Quise mantenerme al margen, pero no me dejaron. Empezaron a aprobar leyes injustas que suponían un retraso en cien o doscientos años respecto a lo que nuestros bisabuelos, abuelos y padres habían conseguido con sangre, sudor y lágrimas y ya no pude mantenerme al margen, tuve que echarme a la calle a protestar. De momento, pacíficamente, luego, no lo sé. Supongo que mucha gente como yo se ha visto abocada a guerras sin querer. Porque cuando te tocan lo más sagrado (tu familia, tu trabajo, tu medio de vida, tu casa, lo que crees justo), al final te toca luchar, te guste o no.
Quise que me dejaran hacer mi trabajo como me gusta y como mejor sé. Pero al final, en vista de que no me dejaban, acabé vistiendo camiseta negra con el lema: "Por una educación pública y de calidad" en letras blancas. No sólo en las manifestaciones, sino también para ir a trabajar. Y mi coche, desde entonces, lleva también una camiseta verde en el asiento del copiloto: "Escuela pública de tod@s y para tod@s" para que lo vea todo el mundo, aparque donde aparque. Llegué a escribir en la pizarra, en inglés, aquel poema que no se sabe si es de Bertold Bretch o de Martin Niemöller, aquel que dice que vinieron a por los judíos y yo pasé olímpicamente porque no era judío, vinieron a por los negros y yo miré a otro lado porque no era negro, etc. Hasta que vinieron a por mí.
Quise manterner mi blog al margen, porque siempre había hablado de viajes y de temas de reflexión, aunque nunca políticos ni religiosos. Pero, al final, me tocó escribir en el blog de lo que estaba pasando porque era todo tan injusto y estaba la gente tan dormida y con tan poca capacidad de reacción mientras nos pasaban la apisonadora por encima, que tuve que implicarme y escribir.
¿Qué será lo próximo? ¿Hasta dónde llegaremos? Mientras tanto, sigo manifestándome con mi camiseta negra, como ayer, y sintiéndome arropada por compañeros muy válidos, increíbles, a los que no les dejan hacer su trabajo y otros, a los que han echado como pañuelo de usar y tirar. También me gusta ver que no estamos solos, que hay muchos alumnos y padres con nosotros. Porque un país que pierde la educación pública está totalmente perdido. Y no lo podemos consentir.
Voy de negro: Canción.
Voy de negro: Canción.
12 comentarios:
Hay que luchar siempre por lo que uno cree y piensa.
No te puedes quedar al margen nunca. Y menos, cuando se trata de algo que te afecta tan directamente a ti, a tu vida, a tus cosas...
Un beso y ánimo!
Mira que fui critico con la LOGSE, muy buena para Finlandia pero no directamente transportable a España. Pero lo que pretenden estos tardo-franquistas sobrepasa la indecencias más bajas y rastreras. Estoy jubilado pero me opongo con todas mis fuerzas a esta CONTRA-REFORMA.
Cuando se pisan los derechos más elementales, ¿puede uno quedarse al margen? Tus palabras son la respuesta de muchos.
LOURDES: Sí, hay que defender siempre lo que crees.
Otro beso.
ANTONIO: Tienes toda la razón, esto tiene pinta de ser mucho peor que la LOGSE. Ya veremos qué ley nos endosan... Aunque estés jubilado, puedes dar tu opinión e ir a las manifestaciones, como los Yayoflautas, que son mis ídolos. Sobre todo cuando dicen que luchan por sus hijos y por sus nietos.
LU: Es que no te queda más remedio que tomar partido. Y prefiero tomarlo, aunque pierda, que arrepentirme el resto de mi vida de no haber dicho ni mú.
No debemos de quedarnos callados, y yo personalmene me siento culpable de haberme quedado en el sillón.
Portugal nos acaba de enseñar que si se puede.
Un abrazo
MATOLA: Por desgracia, creo que manifestaciones no te van a faltar. Así que, a la próxima te desquitas. Sí se puede. Y, si no estuviéramos saliendo ya, estaría la cosa aún peor. Creo que sí sirve salir a la calle.
Un abrazo.
Creo que me explayé bastante en el blog de Juliii y no quisiera ponerme pesado aquí también. Esto nos está salpicando a todos y quien no lo quiera ver está ciego. Podemos cerrar los ojos, como los niños, y pensar que la fea realidad ha desaparecido, pero no es así. Y lo peor es que sí que hay una 'herencia' horrible de por medio, y no es la que se imputan los políticos unos a los otros, sino la que vamos a dejar a nuestros hijos, una herencia envenenada, en la que solo prosperarán los ricos y los que les bailen el agua.
No sé qué hay que hacer, no me fío ya de nadie, pero al menos no me engañarán. Sé muy bien quién es hoy día mi enemigo, y no son ni las familias ni los alumnos, de modo que no emplearé contra ellos ninguna fuerza.
TONI: Sí, he leído lo que escribiste en el blog de Julián. Es que, si no nos queda ya ni el "explayamiento"... Lo malo es que no es una pesadilla en la que te despiertas y ya está, sino como tú dices, no desaparece. Todo lo contrario: va a peor in crescendo.
No sé lo que va a pasar, pero quiero ser optimista y esperar que, en algún momento, la cosa se empiece a arreglar. Esperemos que pronto. Ya veremos. Por ahora, mañana a clase otra vez, a hacerlo lo mejor que sepamos.
Un abrazo.
No se puede ser indiferente porque nos están atacando por todos los lados. Si no espabilamos, pronto nos quitarán hasta las pensiones. Hay que salir a la calle todas las semanas. Si en Portugal el gobierno está dando marcha atrás es porque aparte de que salió casi todo Portugal, los políticos fueron zarandeados por la gente. Ésto les acojonó. Ésto es lo que tenemos que hacer por lo menos tenerlos acojonados. Besotes, M.
MERCHE: No se puede ser indiferente, desde luego. Creo te tienes toda la razón. Y creo que la gente no es tonta y se está espabilando.
Un abrazo.
Eso quieren, que nos quedemos al margen, pero ya a muchísimos no les cuelan sus mentiras.
NOCHE: Tienes razón, no podemos mantenernos al margen.
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