Hoy hace dos meses que murió Fina la besona. ("Besona" en valenciano significa "gemela", porque tenía una hermana gemela.) Supongo que la llamarían así para distinguirla de todas las Finas de la calle, entre ellas, mi abuela. Además, pertenecía a una generación en la que todo el mundo tenía apodos (nicks se dice hoy más modernamente, como abreviatura de "nickname", que es "apodo" en inglés, en los blogs también tenemos todos o casi todos apodo), ella, mis bisabuelos y muchos vecinos más. El más curioso de todos, el de "el tío Pere per ara i després vorem". Según contaban mis bisabuelos, cuando nació el pobre hombre, su padre había muerto, su madre murió en el parto y, al preguntarle al abuelo cómo le ponían, en el agobio del momento contestó: "Poseu-li Pere per ara i després vorem." (Que traducido del valenciano, significa: "Ponedle Pedro por ahora y después veremos.") Y así se quedó toda la vida.
Para mí, Fina la besona y su hermana Pascuala, desde que las conocí a los 8 años, cuando me mudé a este lugar donde mi bisabuelo compró el terreno por 250 pesetas en 1936 y se hizo una casa, siempre eran unas señoras mayores que vivían enfrente. Unas señoras muy activas. Voluntarias de la Asociación española contra el cáncer durante muchos años colaboraron en el hospital y también recaudando dinero en los días en que salían a pedir con huchas y se iban por todo el barrio y casi toda la ciudad. No iban ellas solas, reclutaban a un grupo de mujeres y niños para ayudarles a poner pegatinas en las solapas de los ilicitanos e ilicitanas y siempre batían el récord de recaudación. Paradojas de la vida, Fina la besona ha muerto de un cáncer.
Me da pena que muera la gente mayor porque parece que, poco a poco, vamos perdiendo el pasado, la gente que conoció a mis abuelos y bisabuelos, y la calle cada vez se va haciendo más impersonal, como en cualquier ciudad moderna. Ya no nos conocemos todos, ya no sabemos quién es quién. Ya no salimos por las tardes en verano a la puerta con las sillas y las mesas a cenar, a coser, a pararnos en la calle a hablar con los vecinos, a ver pasar la vida. Las puertas de las casas ya no están abiertas, como antaño, porque es un peligro. Ya no hay esa confianza de que todo el mundo es bueno y no te va a robar ni a hacer nada. Hemos perdido la inocencia. Y, cada vez que muere una persona de cierta edad, perdemos un poco ese mundo otra vez.
14 comentarios:
la verdad es que es una pena que cuando va faltando gente así, de la de antes, si que parece que los sitios pierden algo. Y es, precisamente, ese "algo" que dices de dejar las puertas abiertas, que la gente se conozca toda, etc. Pero claro, no se puede hacer nada contra eso.
mi profesor de valenciano del instituto -al que agregué a mi facebook hace un par de meses-, nos decía que cada vez que moría alguien mayor en su pueblo, se perdía un poquito de valenciano porque las nuevas generaciones ya son de castellano. Y es cierto; en mi pueblo, cuando alguien fallece, se pierde otro hablante de buñolero antiguo. Del bueno. Porque ahora, aunque seguimos hablando distinto, ya no es tan, como decirlo?, artesano como antaño.
ah! y en mi pueblo también hay muchísimos motes para la gente. De hecho, hay gente que sólo la conocen por el apodo. Por lógica natural, para la gente más mayor, yo soy "el mallorquín" y "el koki" por mis abuelos.
Y,no, no se hace más. Es una lástima.
Y poco a poco se irán yendo todos...
A mí me encanta ir por la calle y ver a la gente fuera montando su propio "Sálvame" jaja. Pero en mi pueblo no pasa, sí en el de mi abuela.
Quizás de aquí a unos años seamos tú o yo quiénes ocupemos esas sillas :P
¡¡Besos!!
Aún recuerdo que en los '60 en Toronto todos los italianos se sentaban fuera de sus casas en verano, bebiendo y hablando a gritos entre ellos. Me sorprendió porque nunca había visto nada parecido en Irún. Creo que más bien era una costumbre Mediterránea... Muy bonito y tierno este post. ¿Ya estás de vuelta? Besotes, M.
Y con ellas se van tantas historias...
A mí me encanta ver fotos antiguas e imaginarlas.
Un besote
Estoy totalmente de acuerdo, es triste.
Ver pasar la vida, me gustó la frase.
Lo de los apodos, una de las costumbres de antes. Ya se está perdiendo. El apodo identificaba a la familia. La verdad es que a mí nunca me ha gustado porque es que incluso se heredaba.
Recuerdo hace más de diez años, cuando cargábamos el coche y salíamos de madrugada para no encontrar mucho tráfico. Cinco horas después llegábamos al pueblo y era como viajar atrás en el tiempo. Todo volvía a ser como en tu post en el tiempo de esas personas mayores. Todo eso pasa y nos quedamos solos.
es cuestion nuestra mantener todo eso vivo.
en mi calle, ahora en agosto, estamos todos en nuestras terrazas y hablamos desde las alturas.
todavia no esta todo perdido, solo la vida que pasa.
un abrazo guiri!!
Efectivamente cada vez que muere alguien de nuestra familia o de nuestro entorno, perdemos información incluso de nuestras propias vidas. Recuerde que TODO LO SABEMOS ENTRE TODOS.
No perdimos la inocencia, retomamos el miedo que es distinto.
Llegó postal, muy bonita gracias.
SWYX: ¿Por qué "el mallorquín"? ¿Tienes antepasados mallorquines?
Tiene razón tu profesor de valenciano: se pierden también formas de hablar y palabras de objetos que existían en la época y, tal vez, ahora ya no se usen.
Una pena.
LUCIANO: Sí, es una lástima. Tarea nuestra será mantener todo eso en lo posible.
CRISTINA: No sé, aquí lo de sacar sillas a la calle ya no se hace mucho, más que alguna persona mayor en algún barrio.
MERCHE: Los italianos y seguro que muchos españoles también. Pero, como dices, es posible que sea tradición mediterránea, porque con el frío y la lluvia no vas a sacar sillas a la calle.
Volví el día 10, esta entrada estaba programada cuando me fui, para que se publicara ese día.
MONTSE: Sí, es bonito ver fotos antiguas e imaginarse historias.
ILIANA: ¿A que es una buena frase? :-D
GARIN: Es que antes también los coches tardaban más en llegar a los sitios. Por los vehículos y porque no había tantas autopistas como ahora.
Sí se heredaba, claro. Era como una marca familiar. Como el color de ojos, de pelo o de piel.
METIS: Bueno, menos mal que alguien se encarga de mantenerlo. Pero vosotros ahora lo hacéis en las alturas, no a ras de suelo en la calle. Por cierto, ¿has hecho alguna torrada este verano?
XNEM: Tiene usted razón: el saber es algo colectivo. Pero también individual. Hay cosas que sólo sabemos nosotros mismos. Quizá más sensaciones, vivencias, formas de pensar... pero eso es individual.
UY.. si te entiendo.
Me pega fuerte este post.
Mi calle cambió totalmente. Murió un vecino que tenía taller mecánico, era como el vigía, siempre estaba, alegre, conociendo los movimientos, era muy solidario. Impresiona ahora, salir, y ver la cortina de su local siempre cerrada.
UMMA: ¡Qué pena!, ¿verdad?
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