Estoy en la cola de una tienda de ropa, delante de mí tengo a dos chavales que podrían ser mis alumnos, aunque no lo son. Hablan de que aún no han hecho los deberes y se están acabando las vacaciones. No me extraña nada que no los hayan hecho, lo cual me hace recordar que yo tampoco he terminado los deberes de alemán, aunque sí he hecho varias hojas de ejercicios, no como ellos, que ni se han puesto a la tarea. De repente, a uno le suena el móvil, es su padre que quiere saber si va a comer con él. El chico le pregunta qué hay de comer y le contesta que no. Su padre, por lo visto, se lo toma mal porque oigo al chaval decirle: "Pero no te cabrees. Si sabes que yo como de todo, pero no puedo con las lentejas". Sigue unos minutos más la conversación y, al final, cuelga y le cuenta a su amigo: "Dice que, si hubiera hecho la mili, me comería hasta la mierda". Intento no reírme y poner cara de no estar pendiente de la conversación, pero la verdad es que a mí tampoco me gustan las lentejas, así que, me solidarizo en silencio con él.
Al momento, para mi sorpresa, el chaval llama a su madre y le pregunta qué hay de comer. (Olé tus narices, al mejor postor, sí señor.) Oigo que le dice a la madre que no puede porque luego se tiene que ir a entrenar, me imagino que ella iba a comer más tarde o no iba a estar en casa, no sé. Le dice que le compre una pizza, se la deje y ya se la comerá. Cuelga y, a los dos minutos, llama la madre preguntando de qué la quiere. "Pues de jamón y queso, ¿de qué va a ser? No, ya te he dicho que no, que me tengo que ir a entrenar." Si es que, madre no hay más que una... Mira cómo al padre no le pidió que le comprara una pizza.
17 comentarios:
Qué bueno. Si cada uno sabemos qué sí y qué no podemos hacer... :)
Un besico
Jaja, entretenida estuviste un rato, si señor.
Un abrazo
Gracias por pasarte por mi casa. Dos dias sin comer... Y ya vería si le gustan las lentejas... Besos.
Los hijos siempre sabemos cómo "camelarnos" a la mami... Al papi es más complicao.
jajajaajaja
Besos!!
CRISTINA: Ya ves, si esa inteligencia la aplicaran a los estudios, otro gallo les cantaría. Un abrazo.
MONTSE: Sí, la verdad. :D Hay que observar el mundo que tenemos alrededor, seguro que todos los días nos sorprende.
MOMENTOS: Entonces, llamaría a la abuela a ver qué hay de comer. ¡Seguro! Si la culpa es de los adultos, que cedemos a esas cosas.
LOURDES: Pues sí, suele ser más complicado. Aunque depende, porque hay padres que lo consienten todo, más que las madres. Un abrazo.
Hola Amelche:
Solo puedo decirte que éste es un vivo ejemplo de la mala educación que los padres están dando a sus hijos, que después no se quejen si estos niños son: egoístas y desconsiderados y hasta medio psicopatitas y hasta de viejos les encajan una flor de castaña en la geta a los padres.
Un beso
Con este ejemplo, Amelche, has ilustrado un problema gravísimo, que no creo que se pueda tomar a la ligera, sino meditar mucho, muchísimo.
otro beso
Pues a mí esta entrada me deja un regusto amargo.
Lo que veo es un claro ejemplo de cómo llegar a conseguir un pequeño tirano, y con consentimiento de sus padres, claro.
No hay duda de que el chaval maneja a sus padres como le da la real gana, consigue lo que quiere, y encima se siente con derecho a ello.
Cuando aquellos cuya función es educar son incapaces de poner límites, lo único que consiguen en criar tiranos.
Triste realidad.
Besos
Estoy totalmente con Asun.
Lo ha dicho todo ella.
Conozco a algunos de éstos y es una auténtica pena cómo manejan a sus padres y cómo sus padres han llegado a hacer posible estas situaciones.
Besos y buen año.
Hola Amelche:
El niño no tiene la culpa, aquí actuan más las circunstancias y el descontrol que hay con el niño.
Un saludo.
Una muestra más de chavales convertidos en pequeños tiranos desde la cuna, qué pena... Mis colegas de Infantil dicen que cada vez llegan más padres diciendo que "no pueden con su hijo" ¡de tres años! Les dan el bocadillo de la merienda y si no les gusta la emprenden a patadas con sus progenitores. No hace falta haber hecho la mili para comer de todo y no montar un pollo por no querer comer lentejas. No soporto a estos niños caprichosos y malcriados que sólo saben comer porquerías insanas. No es fácil, la vida actual impide dedicar tiempo a la cocina, pero hay soluciones rápidas y eficaces sin tener que recurrir al burger o a la pizzería. Me pone enferma ver a mis alumnos comer guarrerías en el recreo y decir que la comida del comedor es "vomitiva". En mis años del taller de cocina comprobé que los niños comen prácticamente de todo si les explicas cómo elaborarlo y se lo presentas como una actividad lúdica y provechosa a la vez.
Ah, yo nunca mando deberes en vacaciones, es un empeño inútil. He acabado hoy de corregir los controles que tenía pendientes y de preparar las primeras clases y reconozco que no me ha hecho ni pzca de gracia pasar el último sábado navideño rodeada de papeles y libros de texto.
Un abrazo, colega. Ah, otro día te mandaré un par de poemitas navideños para tu colección.
A mi creo que no me hubieran dado una segunda elección tendría las lentejas para comer y si me lo dejaba allí seguía el plato esperándome hasta la cena. Claro que las lentejas, siempre eran necesarias comerlas por lo del hierro :) ...claro que en mi infancia se veía alguna tímida pizza, los kebabs eran desconocidos...la comida era más familiar...fíjate que existía hasta la sobremesa :)
Hola querida Ana, he venido y veo que me he perdido varios posts interesantes. ¡Feliz 2012! En éste estoy de acuerdo con MYRIAM, ASUN, EUPHORBIA y otros cuando dicen que eso es criar pequeños tiranos. Las lentejas las comes o las dejas..., para la cena. Besotes, M.
MYRIAM: Sí, supongo que es un ejemplo para meditar, por eso lo puse en el blog. Pero espero que no sea tan grave como para que salgan psicópatas
ASUN Y EUPHORBIA: Estoy de acuerdo con que maneja a sus padres, pero, no sé, todos hemos sido adolescentes y hemos intentado que nuestros padres nos dieran lo que queríamos. La diferencia está en si lo conseguíamos o no.
JUAN ANTONIO: Creo que tienes razón, pero ya empieza a tener una edad en la que algo responsable de sus actos, sí es. Y creo que sabía perfectamente lo que hacía y que estaba manejando a sus padres para conseguir lo que quería.
YOLANDA: ¡Madre mía, eso sí que es grave! Si a los tres años ya están en ese plan... ¡Qué será a los 13!
La verdad es que donde trabajo ahora los chavales y chavalas se comen unos bocatas en el recreo, que me sorprenden. Por el tamaño (en otras poblaciones los bocadillos eran más pequeños) y porque comen de todo y con ganas, no con tantos remilgos como los he visto en otros sitios. Son gente sana de pueblo y se nota.
La verdad es que tienes razón en lo de los deberes, aunque yo sí los hacía y los hago, al final, acabé todos los deberes de alemán. Bueno, quedo en espera de los poemas.
Un abrazo:
Ana
BRUIXOT: La verdad es que sí, en nuestra época, esas cosas no existían. Pero a mí nunca me han obligado a comer algo que no quería y no he salido tan mal, como de todo. Y eso que en mi casa no se comía de todo, porque a mi madre no le gustan la mitad de cosas y cocina sin ellas.
MERCHE: Muy buenas, con lo bien que te lo estarás pasando, a mí tampoco me habría importado perderme los posts. Así que, no te preocupes si no los has leído. Un abrazo y feliz año.
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