Ese día fuimos a visitar la Bantry House, una mansión del siglo XVIII. El hombre que nos vendió las entradas era como un mayordomo de película. Nos dio unas hojas plastificadas cogidas con anillas con las explicaciones pertinentes en español, sólo que, como siempre, en traducción muy peculiar del inglés, pero bueno, se entendía bastante bien. Yo es que, por deformación profesional, soy muy maniática con las traducciones. Encima, me da mucha rabia que, en la mayoría de los sitios, haya traducciones hasta del italiano, pero del español no, siendo una lengua tan importante como la nuestra y con tantos millones de hablantes. Me parece una discriminación tremenda.

Al salir fuimos paseando por toda la bahía, contemplando los peces y las medusas, los cisnes, el cementerio al fondo, a la izquierda de la mansión. Nos encontramos en el suelo un cangurito amarillo, de plástico, que acabó siendo nuestra mascota en el coche y que ahora está junto con unas conchas de la Playa de Mannin que A se afanó en recoger, en mi estantería del comedor. Luego seguimos viaje por el Condado de Kerry, por la Península de Iveragh. Paramos en Sneem a tomarnos un capuccino con scones y luego seguimos viaje, haciendo muchas fotos por el camino, hasta llegar a Portmagee tras superar una cuesta enorme en una carretera estrechísima por la que no paraban de bajar coches y no nos dejaban pasar.
En Portmagee, donde el pirata Magee se refugiaba tras sus correrías, teníamos reservadas dos noches, la cena de ese día, que fue de lujo, y más cosas que contaré en el próximo post. Tras la cena cruzamos andando el puente que va hasta Valentia Island mientras caía el sol y yo recordaba el viaje anterior a ese mismo lugar, con Anaví y los niños (ver aquí). Lástima que no nos hayamos podido ver esta vez, that's life. A la vuelta, escribimos algunas postales antes de dormir y nos preparamos para la gran aventura del día siguiente.
CONTINUARÁ...
13 comentarios:
Eso de conducir a la izquierda me lo imagino. Mi hija que sacó su carnet de conducir en Inglaterra, cuando vino a España y alquilamos un coche para recorrernos la Costa Brava hasta que encontráramos el lugar donde me quería instalar, me moría de los nervios pero, aparte de un error al torcer a la izquierda, todo fue sobre ruedas. Es una conductora fantástica y perdona el orgullo de madre.
Estoy disfrutando con tus relatos viajeros. Besotes, M.
Vaya aventura!
Pero la verdad que se pasa muy bien en los viajes y si es con buena compañia, mejor.
Como es que no pudiste ver a Anavi?
Debe estar tan ocupada que ya no aparece ni por el blog.
Qué sitio tan genial, no me extraña que esteis disfrutando así.
Lo del español es como para denunciarlo.
Pero pasa en todas partes. Incluso en París se nota.
Una pena.
Besos
MERCHE: Si no lo dices tú, que eres su madre, ¿quién lo va a decir? Presume, mujer, que madre no hay más que una. :-)
El problema que tiene lo de conducir por otro lado es que, tienes tan interiorizados los movimientos, que sentarte al otro lado te descoloca, porque vas a cambiar de marcha ¡y te pegas con la puerta! Porque, obviamente, lo hacer con la mano con la que estás acostumbrada a cambiar de marcha.
LUNA: Sí, creo que está muy ocupada. Las aventuras vienen a continuación, ya verás, ya...
MONTSE: Pues si te gusta, no te pierdas el próximo capítulo, que es lo mejor del viaje. Aunque todo lo que vimos era precioso.
Lo del español, una vergüenza. Y, cuando hay traducción, la última y con miles de errores.
Yo siempre termino de los nervios conduciendo por la izquierda, en algún momento del viaje se me olvida y... de susto en susto.
Lo de las traducciones en castellano, tal vez será porque hasta hace cuatro días los españolitos de a pie, no podían o no les interesaba para nada, salir de su frontera pátria. "Para cuatro que van a venir no vamos a gastar en traducciones".
Ya tengo hotel!! jaja Primera misión completada :D
XNEM: Nosotras no tuvimos ningún problema, aunque íbamos la que no conducía controlando a la otra, ¡ja, ja! Al final, conducíamos las dos juntas. En otros viajes sí me he equivocado, pero por suerte no venía nadie de frente.
En cuanto a las traducciones, creo que hace tiempo ya que los españoles viajamos en masa, así que, esa mentalidad ya se debería haber acabado. Más bien creo que es vaguería por parte de los anglosajones, pensando que todo el mundo habla inglés y ¿para qué traducir?
LUDOVICA: Suerte, ya nos contarás.
que paseo mas romantico por la bahia, con cisnes, peces... medusas y cementerios... idilico! :))
yo me voy tambien hasta andalucia con coche en noviembre, pero viendo vuestras corredurias con el coche ya me está entrando miedo!
abrazos.
METIS: Pues el cementerio era muy mono, en la ladera de un monte, mirando al mar. Un poco como el que cantaba Serrat:
"Si un día para mi mal
viene a buscarme la Parca,
empujad al mar mi barca
con un levante otoñal
y dejad que el temporal
desguace sus alas blancas.
Y a mi enterradme sin duelo,
entre la playa y el cielo.
En la ladera de un monte,
más alto que el horizonte,
quiero tener buena vista.
Mi cuerpo será camino,
le daré verde a los pinos
y amarillo a la genista."
Pero tú vas en tu coche y conduciendo por la derecha, no es lo mismo. Bueno, ya me contarás, si pasas cerca de aquí, nos vemos.
Un abrazo.
es posible que t4enga que pedirte un pequeño favor... jeje
ya hablamos.
Bueno, ya me contarás, Metis.
Qué hermoso lugar.
UMMA: Irlanda es muy hermosa.
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