miércoles, 28 de marzo de 2018

Este sol de la infancia.

Estos días en que, por fin, vuelve a hacer calor después del invierno tan frío que hemos tenido. Tras el cambio de hora, son más largos, hay gente en la calle, sillas preparadas para ver las procesiones, calles cortadas, costaleros y capuruchos que van y vienen, tambores, cornetas, huele a primavera. Estos días siempre me recuerdan mi adolescencia, cuando se podía llegar más tarde porque estaba todo el mundo en la calle y había romanos con estandartes que ponían: "SPQR", justo cuando yo estudiaba latín. 

Como habría dicho Machado:

"Tarde tranquila, casi
con placidez de alma,
para ser joven, para haberlo sido
cuando Dios quiso, para
tener algunas alegrías... lejos,
y poder dulcemente recordarlas."

Vuelvo a Colliure, si me dejan los catalanes de los disturbios, a cumplir un sueño de unos amigos. 


4 comentarios:

Myriam dijo...

Estuve en Collioure hace unos años.
Es un pueblo divino lleno de la esencia de los Impresionistas
y de Machado.

Espero que disfrutes mucho tu estadía allí, A.

Besotes

amelche dijo...

Myriam: Sí, lo pasamos muy bien. Ya de vuelta, un abrazo.

Unknown dijo...

No conozco Collioure.
Me gustaría ir a rendir mi respeto a Machado.
Se me metido en la cabeza, como un presentimiento, que cuando vaya, iremos juntas.

amelche dijo...

ANA: Pues avisa cuando vayas a ir, ¡ja, ja! Yo te llevo, ya conozco el camino.