"La mayoría de la gente iba por la vida sin llegar a conocer la amistad. Por supuesto, conocían sucedáneos. "Te presento a unos amigos." "Mi amigo fulano." "He comido con unos amigos"... la palabra se empleaba con ligereza, pero era un título demasiado importante para dárselo a cualquiera. Él lo había comprendido así, al descubrir que el silencio podía ser acogedor y tibio, que la risa era un don a compartir con alguien, que las lágrimas no tenían nada vergonzoso, que la vida era una experiencia grandiosa y que tal vez existiese Dios, al fin y al cabo." Los 80 son nuestros, Ana Diosdado.
Yo creo que sí he llegado a conocer la verdadera amistad, aunque también me he llevado grandiosas decepciones por parte de gente que consideré amiga. Sin embargo, como en el amor, no aprendo, y sigo creyendo en la amistad. Afortunadamente. Porque si no, me perdería conocer y cultivar amistades nuevas, gente muy interesante por descubrir, con la que subir al Mulhacén, pasear por Los Alpes o ir a Salamanca. Con la que no poder parar de hablar o esos silencios que son también una forma de comunicación, o, al menos, de dejar que cada una piense en sus cosas tranquilamente, porque no hace falta estar hablando todo el rato. Tú me das siempre las gracias no sé por qué, y quizá debería ser yo la que te diera las gracias por haberme convencido de que fuera a los Alpes (un viaje apasionante), por estar ahí, por mis zapatillas azules, por tu sinceridad. Aunque lo mejor, quizá, es que entiendas la naturaleza de la misma forma que yo.
La amistad entre mujeres, además de no ser un mito, es buenísima para la salud porque libera oxitocina y nos hace sentirnos la mar de bien. No lo digo yo, sino un estudio de la universidad de California: leer aquí. Parece mentira que haya que investigar estas cosas que nuestras abuelas y bisabuelas ya sabían cuando se reunían en sus cocinas (el único espacio que nos dejaban a las mujeres por aquel entonces) a intercambiar recetas, consejos sobre la crianza de los hijos, cotilleos sobre sus parejas masculinas... y se lo pasaban pipa.
Yo creo que sí he llegado a conocer la verdadera amistad, aunque también me he llevado grandiosas decepciones por parte de gente que consideré amiga. Sin embargo, como en el amor, no aprendo, y sigo creyendo en la amistad. Afortunadamente. Porque si no, me perdería conocer y cultivar amistades nuevas, gente muy interesante por descubrir, con la que subir al Mulhacén, pasear por Los Alpes o ir a Salamanca. Con la que no poder parar de hablar o esos silencios que son también una forma de comunicación, o, al menos, de dejar que cada una piense en sus cosas tranquilamente, porque no hace falta estar hablando todo el rato. Tú me das siempre las gracias no sé por qué, y quizá debería ser yo la que te diera las gracias por haberme convencido de que fuera a los Alpes (un viaje apasionante), por estar ahí, por mis zapatillas azules, por tu sinceridad. Aunque lo mejor, quizá, es que entiendas la naturaleza de la misma forma que yo.
La amistad entre mujeres, además de no ser un mito, es buenísima para la salud porque libera oxitocina y nos hace sentirnos la mar de bien. No lo digo yo, sino un estudio de la universidad de California: leer aquí. Parece mentira que haya que investigar estas cosas que nuestras abuelas y bisabuelas ya sabían cuando se reunían en sus cocinas (el único espacio que nos dejaban a las mujeres por aquel entonces) a intercambiar recetas, consejos sobre la crianza de los hijos, cotilleos sobre sus parejas masculinas... y se lo pasaban pipa.
10 comentarios:
Creo que, como dices, con un verdadero amigo un rato de silencio no incomoda. Muchos saludos (te leo cuando puedo...).
Mercedes
Ana, yo no soy mujer pero sí creo, como tú, en la amistad. ¿Si no, cómo nos habríamos conocido?
Enhorabuena por saber valorarla y seguir creyendo en ella, pese a esas grandiosas decepciones que siempre nos llevamos.
Cuídate y que estés disfrutando de un buen verano.
Carga las pilas.
Besos de amistad cariñosa.
Cuídate.
lamentablemente, nunca he creido en la amistad verdadera y creo que ésta es pasajera.
No digo que no tenga amigas, pero se que algun dia desapareceran y me arrepentire de haberles confiado mis cosas. Igual que el blog. Aún así, me dejo llevar si alguna persona me gusta su compañia. Si no no vendrias :-)
saludos!
MERCEDES: Ya veo que apareces y desapareces como el Guadiana. Espero que estés bien por Barcelona. Un abrazo.
ALBERTO: Bueno, también hay hombres que saben ser buenos amigos, aunque esta vez me haya centrado sólo en la amistad entre mujeres. Es que, con las mujeres es diferente, no sé. No es lo mismo que con los amigos hombres.
Un abrazo.
METIS: Es que, tampoco te vas a aislar del mundo, tendrás que confiar en alguien. Al menos, darle el benificio de la duda hasta que se demuestre lo contrario. No seas tan pesimista, tú sigue probando, que alguna amistad verdadera habrá entre tanta gente al final.
¿Sabes? Te va a parecer una tontería, pero cuando hablamos el otro día (y mira que hemos hablado varias veces antes y ratos largos) me di cuenta de que tienes acento mallorquín, bueno, ibicenco será. No sé cómo no me había dado cuenta antes. ¿Ves? Se van descubriendo cosas de la gente poco a poco.
Yo también me dejo llevar. Si no, no iría. ;-)
Siempre he dicho que amigos se tienen como 3 ó 4. Pero de los de verdad; de los que son hasta más que tu hermano para tí. Y tú para ellos, por supuesto.
Lo demás ya son conocidos que, claro, pueden ser buena gente, gente normal o escoria. Depende del individuo y tal. Y no hay más para rascar.
Las amigas son maravillosas aunque las muy íntimas sean una o dos... Pero eso de hablar en la cocina me ha recordado lo que nos reimos cuando nos encontramos las cuñadas de mi clan, mis hijas, sobrinas, todas en la cocina ayudando a hacer comidas multitudinarias hablando sobre todo lo imaginable y lo ¡inimaginable! Momentos y recuerdos sublimes. Besotes, M.
Hi from Rota:
Sabes, el inicio de tu post, no el extracto del libro sino donde empiezas "yo creo que si he conocido...", yo no tengo muchos amigos, amigos de verdad, solo a Doby, los demás son amigos pero de esos "light" y mi amistad con Doby es así como la describes, ya nos ves. Espero que las vacaciones estén yendo bien, las mias mucho calor y muchas risas, ya te contare,Sitos desde el sur, sur
SWYX: Pues sí, hay pocos amigos de esos que dices.
MERCHE: Esos momentos en la cocina, sin los hombres, impagables.
BRIDGET: Me alegro de que lo estés pasando bien, ya te mandaré una postal desde el noroeste. :-)
Uy, ya me hiciste pensar. La verdad es que estos últimos años no le he dado mucha cabida a la amistad :-s
Pero cuando tienes alguien con quien te sientes bien y compartes, como dices, los silencios, la plática, la compañía, es de lo mejor delmundo.
BLANCA: Siempre hay que darle cabida a la amistad. Y, sí, es fantástico cuando encuentras una persona con la que compartir todo eso.
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