A finales de diciembre estuve con mis padres pasando el día en Lorca. Nos pareció una ciudad muy bonita, con unas procesiones de Semana Santa muy interesantes, porque en lugar de empezar, como todas, en los últimos días de Jesús, empiezan por el Antiguo Testamento con todos sus personajes. Hacen carreras de cuádrigas, llevan unas túnicas bordadas a mano espectaculares, en las que se ven las caras como si fueran una fotografía. Subimos al castillo andando por todas las cuestas, pensando que iba a ser más fácil. Al principio sí, pero luego ya eran cuestas más empinadas. Siempre había querido estar en ese castillo que se veía desde la autovía cuando iba de viaje hacia Andalucía. Estaban construyendo un Parador, que me pareció un pegote en un monumento y, además, demasiado alejado del centro de la ciudad.
El miércoles por la tarde estaba leyendo en el sofá cuando, de repente, empezó el terremoto. Al principio, te quedas pensando: "¿Se mueve el sofá o me lo estoy imaginando?" De repente, al ver la lámpara y la tele vibrar, sabes que es un terremoto. Hay tantos aquí, como para no saberlo... Ya me incorporé y, cuando me estaba atando los deportivos por si había que salir corriendo, paró. Encendí el ordenador, busqué: "terremoto en Elche" y encontré varios twitters de gente que decía que había sentido un terremoto en Elche. También vi noticias que contaban que había habido un terremoto en Lorca dos horas antes. Poco a poco empezaron a hablar también de un nuevo terremoto, el que yo noté a ciento y pico kilómetros de distancia.
Enseguida empezaron los comentarios idiotas en las páginas web, porque en este país todo el mundo lo sabe todo de cualquier tema, por eso no hacen caso de profesores ni de médicos ni de ningún profesional, porque ellos ya lo saben TODO como para aceptar realidades y opiniones de los profesionales. Y enseguida empezó también ese sentimiento de inferioridad tan típicamente español que se vierte en comentarios del tipo: "En Japón sí son civilizados y saben hacer estas cosas, aquí no. Aquí todo el mundo se echará a la calle en un "sálvese quién pueda" a robar en supermercados, etc." Pronto se demostró que eran gilipolleces de cuatro ociosos que no tienen nada mejor que hacer que escribir tonterías en internet. Naturalmente que en España, en Lorca y en cualquier otro sitio, somos gente civilizada que, lo primero que hace, es intentar ayudar a los demás, rescatar a los heridos sin dudarlo un segundo, aun a riesgo de sus propias vidas. Por supuesto, habrá gente mala y egoísta también, incluso, dentro de cada uno de nosotros hay un poco de maldad y otro de bondad, según el momento. Pero yo quiero ser optimista, creer en el ser humano, y me parece que la bondad siempre gana terreno y acaba triunfando. Así que, espero que Lorca se recupere pronto y continúe celebrando esas procesiones tan bonitas que no he tenido el gusto de ver más que en vídeo.
Enseguida empezaron los comentarios idiotas en las páginas web, porque en este país todo el mundo lo sabe todo de cualquier tema, por eso no hacen caso de profesores ni de médicos ni de ningún profesional, porque ellos ya lo saben TODO como para aceptar realidades y opiniones de los profesionales. Y enseguida empezó también ese sentimiento de inferioridad tan típicamente español que se vierte en comentarios del tipo: "En Japón sí son civilizados y saben hacer estas cosas, aquí no. Aquí todo el mundo se echará a la calle en un "sálvese quién pueda" a robar en supermercados, etc." Pronto se demostró que eran gilipolleces de cuatro ociosos que no tienen nada mejor que hacer que escribir tonterías en internet. Naturalmente que en España, en Lorca y en cualquier otro sitio, somos gente civilizada que, lo primero que hace, es intentar ayudar a los demás, rescatar a los heridos sin dudarlo un segundo, aun a riesgo de sus propias vidas. Por supuesto, habrá gente mala y egoísta también, incluso, dentro de cada uno de nosotros hay un poco de maldad y otro de bondad, según el momento. Pero yo quiero ser optimista, creer en el ser humano, y me parece que la bondad siempre gana terreno y acaba triunfando. Así que, espero que Lorca se recupere pronto y continúe celebrando esas procesiones tan bonitas que no he tenido el gusto de ver más que en vídeo.
9 comentarios:
Da mucha rabia ese sentimiento de inferioridad que todavía pesa sobre nosotros. Debemos sacudírnoslo de una vez.
Se recuperarán pero me temo que va a ser un proceso muy largo pues personas muy cercanas a la catástrofe me comentan que los daños han sido extremadamente severos.
Mucho ánimo para ellos y que aprovechen toda la ayuda que les llega.
En este país tenemos una tendencia a la crítica destructiva que es de espanto.
Yo, lo que he visto hasta ahora en la televisión de cómo se está comportando la población en Lorca sólo veo gente desolada, muy civilizada teniendo en cuenta la situación que están viviendo. Me refiero a que el miedo, la ansiedad, el estrés postraumático les podía llevar a comportarse de forma más histérica y no es eso lo que se está viendo.
Yo también espero que puedan recuperar lo antes posible una mínima normalidad.
Besos
Reina que miedo los terremotos, yo cuando estaba mi padre destinado en Almeria, hubo un maremoto que fue enorme entonces como no habia internet sólo la radio, mi padre nos dijo salir a la calle corriendo parte del techo de la casa que era de tierra y cañamo se vin abajo, que miedo pasamos un beso guapa
Creo que en Lorca como en Madrid, cuando lo de los trenes, la ciudadanía demostró su lado más altruista, desinteresada y solidaria como tiene que ser. Los CIUDADANOS somos así. A ver si mañana salimos todos a la calle para reivindicar nuestros derechos con el lema "NO SOMOS MERCANCÍA EN LAS MANOS DE LOS POLÍTICOS Y BANQUEROS". Besotes, M.
Qué indignación produce que se mofen de la tragedia de los demás.
Hemos coincidido amiga en tema y en consternación.
Ojalá vuelva pronto la normalidad para aquellos, que en segundos, lo perdieron todo...
Besos
GARIN: Sí, a ver si nos lo quitamos ya de encima, que ya es hora. La cosa va para largo, sí, pero cuando antes empiece, antes estará todo reconstruido.
ASUN: La crítica destructiva parece ser innata en este país. Otra cosa que debemos cambiar. Yo lo que vi es gente muy dispuesta a ayudar a los demás, por eso creo que esa fuerza y esas ganas de vivir les harán recuperarse pronto.
ISABEL: Sí, en Almería también ha habido varios. Lo leí el otro día, cuando empezaron a poner las estadísticas de todos los terremotos fuertes que ha habido en España. Menudo susto os lleváisteis, por lo que cuentas.
MERCHE: Es verdad, tienes razón, en Madrid también dieron un gran ejemplo. Ahí, en esos momentos, es donde se demuestra la grandeza de la gente.
MONTSE: Sí, da rabia que la gente opine sin saber y más en temas así. La cosa está complicada, como dice Garin, pero espero yo también que pronto vuelva la normalidad.
Pues lo bueno es que no sucedió eso y que todos se portaron muy bien. La verdad no sabía que temblara en tu país. Y cuando sucede eso, que se caen casas, muere gente y ya no te sientes seguro al dormir en tu casa lo mejor es apoyarse unos en otros que es lo mejor que existe, la solidaridad de la gente, que al final es lo reconfortante. Fíjate que al saber esta noticia pensé inmediatamente en ti, claro, no te escribí, entré a tu blog ese día y como no había nuevas ya no te pregunté.
Espero que ya estén mejor y más tranquilos, un abrazo.
ILIANA: Eso pasó en una ciudad que está a unos 120 kms. al sur de aquí. Allí aún están derribando los edificios más dañados, viendo cómo se pueden reparar los recuperables, preparando indemnizaciones... Pero aún hay gente durmiendo en tiendas de campaña. Y también hubo diez fallecidos.
El sur de España es zona sísmica y contínuamente hay terremotos, sólo que no tan fuertes como este. Desde aquí se notó, pero, afortunadamente, no nos pasó nada.
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