Estos últimos días están pasando muchas cosas y con un ritmo frenético que me hace tener, como dicen los anglosajones, mixed feelings. Jueves, una conferencia en Alicante de Susanna Tamaro, ya le dediqué estos dos posts a sus libros hace años: Donde el corazón te lleve y Escucha mi voz. Ahora parece ser que ha sacado una tercera parte. La gasolina cuesta ya dos euros el litro en Italia por culpa de la crisis, la gente va en bus y por la calle con auriculares, sin ver que hay alguien que, quizá, podría ser el amor de su vida pero ni se entera porque está mandando mensajitos o tonteando con el móvil. Las tecnologías nos acercan y, a la vez, nos aislan. Con eso me quedé.
El viernes, concierto de Soledad Giménez, de quién también creo que he hablado alguna vez en mi blog porque es una de mis cantantes preferidas. Después, cena en Alicante también, con dos mujeres muy interesantes. Ayer, una película increíble en la filmoteca: Katmandú, muy recomendable. Tras la cena con un amigo me encontré con una alumna que tuve hace cuatro años y que me hizo recordar por qué soy profesora y por qué vale la pena serlo. Hoy mi tía abuela Teresa ha muerto. La hermana de mi abuelo, una mujer con gran sentido del humor (de hecho, creo que mi sentido del humor viene de esa parte de la familia, de mi abuelo materno y su hermana, el resto, la verdad es que son bastante serios), muchas celebraciones familiares en las que estuvo presente y muchos recuerdos. Al mismo tiempo, el viernes fue el primer cumpleaños de mi sobrino y lo hemos celebrado hoy sus padres, todos sus abuelos y todos sus tíos. Estaba durmiendo cuando han ido llegando sus abuelos maternos y sus tíos, así que, cuando se ha despertado y ha visto a tanta gente sentada a la mesa, nos miraba a todos sorprendido, como pensando: "¿Qué pasa aquí?", porque normalmente, no estamos todos juntos, nos ve por separado. Las fotos, los regalos, la vela que quería agarrar, justo por donde quema... Irnos él y yo solos a coger limones y ver hormigas, a pisar la tierra que compró mi tatarabuelo y trabajó mi bisabuelo, tantas generaciones que hemos pasado por allí.
Una vez Mújol me recomendó este poema de José Agustín Goytisolo para mi sobrino, diciendo que a sus alumnos les encantaba y hoy Pedro Ojeda en su blog me lo ha recordado. En estos tiempos que corren, creo que es muy apropiado para recitárselo a mi sobrino y añadir algunas cosas más.
Una vez Mújol me recomendó este poema de José Agustín Goytisolo para mi sobrino, diciendo que a sus alumnos les encantaba y hoy Pedro Ojeda en su blog me lo ha recordado. En estos tiempos que corren, creo que es muy apropiado para recitárselo a mi sobrino y añadir algunas cosas más.
PALABRAS PARA JULIA
“Tú no puedes
volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía es mejor
vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás
acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que
te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
La vida es bella,
ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.
Un hombre solo,
una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te
hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.
Tu destino está en
los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que
resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre
acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
Nunca te entregues
ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella,
tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no
hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname no sé
decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre, siempre
acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.”
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.”
Estoy segura de que tendrás amigos, tendrás
amor y, sobre todo, acuérdate de lo que te he dicho antes: nunca te rindas,
nunca digas, como este poema aconseja, “no puedo más y aquí me quedo”. Las
batallas hay que darlas, se ganen o se pierdan, aunque sólo sea por el hecho de
darlas, como decía un gran escritor que no sé si llegarás a conocer, tiene ya
94 años, pero es un señor muy sabio y que dice verdades como puños: José Luis
Sampedro. Esa frase la tengo en la cabecera del blog desde que pasó lo del
15-M. Las batallas hay que darlas, Sergio, aunque no se ganen. Al menos, para
saber que has hecho lo que te dictaba tu corazón y tu cabeza, que te has
comportado digna y honradamente. Y, si se ganan, ¡pues mucho mejor!
Y mañana, fiesta hippie para celebrar que una mujer muy especial cumple 50 años. Además, es el único año en que la he visto ilusionada. Por mi experiencia sé que se pone de muy mala leche cuando va acercándose su cumpleaños y, hasta que no se pasa, no se queda tranquila. Pero este cumpleaños es especial, no sólo por la cifra redonda, sino por todo lo que ha sucedido en los meses anteriores y, ya que no pudo celebrar la Navidad, pues ahora se va a desquitar celebrando su cumpleaños. Es una celebración de la vida, de la amistad, disfrutar un rato de la gente a la que queremos. Lleva un mes preparando todo y espero que salga muy bien y que siga con la misma ilusión, aunque se pase su cumpleaños.
Y mañana, fiesta hippie para celebrar que una mujer muy especial cumple 50 años. Además, es el único año en que la he visto ilusionada. Por mi experiencia sé que se pone de muy mala leche cuando va acercándose su cumpleaños y, hasta que no se pasa, no se queda tranquila. Pero este cumpleaños es especial, no sólo por la cifra redonda, sino por todo lo que ha sucedido en los meses anteriores y, ya que no pudo celebrar la Navidad, pues ahora se va a desquitar celebrando su cumpleaños. Es una celebración de la vida, de la amistad, disfrutar un rato de la gente a la que queremos. Lleva un mes preparando todo y espero que salga muy bien y que siga con la misma ilusión, aunque se pase su cumpleaños.
12 comentarios:
Cuanta cosa junta, amiga. Que estrés de vida, ¿No?, Aunque a veces es mejor no tener tiempo para pararse a pensar.
Haz fotos a las amigas disfrazadas de hippy que mi hija la mayor tiene que ir a un final disfrazada de tal para que le suban un punto ( sí, ya sé que la idea es en sí todo un punto) Jaja
Besos
MONTSE: Pues sí, qué estrés esta semana. Luego me paso meses sin tantos planes.
¿Ir a un final disfrazada de hippie? ¿¿¿¿???? Si es que los profesores están locos, ¡ja, ja!
No sé si haré fotos porque mi cámara de noche no funciona muy bien (es de carrete y es la única desventaja que le veo) pero va a haber fotógrafos profesionales (una pareja, amigos de la cumpleañera) que creo que van a montar un chiringuito fotográfico para que todos pasemos por él al llegar a la fiesta.
Muy completito tu post de hoy. Siento lo de tu tía Teresa, q.e.p.d. Besotes, M.
Las batallas hay que darlas. Siempre. A veces, para perderlas.
MERCHE: La vida es así: lo que no pasa en un año, pasa en un día y, ya ves, últimamente pasa de todo. En cuanto a mi tía Teresa, vengo ahora del entierro, que ha sido bastante íntimo, pero bueno.
PEDRO: Las seguiremos dando. Y procuraremos no perderlas.
Si la protagonista de esa fiesta hippie es quien creo que es, dale un tirón de orejas de mi parte (de felicitación, no de regañina jejeje).
Que lo paséis muy bien.
Besos
ASUN: Es quien crees que es, ¡ja, ja! Yo se lo daré, de tu parte. Está loca, ha invitado a 43 personas y ha pagado a una empresa de catering. Ya te contaré.
Un abrazo.
No he leído nada de Tamaro y mira que me la han recomendado; yo también pienso que las tecnologías nos acercan pero a su vez nos aislan, será cuestión de tener el control sobre ellas y no al contrario.
Suerte del concierto de Sole, a mi también me gusta. La peli que recomiendas intentaré ver si la dan por Madrid.
Dices que tu tia abuela tenía gran sentido del humor,seguro que también hacen falta risas hayá donde esté ahora. Un beso.
A tu sobri, creo que ya lo felicité con antelación, pero ahora le mando un besote desde aquí. Mu chiquito ahora, pero cuando sea mayor y lea tu blog, seguro que se emociona leyendo ese poema de Goytisolo, a mi me pasa.
Y desde luego, en la batalla hasta que no nos queden fuerzas.
A divertirse en esa fiesta :;
Para mi, lo mejor de este post, lo que te dijo tu antigua alumna (lo leí en el comentario del post anterior). ¿No darás clases a distancia, que lo mismo tengo que emigrar y yo de inglés nula total? :))
Un abrazo
Cuchi, de hippy? jejejej
Anda que...
Tu sobri va a aprender de cosas contigo que pa qué... :)
Eso está bien!
Un beso grande!!
NOCHE: Léela cuando tengas tiempo, creo que te gustará. En cuanto a las tecnologías, creo que debemos aprender a manejarlas y no dejar que nos manejen.
No sé si para cuando mi sobrino sea mayor los servidores de Blogger seguirán manteniendo mi blog, pero todo está escrito también en papel, quiero imprimirlo, encuadernarlo y regarlarle el libro.
Te puedo dar clases a distancia, a ver si soy mejor que en la cercanía, ¡ja, ja! Mi e-mail es amelche arroba gmail.com Aunque espero que no tengas que emigrar, que, como mucho, el inglés te sirva para encontrar trabajo aquí.
LOURDES: Sí, desde luego, mi sobrino va a aprender muchísimas cosas de mí, ¡ja, ja! No soy una tía convencional.
Un abrazo.
Gracias, me apunto tu correo por si acaso.
NOCHE: OK. Ya me contarás.
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