jueves, 31 de enero de 2013

En el supermercado.

Sábado a mediodía en un supermercado de barrio. Estoy en la cola para pagar cuando se asoma por la puerta un chico joven, de color, y le pregunta al cajero si hay pan. Le contesta que queda poco, pero aún hay algo, así que entra. Coge el pan y se pone detrás de mí en la cola. Cuando pago me sale un descuento de Coca-cola light y el chico le dice al cajero: "¡¡¡¡Pero tíoooooo!!! Así, ¿cómo vais a vender? ¡Coca-cola light! Lo que tenéis que ofrecer es leche, comida... Pero... ¿Coca-cola light?" Me río porque tiene razón y el cajero le contesta, de broma: "¿Por qué no? ¿Porque es muy negra?" El chico, en el poco español que sabe, intenta explicarse, aunque yo lo había entendido desde el principio: "Porque... ¿quién necesita Coca-cola light? Yo no y esta chica (refiriéndose a mí) tampoco." Me río y digo que yo no tomo Coca-cola, ni light ni de la otra. "¿Ves?, ¿ves?", dice el chico, triunfador. Salgo con el papelito de la oferta en la mano y, al ver un contenedor, lo tiro a reciclar. Esas cosas inútiles que nos ofrecen en los supermercados.

9 comentarios:

Amig@mi@ dijo...

¿Sabes, Ana? Yo no sé como lo hacen, pero siempre aciertan dándote descuentos de lo que no compras. Tengo todas las semanas unas colecciones de vales de cosas que no suelo consumir...
Tenía razón el chico.
Besos

amelche dijo...

MONTSE: A mí me pasa lo mismo en todos los supermercados además. Ayer se extrañó una cajera de que no me quisiera hacer una tarjeta, pero es que estoy hasta el gorro de tarjetas que no me sirven para nada. Además, ni siquiera me gusta llevar la de crédito... prefiero el dinero en efectivo. Y llevar lo justo. Así sé lo que me gasto. Tampoco me gustan los monederos grandes, me gustan los que caben en el bolsillo del pantalón. Por eso, cuanto menos tarjetas y trastos, mejor.

Un abrazo.

Lourdes dijo...

Por supuesto. Los descuentos, de toda la vida de Dios, para cosas que no compras y que no te hacen falta.
¿Es a eso a lo que se le llama márketing? :)
jajajajaja

Besos, Ana!!

Alberto dijo...

Ana, pues fíjate que a mí me querían regalar en el súper unas bonitas manoplas, supuestamente para no quemarme en el horno. Y yo que digo: "muchas gracias, pero gato con guantes no caza ratones y yo no aspiro a ser el ladrón de manopla blanca". jejejjeje.
Bueno, buen finde y que estés bien.
Besitos de luz y un brindis por el humor aunque sea irónico.

Merche Pallarés dijo...

Pues muy listo el chico porque es verdad que un vale para Coca-Cola light no vale (valga la redundancia...) para nada :)) Besotes, M.

Anónimo dijo...

Hace años descubrí esta estratagema en los macdonals: las anti-ofertas. Para qué carajo -por no poner cojones- quiero yo un cd de villancicos o un muñequito de plástico inútil con mi pedido? Dame más chicha si me tienes que dar algo!

Cocaloca light... psss.

amelche dijo...

LOURDES Y ALBERTO: Por lo que me estáis contando, los de márketing tienen un ojo clínico... justo para darnos descuentos de lo que no compramos ni necesitamos. :-)

Un abrazo.

MERCHE: La verdad es que es algo prescindible, mientras que la comida no. Podrían hacer ofertas de cosas realmente necesarias, sobre todo ahora con la crisis.

Un abrazo.


SWYX: Exactamente lo que decía el chico: Más chicha y menos tonterías. Desde luego, si seguimos comprando en esos sitios no será por las ofertas...

Pero... ¿tú vas al McDonalds? ¡Con lo bien que cocinas!

Un abrazo.


Anónimo dijo...

A todas las putas se les escapa un pedo... :)

amelche dijo...

SWYX: Nadie es perfecto. :-)