miércoles, 20 de agosto de 2014

Escocia 2014. (Introducción).

Ayer me limpié las gafas, sucias aún con la última lluvia que me había caído en Glasgow, esa lluvia finita, que parece que no es nada, y acaba calándote. Me sentía un poco rara al sol de España después de tantos días nublados, con lluvia y frío, con ropa de invierno. Nos pillaron los últimos coletazos del Huracán Bertha: ver aquí y, aunque para entonces ya estábamos en otra parte de Escocia donde no hubo inundaciones, no nos libramos de los chubascos en todas sus variedades, como cuando veía el tiempo en Irlanda del Norte y todo eran blustery showers, wintry showers, etc.




A pesar del tiempo, que no nos acompañó, valió la pena recorrer Escocia en ese coche azul marino, navegar en todo tipo de ferries, barcos y barquitas, esos paisajes verdes tan maravillosos, con lagos, con montañas... La gente, tan amable como en Irlanda, con ese acento tan característico, con ese llamar wee a las cosas pequeñas, como en Irlanda del Norte, que parece que me devuelva a casa. Nunca me he sentido extranjera en Irlanda ni en Escocia. Sobre todo, valió la pena recorrerla contigo,  compañera de viaje, y constatar que seguimos siendo el equipo perfecto. To be continued...

2 comentarios:

mestre dijo...

How I envy you (healthy envy, if this isn't a false friend).

Cheers!

amelche dijo...

Mestre: No sé yo si se dice lo de: "envidia sana" en inglés, pero si se dice, seguro que es así. :-D

Cheers!