viernes, 15 de diciembre de 2006

Un día cualquiera.

A primera hora los alumnos están un poco alterados porque es viernes y han acabado los exámenes. Están bastante habladores y distraídos. Intento tener paciencia, pero, al final, me enfado y pongo dos amonestaciones. No aguanto a una niña que me ignora después de decirle 4 veces o más que se siente y deje de saludar por la ventana al novio (que está haciendo gimnasia en el patio) mientras estoy explicando, y, encima, cuando le pongo una amonestación, se rebota y dice que se la tengo que quitar. Pues, pa chula, yo. Se queda con la amonestación. Dice que se quejará a la tutora de que pongo amonestaciones por nada. Pues que se queje.
Segunda hora, guardia. Subo por unas escaleras mientras mi compañero va por las otras y luego nos encontramos en mitad del segundo piso, tras inspeccionar él los pasillos de la izquierda y yo los de la derecha. Bajamos a la planta baja, que no hemos mirado. Pienso que parecemos policías haciendo la ronda. Sin novedad en el frente, todo en orden y no falta ningún profesor. Me voy a hacer fotocopias y charlo con la conserje, que me cuenta que se va al hospital a hacerse una mamografía y luego volverá. Intento averiguar cómo va a ser la salida al teatro a las 11 con los de 1º y 2º ESO, si los llevamos y volvemos con ellos para llevar a los siguientes o nos vamos todos juntos. No me saben decir cómo lo vamos a hacer. Hablo con la otra conserje para decirle que necesito bajar la tele y el DVD del depto. de inglés a la planta baja en la última hora y me dice que el mueble con ruedas donde están metidos no cabe bien en el ascensor y la última vez dio problemas.
Aún tengo tiempo para tomar media tostada con aceite y un agua mineral en la cantina, que el día es largo y hace ya horas que desayuné un vaso de leche. Toca el timbre y voy a clase. El profesor de música me pide la hora para hacer un examen y, encantada, se la dejo. Bajo y el profesor de lengua está recibiendo a las madres para darles las notas de sus hijos, que se van a la nieve el domingo y ya no vuelven hasta después de vacaciones. Como las madres se han retrasado, ya le toca entrar en clase y no puede estar en dos sitios a la vez. Así que me quedo en su clase corrigiendo workbooks e intentando que los alumnos hagan algo, pero dicen que no tienen deberes ni nada que hacer. Cuando llega el profesor, faltan diez minutos para el recreo. Me voy a buscar al vicedirector para que me aclare lo del teatro y qué pasa con el vídeo.
Recreo: me tomo un zumo mientras hablo con mi compañera sobre cómo funciona el vídeo y luego busco a otro de mis compañeros para que me cambie el aula a esa hora y, así, no tener que usar el ascensor para bajar el mueble que no cabe. Mientras, un alumno me dice que no lleva dinero y tiene que almorzar y me pide un euro, que me devolverá el lunes. Normalmente no me creo rollos, pero tenía pinta de ser verdad. Así que, le presto el euro. Si no me lo devuelve, más se perdió en la guerra.
Acaba el recreo y nos juntamos todos en la entrada para ir al teatro, que no tengo ni idea de dónde es, pero mis compañeros sí. Intento encontrar entre la multitud a mis alumnos de 1ºB, que son los que tengo que llevar porque me tocaba clase a esa hora con ellos. Pido los justificantes de los padres y voy coleccionando hojas que me aparecen a derecha e izquierda. Por fin salimos. La profesora de sociales lleva en su coche a una alumna con espina bífida porque no puede andar bien. Mis compañeros paran a los coches al cruzar las calles para que pasen los chavales, menos mal que es un pueblo pequeño con poco tráfico y, en general, podemos ir por en medio sin problemas. Algunos van empujándose y tonteando y les advierto de que, si no se comportan, me vuelvo con ellos al instituto,los dejo allí y me voy al teatro.
Llegamos y, mientras empieza, paso lista con el tamagochi, ya que a la salida me limité a recoger los justificantes y no apunté quién faltaba. Unas alumnas me preguntan si voy a poner amonestaciones, ¡ja,ja! Y les digo que sólo si se portan mal, porque estamos en horario escolar, aunque estemos fuera del instituto, y se tienen que comportar mejor que en clase, porque si no, no las llevo más a ningún sitio. Además, cuento los justificantes y los pongo por orden alfabético. Me faltan dos papeles de alumnos que se han quedado en el instituto, así que todo en orden. Se apaga la luz y veo que mis compañeros están de pie y se han repartido por todo el teatro para controlar bien el jaleo. Así que, me pongo de pie yo también y me quedo a un lado pensando que por qué siempre tenemos que estar de policías.
La obra en sí parecía amateur y un poco infantil, pero interesante para los alumnos porque hablaba de unos chavales que acosan a otro y, al final, se dan cuenta de que hacen mal y todos se hacen amigos. Acaba y volvemos al instituto. Ahora los de 2º B me dicen que no se han traído los libros porque se supone que íbamos al teatro y qué vamos a hacer cuando volvamos a clase. Les digo que yo tampoco tengo libros (mentira, los tengo en la sala de profesores) y haremos algún juego o canción en inglés. Pero cuando llegamos, faltan unos 20 min. y los mandamos al patio. Evito una pelea, reagrupo a los de 2ºB y paso lista con el tamagochi, que no se crean que, aunque no haya clase, los que han faltado no van a estar registrados. Viene una alumna que no conozco a decirme que unos mayores no les dejan jugar con su pelota. Voy a por aquellos y pongo orden. De repente, me giro y veo una multitud en una punta del patio. Ahí hay tomate, me voy y las chicas intentan disimular y ocultarme a un chaval que está llorando y quejándose por algo. Preguntó qué ha pasado y me dicen que nada. Claro, nunca pasa nada.
Llega la marabunta a cotillear y yo, como puedo, aparto a todos del chaval que lloraba. En esas que mis compañeros vienen al rescate, pero ya he localizado al agresor y decido sacarlos a los dos del patio para que me cuenten bien de qué va la historia, porque allí, en medio de tanta gente, era imposible. Los dos son alumnos míos y el agresor no es un chico violento, además, me dice que ha sido sin querer. Si es que, juegan a unos juegos más brutos... Y, al final, se hacen daño. La víctima corrobora la versión del agresor. Le pregunto dónde le duele y si hay que llevarlo al médico y dice que no. La cosa no es grave, pero, de todas formas, me los llevo a los dos a la directora, y, entre las dos, les damos la charla sobre que no hay que jugar tan a lo bruto, que sin querer se pueden hacer daño, etc. etc. El agresor intenta no llorar ante la bronca de la directora, pero se le saltan las lágrimas. Le doy un pañuelo en cuanto salimos del despacho y le digo: "Jorge, es que no os dais cuenta, pero hay que tener cuidado porque, sin querer, os podéis hacer mucho daño".
Toca el timbre del segundo recreo, así que paso de volver otra vez al patio, que ya he tenido bastante. Voy a la sala de profesores y tengo hambre después de tantas emociones. Menos mal que tenía un zumo de reserva en el casillero y me lo bebo mientras la profesora de sociales me cuenta que la charla que tuvimos con una alumna inglesa (en la que yo le ayudé a traducir para que se aclarara todo) funcionó un mes, pero ha vuelto a las andadas y le ha puesto una amonestación. Le digo que hace bien, el trato era que se comportara y, si no, pues que la profesora haga lo que tenga que hacer.
Otra vez a clase. Recojo a los alumnos y les digo que vamos a ver un vídeo arriba. En el ascensor vienen un alumno que dice que se ha dado un golpe en la rodilla en el patio y otro con distrofia muscular acompañado de su madre, que lo ha traído después de lo del teatro. Voy a por el vídeo al depto. de inglés y el más golfo de la clase me ayuda a traerlo encantado. Como suele suceder, ley de Murphy, no hay forma de ponerlo en inglés con subtítulos en castellano. Le dejo el mando a los alumnos, que entienden más que yo, y tampoco son capaces. Conclusión: las pilas no van. Lo pongo en castellano y mientras una alumna se ofrece para bajar a conserjería a por pilas. Vuelve y las nuevas pilas parece que tampoco van, pero al final un alumno consigue que vaya el mando, no sé cómo, y podemos seguir viéndolo en inglés con subtítulos en castellano: Quiero ser como Beckham, una película muy buena por muchas razones.
A mitad de clase me aparecen dos inglesas en la puerta, una de la clase en la que estaba y otra alumna mía de otra clase. Les pregunto qué hacen paseándose por el instituto y me cuentan que se querían ir tras volver del teatro y han llamado a sus padres, pero no las han dejado irse del instituto, obviamente. Le digo a la primera que pase y a la otra que se vaya a su clase. Me dice que no sabe dónde es. No tengo ganas de discutir, las energías se me están agotando. Ya le he puesto a esa alumna dos partes y el martes vienen sus padres a hablar conmigo y con la jefa de estudios (si se dignan a venir, porque este martes iban a venir, pasaron olímpicamente y nos tocó volver a llamar para quedar con ellos otra vez), sé que no va a hacer nada más que molestar si se va a su clase o se queda dando vueltas por los pasillos, así que, al final le digo que entre también porque sé que, viendo el vídeo, no dará mucho la lata.
Toca el timbre, se van. Recojo el vídeo, lo llevo al depto. de inglés y vuelvo a por mis cosas y el alumno con distrofia y lo ayudo a ponerse de pie. Nos vamos al ascensor. Lo dejo allí y bajo a conserjería a pedir la llave del ascensor. Subo otra vez, bajamos los dos y me espero a que venga su madre. Hablo un rato con ella, voy a por el coche y vuelvo a casa. En todo el día he hecho de: profesora, policía, juez, enfermera, madre, cuidadora, operadora de vídeo y no sé cuántas cosas más. ¿Quién dijo que en esta profesión no se trabaja?


EFEMÉRIDES. Hace un año: Cuestionario.

18 comentarios:

amelche dijo...

¡Vaya rollo macabeo que he soltado! Pero es que, tenía que desahogarme.

MeTis dijo...

VAYA ANA, un dia normalito eh!! quien te mandó estudiar magisterio ( o profesorado, lo que sea)!!!Por eso me gusta tanto mi trabajo, miro, cobro y a casita.

Besos

amelche dijo...

METIS: Filología inglesa (5 años) + CAP (Curso de aptitud pedagógica) + oposiciones (llevo tres años y aún no he aprobado con plaza...)+ cursillos para profesores (que dan puntos en las oposiciones). Hay días en que me gustaría un trabajo de oficina, como el que hacía en turismo por ejemplo, aunque tuviera que trabajar los fines de semana y vacaciones, irme a mi casa y punto. Pero luego me entra "el mono", porque la verdad es que aquí no te aburres. Te quemas mucho a veces, pero otras veces también te entretienes con las ocurrencias de los críos, que tienen cada una...

Yessi dijo...

Demasiadas emociones para un solo día, y como no ibas a querer desahogarte después de todo este estres, no era para menos, ya m eimagino y es que en verdad aun recuerdo mis días de escuela (y los de mi padre por supuesto) ansiosa por salir de vacaciones, el último día se vuelve todo un caos.

Espero estes mucho más tranquila y relajada, te envio un fuerte abrazo.

xnem dijo...

Así empieza la letra de la canción "La chica de ayer":
"Un día cualquiera no sabes que horas es..."

Adrenaluna dijo...

Holaaaa Ame.... Pero vaya trabajo tan pesado... quien dijo que no se trabaja???... el desahogo es suuuuper necesario... abrazosssssssssssssss reconfortantes....

amelche dijo...

YESSI: Bueno, hoy sábado, sí estoy tranquila. Pero el lunes y martes son las evaluaciones y me voy a pasar el día en el instituto. El lunes salgo de mi casa a las 6.30 am y no vuelvo hasta las 9 pm o así.

XNEM:
"Un día cualquiera no sabes qué hora es,
te acuestas a mi lado sin saber por qué.
Las calles mojadas te han visto crecer
y con tu corazón estás llorando otra vez.
Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer
jugando con las flores en mi jardín.
Demasiado tarde para comprender,
chica, vete a tu casa, no podemos jugar.

La luz de la mañana entra en la habitación,
tus cabellos dorados parecen el sol.
Luego por la noche al Penta a escuchar
canciones que consiguen que te pueda amar.

Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer.
Demasiado tarde para comprender.
Mi cabeza da vueltas persiguiéndote.
Mi cabeza da vueltas..."

Me encanta esa canción. :-)

amelche dijo...

ADRENALUNA: Gracias, estaba contestando al mismo tiempo que has escrito. Será telepatía y ya sabes que Xnem dice que las casualidades no existen. Por algo será. :-)

María dijo...

Bufff mucho estrés; pero esos son los días que me gustan, los de no parar.

amelche dijo...

Te va la marcha, ¿eh? :-) (A mí también, debo confesar que me gustó más que los días normales de clases seguidas.)

Asha dijo...

jajajajaja, si es que la que vale, VALE!!!

En esta, nuestra deliciosa profesión se trabaja y mucho!! y con el cuerpo y la mente, así acabamos los viernes, agotaítas.

He recordado un poema de Celaya:

Educar es lo mismo que poner un motor a una barca...
hay que medir, pesar, equilibrar...
... y poner todo en marcha.
Uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino...
un poco de pirata...
un poco de poeta...
...y un kilo y medio de paciencia concentrada.
Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño, irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras
hasta puertos distantes hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día esté durmiendo
nuestra propia barca en barcos nuevos
seguirá nuestra bandera enarbolada.

Nos toca hacer de todo, pero siempre merece la pena.
Un abrazo multitareas!!! ;-)

amelche dijo...

AYLANDARA: Me encantó el poema, no lo conocía, y eso que tengo una antología de Celaya, que me encanta también. Veremos cómo se nos da mañana, que me tocan evaluaciones por la tarde... :-)

Anónimo dijo...

Nena, pero qué estrés!!!!!
Y qué santa paciencia la tuya!!!
No podría aguantar a la mona que saluda al novio por la ventana, creo que le hubiera bajado la persiana o la hubiera defenestado
.....uishhh.......teléfono.......

Anónimo dijo...

Bufff. Qué día más largo. Es curioso cómo, a veces, las cosas se confabulan para enrevesarse y luego, cuando uno se va a casa se siente como si hubiera salvado al mundo de una catástrofe nuclear.

Los niños pueden ser encantadores o lo peor. Un día les dije: No sé si mataréis de un disgusto o de risa.

¡Ánimo con las evaluaciones! ;-D

Anónimo dijo...

joer, que manera de estresarte. Fíjate que he acabado de leer esto y me he cansado yo también y todo. Aunque, bueno, te hubiera cambiado con gusto todo ese ajetreo por la semanita en alcatraz que tuve que estar cuando el puente....

por cierto, con eso del tamagochi -tienes que poner una afoto del artefacto-, si os poneis un polo azul y pantalones vaqueros... ya está: al foster hollywood en las horas libres xD

if dijo...

Recuerdo los tiempos en los que se decía que los maestros trabajaban poco. Ahora casi es profesión de riesgo.

Yo pensé en ser profesora pero realmente nunca me lo he tomado en serio y ya no sé si lo haga.

Por cierto, odio Blogger Beta.

amelche dijo...

ANÓNIMOS: El primero es de Cielo Drive, según dice mi e-mail. Y el segundo de Interino Garin, no sé por qué no han salido con los nombres.

CIELO DRIVE: Pues eso no es nada para lo que se ve cada día en clase... Un kilo de paciencia cada minuto que pasa hay que tener.

GARIN: Pues sí, tienes razón. Llegas a casa y te tiras en el sofá o encima de la cama y dices: "No estoy para nadie".

SWYX: Pues yo no sé si te lo hubiera cambiado... Sobre todo, porque yo sola helada de frío por la noche, creo que habría salido corriendo a mi casa la primera noche y no habría vuelto.

IF: Pues, si te quieres divertir, ya sabes: únete al club.

Llevaba dos semanas con el cartelito de que me pasara a Beta y no sabía qué hacer. Como al final creo que nos pasarán a todos, me he pasado ya, aunque no me fío mucho. Una cosa buena tiene: lo de las etiquetas. Ahora al final de cada post he puesto a qué categoría pertenece y, si pincháis ahí, veis todos los posts de esa categoría juntos.

amelche dijo...

SWYX: Se me olvidaba. En esta pág. web de la empresa que los fabrica puedes ver cómo es el tamagochi y el aparato donde se enchufan para que descarguen los datos:
http://www.tecnausa.com/?um=2&us=2&uz=0