Este puente he ido a Aranjuez, Cáceres y Almagro. El tiempo ha sido malísimo, mucho frío y lluvia todos los días, pero creo que ha valido la pena porque son sitios muy bonitos que hay que conocer. Espero que disfrutéis algún día tanto como yo un paseo por el casco antiguo de Cáceres, con esos palacios y esas iglesias que te hacen volver a los tiempos en que España fue una superpotencia.
Mi padre y toda su familia es de Extremadura, pero tuvieron que emigrar tras la Guerra Civil. Yo he ido dos veces a Extremadura y me ha encantado. Me la esperaba fea, pobre, desértica y es uno de los lugares más preciosos que he conocido, me recuerda mucho a Irlanda a veces. Sesenta y dos años después de que mis abuelos emigraran con sus hijos andaba yo perdida por esas tierras. No tenemos GPS, ni lo queremos, nos manejamos con hojas impresas del Google Maps y una guía de carreteras del año 2007, tres años atrasada. Así que, acabamos perdidas en unos pueblos en los que no me importaría comprarme una casa para ir en verano: todo verde, montañas impresionantes, robles con las hojas marrones a punto de caer o ya caídas al suelo, ovejas... un regalo para los sentidos.
Al salir de ese paisaje, nos esperaba una sorpresa: nos pasaron volando en grupos por encima del coche unas aves que pensamos que eran cigüeñas. Sólo distinguimos sus siluetas negras volando majestuosamente en el horizonte. Sin embargo, al verlas después en los campos, picoteando antes de dormir (se estaba haciendo de noche y se estaban recogiendo) resultaron ser unos pájaros grandes y grises que no sabíamos lo que eran, hasta que vi un cartel que apenas pude leer desde el coche, que afirmaba que eran grullas. La conductora paró el coche en medio de la carretera (no venía nadie), bajó la ventanilla y las oímos emitir unos sonidos, llamándose unas a otras. Fue impresionante. Por eso no quiero comprarme un GPS, para poder seguir perdiéndome por esos lugares que son lo mejor de un viaje.
Mi padre y toda su familia es de Extremadura, pero tuvieron que emigrar tras la Guerra Civil. Yo he ido dos veces a Extremadura y me ha encantado. Me la esperaba fea, pobre, desértica y es uno de los lugares más preciosos que he conocido, me recuerda mucho a Irlanda a veces. Sesenta y dos años después de que mis abuelos emigraran con sus hijos andaba yo perdida por esas tierras. No tenemos GPS, ni lo queremos, nos manejamos con hojas impresas del Google Maps y una guía de carreteras del año 2007, tres años atrasada. Así que, acabamos perdidas en unos pueblos en los que no me importaría comprarme una casa para ir en verano: todo verde, montañas impresionantes, robles con las hojas marrones a punto de caer o ya caídas al suelo, ovejas... un regalo para los sentidos.
Al salir de ese paisaje, nos esperaba una sorpresa: nos pasaron volando en grupos por encima del coche unas aves que pensamos que eran cigüeñas. Sólo distinguimos sus siluetas negras volando majestuosamente en el horizonte. Sin embargo, al verlas después en los campos, picoteando antes de dormir (se estaba haciendo de noche y se estaban recogiendo) resultaron ser unos pájaros grandes y grises que no sabíamos lo que eran, hasta que vi un cartel que apenas pude leer desde el coche, que afirmaba que eran grullas. La conductora paró el coche en medio de la carretera (no venía nadie), bajó la ventanilla y las oímos emitir unos sonidos, llamándose unas a otras. Fue impresionante. Por eso no quiero comprarme un GPS, para poder seguir perdiéndome por esos lugares que son lo mejor de un viaje.
13 comentarios:
A veces con el GPS también te pierdes (si no, pregúntale a mi amiga ASUN...). ¡Qué bonito viaje habeis hecho! Y, sí, Extremadura es una tierra muy bella pero con climas extremos. Mucho frío en invierno y muchísimo calor en verano. Creo, si no me equivoco, que todo puede ser, que de ahí viene el nombre de "Extremadura".
Ver esas grullas debió de ser fascinante. Besotes, M.
Y siempre dandole a la pata...
jaja. Bueno, a la rueda, que en coche es otra cosa.
Disfruta tú que puedes.
YO en casita decorando :(
Qué envidia me das, tanto viajar!
El GPs yo creo que es mejor tenerlo para casos de "urgencia", pero normalmente correr el riesgo de perderse :P
Un beeso
Maravilloso lo de las aves, me hubiera gustado escucharlas. ¿No sacaste fotografías?
Creo que a mí también me gustaría perderme y viajar sin GPS. ;-)
A veces la gente comenta que ha estado en la República Dominicana, en Nueva York... por poner dos ejemplos, y luego descubre que mucho más cerca tenemos auténticos paraísos.
A mi marido le digo que primero tenemos cosas que ver aquí... y cuando lo tengamos todo visto, entonces ya pensaremos en salir fuera...¡todas las excusas posibles para no subir a un avión!
A extremadura aún no hemos ido, y si es tan bonita como dices ahora me quedo con el mono de viajar.
Un abrazo.
MERCHE: Pues sí, con GPS a veces te pierdes más. Muchos mapas no están actualizados y llegas a rotondas y carreteras que no existían y el GPS se vuelve loco porque no sabe a dónde ir.
De momento, no voy a vivir allí, así que, el clima me da igual. Y seguro que el calor en verano es más soportable que el calor húmedo del Mediterráneo, que es un asco.
Sí, fue fascinante.
MONTSE: Hay que aprovechar todo lo que podamos. Decora, que te quede la casa bonita para navidad. Yo no he puesto ni el belén ni nada, ¡qué sosa! :-)
CRISTINA: Ya tendrás tiempo de viajar, ya verás. Perderse es lo mejor. :-)
ILIANA: Pues la verdad es que creo que nos quedamos tan atónitas que ni se nos ocurrió lo de la foto. Además, no había sitio donde parar. Paramos porque no venía nadie, pero teníamos que arrancar en cuanto apareciera alguien por el horizonte, porque estábamos en medio de la carretera.
Piérdete algún día, seguro que te encanta. :-)
ROSA: Te recomiendo Extremadura totalmente, las dos veces que he estado, me ha encantado. A mí tampoco me gusta viajar en avión, sobre todo, en viajes largos. Creo que me aburriría cruzar el Atlántico. Además, no sé si me daría un yuyu, si aguanto tres horas para ir a Irlanda y cuando bajo estoy deseando besar la tierra, como el Papa, ¡ja, ja! Creo que, sólo de pensar que tenía que meterme 8 o 10 horas en un avión (y otras tantas para volver), me daría algo.
llegó correo!
buenas fiestas.
XNEM: Me alegro de que llegara, un abrazo y feliz navidad.
Jajajajajja, tiene razón MERCHE con lo del GPS. Ni sé ya la de veces que me ha perdido, ese fin de semana concretamente yendo a Burgos fue la última.
Besos
ASUN: Bueno, pero os lo pasásteis muy bien en Burgos, por lo que he leído.
Un abrazo.
Hola!
Extremadura es la gran desconocida de España (también lo digo por tu último post). Hace algunos años aterricé por casualidad en Mérida (el plan original era Sevilla) y me quedé asombrado de lo bonita que es en primavera. Los naranjos de la Plaza Mayor estaban en flor y el aire olía...Que todavía se me pone la carne de gallina al acordarme.
A mí también me gusta mucho el acento extremeño. Me recuerda a mi abuela y a mi padre. Por no hablar de cómo se come, del café del camello, de la morcilla...Madre mía.
Extremadura es para verla y recomendarla ipsofactamente.
Besos
PACO: Extremadura también existe, como Teruel. Y sí, es para verla y recomendarla pero... no sé si es buena idea recomendarla tanto, no sea que se convierta en Nueva York, de tanta gente que lea nuestros blogs y vaya para allá y se estropee todo. ;-)
Es que, no es lo mismo ver Extremadura siendo hijo/a y nieto/a de extremeños que sin serlo. Se ve (y se oye) de otra manera.
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