domingo, 26 de abril de 2020

Domingo 26 de abril.

El mundo se divide en dos clases de personas: 1. amargados que no tienen niños ni perro, en el balcón muriéndose de envidia por 2. los que tienen niños y perros y están paseando por la calle. Y, como les reconcome la envidia, a criticar en las redes sociales que si hay familias enteras paseando, que si la culpa es del gobierno, que si la gente no tiene cabeza, que si pitos y flautas... 

 Ya lo he dicho mil veces: Vive y deja vivir. Vale ya de tanta queja, te vas a coger fruta al campo si quieres salir de tu casa, que falta gente, y haces algo productivo en vez de refunfuñar todo el rato. Yo no tengo niños, ni perro, ni balcón. Y aquí estoy, viendo por la ventana cómo la gente disfruta del sol, del aire libre, con sus niños en patinete o en bici, con su perro... Pues oye, ya era hora de que hubiera un poco de alegría en las calles. Aquí estoy, en casa sin salir, pero me alegro por ellos y me da igual si van familias enteras o no. A disfrutar de la vida, que bastante hemos sufrido y lo que nos queda.

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