso.
Supongo que sí da fruto, pero a veces es complicado ver los resultados porque, como te vas cambiando de instituto y de pueblo donde trabajas (al menos, yo) pierdes el contacto y no vuelves a saber de los alumnos. De los únicos que sé algo, de vez en cuando, porque me los encuentro por la calle, es de los que viven en Elche. A los que di clase en otros lugares ya nunca más se supo.
GARIN: Gracias. Bueno, algún día os escribiré a vosotros un discurso, para que lo disfrutéis. :-)
CRISTINA: Gracias. Espero que sí, que sigan saludándome.
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