domingo, 17 de enero de 2010

¿Qué escribir?

Escribiría en el blog acerca de muchas cosas, pero luego me entra la pereza y no lo hago. Por ejemplo, podría escribir sobre los dos viajes de finales de 2009 que no he contado, de hecho, empecé una entrada que nunca publiqué sobre uno de ellos. Ayer, cuando venía del supermercado, pensé que podría escribir sobre la campaña publicitaria que salió hace unos meses, esa en la que una mujer decía: "Ningún hombre en mi vida será más que yo" y un hombre decía: "Ninguna mujer en mi vida será menos que yo". Pero, no sé, yo siempre he considerado que todos los hombres de mi vida y fuera de ella eran iguales que yo, nunca me he sentido distinta, ni mejor ni peor, e incluso he hecho cosas que hace cuarenta o cincuenta años estaban prohibidas o mal vistas en mujeres y aún lo están para nosotras en muchos países del mundo, como llevar pantalones y zapatos deportivos, conducir, hacer senderismo, pensar y opinar, estudiar una carrera, trabajar, leer un montón de libros, escribir, viajar sola y un largo etcétera de mis actividades cotidianas. Y, para más inri, no sé cocinar, ni coser, ni bordar, ni vestirme de mujer, porque odio las faldas, los vestidos, las medias y los zapatos de tacón y todo ello está desterrado de mi vida para siempre, ni maquillarme, ni pintarme (el maquillaje y los pintalabios también están desterrados, me lo gasto en libros y lo disfruto más), ni un largo etcétera de actividades eternamente consideradas "femeninas" y que se supone que todas las mujeres sabemos, casi de nacimiento.

Podría hablar también de las cenas con amigos, de la cubertería que me regaló mi abuelo antes de morir (él creía que las mujeres debemos coleccionar un ajuar para cuando nos casemos, aunque no nos casemos nunca), de sus copas del mueble del comedor, que debo de haber utilizado yo más en los últimos nueve meses que él en veinte años, de lo orgulloso que estaría si me viera vivir en su casa porque, como decía Pablo Neruda:

"No quiero que vacilen tu risa ni tus pasos,
no quiero que se muera mi herencia de alegría,
no llames a mi pecho, estoy ausente.
Vive en mi ausencia como en una casa."

Sólo que yo decidí vivir en la casa de la ausencia e intentar hacer lo que decía Pablo Neruda también en el mismo poema:

"Es una casa tan transparente la ausencia
que yo sin vida te veré vivir
y si sufres, mi amor, me moriré otra vez."


Y, ¿por qué no escribir también sobre la amistad? Y contar que me gusta que traigas vino o un pastel, roscón de Reyes o lo que sea, cuando vienes a cenar. Que me gusta que te quedes a ayudarme a fregar y a recoger todo, que me des un abrazo de despedida y me riñas cuando tardo en escribir en el blog.

Sin embargo, al leer el blog de Montse anoche, pensé que debería hablar sobre Haití, pero no sé si hay palabras para describir tanto desastre.

12 comentarios:

Cristinaa dijo...

Tienes (y tengo) muchas ideas, pero a veces faltan las ganas para darles forma y publicarlas... pero has juntado todos los temas y creo q nos ha servido =)
En cuanto a Haití, tienes razón, no hay palabras...

Un beso

Amig@mi@ dijo...

Pues me gusta que seas tan consecuente con tus ideas, que destierres lo superfluo, por que no te llena, y que te preocupes por lo importante aunque estés llena de impotencia, como el resto de los mortales.
Un abrazo Ana.
Montse
Y, nunca firmo ;)

amelche dijo...

CRISTINA: ¿A ti también te pasa lo de tener pereza de publicar? Bueno, me alegro de que te haya gustado el resumen de todo.




MONTSE: Aunque no firmes, sé quién eres. :-) Bueno, no sé si debería preocuparme más por ciertas cosas, pero en fin.

Anónimo dijo...

creo que hay un pereza globalizada en la que estamos sumidos muchos de nosotros a la hora de escribir algo. Y no es por falta de temas como bien dices. Habrá que esperar para que se vaya y podamos seguir haciendo marcha.

Por cierto, no sé que ha pasado en Haití y casi que prefiero no saberlo. Desde que vivo en Inglaterra -y ya va para cuatro meses-, como no veo telediarios y los que veo hablan sobre Londres y demás (y tampoco los entiendo bien del todo), no me entero de nada de lo que pasa por ahí. Y, sabéis? casi que soy más feliz cuando estoy inmerso en esa ignorancia total ya que el saber implica saber un 98% de cosas malas y un 2% de buenas nuevas.

Aurora dijo...

A mi me pasa parecido. Me surgen ideas en un montón de sitios y situaciones, pero luego me siento aqui delante y no sé si es pereza, el no saber expresarme o que me parece una bobada lo que voy a escribir, pero el caso es escribir algo. no sé.
Si tú vives contenta contigo misma, qué más da que sea sin medias y con botas de montaña, qué alegría para tu abuelo que estés usando sus copas, que satisfacción para los dos el ser feliz.
Y sobre Haití, la verdad... no veo nada. Se me parte el alma viendo esas situaciones. Lo que he hecho ha sido ir a mi caja y dar una donación. Si pudiera hacer más....
Buena semana.

Iliana dijo...

Me uno al club de la pereza de escribir, creo que hasta para escribir comentarios me he vuelto floja.
Te he leído pero no te he escrito hasta ahora, aunque creo que también es por falta de inspiración, a veces no sé ni qué decir.
Yo tampoco gasto en tacones ni en medias, no me gustan, aunque sí me gustan los labiales y las cremas para las manos.
Me gustó también tu resumen ;-)

amelche dijo...

SWYX: Esperemos que se vaya la pereza, como dices. Pero me da la impresión de que, como llevamos ya unos cuantos años en esto de los blogs, somos quizá más selectivos a la hora de escribir y descartamos un montón de temas pensando que vamos a aburrir, que no es un tema tan importante como para escribir sobre eso, que...

Debes de ser el único hombre en el mundo que no sabe lo que ha pasado en Haití, en la BBC seguro que lo están dando también. Pero no te lo voy a contar, para no estropear tu felicidad.




AURORA: Un poco, lo que le estaba comentando a Swyx, de esos días en que no sabes qué escribir, a pesar de tener un montón de ideas o de cosas que podrías contar.

Yo creo que tampoco voy a ver nada de las noticias, porque me parece que se están regodeando ya mucho en el dolor, los muertos, los tiroteos... y todo lo malo. Como para tener más niveles de audiencia por la sangre y todo eso.

Pues sí, prefiero unas botas de montaña a unos zapatos de tacón. ¿Qué le vamos a hacer? E intento ser feliz en la casa de mis antepasados, que es la mía también ahora.





BLANCA: Bueno, tú estás más perezosa que yo... :-) A ver si te animas y escribes más. Labiales... hasta en las palabras cotidianas hacéis poesía los latinoamericanos.

MeTis dijo...

discrepot contigo en eso de ventirme de mujer, porque yo tambien odio las faldas, suelo llevar botas en invierno y chancletas en verano. Y me pinto mis ojitos. Y no por hacerlo o dejar de hacerlo es disfrazarme de mujer. Hay que ser natural, justo como lo eres tú.

Matola dijo...

Me alegro de hayas salido, un poco, de la melancolía del invierno y te hayas decidido a escribir.
Lo de el "aspecto de mujer", ya sabes que a mi si me gusta.
Yo si llevo tacones, faldas, medias, maquillaje; pero también soy capaz de dormir en el suelo y calzarme las botas para subir a lo más alto y llegar a lo más lejos.. Yo quiero ser todo al mismo tiempo, pero siempre ser yo misma.
¿De Haití?, me faltan palabras.

Anónimo dijo...

Gracias por no contarme la peli de Haití. Fíjate que tengo acceso 24h. al día a internet y podría mirarlo pero es que, como comenté el otro día, es que paso. No miro ni resultados deportivos si quiera. Me importa tan poco todo, que, oye, estoy aquí en una pequeña granja con cuatro cerdos y 30 pollos y estoy de lo más contento. Ahora entiendo porque Pin y Pon estaban todo el día con la sonrisa puesta...

Debo añadir que tampoco me gustan las faldas, tacones, accesorios, pinturas, make ups y demás. Y lo añado para poner algo en lo que estar de acuerdo con los otros tertulianos :D

amelche dijo...

METIS: En ningún momento he querido ofender a la gente que no se viste como yo, al contrario, por mí, que cada cual se ponga lo que le dé la gana, incluso si a los hombres les apetece ponerse falda, que lo hagan, igual que nosotras llevamos pantalones. Pero creo que, culturalmente, eso de vestirse de hombre o de mujer, es injusto, que hay muchas maneras de ser hombre y muchas maneras de ser mujer y, simplificar sólo en una, es una pobreza de espíritu o como lo quieras llamar. Ser esclavos del cánon de lo femenino o lo masculino, para mí, es un atraso.

Y, para mí, pintarme y ponerme falda sí es disfrazarme, porque es vestirme de una manera con la que no me siento identificada, ni me siento mujer. Me siento más mujer con unas botas de montaña y unos vaqueros, fíjate.





MATOLA: Igual tú eres una mujer más todoterreno y más completa que yo, ya que sabes estar en todos los ambientes y situaciones acorde a como se espera que vayas vestida. Yo también me alegro de que hayas salido de la melancolía del invierno. ;-)

amelche dijo...

SWYX: De todas formas, creo que tarde o temprano te acabarás enterando... Disfruta de la vida en la granja, con la tranquilidad que da eso.

No te imaginaba con falda y pintalabios, pero, oye, si un día te da por ponértelos, me parece estupendo. Ahora que viene el Carnaval... igual te animas. :-)