(Viene de aquí.)
Cuando suena el timbre un viernes para salir de clase y acabar la semana, como ayer, tras hablar con un alumno de 12 años cuyo padre se está muriendo de cáncer (armó mucho follón en clase y quise hablar con él cuando todos se habían ido, pero se me puso a llorar y, al final, lo dejé marchar porque si no, iba a perder el autobús a su pueblo) y después, en la puerta del instituto, mientras llegaba su madre a recogerlo, con otro de 12 años que tiene distrofia muscular y pronto no podrá andar más que en silla de ruedas, además de alguna bronca con otro alumno por haberle tirado a los ojos polvo de tiza a un compañero, en fin, lo normal de un día o semana de trabajo, pues sí, pienso: "Que se destruyan todas las escuelas del mundo". Pero luego, a las 7.45 am de un lunes y después de conducir de noche durante una hora para ir a trabajar, tal vez bajo la llovizna, tal vez entre una niebla espesa, me quedo en la sala de profesores repasando lo que voy a explicar y esperando el timbre de las 8 para ir a mi clase, que es donde debo estar. Eso es lo único que sé.
************************************************************************
Conduzco bajo la lluvia internándome en un valle de viñas, olivos y almendros, mi paisaje preferido de la hora de trayecto para ir a trabajar.
************************************************************************
Sidra con Alberto en un pub irlandés hablando de la decoración de su casa, de las sillas tan "fashion" que se ha comprado, según mi opinión, y es que no me había dado cuenta de que la blanca, la que no pegaba con las otras, era porque le había quitado la funda. En fin, si a mí cualquier mueble con cuatro patas me serviría como silla, sin fijarme en el color, ni en la forma, ni en el material del que estuviera hecho. A mí me hace vibrar la música, la poesía, la naturaleza... el color de las cortinas o cómo son las sillas del comedor, me deja fría. Cuando mis amigas se empezaron a casar y a enseñar pisos, mi madre siempre me preguntaba al volver cómo eran y yo ni me acordaba del color de las paredes ni de cómo eran los muebles, ni nada de nada. Como si no hubiera estado allí. Puedo ver a una persona y al minuto siguiente no recordar ni qué ropa llevaba puesta, ni de qué color tenía los ojos, ni si era rubia o morena. Pero siempre recordaré las palabras exactas que dijo y con qué acento me habló. Será que tengo memoria auditiva y no visual y que la apariencia de las cosas me importa un pito.
Cuando suena el timbre un viernes para salir de clase y acabar la semana, como ayer, tras hablar con un alumno de 12 años cuyo padre se está muriendo de cáncer (armó mucho follón en clase y quise hablar con él cuando todos se habían ido, pero se me puso a llorar y, al final, lo dejé marchar porque si no, iba a perder el autobús a su pueblo) y después, en la puerta del instituto, mientras llegaba su madre a recogerlo, con otro de 12 años que tiene distrofia muscular y pronto no podrá andar más que en silla de ruedas, además de alguna bronca con otro alumno por haberle tirado a los ojos polvo de tiza a un compañero, en fin, lo normal de un día o semana de trabajo, pues sí, pienso: "Que se destruyan todas las escuelas del mundo". Pero luego, a las 7.45 am de un lunes y después de conducir de noche durante una hora para ir a trabajar, tal vez bajo la llovizna, tal vez entre una niebla espesa, me quedo en la sala de profesores repasando lo que voy a explicar y esperando el timbre de las 8 para ir a mi clase, que es donde debo estar. Eso es lo único que sé.
************************************************************************
Conduzco bajo la lluvia internándome en un valle de viñas, olivos y almendros, mi paisaje preferido de la hora de trayecto para ir a trabajar.
************************************************************************
Sidra con Alberto en un pub irlandés hablando de la decoración de su casa, de las sillas tan "fashion" que se ha comprado, según mi opinión, y es que no me había dado cuenta de que la blanca, la que no pegaba con las otras, era porque le había quitado la funda. En fin, si a mí cualquier mueble con cuatro patas me serviría como silla, sin fijarme en el color, ni en la forma, ni en el material del que estuviera hecho. A mí me hace vibrar la música, la poesía, la naturaleza... el color de las cortinas o cómo son las sillas del comedor, me deja fría. Cuando mis amigas se empezaron a casar y a enseñar pisos, mi madre siempre me preguntaba al volver cómo eran y yo ni me acordaba del color de las paredes ni de cómo eran los muebles, ni nada de nada. Como si no hubiera estado allí. Puedo ver a una persona y al minuto siguiente no recordar ni qué ropa llevaba puesta, ni de qué color tenía los ojos, ni si era rubia o morena. Pero siempre recordaré las palabras exactas que dijo y con qué acento me habló. Será que tengo memoria auditiva y no visual y que la apariencia de las cosas me importa un pito.
24 comentarios:
Que no se destruyan las escuelas, pero si las guerras, desigualdades y enfermedades del mundo.
Supongo que es una reacción a toda la carga que se va acumulando a lo largo de la semana, es por ello que cuando llega el lunes empieza un nuevo mundo de ilusión en el que pones tu granito de arena para cambiarlo.
Un besito
Es que no sos fashion!
jeje
Que dia complicado , que sensibilidad y tacto y resistencia che.
Querida Amelche, la primera parte de tu post me ha gustado y me ha llegado al alma(tu sabes por que), sin duda, la labor que realizas día con día es de gran admiración y respeto, veo que eres una persona entregada a su trabajo y no dudo que lo realices con cálidad y aunque no tengo el gusto de conocerte personalmente con toda sinceridad te digo que tienes eso de mi parte "RESPETO Y ADMIRACIÖN".
En cuanto a la segunda parte, el olvidar esas cosas, piesno que será porque te importa más el sentir y pensar de la gente que por ver la marca de ropa que usan o si estan a la moda y eso también habla muy bien de ti.
He disfrutado mucho leerte hoy, siento que he conocido algo más de ti, espero no estar equivocada.
Abrazos afectuosos.
Hola, guapi.
Me paso por tu casa en uno de esos momentos de relax, mientras llueve, y he conseguido alejar un poco de mí los fantasmas, que siguen viniendo...
Precioso, monstrua.
llueve? por aquí hoy un poco nublado pero este año, parece que ya llovió todo de golpe y en la misma semana.
parece que si llovió, será que en mi barrio hay un microclima pues.
Yo creo que la apariencia de las cosas te importa un pito. Bueno a mí me pasa eso y me pasa por eso. Un día mi amiga se compró una lampara carísima. Estuvo esperando por ella meses. Me lo dijo, entre en su salón y no la vi. Sabes donde me puse a buscar, detrás de la puerta. Flipó. Pero es que aquel monstruo en medio de su sala... ni lo vi.
BRUIXOT: Sí, supongo que los viernes estamos más cansados y los lunes, aunque no tengamos muchas ganas de volver a la rutina, te sientes con más fuerza para comerte el mundo.
LUCIANO: Soy lo más antifashion que te puedes echar en cara, ¡ja,ja! Lo que no he contado es que lo primero que me dijo Alberto al verme llegar fue: "Sólo a ti se te ocurre salir con deportivos un sábado por la noche" y yo le contesté que había pensando ponerme los zapatos, pero estaba tan cómoda en casa con los deportivos, que me dio pereza cambiarme y me fui tal cual. Y luego, para más inri, tarde como media hora o más hasta darme cuenta de que se había puesto la camisa que le regalé por su cumpleaños...
YESSI: Sí, pienso que me interesa más es interior que el exterior de la gente. Y, respecto al trabajo, intento hacerlo lo mejor posible, pero hay días en que es agotador pelearse con los adolescentes todo el rato (y con 20 o 30 a la vez además, no de uno en uno) y vuelves a casa pensando si lo estarás haciendo bien, si deberías cambiar algo. Lo cual creo que es positivo porque pensar que eres la mejor en todo, además de ser soberbia, impide una reflexión sobre las cosas que se pueden mejorar.
Los queridos niños...
Unos días son un encanto y otros dan ganas de colgarlos por los pulgares. Pero es parte del curro.
Yo me he dado cuenta de que uno se acuerda mucho mejor de lo que le interesa.
saludos.
PAM: Espero que estés mejor, te mandé un e-mail. Ya contestarás cuando puedas. Un abrazo y ánimo.
XNEM: Sí llueve, increíble, pero cierto. Llovió el jueves, viernes, sábado y hoy. Parece que algunas cosechas que ya se daban por perdidas por la sequía, aún se salvarán, como las de naranjas en la Vega Baja. Además, de momento y esperemos que siga así y no haya inundaciones, llueve despacio pero sin parar. Así es como va calando y el campo lo absorbe, que falta le hacía.
KASANDRA: ¡Ja,ja, pobre amiga tuya! Claro que yo, seguro que habría hecho lo mismo. Ni me habría enterado. Y cuando me lo dijera por fin, habría dicho: "¿Pero esta lámpara no la tenías ya?" Y es que ni me fijo.
Sigo pensando que todas las escuelas deben ser destruidas, una a una y reconstruidas, con gente de vocación, vale decir, "maestros" como sé que lo eres tú...
Por ello, no importan las escuelas, ni los pisos, sino la "poiesis", forma y modo de hacer que decía los griegos, que es la que inspira la poesía, la música y la enseñanza donde vibras...
Un abrazo fuerte dear teacher...
Este post dice muchas cosas buenas de ti...
GARIN: Compañero de interinidades, tú ya sabes bien cómo son los alumnos. Vengo de un cursillo del CEFIRE que parecía una reunión de "alcóholicos anónimos" pero con "profesores anónimos" contando sus penas. ¡Ufff! Por una parte, consuela pensar: "No soy yo, a todo el mundo le pasa" pero por otro, dan ganas de pedir la jubilación YA.
REAÑO: Sí, pero no es tan fácil, ¿eh? Que a veces los matarías, como decía Garin. Y hay muy pocos que valoren la poesía, la música y todo eso. De los juegos violentos por ordenador, no los sacas. Y los que leen libros, comentábamos el otro día unos cuantos profesores, lo hacen casi a escondidas como si fuera un pecado mortal. Y es difícil cambiar esos esquemas como no cambie la sociedad.
DAVID: Gracias, David. Y bienvenido. Te había visto por el blog de Metis y creo que el de If.
Hola Ame.... que te puedo decir, luegop de regresar y leer tu blog veo que muchas de las cosas que dices de la escuela son verdad... sobre todo ver que al referirte a tu dia a dia uno observa que muchas veces no vemos la tragedia que viven los demas y logramos desencajarnos de pequeñeces que nos pueden suceder... que triste...
Un viva por ti querida profe... ojala todos tus alumnos vean esa bella personita que tienen a su lado.. o sea tu.
Abracitos YULY
Mooola el aire filosófico que le has dado a este artículo. Coincido con casi todos los comentaristas referente al momento uno (por así decirlo) pero añado que hay que tener vocación para ser docente, profesor, maestro o como quieras llamarle porque es más pesado de lo que parece.
Del momento 2 solo diré que cada uno tenemos nuestros gustos y son tan respetables como los de los demás. Y que comparto el que sea un buen paisaje el que dices.
Y del momento 3 diré que en eso soy igual que tú pero acordándome de las cosas. O sea. A mí me da igual el color, forma y tamaño de sillas, muebles, lámparas y demás (mientras no sean monstruosas donde, sin reparo, le digo a su dueño: "macho, eso es feísimo") pero luego las retengo en la cabeza. Ya ves.
Sabes? Me pasaré de lista y añadiré a una de tus frases esto:
..."Para ir a mi clase, que es donde debo Y QUIERO estar".
Se percibe tu entrega, que lo que gozas o sufres es porque quieres, porque así lo sientes. Eso nos hace seguir al pié del cañón querida compañera.
Respecto al resto de tu post, viscerabilidad a raudales. Mis aplausos.
El final de quitarse el sombrero, "me importa un pito" (pero qué lenguaje es ese, ma-es-tri-ta...)jajajaja ;-)
Cuántos detalles atesorarás por apreciar lo que realmente merece la pena...
Un besito. (Ya sabes, liada hasta las..no, no, más allá...)
Va a ser que la apariencia es sólo eso, aparicencia...
Besossssss ciertos!!!
Palmerita es bello que así sea, es bueno estar cerca de la problematica de los chicos.
Hay que demostrarles que hay otra manera de vibrar, que los juegos en red, solo son una alternativa, no un todo.
Cada uno es un cosmos.
Me gusta que no seas fashion.
Te abrazo fuerte y admirada
ADRENALUNA: Creo que la mayoría ven sólo a la profesora que les dice lo que no tienen que hacer, sólo unos pocos ven a la persona. Pero bueno, supongo que cuando éramos alumnos era así también y no nos dimos cuenta hasta años después de que nuestros profesores eran personas. Te echábamos de menos. :-)
SWYX: Es que estoy muy filosófica yo últimamente, será el otoño. Estoy de acuerdo en lo de la vocación, ¡ufff! y no te cuento mi día de hoy porque sería casi para un blog entero. Resumiremos diciendo que, a parte de la reunión de profesores que nos han colocado al final de las clases, me he quedado sin recreo porque mi hora de atención a padres es justo antes y tenía 3 madres con historias muy duras que contarme, cosas que pueden afectar al rendimiento escolar de los hijos como son enfermedades, muertes en la familia, divorcios, etc. y por eso han venido a contármelo, se ha alargado la cosa, y me he quedado sin recreo. Y eso, en la parte digamos "administrativa" o de "relaciones públicas" de la profesión, sin contar con todo lo que me ha pasado en clase...
Momento 2: Es que es un paisaje muy bonito en ese trozo, es un valle con las viñas y demás árboles, todo como muy recogido entre montañas y me gusta pasar por esa parte del recorrido.
Momento 3: Si fuera horroroso, también lo diría. Ahí sí me fijaría, ¡ja,ja!
AYLANDARA: Sí, se podría añadir lo que dices. A veces, más lo sufrimos y no sé por qué seguimos al pie del cañón, pero en fin...
Hay muchas cosas que me importan un pito, igual las voy soltando poco a poco y me libero y "desestreso", ¡ja,ja!
MARGA: ¿Aparicencia? ¡Ja,ja! Parece que se te fue la mano con el teclado...
MALENA: Hoy me ha dado por explicar que los días de la semana y los meses del año tienen que ver con los planetas (igual Xnem sabe algo más de eso y nos lo cuenta), aquello de "lunes" ------ luna, "martes"----- marte, etc. y que, por ejemplo, "January" se llama así en inglés por el dios romano "Jano", y que Julio y Agosto son porque hubo dos emperadores, Julio y Augusto, los otros meses (septiembre, octubre, noviembre y diciembre) que eran los meses séptimo, octavo, noveno y décimo en el calendario latino... No sé si al final se les habrán quedado los días y meses en inglés o les habré hecho un cacao total, pero me apetecía contarlo para que fuera tan ameno.
Un poco "fashion" sí que habría que ser y no tan desastre como yo, ¿no? :-)
Cada persona es un mundo tan complejo! El educar es mucho más que dar clase. Gracias a Dios por los maestros, las personas que tienen esa vocación, como tú.
TANGINIKA: Pues sí, es bastante complejo. Y cansa pelearte con ellos para que se callen y estén atentos... ¡Ufff!
Pues yo creo que la vocación hace que el docente se exprima más y se sacrifique de una forma innecesaria. ¿Por qué somos uno de los colectivos que menos se moviliza?¿Por qué estamos trágala que trágala haciendo trabajos que no nos corresponde?
El docente educador debe educar, no vigilar, castigar, rellenar interminables informes y aguantar faltas de respeto, a la par que psicólogo, padre en funciones, cuidador de guardería, oficinista, algunos técnicos informáticos (como me reporcharon a mí un día, qué coño voy a ser informático, leches, soy profesor, a ver si te enteras), etc.
Y todo eso logrando que todo te resbale y no te afecte.
Yo tuve un caso similar. Una chica cuyo padre estaba desauciado. Me tocó en la tutoría. Me tocó ir al entierro de su padre y me tocó, 8 meses después ir a su entierro (falleció de accidente de coche).
¿Qué decirle a la madre?
Pero no pasa nada, hay que destruir las escuelas porque los profesores somos los culpables. Sí, es verdad, pero ¿se nos puede reprochar vacilar ante estas situaciones?
Venga, seguid con la teoría y el rollo ese de la vocación, pero este puteado profesor tiene que recurrir a la profesionalidad para poder entrar en el aula y hacer su trabajo de la mejor manera que sabe.
Siento el tono de este comentario, pero es que uno no es de piedra y solo hace 2 años de lo que conté (año y medio) y todavía no lo digerí.
Por lo demás, coincido con la apreciación de swyxy, muy filosófico y muy bien escrito el artículo.
Lo siento, pero
CIVILIS: ¿Me lo dices o me lo cuentas? Y más al final de un viernes, que nos han pasado todos los alumnos y padres y madres y burocracia por encima... (Lo último, las pruebas esas de nivel, no sé si las habréis hecho en tu instituto, que sólo sirven para hacer unas estadísticas preciosas en un despacho y ya está.) Dan ganas de irse a una isla desierta y no volver. Pero sabes que el lunes estaremos al pie del cañón, no sé si porque somos así de sufridos y sacrificados, como dices, o por la vocación, o porque hay que llegar a fin de mes o por todo ello un poco.
En fin, me quedo con esto: "este puteado profesor tiene que recurrir a la profesionalidad para poder entrar en el aula y hacer su trabajo de la mejor manera que sabe". Y con lo que puso Interino Garin en la cabecera de su blog, que me encanta: "Aquí se viene a aprender; la educación se trae de casa." Si fuera así, ya tendríamos medio trabajo hecho...
Publicar un comentario