Este fin de semana me he leído un libro muy recomendable sobre la educación, Memorias de la pizarra, de Carmen Guaita. Son una serie de entrevistas a profesores ya jubilados que dieron clase en distintos momentos de la historia de España, desde la República hasta nuestros días. Después Carmen comenta cada una de las entrevistas contando sus conclusiones. A mí me ha quedado claro que la docencia es cuestión de vocación, sacrificio y mucho trabajo, cosa que ya sabía antes, pero estos grandes maestros (algunos tienen más de noventa años) me lo han confirmado. Y también me ha quedado claro que, mientras la administración educativa no esté formada por profesores competentes que sepan de qué va la cosa, en vez de por tecnócratas que en su vida han pisado un aula y que sólo quieren cambiar todas las leyes educativas del gobierno anterior para lucirse, el sistema educativo así no puede progresar mucho. Sin embargo, a pesar de ello, también cada uno de nosotros podemos hacer mucho todavía por nuestros alumnos, "a pesar de los ruines del pasado y los sabios granujas del presente", como diría Benedetti.
Entrevista con la autora sobre el libro en el programa La noche en vela de RNE:
Entrevista con la autora sobre el libro en el programa La noche en vela de RNE:
7 comentarios:
A lo mejor estoy exagerando, pero tranquilamente podemos estar viviendo los peores tiempos para la educación desde la guerra y la posguerra. Y no se ve la luz al túnel, sino que no estamos haciendo más que comenzarlo...
Ana, por mucha tecnología que tengamos y por muchos cambios que haya, el Maestro (con mayúsculas) siempre ha sido y será imprescindible. Y tú eres uno de ellos.
Feliz verano y Praga te espera.
Cuídate.
Lo que no quieren es el progreso, por eso llenan de tecnócratas la educación.
Feliz verano.
Yo tb pienso que es vocación lo que os mueve. Porque si no, tal y como están las cosas...
:)
Besos, Ana!!
Me tuviste ayer un buen rato escuchando el programa de radio jaja. Me gustó, sí.
Sin vocación no hay quien nos aguante tantos años (a los alumnos), y eso lo sabe todo el mundo. Cualquiera no aguanta no ser escuchado a menudo, que no le hagan caso, los gritos... así que hay que valorar más al maestro, al profesor y a todos los que aguantan a tanto enano junto :P
Un beso
JULI: Tienes toda la razón, pero hay que intentar ser optimistas.
Ánimo y un abrazo.
ALBERTO: La tecnología no lo puede suplir todo. No puede suplir a unos padres ni a unos buenos profesores. Espero ser uno de ellos, como dices.
Un abrazo.
NOCHE: Sí, me temo que sí. Disfruta de tus vacaciones, que creo que ya son.
Un abrazo.
LOURDES: Sí, es vocación. Y, a veces, quizá masoquismo. :-D
CRISTINA: Me alegro de que te gustara, hay por la web una entrevista por la tele también, si buscas por el título del libro, creo que la encontrarás.
Es difícil, sí. Creo que los maestros del libro no lo tenían tan difícil en ese aspecto. Cuando entraban en clase los alumnos y sus padres respetaban su autoridad, no cuestionaban nada.
Un abrazo.
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