El primer día Metis y yo nos fuimos a comprar la carne para la torrada de esa noche en su terraza y después fuimos a buscar a Merche Pallarés a Ibiza. Como hacía mucho calor para subir a Dalt Vila, decidimos visitar primero Santa Eulalia, donde Merche nos explicó cosas muy interesantes sobre las iglesias fortaleza y la división que hicieron de la isla tras la conquista de Jaume I el conquistador. (Merche, corrígeme si mi memoria me falla, aunque sé que no hace falta decirlo porque lo harás de todas formas, ¡ja, ja!)
Luego Metis se tuvo que ir a trabajar tras un pequeño almuerzo y Merche y yo nos fuimos a tomarnos un helado y a dar una vuelta por el paseo marítimo con un calor que derretía hasta las piedras. Decidimos volver a Ibiza en barco, para así ver otro paisaje y refrescarnos con la brisa marina. Pero casi morimos en el intento en aquella playa esperando el barquito de marras. ¡Ufff, qué calor! Eso sí, valió la pena porque desde la costa vimos la inmensidad de pinos que hay en Ibiza (más que palmeras en Elche, que ya es decir) y me sorprendí de los distintos tonos de azul que puede tener el Mediterráneo y yo sin saberlo. Recuerdo además las gaviotas sobrevolando el barquito turístico y nadando en el mar sin asustarse al pasar nosotros cuando nos aproximábamos al puerto de Ibiza mientras la catedral nos observaba desde lo alto. Sé que Merche dijo que apenas hablamos en esa travesía, pero es que, había tanto que contemplar que a mí no me salían las palabras. Hubiera sido como romper el hechizo. Y, hasta que vuelva de Aracena, podéis leer en su blog más aventuras y ver fotos, que hoy no tengo tiempo de subirlas, mañana tengo que levantarme a las 5 am para seguir con el chip del viaje, como diría Xnem. Un abrazo a todos y buen fin de semana de puente.
Luego Metis se tuvo que ir a trabajar tras un pequeño almuerzo y Merche y yo nos fuimos a tomarnos un helado y a dar una vuelta por el paseo marítimo con un calor que derretía hasta las piedras. Decidimos volver a Ibiza en barco, para así ver otro paisaje y refrescarnos con la brisa marina. Pero casi morimos en el intento en aquella playa esperando el barquito de marras. ¡Ufff, qué calor! Eso sí, valió la pena porque desde la costa vimos la inmensidad de pinos que hay en Ibiza (más que palmeras en Elche, que ya es decir) y me sorprendí de los distintos tonos de azul que puede tener el Mediterráneo y yo sin saberlo. Recuerdo además las gaviotas sobrevolando el barquito turístico y nadando en el mar sin asustarse al pasar nosotros cuando nos aproximábamos al puerto de Ibiza mientras la catedral nos observaba desde lo alto. Sé que Merche dijo que apenas hablamos en esa travesía, pero es que, había tanto que contemplar que a mí no me salían las palabras. Hubiera sido como romper el hechizo. Y, hasta que vuelva de Aracena, podéis leer en su blog más aventuras y ver fotos, que hoy no tengo tiempo de subirlas, mañana tengo que levantarme a las 5 am para seguir con el chip del viaje, como diría Xnem. Un abrazo a todos y buen fin de semana de puente.
17 comentarios:
Què maca Eivissa. En cambio, cuando más me impresionó fue cuando la vi desde la cima del Montgó, ahí al ladico de Dénia.
Salud.
Perfecto tu relato. Aún me acuerdo ¡el calor que pasamos! Aquí sigue haciendo calor pero más llevadero que ese abrasador que tuvimos que aguantar esperando al barquito... La travesía que la disfrutamos en silencio, fue muy agradable aunque, si te acuerdas, no corría ni una brizna de brisa... Yo, por lo menos, seguía asada... Besotes, M.
seguro que este puente también lo aprovechas para "darle a la pata" de nuevo.
Feliz finde largooo
Besos
cuando yo estuve en Ibiza -hace 20 años- era demasiado pequeño e ingenuo para observar con detenimiento todo lo que citas.
aunque, bueno, cuando fui este año a Mallorca -mucho más mayor y más ingenuo que en Ibiza-, ehr, tampoco me paré a contemplar el paisaje... vamos, que soy un caso xDDD
Y entre medias encontraste un rato y me enviaste una postal. Te la debo!!! más vale tarde que nunca. Paciencia, que algún día recordaré comprar un sello.
Un abrazo
No entendí. "volver a Ibiza en barco" ¿desde donde? ¿desde Sant Antoni?
Hola! qué lindo post! Todo parece lindo y dan ganas de ir. Yo acabo de volver de la playa!!! había muchos pinos (no sabía que en Ibiza había pinos!), gaviotas, mar azul... sólo que mucho frío! Pero un sol despilfarrante.
Intentaré seguir con el chip del viaje! en honor a Xnem y mis amigos españoles blogueros, que no los olvido!
Después de vivir casi trece años en ella se me hace difícil ver a Ibiza con nuevos ojos. Ya me gustaría.
Es casi como acompañar a alguien hasta la puerta de un cine para que vea esa película que nos gustó tanto y quedarse esperando fuera para ver su cara de contento al salir.
Desde Barcelona, un saludo.
ya has hecho mas que yo viviendo allí, todavia no he visto esa costa desde el mar.
la proxima vez vas a tener que enseñarme tú cosas a mi. ;.)
hola Amelche, te deje un mensajito ayer!! no salio? Cariños!!!!
Dénia me encanta, llevo veraneando allí casi toda mi vida.
En cuanto a Ibiza no nos mientas Amelche, que te vieron en Amnesia y Bora Bora :)
Besos!
Veo que ni siquiera has abierto los comentarios... Señal de que te has ido de puente por esos mundos de dios. Besotes, M.
MIQUELET: Pues sí, yo la vi (medio borrosa porque el día no era muy claro) desde la Sierra de Aitana y me sorprendió que se pudiera ver desde esta orilla.
MERCHE: Muchísimo calor, sí. La próxima vez, nos iremos en invierno. Y tienes razón en el segundo comentario: me había ido de puente. A la Sierra de Aracena, lo puse en el post. Ya iré contando, que ha estado muy bien, pero tengo lío de evaluaciones iniciales.
MONTSE: Bueno, creo que con lo que le acabo de decir a Merche, te contesto a ti también, ¡ja, ja!
SWYX: ¡Hay que fijarse más en el paisaje! Bueno, al menos, espero que te lo pasaras bien en el viaje, que creo que ya me dijiste en otro comentario que sí.
MARÍA: Veo que te llegó la postal. :-)
XNEM: Desde Sta. Eulalia. Recuerda que Metis nos llevó allí, pero se tuvo que ir a trabajar y nos quedamos Merche y yo dando una vuelta por allí. Luego volvimos a Ibiza en barco y yo cogí un autobús para volver a S.Antoni.
NOCTILUCA: Sí que había salido el mensaje, pero no me había dado tiempo a ponerlo porque estaba de viaje. Me alegro de que te lo pases bien en la playa. ¿Cómo hace tanto frío, si allí es primavera?
DANTE: Preciosa la metáfora del cine. Bienvenido al blog.
METIS: Suele pasar, cuando vienen visitas descubrimos lugares que no conocíamos. O que hacía mucho tiempo que no veíamos.
LUIS: Si pasara eso, es que se habría acabado el mundo. ¡Pues no hace años que no voy a una discoteca! Por no mentir, en el viaje de este puente entré unos diez minutos a un pub y salí horrorizada de la música que ponen ahora. Aparte de que me estaba cayendo de sueño... ¡Si es que la edad ya no perdona!
si es primavera, pero en la costa refresca mucho de noche en general... y hay viento :)
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