
Cobh, foto de A. Pérez.
Al salir había parado de llover, pero la tregua no duró mucho: nos mojamos antes de llegar a la estación. Al llegar a Cork, habían abierto las tiendas, ya que abren incluso los domingos y festivos, y nos dedicamos a hacer algunas compras. Luego fuimos a la universidad, que yo recordaba como muy antigua, pero que está llena de edificios nuevos y muy modernos. A la vuelta, nos perdimos porque el río se divide en dos canales y pensábamos que estábamos en el río y nos estábamos yendo bastante lejos, hasta que miramos el mapa, no nos cuadraba nada, encima muchas de las calles no aparecían, preguntamos a gente... Total, que por fin conseguimos llegar al albergue sobre las siete y pico de la tarde, varias horas después y un poco cansadas.
Había una cocina en la planta baja que nos habían dicho que se podía utilizar, así que nos pusimos a preparar algo para cenar. Mi compañera de viaje metió el pan en la tostadora y, de repente, saltó la alarma de incendios. Y eso que ninguna de las dos habíamos notado humo, pero las alarmas de incendios se disparan por nada, son ultra sensibles. En mi casa de Derry al final le quitamos las pilas porque estaba todo el rato dando por saco, debía de tener algún cable mal y se disparaba con o sin humo. Ella se quedó un poco descolocada, mientras que yo, al haber vivido en ese país, reconocí el sonido, salté de la silla diciendo: "¡Mierda, la alarma de incendios!" y miré al techo para ver dónde estaba (lejos de la tostadora, por cierto) para apagarla. Pero no tenía el botón rojo enmedio como la de mi casa de Derry, aunque se apagó enseguida ella sola, menos mal. Y se ve que no había nadie por allí, porque nadie vino a ver qué había pasado, así que, no dimos mucho la nota.
Tras la cena, nos fuimos a un pub, The Corner House, donde se supone que había música en directo, pero tardaron en actuar y no había mucho ambiente, había muy poca gente. Así que, cuando nos tomamos la sidra, nos fuimos a dormir, que había sido un día lleno de aventuras y nos esperaban más al día siguiente, ya que lo primero que íbamos a hacer es recoger el coche de alquiler que teníamos reservado en el aeropuerto.
CONTINUARÁ...
11 comentarios:
Si hubiese habido un fuego de verdad, ¡menudo caso hubieran hecho! Simpático tu relato del primer día en la bella y lluviosa Eire. Estaré pendiente del resto del viaje. Besotes, M.
Jolín,
me recuerdas a mis años de correrías por esos mundos.
NO sabes como los echo de menos.
Eres afortunada en ese sentido.
Es algo que con "mi vida" se pierde.
Besos
MERCHE: Eso pensé yo. Pero, por otra parte, ya que no había fuego, mejor que no se enterara nadie y hubiera que dar explicaciones.
MONTSE: No te creas, yo echo también de menos vivir en el extranjero. Pero bueno, de vez en cuando, me puedo escapar. Un día de estos nos escapamos juntas, ¿vale? :-)
Aiii Amelche, qué miedo me está entrando, me voy el 2. Tengo muchísimas ganas de ir pero me está entrando el pánico escénico...jajajaja
LUDOVICA: No te preocupes, te va a encantar la ciudad, ya verás. Te podemos recomendar varios sitios para ver e, incluso, sitios a los que viajar en fin de semana. Si quieres algo, manda e-mail. (Está en el perfil de usuario.)
vosotras no teneis miedo no? como lo tienes todo controlado en internet!!!!
y con alquiler de coche y todo!!! te admiro, que valientes sois, yo ni me atrevo por la peninsula...:-(
un abrazo.
METIS: Miedo sí, pero nos lanzamos. Es que, sin coche, imposible ir a donde queríamos ir. Y la verdad es que sí lo tenía todo muy bien organizado.
Metis, antes de salir de España estaba muerta de miedo con la historia del coche.
Esta segunda noche creo que no dormí pensando que tenía que coger el coche. Y mira que la habitación era acogedora y agradable. A la mañana siguiente mi primera experiencia "por la izquierda" no me preguntes como llegue del B&B, a la salida del pueblo, al aparcamiento del puerto,sin caerme al agua, sin llevarme por delante todos los espejos de los coches aparcados, a todos los irlandeses e incluso a los cisnes de la bahía; hacía frió, pero sudé.
A partir de ahí: "prueba superada"
Pero lo que no te puedes imaginar es el planing del viaje que organizó: impresionante, maravilloso y perfecto.
COMPAÑERA DE VIAJE: No adelantes acontecimientos, que eso lo contaré en el próximo post. :-) Sigo pensando que conduces mejor que yo, por el lado que sea.
Y gracias por el piropo del planning del viaje. Me alegro de que te gustara.
Trenes, reencuentros y tostadas... esa es, si existe, la felicidad.
UMMA: ¿Verdad que sí? Vos sos sabia. :-)
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