miércoles, 25 de julio de 2012

27 de abril.

Hoy hemos celebrado tu primer cumpleaños en el campo, como tantos y tantos cumpleaños nuestros. Al llegar tus abuelos maternos y tus tíos, estabas durmiendo. Has dormido un montón de rato. Tu padre ha intentado despertarte, pero tu madre le ha dicho que no, que así comíamos tranquilamente y luego te despertábamos. Al final, cuando has salido a la porchada y has visto a tanta gente, te has quedado alucinando. Creo que no entendías cómo había tanta gente, si nunca la hay y, además, estabas sorprendido de que nos conociéramos todos, porque siempre nos ves por separado. Nos ibas mirando uno a uno, como pensando: “Y también está este, y aquella…”

   Tu abuelo paterno ha hecho carne a la brasa y salchichas y tu abuela materna una tarta de galletas con chocolate, aunque también ha traído otra de pastelería. Te hemos puesto una de las velas que tenemos por ahí de otros cumpleaños y querías cogerla por la llama. Te hemos cantado “cumpleaños feliz” y luego yo te lo he cantado en alemán a solas. Me has llevado a andar y hemos dado la que creo que es tu primera vuelta por la acera al chalet, ¡con la de vueltas que habremos dado tu tía, tu padre y yo de pequeños! Luego hemos ido al bancal a coger limones para tu abuela materna y también hemos visto hormigas y alguna almendra que había en el suelo. Y te he hecho pisar la tierra que compró mi tatarabuelo para que mi bisabuelo la trabajara. De esa manera nos hemos conectado con los antepasados, como si fuéramos romanos encendiendo ofrendas en el altar de los lares que, si no recuerdo mal, eran los antepasados y los dioses protectores del hogar. O igual me he confundido entre los romanos y los chinos, que tienen altares dedicados a los antepasados. Sin embargo, de cualquier manera, es bonito eso de pensar en que los antepasados nos protegen y pisar la tierra que ellos pisaron, ¿verdad? Así, cuando yo me convierta en antepasada, te seguiré protegiendo a ti y tus descendientes. (“A mi tía se le iba la olla”, pensarás al leer esto, sí, puede ser, pero espero que te guste.)

   Hoy se ha muerto la tía Teresa, ¿sabes? Quizá por eso estoy yo con la manía de los antepasados. La tía Teresa era la hermana de tu bisabuelo Joaquín, una señora siempre con mucho sentido del humor, muy habladora, muy simpática. Con unos ojos verdes preciosos, como casi todos los de mi familia materna. Fue un poco mi abuela también, porque mi abuela materna murió cuando yo era muy pequeña (8 años) y mi abuela paterna vivía en Barcelona. Así que, la tía Teresa era un poco abuela mía. Venía a comer al campo a veces los domingos y, cuando todavía vivía su marido, Ramón, venían siempre en Noche vieja a casa de mi abuelo Joaquín (o sea, a esta casa donde vivo yo ahora) aunque, a veces, también celebrábamos la Noche vieja en casa de tus abuelos paternos, no sólo aquí. La tía Teresa rezó mucho para que yo aprobara las oposiciones así que, cuando aprobé e invité a toda la familia a comer, ella también se vino. No lo habría celebrado sin la tía Teresa.

   Creo que tú también tendrás familia que te quiera tanto, lo he visto hoy en tu cumpleaños. Cómo te queremos todos y te cuidamos. Así que, espero que “el enano”, como te llama tu padre, será feliz.

13 comentarios:

Lourdes dijo...

Seguro que sí! El enano será feliz teniendo a tanta gente que le quiera alrededor.


Besos!!

Alberto dijo...

Chaval, feliz cumpleaños.
Es un privilegio contar con familias que tanto nos quieren, da mucha fuerza.
Que cuando seas mayor, a mí, como a tu tía, me leas de alguna manera. Para eso está la magia de la buena amistad y la literatura.
Felicidades otra vez.

CristinaL dijo...

Desde luego que con tanto cariño alrededor será feliz. Para eso te tiene, q seguro que le sacarás miles de sonrisas leyendo todo lo que le escribes. Y felicidades para él :)
Un beso

Anónimo dijo...

Creo que, con el tiempo, podrás hacer una recopilación de las cartas a tu sobrino como para hacer un libro. Buen libro, por cierto.

Siento lo de la tía Teresa; son personas encantadoras que también nos dejan. Ánimo!!

Iliana dijo...

Hace mucho que no te visitaba, ¡felicidades al bebé! (a todos los niños menores de 5 años les digo así :p). Me gustó lo que dices sobre los antepasados y creo recordar que efectivamente los romanos tenían sus dioses lares, los que protegían el hogar. Algo así.
Te deseo lo mejor a ti y tu familia y al bebé, por supuesto. Un abrazo muy fuerte.

Asun dijo...

Lo primero de todo: ¡Felicidades para "el enano"!

Sí que parece tener todas las posibilidades para ser feliz, porque la familia que le quiere tanto ya la tiene.

Un abrazo

amelche dijo...

LOURDES: Esperemos que sí, un abrazo.


ALBERTO: El cumpleaños fue en abril, como dice el título. Esto es parte de lo que voy escribiéndole en privado cuando tengo tiempo y ganas. No sé si nos leerá o deberíamos grabárselo en vídeo en vez de escribirle. Pertenece a una generación audiovisual, más que de letras. Ya desde tan pequeño, se queda hipnotizado con la tele y quiere que le pongamos los dibujos, el Cantajuegos...


CRISTINA: De momento, me las saca él a mí, aunque a veces también yo a él.

amelche dijo...

SWYX: Estaba pensando en encuadernarlo y regalárselo, pero igual me espero a que sea un poco más grande (hoy tiene un año y tres meses). En cuanto a la tía Teresa, pues sí, con esas personas se va parte de nuestra infancia y de nuestra historia familiar. Una pena, menos mal que también llegan generaciones nuevas para seguir en el camino de la vida.

Me alegro de que hayas vuelto.


ILIANA: Me alegro de verte a ti también, sí que hacía tiempo, sí. Espero que todo te vaya bien.

Quizá los romanos sabían honrar a los antepasados mejor que nosotros, no sé. Muchas gracias y un abrazo.


ASUN: Sí, es un punto de partida que, por desgracia, no todos los niños tienen. Un abrazo.

Merche Pallarés dijo...

¿Qué pasó con mi comentario? Te decía que si ya ha cumplido un año ¡cómo pasa el tiempo! y no recuerdo que más. De todas formas de mayor va a disfrutar muchísimo con tus escritos. Besotes, M.

amelche dijo...

MERCHE: Pues yo también estoy intrigada, porque me suena haberlo leído. Pero en el correo donde llegan no está y en la moderación de blogger tampoco aparece. ¿Serán los duendes?

Sí, pasa el tiempo muy rápido. Y espero que me lea, en un mundo en el cual la gente no leerá más que el mensaje al móvil y de aquella manera... Si ahora ya le cuesta leer a mucha gente...

María dijo...

Mmmmmm abuelita ¡¡cómo me gusta veros taaaan felices con vuestros nietos!! mi abuelo sieempre vivió con nosotros, desgraciadamente nunca tuve abuelas... me hubiera gustado ver los ojos de alguien como tú mirándome de pequeñita.


Una delicia tu relato... ¡¡vaya cómo querías a Tía TERESA!! lo siento... espero que la pena haya quedado compensada con la felicidad de este cumple.


Un beso AMELCHE

nocheinfinita dijo...

Seguro que lo será.


Besos

amelche dijo...

MARÍA: Soy la tía paterna, no la abuela, ¡ja, ja! Pero puedes leer el blog de la abuela también, está en mis enlaces: "Cosas de mi madre". Es el primer hijo, sobrino y nieto por ambas partes, así que, somos demasiados adultos para tan poco niño, por eso estamos todos que se nos cae la baba.

Además, yo vivo en el que fue el piso de mis abuelos y mi tío, ya fallecidos. Y el día del cumpleaños estábamos en el chalet, en el terreno heredado de mi tatarabuelo. Por eso quizá el lío del relato.


Un abrazo.

NOCHE: Espero que sí, veo que has vuelto de las vacaciones. Un abrazo.