martes, 5 de agosto de 2014

Cartas antiguas

Una vez se me ocurrió publicar esto en el periódico universitario y al aludido no le gustó mucho. Sin embargo, a mí siempre me ha gustado este texto:

"A ti que palidecerás ante estás líneas o te pondrás del color de un uniforme de Papá Noel, aunque ya no estemos en la época de ello, a ti, sí, mi querido Lord Byron, ¿sorprendido?

No sabes de lo que soy capaz y da gracias a que mi osadía se refugia en un papel, da gracias a que aún no estoy tan loca como para acudir a Isabel Gemio o Jesús Puente, y ponernos en evidencia televisiva ante amigos, parientes, conocidos y demás familia.

Tengo un problema que empieza a preocuparme, y es que no sé qué hacer con este amor tan grande que te tengo. Ya no me cabe en la mesita de noche ni en las estanterías entre mis libros de Neruda, Salinas, Machado y otros etcéteras que sería largo enumerar. Lo metí en el armario, entre las mantas porque no quería que se resfriara ni se congelara con estas nieves que corren últimamente. Pero ya no me cabe.

Ha crecido mucho y le vienen pequeños mis vaqueros y jerseys. Se pasea por mi habitación y no me deja concentrarme en mis estudios. Así que a veces me enfado y lo mando a la cocina para tener un poco de paz. Pero entonces se come las magdalenas para el desayuno de mi padre y los suizos que merienda mi hermana y me dicen que, si esto sigue así, nos echarán de casa a los dos.

Otras veces se mete en el ordenador y mi hermano se devana los sesos para arreglarlo, pensando que es un virus nuevo, porque se le llena la pantalla de corazones con tu nombre y el mío. Encima, mi hermano me acusa de ser una manazas y una ignorante informática, porque según él, no sé usar un disquette sin cargarme todos los archivos.

Y es que este amor tan juguetón me está volviendo loca: espía mis conversaciones privadas con mi madre, aparece en los retrovisores de mi coche cuando menos me lo espero y el muy golfo incluso se ha atrevido a cambiarme el color de la L y me la ha puesto rojo pasión. Ya me dirás qué le voy a contar a la Guardia Civil si me para algún día...

Dicen que el amor no ocupa lugar, pero yo ya no sé dónde meterlo. Estoy desesperada, necesito que pongas orden en mi estresada vida de una vez y para siempre. Además, me encanta que me llames:

TU NOVIA.


8 comentarios:

Matola dijo...

Pues a mi me encanta.
Que poca sensibilidad debe tener o tenía.
Buenas vacaciones.

amelche dijo...

MATOLA: Pues sí, ya sabes cómo es... Un abrazo.

mestre dijo...

No he leído nada del amigo Byron. Pero sí me estoy leyendo a Rutherfurd y, uhm, se me está haciendo muy cuesta arriba Londres... llevo más de un mes y voy por el 45%. No sé, igual es este verano atípico, el que no le veo enjundia, una chica que está en mi cabeza gran parte del tiempo... Si algún día lo acabo, en cuanto empiece el siguiente iré despejando las variables de la ecuación a ver... :D

Lourdes dijo...

Joé, ¿y cómo que no le gustó al aludido? Porque a mí me ha encantado la carta.
Pero ea, está claro que el aludido pos no se la merecía.
Digo yo...
:)

Besosss!!!

amelche dijo...

MESTRE: Será que hay que leerlo en invierno, como hice yo. :-D Porque leerlo en verano con los calores y, encima, amoríos a la vista... Es para no concentrarte y con lo largo que es, más vale no tener que volver a empezar...

Un abrazo.



LOURDES: El aludido es que era un poco rarito, pero bueno. Yo sigo escribiendo, que a alguien le gustará.
Besos.

Rosa Sánchez dijo...

Vamos, Ana, que me escriben a mí una cosa así y te prometo que soy 'suya' para siempre, jeje... me ha encantado, muy original.

Un abrazo, guapa, y que estés pasando un feliz verano.

mestre dijo...

Ya voy por el 56%, cuando están un tal Meredith y Shakespeare con esto del teatro y eso. Ahora mismo leo en el tren, que son cuatro horas a la semana, pero aún así, sigue costándome más de la cuenta. Tengo ganas de acabarlo porque ya es muy tarde para dejarlo (si dejo un libro, es enseguida).

Igual remonta cuando el incendio -que está por venir- y la historia más moderna/contemporánea. A ver...

amelche dijo...

ROSA: ¡Ja, ja! Sí, es que hay gente muy sobrada, ya ves... Ahora luego contaré dónde he estado de vacaciones, si me inspiro para el post.

Un abrazo.


MESTRE: No te adelanto nada, que no quiero chafarte la mitad/ final. Un abrazo y ánimo.