Oban era la ciudad más grande donde habíamos estado desde hacía varios días, así que nos gustó perdernos por su calle principal y las adyacentes, entrar en todas las tiendas que quisimos y hacer algunas compras. Souvenirs para la familia y amigos, un par de jerséis que me compré yo en rebajas... Así pasamos la mañana. Luego comimos, para la tranquilidad de Mestre, en un pequeño café que tenía comida casera. No estaba en la calle principal, sino un poco escondido, pero el sitio mereció la pena. Comimos haggis (la comida típica de Escocia) y luego nos tomamos un té con scones, también muy típico.
Puente de piedra para llegar a la Isla de Seil.
Oban fue otro de los lugares donde me costó encontrar alojamiento, por lo que acabamos en un lugar cercano: La Isla de Seil. A esta islita se accede por un puente de piedra (ver la foto superior) que data de 1792, según la Wikipedia. La verdad es que sólo cabe un coche y, como está tan inclinado, no ves si de frente viene alguien, así que, cruzarlo es una aventura.
Si en el Lago Ness nos habíamos alojado en una antigua iglesia (ver aquí), ahora también, sólo que era una iglesia de hojalata: Tin Church. A finales del siglo XIX, principios del XX, la hojalata era un material bastante nuevo y barato, con lo cual, se construyeron algunas iglesias de hojalata en Escocia. Por ejemplo: ésta. Con el paso del tiempo, se fue deteriorando, acabó abandonada y se vendió, con lo cual, una familia la compró, invirtió sus ahorros en arreglarla y ahora es su casa, pero también tiene un apartamento para alquilar a los turistas. Nos costó encontrarla porque el GPS se liaba y nos perdimos, pero preguntando se llega a Roma, así que, en la oficina de correos y tienda local de comestibles una chica muy maja nos explicó cómo llegar.
Una vez instaladas y, aprovechando que había dejado de llover por fin, que llevábamos varios días sin ver la luz, nos fuimos a dar un paseo y vimos una puesta de sol maravillosa, al mismo tiempo que el arco iris salía por el lado opuesto.
Una vez instaladas y, aprovechando que había dejado de llover por fin, que llevábamos varios días sin ver la luz, nos fuimos a dar un paseo y vimos una puesta de sol maravillosa, al mismo tiempo que el arco iris salía por el lado opuesto.
Puesta de sol en la Isla de Seil.
Volvimos a la casa cuando anocheció, preparamos la cena con la comida que habíamos comprado en un supermercado de Oban y cenamos en el comedor de nuestro apartamento viendo un documental que había grabado una cadena de televisión hacía unos años sobre cómo se reconstruyó la iglesia cuando la compraron nuestros caseros. Al día siguiente teníamos contratada una excursión desde Oban y teníamos que madrugar, así que, no nos acostamos muy tarde.
To be continued...
10 comentarios:
Lo de las iglesias me sorprendió muchísimo, sobre todo las que se convirtieron en bares.
AQUELLO NOERAYO: Sí, luego fuimos a una que era restaurante y bar en Glasgow. La verdad es que es curioso. Aquí se pierden las ermitas en los pueblos, se abandonan y ya está. Allí se "recicla" todo.
Que interesante seguir tu viaje. me ha encantado tu blog.
Venía a saludarte y agradecerte tu visita al mio.
Un saludo.
Joé, qué chulo eso de las iglesias de hojalata. No lo había oído nunca.
Besos, niña!
Ya me quedo más tranquilo, sí. Sabes que mi máxima preocupación es vuestra salud gástrica por esos remotos lugares :)
MARIPAZ: Gracias, no hubo tanta nieve como en tu pueblo, pero supongo que ahora sí estará Escocia nevada. Bienvenida.
LOURDES: Yo tampoco lo había oído nunca, cosas de los escoceses. Son unas planchas de metal y supongo que por dentro les ponen algún tipo de protección para la pared, para que no entre frío. Eso aquí no tendría éxito, porque se calentaría tantísimo en verano, que se freirían dentro los feligreses.
Un abrazo.
EL TRANQUILO: ¡Ja, ja, ja! No te preocupes, que aunque comamos sandwiches sobrevivimos. Aquí estamos para contarlo.
Me he callado que por la noche ese día hicimos unas pizzas al horno en la casa, ¡ja, ja! Pero también algo de ensalada.
Picaruela xDDD
Il tranquilo italiano: Debía confesarlo, ¡ja, ja, ja!
El puente es una belleza.
No subiste una foto de la vieja iglesia de hojalata.
Que gran idea llevar un diario de viaje.
Tomo nota que a Scotland le tengo ganas...
Abrazotes.
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