A veces tus padres se van a comprar y te quedas con tus abuelos y conmigo, así que aprovecho para cantarte canciones infantiles en inglés, que luego reconoces en el vídeo que te regalé, según me cuenta tu madre. No las cantas aún, pero te tocas los pies como yo te he enseñado al cantar: "Head, shoulders, knees and toes". Te llevo a pasear por los bancales que trabajó mi bisabuelo y te sigo hablando en inglés mientras me miras muy serio, como pensando: "¿Qué le pasa a mi tía en la boca, si antes hablaba en castellano?"
Volvemos a la porchada y juegas con tus camiones, señalas las hormigas y sacas las piezas del puzzle de colores que te hace de alfombra. De entre todas las letras, números y dibujos de animales, te señalo la A y la marco con el dedo mientras la pronuncio: "A, la A de Ana". Pero sigues sin nombrarme, no sabes cómo me llamo. Los otros son: "Mama, papa, yayo, yaya", pero yo no soy nadie. Bueno, a veces soy: "tata" o "mamapapa", alguien de la familia, pero que no se sabe muy bien cómo describir. Yo insisto en que me llames "Ana", pero no hay manera. Sin embargo, al día siguiente, cuando te levantas te vas directo al puzzle y le dices a tu madre: "A", señalando la letra que te enseñé ayer. Y luego se lo dices también a tu abuela. Cuando llego a comer, me enseñas la letra y la pronuncias. Al menos, te acuerdas de algo, aunque no sepas decir mi nombre. Luego, por la tarde, paseando miras al suelo y exclamas: "A". Tu abuela se ríe porque piensa que estás usando la A para todo, pero yo me fijo en lo que has señalado y, seria, le digo: "Ven a ver esto". Porque resulta que hay una pinza de madera, rota, en el suelo y sus dos trozos forman un triángulo como una A mayúscula. Ya no reconoces la A sólo en el puzzle de goma, sino también en otros sitios. "¡Pero si sólo tiene año y medio!", se asombra tu abuela cuando le explico lo que has descubierto. Le contesto: "Pues a los tres años sabrá leer" y te como a besos mientras te prometo: "Te voy a enseñar inglés, alemán y todo lo que tú quieras. ¡Qué niño más listo!". Ya sabes la primera letra del abecedario, la inicial de tu primer apellido. Y te la he enseñado yo.
17 comentarios:
Enhorabuena, Ana. Tu sobrino no ha podido mejor MAESTRA en ti. Qué afortunado es.
¿Vale si yo con voz de él te digo Ana? jjejejejej. No, no; claro que no vale.
Cuídate y que hayas aprovechado bien este día festivo.
Besotes de luz.
Ainss, que se te cae la baba!!
Me encantan estas entradas tan entrañables.
un besote hoy para compartir con el sobri.
;;))
A mi también son estos posts los que me gustan, lo siento ...
Y que suerte tiene tu sobrino
Una abrazo
ALBERTO: Me temo que la buena voluntad está muy bien por tu parte, pero no me vale. :-) Pero no te preocupes, que dentro de unos meses me quejaré porque no se calla. La vida es así.
He aprovechado para hacer alguna cosa en casa y corregir, aunque todavía me queda bastante trabajo.
Un abrazo.
MONTSE: Claro que se me cae la baba, no tengo otro... Está guapísimo. Mide 84 cms. ya y le he comprado unos deportivos del 25... imagínate. Un pie suyo es una mano mía casi.
Un abrazo.
MATOLA: Y a mí, pero no siempre me inspiro. Y tú a ver si publicas algo, que escribes muy bien y lo tienes muy oculto. :-)
Un abrazo.
Este niño acabará aprendiendo ¡chino! Qué suerte tiene...
Me ha recordado a mi con diez años enseñando el AEIOU a mi primo de dos y ¡vaya si los aprendió! Estuve tan orgullosa... Besotes, M.
Buena maestra tiene el pequeño, aprenderá rápido.
Un abrazo
Con la vocación docente que tienes, y siendo tu sobrino con lo que se ve que le quieres, seguro que te esmeras más que habitualmente y tus esfuerzos surten efecto.
Dentro de nada lo tienes diciendo tu nombre y apellidos y el abecedario completo.
Un beso
Es la primera vez que paso por aquí, pero me ha encantado leerte, ese sobrino tuyo tiene mucha suerte porque se nota a distancia la ilusión que pones cuando está con él y eso os hace disfrutar a los dos. Y yo que me alegro.
BESITOS.
Pedazo de sobrino tienes, niña! jejejejej
Por cierto, a los 3 añicos es posible saber leer. Yo lo hice. No leía libros ni ná de eso, pero sí los rótulos de la tele... :)
Besos, guapa!!
MERCHE: Ya veremos, el tiempo lo dirá... Veo que tú también hacías tus pinitos docentes en tu tierna infancia. Un abrazo, se te echa de menos en el blog.
NOCHE: Esperemos que sí, aunque no lo veo muy a menudo porque vive en otro pueblo. Un abrazo.
ASUN: ¡Ja, ja, ja! No sé, no sé... se resiste a hablar, dice sólo unas pocas palabras. Pero no le perdono que haya aprendido a decir: "pan" y "huevo" antes que: "Ana". :)
Un abrazo
ANA: Hola, tocaya. Bienvenida y me alegro de que te haya gustado mi blog. Es que tengo poco tiempo para estar con él porque vivimos en pueblos distintos y no nos vemos todos los días, por eso intento disfrutar de los momentos en que estamos juntos. Un abrazo.
LOURDES: Pedazo de sobrino, sí, que mide ya 86 cms. con año y medio. ¡Ja, ja! Pues ya te contaré si lee o no a los tres años.
Besos a ti también.
Head, and shoulders knees and toes, knees and toes... ¡qué recuerdos!
A ver si con tanto idioma se va a hacer un lío el pobre y no va a saber en qué idioma decirte cada una de las letras que aprenda jaja
Un beso
Mmmmm vaya amor de tía se ve en estas letras... no desesperes si sigues con el entrenamiento tal cual vas, no solo sabrá leer a los 3 años, un día lo ves sentado chapando tooodo concentrado el Quijote y te dirá...
- Tía ANA ( mi hermana se llama como tú) ¿te habrás dado cuenta que tienes a un pequeño Einstein por sobrino no?.-) ... lo sé, lo sé... soy un poco andaluza, aunque me pille lejos la tierra:))
Que sigas disfrutando mucho de tu pequeñajo.
Un abrazo grande ANA.
Feliz semana.
Querida Ana: te respondía en mi blog que me ha ENCANTADO la frase (no la conocía) y también comprobar que pese al tiempo transcurrido sin noticias mías siempre estáis ahí, y hablo en plural porque me refiero a vosotros, los de ayer, hoy y siempre... qué maravilla.
Por motivos personales he estado ausente una larga temporada que, creo y espero, haya concluido ya y sigamos conectadas como antiguamente, más a menudo. Me reconforta saberte cerca, saber que estás ahí, al otro lado, en alguna parte acordándote de mí y encima leyendo mis inquietudes y reflexiones. ¡No se puede pedir más!
Tenía razón quien dijo que quien tiene un amigo tiene un tesoro. Lo que lamento de veras es que estéis tan lejos físicamente y no podamos compartir, de vez en cuando, algún que otro café. Pero así deberá ser. Me conformo de corazón; prefiero teneros lejos que no poder contar con vuestro apoyo y palabras de aliento. De corazón: ¡gracias!
Tu sobrino es el niño más afortunado del mundo, sin duda. Aprenderá a decir tu nombre, tan breve, sencillo de pronunciar, pero grande a la vez. Y aprender idiomas y todo lo demás le vendrá rodado con una tía como tú, pues eres la tía que todo sobrino gustaría tener.
Un fuerte abrazo, amiga.
Ser tia es algo maravilloso cuando ves que aprenden algo gracias a ti, así que enhorabuena.
CRISTINA: No creo, lo que más habla (de lo poco que habla todavía, claro) es castellano porque así es como le habla todo el mundo. El otro día volví a insistir con la cancioncita y él, por primera vez, repetía "ed" (head), ¡ja, ja!
Un abrazo.
MARÍA: Tanto como un pequeño Einstein no sé, pero ya se sabe casi todas las letras cuando las ve escritas (su madre y las canciones que le pone también colaboran en ello) y ya sabe decir Ana, aunque sólo se lo he oído una vez.
Disfruto lo que puedo, porque vive en otro pueblo y sólo lo veo los fines de semana.
Un abrazo.
ROSA: Por supuesto que estamos siempre y lo del café, cualquier día de estos. Habrá que quedar en un punto intermedio y ya está.
Como he dicho más arriba, ya sabe mi nombre, pero sólo lo he oído una vez. Lo de los idiomas, va más lento. :D
Un abrazo.
SIMPLEMENTE YO: Pues sí, es maravilloso. Un abrazo.
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