"Millones de desempleados viviendo al límite y sin apenas recursos, hemos dicho basta, Ya no queremos callarnos y nadie nos podrá silenciar más. Los desempleados que hasta hacía poco eran el último colectivo de exclusión y de riesgo, gente a la que había que marginar controladamente, hoy se mueven.
Es la marea roja.
En apenas unos meses la cifra de desempleados cruzó ampliamente los 5 millones, casi la mitad de la población de Portugal, evidentemente eso provocó que se nos tratase con una delicada indiferencia, puesto que nuestra situación genera peligro y ese peligro se vuelve amenaza, hubo que tratarnos con cierto cuidado, un poco como a los apartados de la sociedad a los que se les ignora.
Por distintos motivos:
1.- Porque estamos fuera de la sociedad y tanta gente inactiva , las opciones de salir adelante son escasas cada día somos más y más en la fila del INEM… un elevado número de la población en este estado de preocupación por su futuro es “indeseada” para los poderosos, las personas marginadas son peligrosas. Porque en algún momento esas personas tendrán que luchar por salir adelante. Y ese momento ha llegado.
Porque en general no tenemos nada que perder y todo por lo que luchar.
Porque en general no tenemos nada que perder y todo por lo que luchar.
2.- Porque tenemos mucho tiempo libre. Tanta gente desocupada también es peligrosa. Ser parado se convierte en una excusa para salir, innovar, tener iniciativa, decidir, comenzar a transformar el mundo. Porque dentro del sistema no hay salida. Después de años participando, aportando, cumpliendo las “normas”, en la lotería del desempleo te ha tocado a ti y eres un olvidado y abandonado del sistema, empiezas a odiar el sistema, a buscar otras vías, a transformar el Mundo para no dejar que esta injusticia siga.
De ahí que consciente o inconscientemente se pusieron en marcha ciertas estrategias. De ahí la contra-psicología social para manejar a 5 millones de personas y toda su desesperanza, ira e inquietud.
1.- La primera estrategia fue hacernos creer que aún teníamos algo que perder. Darnos subsidios irrisorios y convencernos de que podríamos estar peor, de que si nos movilizamos quizás perderíamos lo poco que nos quedaba. Darnos a entender que se puede estar peor y que vivimos en el mejor mundo posible, difícilmente perfectible. Fomentando así el completo inmovilismo.
2.- La segunda estrategia, que casi todo el mundo se tragó en un principio, fue convencernos de que era una situación temporal. Con palabras que aluden a temporalidad como el nombre de “crisis”. (Llegó de manera súbita, pero eso no significa que se acabará así.) Con muchos cambios políticos, elecciones, planes de ajuste, rescates, haciéndonos soñar que de un momento a otro algún político sería capaz de encontrar la receta para emplearnos. Pero, ¿realmente nos hicieron pensar que estaban buscándola?
Y mientras, meternos en las “terapias ocupacionales” que son los cursos de INEM, cursillos que no hacen para emplearnos sino para entretenernos.
Dan cursos que no sirven, de cosas poco productivas. Dan cursos pero no apoyan iniciativas. Dan cursos mientras nos prometen más paro con una nuevas reformas laborales, recortes y escasas inversiones. Dan cursos por los que los que ciertos sindicatos cobran. Dan cursos sin crear ningún empleo en el que usar esos cursos.
Y para afianzar esta estrategia contra-psicológica nos quitaban nuestra autoestima haciéndonos entender que éramos los más incapaces de la sociedad, los 5 millones menos aptos. Nos alineaban esperando en el INEM y cada persona era una isla de preocupaciones y de expectativas que no se compartían. Por entonces, difícilmente nos hablábamos en el INEM. Muchos, nos ocultamos bajo gafas oscuras. En los bares junto al INEM se servía el mayor número de bebidas alcohólicas de la ciudad cada mañana.
Sin embargo con la marea roja, que es como una furia, los parados nos hemos empezado a movilizar. La marea roja comienza cuando nos damos cuenta de que la situación no es temporal y tampoco nuestra marginación que es en muchos casos reversible.
Los parados nos hemos dado cuenta de que tenemos mucho por lo que luchar, de que nuestra situación no es temporal, de que cada vez hay más parados y habrá más parados. Por una razón indiscutible: La economía, los empresarios, ya no nos necesitan. Porque se han llevado el trabajo a otros lugares para obtener más beneficios, cada día son más las empresas que llevan sus fábricas a Asia, olvidándose de nosotros.
Surge la marea roja como el espacio y el lugar en el que los parados se unen, innovan, proponen, inventando un mundo que los empleados no conocen, por no conocer nuestra situación. La iniciativa privada, individual y colectiva ha de ser fomentada, apoyada y promocionada por parte de las instituciones públicas.
Los desempleados tienen que participar en conversaciones sobre los planes de empleo con las instituciones públicas de manera que estos planes se hagan de manera conjunta. …. ni se imaginan. Es el deseo nunca realizado, es un laboratorio de ideas, es pensamiento colectivo, es poder popular.
Para los poderes políticos dentro de poco será como si 5 millones de fantasmas, antes invisibles, se convirtieran una continua y profunda presencia. Después de la marea roja, ningún político será capaz de legislar sin pensar en nosotros, ningún periódico escribirá un articulo expresando pena sino respeto por estos 5 millones de personas que seremos una fiebre. Los políticos acabarán gritando a los empresarios “empléelos como sea, no podemos tener más gente ociosa en las calles o se atreverán a transformarnos”."
(Sacado de la web http://elche.tomalaplaza.net)
(Sacado de la web http://elche.tomalaplaza.net)
10 comentarios:
La verdad es que la situación es tan preocupante... A mí me da miedo, de verdad. ¿Esto no va a parar? y lo peor es que comprendo que todo es cuestión de tiempo.
Un triste abrazo, Ana.
Comparto la opinión de Montse... ¿hasta cuándo? Tiemblo si pienso en lo que todavía nos queda por aguantar...
MONTSE: Eso pensábamos todos, que era cuestión de tiempo. Pero ya está durando demasiado. Y, después de ver las maniobras de los mercados, da la impresión de que está todo muy programado y dirigido, de que no es una crisis, sino una estafa, como grita la gente por la calle. De que nos están engañando para mantener los privilegios y el tren de vida de unos pocos mientras nos convencen de que debemos perder derechos adquiridos con sangre, sudor y lágrimas por nuestros antepasados.
Y sí, da miedo ver hasta dónde han sido capaces de llegar y que piensan seguir pisoteándonos. Un abrazo.
CRISTINA: Creo que nos afecta a todos, pero especialmente a los jóvenes, que vais a tener que luchar mucho para conseguir un trabajo de m... y trabajar como esclavos. Sois los que más deberíais manifestaros.
hacía millones de años que no pasaba por aquí... ;)
Me quedo con el último párrafo, es aterrador pero es la verdad. Pero sabes qué? Que tienen miedo...Yo si fuera ellos tendría miedo. Solo se tapa o se acalla a lo que puede explotar...Pero eso no será por mucho tiempo. Aunque sea poco a poco se irán desmontando las estructuras preestablecidas y la gente recuperará la voz omitida y ocultada por manos negras. Pero tenemos que querer. En su fuero interno, políticos y manipuladores de la información (cualquier medio masivo de comunciación) saben que se les está desmontando la película... En fin, dicho esto. Un abrazo fuerte :)
ains, había escrito un comentario larguísimo y se ha esfumado!! jajaja
En fin, decía que hacía millones de años que no entraba aquí :)
Y que me quedaba con el último párrafo, que es aterrador, pero muy certero. Y en síntesis decía que tanto políticos como medios de comunicación-manipulación tienen miedo y saben que esto va a cambiar. Se agarran a sus sillas como un niño agarra su juguete temiendo que se lo quiten. Uno acalla e ignora a lo que sabe que le puede hacer daño, pero ahí estamos todos, con un rifle imaginario, con hambre, y con un montón de sentimientos brutales. Y eso da miedo, yo tendría miedo solo de pensar cuántas personas están en la calle pensando cómo salir de esto...En fin
Un abrazo
LUDOVICA: Como ves, no se había perdido el comentario, es que tengo la moderación de comentarios.
El problema es que todos los que somos no nos organizamos, de eso se aprovechan. Porque saben que, si nos organizáramos, las cosas serían de otra manera.
Un abrazo:
Ana
Creo que son suficientes los motivos como para que la marea ya haya tornado en tsunami, un tsunami que hubiera arrasado a esa caterva de ineptos y dañinos políticos. Pero por desgracia, la marea somos cientos de miles y eso en comparación con los millones que se niegan a ver el estado de la situación (porque muchos de esos millones son hooligans de su partido) no es tan signficativo como debiera.
Eso sí, que no cunda el desánimo, que vienen más gordas y digo yo que iremos incrementando nuestras filas...
JULI: Pues sí, tienes razón. Y, si al paso que vamos, no se incrementan nuestras filas, es que tenemos lo que nos merecemos.
Como vengo diciendo desde hace años, se necesita otra Bastilla pero a lo bestia. Besotes, M.
MERCHE: La verdad es que sí.
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