Lo que me gusta de los viernes es (aparte de que tengo pocas horas y salgo pronto) el rato que pasamos mi compañera J. y yo almorzando en la cantina una tostada con tomate y el café que nos prepara José, el cantinero, quien ya sabe cómo nos gusta a cada una: a ella con leche y en vaso de cristal, a mí descafeinado de sobre y en taza. No hace falta ni pedírselo, cuando nos ve ya nos lo pone así. Durante la semana vamos corriendo a todas partes: a clase, a la guardia, a hacer fotocopias, a hablar con alumnos o padres o con otros profesores por algún asunto urgente... Muchos días apenas tengo tiempo de ir al aseo, pero, el viernes al menos, podemos relajarnos un poco en un rato libre y un día invita ella y otro yo.
Hoy estábamos en la cantina cuando han llegado unas chicas de 2º de ESO y J. les ha preguntado qué hacían allí en horas de clase. Le han dicho que estaban haciendo gimnasia en el patio y M. se había sentido mal e iban a comprar agua. J. le ha preguntado a M. si había comido algo esa mañana y M. ha dicho que sí. Al marcharse, J. me ha contado que fue alumna suya el año pasado y que sabe que tiene una difícil situación familiar. Y hemos hablado de que cada vez hay más alumnos con problemas en casa (hijos de padres divorciados, adolescentes viviendo en casa de sus abuelos o tíos por diversas razones, lo raro, casi, es encontrar hijos viviendo con su padre y su madre), que cada vez los padres y los profesores vamos por un lado distinto cuando deberíamos ir juntos porque, al fin y al cabo, nos interesa (o nos debería interesar) lo mismo: la educación de los chavales. Que cada vez hay más padres que piensan que, con el alimento y la ropa, ya han cumplido, sin darse cuenta de las necesidades afectivas que tienen sus hijos, que hay demasiadas veces en que, como dice mi compañera K. los profesores conocemos más a los alumnos que sus propios padres y que recae sobre nosotros la tarea de darles unas pautas de convivencia, un enseñarles cómo hay que comportarse en sociedad, lo que se debe o no se debe hacer, cosa que no debería ser a priori tarea nuestra, sino venir ya de casa y nosotros, reforzarla.
Todo esto me ha hecho recordar algo que leí el otro día en la página web de un sindicato de profesores sobre el acoso escolar y la mediadión, de los cuales, ya hablaré otro día, porque es un tema que da para mucho: Libro mediación escolar.
Además hoy le hemos hecho en el recreo una despedida a otra compañera que se va porque estaba sustituyendo a un profesor que vuelve el lunes y se ha emocionado porque sus colegas del departamento de valenciano le habían regalado un ramo de flores. Las guardias de los martes son especiales porque nos llevamos muy bien los cinco (tres chicas y dos chicos), nos desplegamos cada uno por un lado y tenemos el instituto controlado en poco tiempo y, si falta algún profesor enfermo, nos repartimos las clases y el tiempo para que no se lo cargue todo la misma persona. Además, hay muchas bromas y buen rollo mientras vamos hablando por el patio vigilando, sobre todo, cuando pillamos a alguien escondido en el aseo de "la extensión" (el edificio anexo, un poco alejado del principal) para fugarse de clase. Una vez nos encontramos a unas chicas de tertulia comiendo bocadillos y todo, sentadas en el suelo del aseo de chicas y nos contaron (ante la pregunta de: "¿Qué hacéis aquí, no tenéis clase?") que estaban deprimidas llorando porque habían suspendido una asignatura que pensaban que iban a aprobar. Las "deprimidas" eran dos y, el resto, se ve que iba a consolarlas. Así que, las llevamos a clase para que no se perdieran.
Y es que, a pesar de lo que desgasta esta profesión, también hay buenos momentos por los que vale la pena trabajar en esto, aunque a veces parezca que no se ven los resultados, no se ve la labor que hacemos porque es una labor de años y del conjunto de todos los profesores que pasamos por la vida de cada alumno/a y nos sintamos frustrados porque pensemos que nuestro esfuerzo no vale para nada, hay momentos, como el abrazo que me pegó una alumna de 3º de la ESO hace dos semanas cuando le dije que había aprobado inglés del año anterior en el examen de pendientes, tras pasarnos el curso repasando y explicándole todas las dudas, que compensan todo lo demás. Un abrazo que vale por meses de trabajo en este curso escolar, por los 8 años que llevo en esto, sin contar las clases particulares que di durante la carrera y el máster.
Hoy estábamos en la cantina cuando han llegado unas chicas de 2º de ESO y J. les ha preguntado qué hacían allí en horas de clase. Le han dicho que estaban haciendo gimnasia en el patio y M. se había sentido mal e iban a comprar agua. J. le ha preguntado a M. si había comido algo esa mañana y M. ha dicho que sí. Al marcharse, J. me ha contado que fue alumna suya el año pasado y que sabe que tiene una difícil situación familiar. Y hemos hablado de que cada vez hay más alumnos con problemas en casa (hijos de padres divorciados, adolescentes viviendo en casa de sus abuelos o tíos por diversas razones, lo raro, casi, es encontrar hijos viviendo con su padre y su madre), que cada vez los padres y los profesores vamos por un lado distinto cuando deberíamos ir juntos porque, al fin y al cabo, nos interesa (o nos debería interesar) lo mismo: la educación de los chavales. Que cada vez hay más padres que piensan que, con el alimento y la ropa, ya han cumplido, sin darse cuenta de las necesidades afectivas que tienen sus hijos, que hay demasiadas veces en que, como dice mi compañera K. los profesores conocemos más a los alumnos que sus propios padres y que recae sobre nosotros la tarea de darles unas pautas de convivencia, un enseñarles cómo hay que comportarse en sociedad, lo que se debe o no se debe hacer, cosa que no debería ser a priori tarea nuestra, sino venir ya de casa y nosotros, reforzarla.
Todo esto me ha hecho recordar algo que leí el otro día en la página web de un sindicato de profesores sobre el acoso escolar y la mediadión, de los cuales, ya hablaré otro día, porque es un tema que da para mucho: Libro mediación escolar.
Además hoy le hemos hecho en el recreo una despedida a otra compañera que se va porque estaba sustituyendo a un profesor que vuelve el lunes y se ha emocionado porque sus colegas del departamento de valenciano le habían regalado un ramo de flores. Las guardias de los martes son especiales porque nos llevamos muy bien los cinco (tres chicas y dos chicos), nos desplegamos cada uno por un lado y tenemos el instituto controlado en poco tiempo y, si falta algún profesor enfermo, nos repartimos las clases y el tiempo para que no se lo cargue todo la misma persona. Además, hay muchas bromas y buen rollo mientras vamos hablando por el patio vigilando, sobre todo, cuando pillamos a alguien escondido en el aseo de "la extensión" (el edificio anexo, un poco alejado del principal) para fugarse de clase. Una vez nos encontramos a unas chicas de tertulia comiendo bocadillos y todo, sentadas en el suelo del aseo de chicas y nos contaron (ante la pregunta de: "¿Qué hacéis aquí, no tenéis clase?") que estaban deprimidas llorando porque habían suspendido una asignatura que pensaban que iban a aprobar. Las "deprimidas" eran dos y, el resto, se ve que iba a consolarlas. Así que, las llevamos a clase para que no se perdieran.
Y es que, a pesar de lo que desgasta esta profesión, también hay buenos momentos por los que vale la pena trabajar en esto, aunque a veces parezca que no se ven los resultados, no se ve la labor que hacemos porque es una labor de años y del conjunto de todos los profesores que pasamos por la vida de cada alumno/a y nos sintamos frustrados porque pensemos que nuestro esfuerzo no vale para nada, hay momentos, como el abrazo que me pegó una alumna de 3º de la ESO hace dos semanas cuando le dije que había aprobado inglés del año anterior en el examen de pendientes, tras pasarnos el curso repasando y explicándole todas las dudas, que compensan todo lo demás. Un abrazo que vale por meses de trabajo en este curso escolar, por los 8 años que llevo en esto, sin contar las clases particulares que di durante la carrera y el máster.
26 comentarios:
Amelche, me ha encantado este post !! Siempre tuve mucho respeto y admiracion por los docentes "con vocacion", esos a quienes les gusta y les da satisfaccion su trabajo. Es tan importante ! aunque muchas veces esto la sociedad no lo reconozca. ES mucho mas valiioso a veces que un buen sueldo... aunque sabemos que el dinero hace falta a fin de mes.
un beso y nos vemos en el bar!
NOCTILUCA: Gracias. Claro que el dinero hace falta a fin de mes, pero yo no podría trabajar mucho tiempo en algo que no me gustara, por mucho dinero que ganara a fin de mes. Un beso a ti también y luego nos vemos, aunque hoy voy a ir al cine y mañana tengo que madrugar porque tengo un curso para profesores en Alicante.
Me parece que fue ayer que termine el secundario y aca estoy, leyendo las impresiones y emociones de una profesora y encima de alma.
Uno va completando puntosd de vista gracias los demas.
Asi que gracias.
Chaus
Yo
LUCIANO: Sí, eso es lo bueno de los blogs, que se aprende mucho y se completan puntos de vista. Tú podrías ser un gran profesor, por todo lo que cuentas en tu blog, por lo que se aprende contigo. ¿Cómo va la caza (fotográfica de momento) del conejo negro? De nada.
por fin es viernes... y el viernes me regala tu lectura: ¿por qué no tuve profesoras así cuando las tuve? (un estricto colegio católico donde sólo tenías profesoras en la primaria)...
En fin, me alegra saber que hay alumnos con suerte en esta vida...
Besos y te espera el licor de manzana en la barra del bar...
No olvides el vestido despampanante...
Me ha gustado mucho el post. Por un tiempó pensé en hacerme profesora pensando en momentos como ese y otros parecidos, como ver a algun alumno realmente interesado en lo que le cuentas.
Amelche, que semana ocupada la mia que ni pasé a saludar a nadie, y ni siquiera podre ir al bar a tomar un traguito y hablar de comidas, pero hice algo, te agregue a mi lista de gente linda, y quería que lo supieras...
Besotesss, nos veremos pronto.
REAÑO: Alguna profesora (o profesor) buena tendrías, ¿no? Si no, no sabrías tanto como sabes. Ya he ido para allá con el vestido incluido a por mi licor de manzana.
IF: Lo malo es que son pocos los alumnos interesados, por eso vale más la pena. Gracias.
PISCUIS: Yo también he tenido una semana bastante ajetreada, y la que me espera... Gracias por agregarme a los enlaces, yo haré lo mismo cuando tenga tiempo... El sábado que viene desayunamos juntos otra vez, tráete los alfajores y, no te preocupes, porque, de todas formas, yo mañana a las 9 am tengo que estar en Alicante en un cursillo para profesores de inglés, así que, tampoco habría tenido tiempo de desayunar contigo como el otro día. ¡Hasta pronto!
Profe! vaya ladrillo, ni una foto, parece uno d etud temas! me lo leo luego que las nubes han eclipsado a la luna. abrzo
Un abrazote que parece que estas de cursillo.
Efectivamente, lo teneis dificil y lo teneis dificil porque se os ha quitado autoridad.
Los padres no tienen autoridad, los profesores tampoco y el gobierno aun menos...
:) Supongo que sera porque pertenezco a una generacion que la educaron con regla (u sea a reglazos), supongo que si haces algo similar te meten un expediente sancionador de la leche...
Y eso que yo hice pellas como cualquiera, pero sabia que si fallaba tendria que pagar las consecuencias, por parte de mis padres y por parte de la escuela y los profesores...
XNEM: Eso me dirá, seguramente, mi amigo J.Mortati cuando lo lea (o no lo lea, simplemente, vea la longitud del texto). Pero es que, cuando me inspiro, no voy a dejar de escribir porque sea largo, ¿o sí?
MAHAYA: Pues sí, y los que más nos quitan la autoridad, son los padres, que luego nos critican por no educar a sus hijos... Yo no soy partidaria de "la letra con sangre entra", pero sí de un castigar, por ejemplo como en G.Bretaña a que los que se hayan portado mal por la mañana vayan una tarde (en institutos que también tienen clases de nocturno, como en los dos en los que he trabajado) a hacer los deberes a la biblioteca. El año pasado lo hacíamos así en Valencia. Y eso les fastidia bastante. Tal vez no evite que se porten mal, pero si reduce las ocasiones en que lo hacen. También pienso que, si hay gente que siempre está fastidiando en las clases y en todas las asignaturas, que se le expediente y se le eche del centro, pero de verdad, que no se quede todo en amenazas de expulsión vanas que luego la directiva, por no quedar mal con los padres ni con la Consellería de educación, no cumple o retrasa todo lo que puede la redacción del expediente. Aunque lo suyo sería tener una formación profesional como había antes para la gente que está claro que no piensa estudiar una carrera y, ni siquiera acabar la ESO. A los 12 años, en primero de ESO, ya se sabe quién va a estudiar y quién no, los alumnos mismos te lo dicen y se ve venir. ¿A qué hay que esperar entonces? ¿A que tengan 16 años y se vayan del instituto sin título de nada porque habrán estado cuatro años vagueando y haciendo el golfo fastidiando a los que sí quieren estudiar? ¿Por qué hay que perder cuatro años, cuando se podría hacer una vía alternativa para los que no quieren estudiar y que salieran del insituto sabiendo al menos una profesión (fontanería, peluquería, mecánica, lo que sea) que más o menos les guste, les motive para ir al instituto y les sirva en la vida?
Y, desde luego, la mejor solución para los conflictos sería la mediación escolar, pero para eso ha de haber una formación específica del profesorado y el alumnado, y, sobre todo, DINERO. La verdad es que esa es la base del problema, con dinero, no habría problemas de disciplina (o habría muchísimos menos)porque con menos alumnos por clase sería más fácil controlarlos, motivarlos y enseñarles. Y con más medios, también. Lo ideal sería que tuviéramos las pizarras electrónicas (como pantallas de ordenador gigantes) que ya están instalando en muchos institutos ingleses, pero no vamos a pedir tanto, aunque como mínimo, debería haber un reproyector y una pantalla blanca para usarlo, como tienen en todos los institutos de Irlanda del Norte, por pobres que sean.
En fin, no sigo, que XNEM dirá que mis comentarios son más largos que los posts...
Mahaya: ¿cómo que no hay autoridad en este país? ¿Y Bambi? =)
Bueno, a mí no me castigaban físicamente pero vaya que había que quedarse luego de clases, hacer tarea extra, ser suspendido, etc.
Y sí, tuve profesores buenos en secundaria, peo en secundaria ya no teníamos profesoras (creo que los curas temían que interfiriesen en su nuestro adolescente despertar).
Y no tuve ninguna teacher como Ana, snif...
Ana: Clap, clap, clap... ¿dónde voto por ti?
Te has mandado EL discurso. Muy ilustrativo sobr ela enseñanza pública. Lo que sí me ha sorprendido es que no tengan pantalla blanca (en algunos colegios públicos de Perú -y estoy hablando una del Tercer Mundo- los están poniendo)... las pantallas de ordenador gigante las conocí en la Universidad... tienen la ventaja de que el docente puede imprimir, luego, lo que ha escrito en la pantalla.
Y en Chile la educación escolar estatal ya es totalmente bilingüe (español - inglés)...
Y sí, al menos en mi país sólo es obligatoria la primaria y luego se puede elegir una profesión técnica como las que mencionas...
Otrosí, o sea que viste lo del Señor de Sipán? Yo recuerdo cuando lo descubrieron allá por el 1987, luego vendrían los años en que las piezas fueron llevadas a Alemania para ser restauradas y desde allí ha tenido muchas exposiciones itinerantes...
Me alegro que lo hayas visto: es espectacular...
Yo iré cuando vaya a París a una Exposición en el Grand Palais sobre las piezas de oro peruano de los museos de Europa... ya conatré.
Y me callo aquí para Xnem no me tire un ladrillo...
ROBOTRIX: Gracias. Y también gracias en nombre de tus profesores.
REAÑO: ¿Era un colegio sólo de chicos o qué? Pues, por no mentir sobre las pantallas, el año pasado había una en un aula porque había también un proyector para las películas en DVD (pero mi instituto del año pasado era Premio Nacional a la calidad educativa 2004, así que no cuenta porque se supone que destaca sobre la media y tenía televisor y vídeo en todas las aulas, y, además, en la que digo, un equipo de música con altavoces gigantes y el reproductor de DVDs) y en el de este año también hay un aula así con un equipo de música (no tan bueno como en el otro instituto), reproductor de DVDs y el proyector en el techo, con lo cual, hay una pantalla blanca para ver las películas. Pero en el resto de aulas, nada.
Aquí antes (cuando yo estudiaba) la primaria era hasta los 14 años y luego: A) elegías un instituto de FP (formación profesional) para estudiar una profesión técnica que decíamos B) elegías un instituto de bachillerato para ir luego a la universidad C) te ibas a trabajar sin contrato e ilegalmente porque hasta los 16 no se puede trabajar legalmente. Por eso alargaron la educación secundaria hasta los 16, haciendo que los dos últimos cursos de primaria y los dos primeros de FP o bachillerato se quedaran en 4 años de ESO (educación secundaria obligatoria). Con lo cual, la gente que a los 14 años se iba a trabajar o a FP, ya no puede y se queda estorbando en el instito de ESO. Además ahora la FP es casi más elitista que la universidad, se plantea como ciclos formativos de dos años que hacer una vez acabado el bachillerato para los que no quieren ir a la universidad. Esto no tengo muy claro cómo quedó tras la reforma porque no es mi especialidad, pero creo que la única FP que hay antes de los 18 años son los llamados "fondos de garantía social", cursos de cocina, fontanería, informática o lo que sea para los que no quieren estudiar. Pero no pueden hacerlos antes de cumplir los 16 (y creo que, además, para poder optar a ellos tienen que haber repetido algún curso en la ESO). Y ese es el gran error, que tampoco soluciona la nueva ley de educación recién aprobada: que los fondos de garantía social, FP o como se le quiera llamar deberían empezar a los 14 años, si no a los 12 en casos graves de absentismo escolar y de ver claramente que el alumno/a no va a acabar la ESO. Se me puede acusar de que cómo sé yo que alguien no va a cambiar y, tras un año o dos de hacer el vago, va a volver a estudiar pero, seamos realistas: en el 99% de los casos de alumnos de 12 años que no estudian, no van a cambiar. Y, si cambiaran, que ojalá cambiaran, siempre se podría crear un curso puente o algo así para que a los 15 o 16 años, en caso de cambiar, haciendo ese curso pudieran pasar luego al bachillerato y después a la universidad.
Lo del Señor de Sipán, te lo contesto en tu blog que, si no, XNEM ya no me lee jamás... :-)
Mi colegio era sólo de hombres, gobernado por la Congregación Española de los Maristas.
Tiene su lado bueno (de eso hablaré si me lo preguntas), el haber estado en un colegio sólo de hombres.
Lo malo era ciertas cosas en los cursos de religión y en la vida: eso fue amainando en secundaria.
Era, también, un colegio privado... claro, como buen colegio de curas.
...
y lo de las carreras técnicas, sí, me parece improcedente que se tenga que esperar tanto tiempo para decidir sobre algunas cosas... una buena primaria es clave y suficiente para los menesteres de la vida...
Y lo del Sr. de Sipán, te lo he contestado, también, en mi blog, para que Xnem no patalee...
REAÑO: Pues sí, es un gran error esperar tanto y que los que no quieren estudiar, pierdan cuatro años de su vida cuando todo se arreglaría si pudieran emplear esos cuatro años en aprender bien informática, cocina, electricidad o lo que les guste. Se supone que la enseñanza hasta los 16 años es un derecho y una ventaja pero, tal y como está planteada ahora mismo, es más bien una desventaja: para los que no quieren estudiar, porque pierden el tiempo, para los profesores, porque nos hacen perder el tiempo batallando con esa gente que no tiene ninguna intención de estudiar y, para los que sí quieren estudiar, porque eso hace que el nivel de la clase baje y que los que estudian se aburran en clase, amén del tiempo que se pierde discutiendo (y echando al final de clase) a los que no quieren hacer nada, con lo cual, la atmósfera de estudio se ve perturbada.
Y, ¿qué ventajas tiene estar sólo en un colegio de hombres? ¿Que no hay distracciones? :-) Recuerdo haber leído algo sobre que las chicas sacan mejores notas en asignaturas como matemáticas y ciencias cuando están solas en clase (sin chicos) y que, en cierta forma, la enseñanza sólo masculina o femenina tiene también sus ventajas. Pero yo prefiero la enseñanza mixta, porque es lo que siempre he tenido cuando era alumna, porque es lo mejor cuando das clase (el año pasado tenía un 2º de Bachillerato sólo de chicos porque era técnico y ninguna chica se había matriculado y era horroroso, hablaban por los codos, siempre estaban de broma y poco centrados en clase... aunque eran buenos estudiantes y sacaban buenas notas) y porque creo que es bueno que los chicos y las chicas se relacionen desde niños.
¡Ah! Ana... sí, hay menos distracciones en la enseñanza de un colegio de hombres... pero había una cosa bonita, cuando se pensaba en las chicas, las chicas que uno debía conquistar fuera de la escuela, se las pensaba como algo muy dulce y ajeno a nuestros conocimeintos, se daba una suerte de roomanticismo del XIX que nos llevaba a comprar flores, escribir poemas y tratar de conjurar la timidez con cosas que fuesen, según nosotros, "sublimes".
Claro que luego empieza a aparecer la imagen de la mujer como una amiga: pero siempre quedan ciertas deferencias especiales de caballerismo y de admiración ante las mujeres...
Por sola esta razón me congartulo de haber estado en ese colegio.
Y levanto mi copa por ti...
Brindemos, pues por tu colegio y por nosotros. ¡Qué caballero eres! Me recuerdas a mi amigo Juanjo, a cuyo blog hay un link.
¡Salud Ana! y, con esta copa, brindo por ti y me voy, a dormir, acompañado de tus palabras y sones.
Hasta mañana, profesora de nardo y suspirar...
REAÑO: Gracias por los piropos y buenos días. ¿Desayunamos?
¡Sea...! Traigo mi termo de café...
A estas horas ya es casi almuerzo, más que desayuno... :D
entonces el termo del café lo dejo para luego: ¿almorzamos?
Desayunaremos, almorzaremos y cenaremos, hasta que usted se vaya a París, porque allí su querida ciudad le hará olvidarse del resto del mundo. :-)
Un abrazo vale más que mil palabras...
Un abrazo amiga..(valga la redundancia..)
Madison
perfecto y desayunaremos y almorzaremos, mañana también, que parto por la noche... 7 pm en tren cama y llego a París a las 8 am del martes...
preparemos el menú...
MADISON: Pues sí. Un abrazo a ti también.
REAÑO: Pues te vas a pegar una buena paliza en tren. Espero que duermas más o menos bien. Pensaré en ti mientras viajas y te echaremos de menos en el blog.
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