domingo, 25 de diciembre de 2016

Viajes de 2016.

Este año me habría gustado viajar más, pero los pocos viajes que he hecho han estado bastante bien y he descubierto sitios interesantes. Ha sido un año muy estresante y con problemas de salud, así que en mayo me fui un fin de semana a Guadix para desconectar un poco y, de paso, ver un día a mi prima, que vive en Baza y hace muchos años que no la había visto. Además, ni siquiera conocía a su marido y a su hijo (que tiene ya doce años...) así que, ya tocaba. Y, de paso, pude tomar un café con pastas con Cristina, que iba de camino a Granada y paró en Guadix. También hacía años que no nos veíamos, aunque hayamos estado en contacto por e-mail de vez en cuando y ahora, por whatsap. Hay que intentar mantener el contacto con la gente que pasa por nuestra vida y dedicarle unos minutos a esos placeres cotidianos, como una buena conversación. 
                                                                                         
Zona de Gorafe.

Antes de eso, en Semana Santa, fui con mis padres a ver a mi familia de Barcelona, a la que también hacía tres años o así que no había visto. Y, de paso, celebramos el cumpleaños de mi padre, que cayó en esas fechas. En verano, de camino a Gerona, pasé otra vez a verlos y estar un rato con ellos.

Gerona y Colliure fueron un sueño hecho realidad, porque llevaba muchos años queriendo ir. A Gerona, desde que de adolescente leí los libros de José María Gironella, en los que la familia Alvear vivía en uno de estos pisos que dan al río y el padre pescaba desde el balcón. 


La Casa Masó, pintada de blanco, como un barco en la curva del río.




De vuelta de Gerona y Francia tuvimos la oportunidad de ver a mi amiga Aida y a su hijo, que es de la edad de mi sobrino. Fue breve, porque teníamos que dormir en Valencia y ya era tarde, pero quedamos un rato para comprobar lo grande que se ha hecho M. desde la última vez que lo vimos en 2011. 

Casi finalizando el año, en el puente de octubre y noviembre, tuve la oportunidad de ir a Córdoba. Había estado muy brevemente, de pasada en un viaje hacia Sevilla hace muchos años, pero ahora tuve ocasión de verla con más tranquilidad y de volver a extasiarme con la Mezquita, que es preciosa. Me pasaría horas allí contemplándola. 



4 comentarios:

Cristina L dijo...

Un placer verte de nuevo. Ya va siendo mi turno, a ver si pillo unos días y me acerco a que me enseñes Elche o alrededores. Felices fiestas y, desde ya, feliz año nuevo ¡Un abrazo!

amelche dijo...

CRISTINA: Pues sí, avísame con tiempo (porque últimamente voy muy liada, no sé cómo me las apaño, y así me planifico todo mejor) y quedamos. Ídem, feliz Navidad y próspero año nuevo.

Besos.

Myriam dijo...

¡Qué bien que pudiste verte con familiares
que no conocías o veías desde hacía mucho!

En Girona estuve un año justo para el Festival de las Flores,
así que ¡inolvidable!

En Collioure, Ciudad de los Impresionistas, también estuve
hace años y que Luz tiene, ¿verdad?


Te deseo Mucha salud para este Año nuevo que estamos
a punto de comenzar y todo lo demás que desees.

Besotes

amelche dijo...

MYRIAM: El festival de las flores, para cuando me jubile, que en mayo no puedo ir, no me da tiempo en un fin de semana. Y Colliure tiene un azul impresionante, no me extraña que Machado empezara un poema así.

Muchas gracias y espero que tú también tengas mucha salud y un feliz año nuevo.

Un abrazo.