Hoy, al salir de un centro comercial, me he encontrado con mi profesor de lengua española. Estaba con unos compañeros de una asociación montando un belén. Me he dirigido a él para saludarlo y le he dicho: "Don José, ¿tan pronto están ustedes montando el belén?" Y, en ese mismo momento, me ha sonado raro eso de tratarlo de "don", que ya no se usa apenas. Pero es que, para mí, siempre será Don José. Y es curioso, porque mis alumnos nunca me llamarán "doña", ni me hablarán de usted. Me ha dicho que estaban preparando todo porque dentro de poco va a haber un certamen de belenes y me ha preguntado por mí. Le he contado que soy profesora de inglés y que trabajo en un instituto de una localidad cercana. Se ha alegrado, me ha dado recuerdos para mis padres y yo también para su familia. Nos hemos despedido y me he marchado hacia el coche pensando en lo bonito que es para un profesor saber que sus antiguos alumnos son adultos que todavía se acuerdan de él y de sus enseñanzas.
Eso no nos lo puede quitar ningún político, ni el desprecio que por nosotros sienten algunos ciudadanos, ni la crisis económica y de valores, ni nada en el mundo. Yo también me encontré a un antiguo alumno hace unos días y me alegré de que se parara a hablar conmigo. Y eso, no me lo quita nadie. Eso es lo que queda del trabajo que hacemos.
18 comentarios:
Hola Amelche, comprendo tu agrado con el encuentro de tu antiguo profesor y el de tu antiguo alumno, hablas de tres generaciones y no deja de ser curioso. Lo que no entiendo es eso que dices del desprecio que por vosotros sienten algunos ciudadanos.
Los ciudadanos sentimos admiración por vosotros, por vuestra dedicación, por vuestra paciencia y sobre todo porque estáis ahí por vocación.
Un abrazo.
JUAN ANTONIO: No todos piensan como tú. Gracias a Esperanza Aguirre y compañía, muchos piensan que somos unos vagos que nos aprovechamos del Estado, sin tener en cuenta que somos los que educamos a sus hijos.
Sí, es verdad, tres generaciones y dos profesores. :-)
Es verdad. Eso no os lo quita nadie. Tienes toda la razón.
Yo tb me paro a hablar con mis antiguos profes si me los encuentro.
Me acuerdo de todos ellos con mucho cariño.
Y sabes? Como soy una especie de profe yo tb, aunque sea profe particular y no tiene nada que ver con los que sois profes de verdad,
pero no te imaginas lo que me alegra a mí tb cuando chiquillos a los que ayudé a terminar el bachillerato, ahora me llaman para contarme que han terminado la carrera, por ejemplo.
Fíjate. Si yo me alegro de que se acuerden de mí, imagino que para vosotros tiene que ser una satisfacción enorme tb.
Besos, Amelche!!!
Yo encontré unos días a uno de los míos por el Facebook. Me hizo una ilusión tremenda.
Un besote
LOURDES: ¿Cómo que no eres profe de verdad? Claro que lo eres y tus alumnos te lo demuestran. Yo empecé también dando clases particulares y en academias y, al final, mira. Igual un día acabamos siendo compañeras en un instituto, si te lo propones. Yo te animo a ello si te gusta dar clase, que creo que sí.
MONTSE: A mí también me ha hecho ilusión, hacía años que no lo veía.
Menos mal que los buenos profesores teneis ese reconocimiento y agradecimiento y, sí, como dices, eso no hay políticastro que os lo quite. ¡Enhorabuena querida Ana!
También he leido tu post previo sobre las cartas a tu sobrino que sabes que me encantan. Besotes, M.
MERCHE: Al final, la vida pone a cada uno en su sitio. Y nosotros, tarde o temprano, recogemos los frutos que hemos sembrado.
Un abrazo.
Yo de muchos profes también tengo muy buenos recuerdos, y con una de ellas más de una vez hemos estado tomando unos vinos juntas. Creo que fue la profesora más especial que tuve.
Sin embargo la semana pasada vi a uno mientras estábamos ambos dos en la cola esperando para coger el ticket del parkimetro, y preferí no saludarle, porque si lo hacía a lo mejor no podía contenerme y decirle lo cabronazo que fue. Perdón por la palabra, pero es que no encuentro otra que lo describa mejor.
Ahora que estoy del otro lado veo lo gratificante que es que los alumnos te recuerden con cariño y te saluden por la calle después de los años.
Un abrazo
Hola, Ana:
Hace poco me emocionaba hablando de un profesor que tuve en 5º de EGB que se esforzó especialmente para ponerme al día, pues yo venía de un colegio donde íbamos más atrasados en muchas áreas. Y nunca me olvidaré de Juan Núñez, y no lo llamo de usted porque en mis tiempos ya no se estilaba...
Las personas que llegan al corazón siempre están ahí.
Y claro que debe ser reconfortante que, aunque pasen los años, los alumnos no se olvidan de ti.
Un abrazo.
Yo también recuerdo a mis profes, cómo no A los buenos y a los malos. La mayoría me ayudaron a terminar la carrera aun siendo ya ciego y haber tenido que renunciar a mi sueño de arqueólogo explorador.
Una vez más, gracias por endulzarme ciertas amarguras.
Besitos de domingo.
Mi marido que trabaja en el mismo barrio en que vivimos va encontrándose exalumnos a diestro y siniestro, y a año que pasa la cosa se complica, incluso ya tenemos varios en nuestra escalera con hijos y todo. Llegará un momento en que no podremos salir sin pararnos a saludar 10 veces, pero oye, es bonito (menos cuando vamos con prisas).
Un abrazo
Un buen profe es algo que no se olvida y es genial volvértelo a encontrar cuando ha pasado varios años. A pesar de todo el lodo que está cayendo, esto es como un manantial de agua cristalina que lo limpia todo.
ASUN: Igual, si te fueras a tomar unos vinos con ese profesor, lo verías de forma distinta. La gente cambia cuando está relajada, en su tiempo libre. Y más, con vino por medio, que suelta la lengua... :-)
ROSA: Podrías escribir de él en el blog, pasado mañana es el día del profesor. (Bueno, en cada país hay un día distinto, pero me acuerdo de que en algún sitio leí que el día era el día 5 de octubre y, los años en que me acuerdo, escribo sobre el tema. Aparte de lo que escribo ya de diario, por ser mi profesión.)
ALBERTO: Espero que estés mejor. Me alegro de que pudieras acabar la carrera y te acuerdes de tus profes. Un abrazo.
EUPHORBIA: Señal de que es un buen profesor. Si vais con prisas, tendréis que pasar por otras calles, a ver si así los despistáis. :-) Un abrazo.
GARIN: Es verdad, tienes razón. Suerte en este curso que acaba de empezar.
NOOOOOOOOOOOO, con ese no me iría a tomar un vino ni harta de grifa.
Era un gili_______ que lo único que hacía era humillarme. Yo a esos no los quiero ni en pintura.
ASUN: Veo que te creó un trauma... :-)
Es curioso, pero yo tb llamo a mis profesores (bueno, maestros) de don, y cuando me preguntan por ellos sin el don no caigo en quiénes son jaja
Eso sí, ya los del instituto no. De hecho tienen nombres mucho más personales (Antoñita, Rafa o incluso Josete o Socialico :P)
Ya veo q fuiste buena alumna y sé que tb eres muy buena profesora. Sigue parando a tus profesores, que tú mejor que la mayoría sabes la satisfacción q eso da.
Un besazo, me medio pongo al día contigo
CRISTINA: No sé por qué, a los del colegio se les llama más de usded y de Don/Doña que a los del instituto.
Por supuesto que fui buena alumna, siempre de las mejores. E intento ser buena profesora.
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