martes, 20 de diciembre de 2005

Amistad.

Hoy cumple 32 años una buena amiga. Hace sólo dos años y medio que nos conocemos y, sin embargo, en ese tiempo me ha demostrado ser una persona sincera, discreta, que sabe estar a las duras y a las maduras, que me ha apoyado mucho y que ha sabido estar a la altura de las circunstancias cuando amigos de toda la vida no han sabido. Por eso me gustaría hoy brindar por la auténtica amistad y, para ello, voy a tomar prestadas unas palabras que otra amiga me escribió una vez: "Es muy difícil mantener parte de tu vida conforme pasan los años. Se mantienen los amigos, todos, porque los que no permanecen no pueden llamarse amigos. Nosotras hemos sobrevivido a muchas cosas porque las dos hemos querido."Creo que ahí está la clave: en querer de verdad luchar por la amistad, en querer de verdad ser amigo/a y no sólo para lo que conviene. Y sí, es verdad que conforme pasan los años hay gente que se queda por el camino, pero pienso que, si de verdad quisieran, no se quedarían, seguirían acompañándonos. Esto va por esa gente que ha sabido continuar a mi lado a pesar del tiempo y, a veces, también la distancia. En 2005 he conseguido ver a 3 amigas a las que hacía años que no veía (una vive en Málaga, la otra en Bonn y la tercera en Barcelona) y espero que en 2006 podamos volver a vernos cara a cara, aunque sea brevemente. Bueno, a todos vosotros/as, un abrazo:
Ana

6 comentarios:

Nelson Alvarez dijo...

Sabias palabras, cuando estaba en el colegio un profesor nos decía siempre que los verdaderos amigos iban a verse cuando terminaramos esa etapa, ya que ser amigo de compañeros de curso (o de trabajo) es muy fácil, pero seguir siendo amigos años después cuando ya no hay una actividad que los obligue a estar juntos, es muy difícil.
Hace rato que varios amigos terminaron de estudiar, y cada vez que veo a alguno de ellos, me alegra porque se que se trata de un esfuerzo por mantener la amistad a pesar de que estemos viviendo lejos o trabajando en cosas diferentes.

Saludos!

amelche dijo...

La mayoría de mis verdaderos amigos viven lejos y nos vemos de vez en cuando. Pueden pasar años sin vernos, aunque estemos en contacto por teléfono, carta o e-mail. Pero al final, nos vemos y es como si el día de antes hubiéramos estado tomando café, como si no hubiera pasado tanto tiempo sin vernos. Por eso digo que, quien quiere, hace el esfuerzo y y sigue contigo en el camino de la vida. Querer es poder, como se suele decir.
En algún sitio leí que un amigo es alguien que lo sabe todo de ti y, a pesar de ello, te quiere. Creo que es cierto. Nadie es perfecto y la amistad perdona los pequeños (a veces grandes) defectos de cada uno.
Tu profesor tenía razón. Yo también me acuerdo de cosas que decían mis profesores y que, con el tiempo, he pensado que tenían razón. Fíjate, cuando eres profesor piensas que no te escuchan, o que te escuchan, pero por un oído les entra y por el otro les sale. Y, sin embargo, cuando te das cuenta de que sí te han estado escuchando, te sorprende, te da alegría y satisfacción que a alguien le haya servido una frase tuya o algo que le has enseñado. Por ejemplo, hace poco, corrigiendo cuadernos de mis alumnos vi que apuntaban frases que yo había escrito en la pizarra como una anécdota y, a veces, he visto esas frases escritas en una redacción en inglés y me ha sorprendido que a gente que pienso que no me escucha porque están siempre hablando con el/la compañero/a luego resulta que sí me escuchaban y sí saben usar en inglés frases que yo he dicho en clase, que no tenían que ver con el tema, pero que eran útiles.
En fin, otro día hablaré de los profesores, que si no, me alargo demasiado ("me enrollo", que se dice aquí coloquialmente). Me voy a dormir, que son ya casi las 12 am. Hasta pronto:
Ana

Anónimo dijo...

La amistad es muy difícil de manterner. Unos van y otros vienen. Unos nos equivocamos y otros, aunque no vean la paja en su propio ojo, también. En la distancia, o en visita, todos nos queremos mucho y todos somos muy buenos, pero el día a día es donde se demuestra la AMISTAD, que sin pena ni gloria luchamos por ellas en la medida de nuestras posibilidades.
Muchas veces, uno hace todo lo posible para conservar la AMISTAD, pero cuando ves que esa "amistad" no te aporta nada, que no se preocupan de nada, etc, la AMISTAD deja de terner su significado. No creo que los verdaderos amigos vivan tan lejos, ¿o sí?
Alberto

amelche dijo...

Coincido contigo en que la amistad es muy difícil de mantener, por eso digo que hay que hacer un esfuerzo. Lo que pasa es que hay gente que, a la mínima, ya no les interesa hacer ese esfuerzo o no valoran la amistad lo suficiente como para hacerlo. Por tanto, esa gente no son ni fueron nunca buenos amigos, porque si lo hubieran sido, habrían luchado por dialogar, por escuchar a la otra parte, por tomar su mano tendida.
No te piques ni lo tomes como algo personal, he dicho: "la mayoría de mis verdaderos amigos viven fuera", no he dicho que sean todos. También tengo buenos amigos en Elche, como tú, si es eso lo que quieres oír.
Pero valoro mucho el esfuerzo de esa gente que, sin conocerme de nada, me encontré en un país extranjero o en una gran ciudad que no era la mía, como Valencia, y me abrieron las puertas de su casa, me apoyaron, hicieron agradable mi estancia en un lugar que no era el mío, que se hizo mío al vivir allí con gente así, y que luego, al pasar los años, han sabido seguir ahí. Quizá no físicamente debido a la distancia, pero sí en una llamada de teléfono, en una carta, en un e-mail y, a veces, con más frecuencia incluso que los que vivían en mi propia ciudad.
Ana

Umma1 dijo...

La amistad es comno un milagro y un arte.
Lo que tecía en mi blog sobre la sintonía, que puede darse aún en la distancia.
La amistad, creo es una construcción, después de la coincidencia.
Mi mejor amiga vive enfrente de casa, pasan a veces meses sin vernos. Pero ambas sabemos que en lo bueno y en lo malo, hemos contado la una con la otra.

amelche dijo...

La verdad es que luego, a la gente que más cerca tenemos es a la que menos vemos. Yo veo casi más a los que viven fuera que a los que viven en Elche.
Y estoy de acuerdo contigo en que la amistad necesita un tiempo de construcción y esfuerzo por ambas partes, además de la suerte de haberos encontrado.