sábado, 27 de abril de 2019

Vuelta a Irlanda del Norte.

   Hacía 16 años que me fui de Irlanda del Norte y no había vuelto, así que, ha sido un agradable reencuentro, a pesar de que la Calzada del Gigante, que disfruté tantas veces casi a solas, esté invadida por hordas de turistas y falte poco para que, como dijo A., la cierren y haya que verla tras una valla. La gente es tan idiota que la moda ahora es meter monedas entre las piedras, monedas que, por supuesto, se oxidan y estropean todo. No se le ocurre ni al que asó la manteca, pero se ve que a algún gilipollas se le ocurrió y el resto, lo imitó. Un sitio Patrimonio de la Humanidad, a punto de irse al garete por la estupidez humana, como siempre. 

   ¡Cuánto daño ha hecho Juego de tronos! Cuando yo vivía allí, era de las pocas españolas, ahora no se puede pasear por Belfast y alrededores sin oír a alguien hablando en español y hasta en catalán. Aunque al Condado de Londonderry no llegan, porque allí no vimos ninguno. Es más, cuando yo vivía allí era casi la única extranjera y ahora hay un montón de inmigrantes. El museo del Titanic es impresionante y los autobuses son ultramodernos ahora. Pero el resto de lo que vi de Belfast sigue igual o, quizá, peor, porque hay muchos edificios cerca de la universidad cerrados y amenazando ruina. La inversión, sólo dio para montar el chiringuito del Titanic, por lo visto. Muy bien montado y vale mucho la pena verlo, eso sí. 

El Museo del Titanic, un edificio que parece un barco de papel. 


   Los reencuentros con Maxine y con Eleanor después de tantos años, estuvieron muy bien y me sirvieron para practicar mi oxidado inglés, anclado en los verbos en pasado que nunca llegan a aprenderse los alumnos. Al cabo de varias horas hablando con Maxine, incluso se me pegó el acento de Irlanda del Norte, con su entonación tan característica. 

   Pero, sobre todo, ha sido un reencuentro con mi Yo veinteañero, con todas las cosas que aprendí antes de cumplir los 30, con todo lo que maduré en esa época y se quedó para siempre en mí, formando parte de mi personalidad. Si yo no hubiera vivido dos cursos y casi medio en Irlanda del Norte, no sería quien soy. 

   Como siempre, hubo también un reencuentro con el lado oscuro de Irlanda del Norte. El viernes en el desayuno vimos unas imágenes de disturbios, pero la tele estaba sin volumen y no me enteré mucho. Luego Maxine nos contó lo que había pasado y empezaron a llegarme también mensajes por WhatsApp desde España: los disturbios habían sido en Derry, con disparos incluidos que habían matado a una periodista de 29 años, Lyra McKee. 

   Cuando yo tenía 29 años vivía en Derry y trabajaba en dos institutos muy cerca de donde la mataron e iba andando por esas calles. El domingo fuimos al Bogside y nos encontramos esta pintada en el mural de Free Derry:



   "Not in Our Name", no en nuestro nombre es un hagstag que surgió tras el asesinato de Lyra McKee y es un cambio muy grande que se atrevan a enfrentarse a los terroristas  a los que jamás se cuestionó en un barrio católico. Como dice la canción dedicada a Derry, The Town I Loved so Well, "The spirit's been bruised, never broken/ they will not forget but their hearts are set/on tomorrow and peace once again." El espíritu ha sido herido, pero nunca roto. No olvidarán, pero sus corazones están  puestos en mañana y en la paz de nuevo. Ojalá lo consigan, haya paz duradera y no muera nadie más en las calles de Derry. 


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias,Ana.
Gracias por enseñarme los lugares que forman, y lo digo en presente, sin equivocarme, parte de tu vida.
Gracias por ser mi guía y poder disfrutar de Irlanda, de sus gentes, de sus paisajes, de sus costumbres, de su idioma ��.
Gracias por ser mi copiloto en la derecha ��. Somos un buen equipo. Sin ti no habría sido capaz.
Volvemos cuando quieras, campañera de viaje.��☘

amelche dijo...

COMPAÑERA DE VIAJE: Me encanta viajar contigo porque sí, somos un buen equipo. Y me encanta enseñarte mi Irlanda y a la gente que conocí allí, porque sí, forma parte de mi vida. Volvemos cuando quieras.



Un abrazo:

Ana

Myriam dijo...

Qué lindo viaje a ese revivir de tu historia allá. Lamentable lo del asesinato. Te entiendo perfectamente cuando dices que Irlanda forma parte tuya al haber vivido de joven, en tu veintena, allí. Igual me pasa con Suecia. Cuando yo vivía alla, casi no había inmigrantes. Algunos por matrimonio, como en mi caso y otros refugiados de las dictaduras de Argentina, Uruguay y Chile. Esos años pasados allá fueron tremendamente formativos y están muy presentes en mi.

Besos, ahora estoy en Sudamérica con mi hijavy nietas, disfrutando mucho mi abuelazgo.

Besotes. Justo en Julio estuve de visita en Estocolmo porque extrañaba muchísimo.

amelche dijo...

MYRIAM: No había visto tu mensaje, lo acabo de ver y publicar. Espero que te lo estés pasando bien con tus hijas y nietas. Seguiremos siendo medio sueca tú y medio irlandesa yo, ¡ja, ja! Un abrazo:

Ana