lunes, 17 de julio de 2006

Fin de Noches de julio.

Me resisto a creer que hayas pasado tan pronto a la historia, a una historia que no es la mía también, sino la tuya propia, como antes de conocernos. Te quiero. Sé que es una expresión que pierde contenido semántico al repetirla, pero tú eres la primera persona a la que he dicho: "Te quiero". Contigo descubrí qué se siente en las tardes escasas de invierno, cuando el cielo amenaza lluvia y las gaviotas revolotean por el puerto. Los irlandeses creen que las gaviotas son las almas de los marineros muertos, que vuelven para recuperar algo que dejaron atrás. Menos mal que las calles de la vida cotidiana tienen carril de ida y vuelta.
Fue en una de esas tardes cuando mis labios pronunciaron la fórmula mágica. El océano Atlántico, inmenso, poderoso, se muestra verde oscuro y gris, y el cielo, sin embargo, en vez de descargar su furia, deja entrever un sol que declina, poco antes de que se vuelva negro y empiece a llover. Cómo se mezcla el verde de la hierba, el gris de las casas y el fuego solar con el color indefinido del mar. Y qué bien se ve este espectáculo desde la calle Heathmount, en Portstewart.
Cómo te voy a querer, cuando te vuelvas recuerdo, nebulosa entre neuronas que intentan acordarse de qué se siente cuando la nieve se derrite bajo unos pies mediterráneos desacostumbrados a ella. Me has enseñado tantas cosas que he aprendido de ti y contigo, que nunca podré darte las gracias. Gracias. Por haber sido lo que me habría gustado ser para ti. Por haber formado parte de mi historia individual, aunque sólo fuera durante unos meses.
Te quise en días de abril y mayo, cuando el sol era un regalo divino y no un castigo, como los rigores estivales a los que estamos acostumbrados en estas tierras. Los nativos se ponían el uniforme que lucen en las playas de Benidorm para aprovechar y ponerse morenos. Sólo conseguían ponerse rojos, pero nos enseñaban a apreciar lo que vale un rayo de sol. Y nosotros, que nacimos en la España seca, intentábamos demostrarles de qué sirven tres horas seguidas de lluvia. Aprendimos mucho en Irlanda, y no sólo en la universidad, sino también en la vida diaria.

21 comentarios:

A fly on the wall dijo...

Hi there, hermoso escrito el tuyo,me gusto.Me gusta esa pincelada de sentimiento de ausencia de alguien querido.Was so nice to read yours feeling through your words.See you

if dijo...

Es imposible olvidar la primera vez que se dice te quiero, tanto si eres correspondida como si no. Perder el miedo a expresar algo que lo ocupa todo dentro de tu cabeza es desnudarse delante de alguien y ser vulnerable ante él. Es lo más peligroso que se puede hacer y la primera vez que se hace queda grabada para siempre.

Marga dijo...

Aprender de recuerdos, de te quieros y algunas veces de olvidos. Cachis! siempre se aprende...

Besossssssss, anita muá!

Alucard dijo...

Me ha gustado mucho. Pero mucho :)

amelche dijo...

JOSEP MARÍA: Thank you. Eso de hablarme en inglés, ¿lo haces para que el tipo que entró en el post anterior promocionando el uso del esperanto en vez del inglés se tire de los pelos? :-D

IF: Pues sí, ¿qué más puedo decir? Que tienes razón, aunque la primera vez que lo dije no fue tan poético como en este escrito. Fue en el cine viendo "Los puentes de Madison".

MARGA: A ver si aprendemos algo... al menos, yo.

ALUCARD: Gracias. ¿Vas a Torrevieja este verano?

Anónimo dijo...

Realmente es muy emotivo. Te has planteado publicar tus escritos??

Alucard dijo...

Pues esta semana pasada he estado de vacaciones y no he tenido muchas ganas de nada, y ahora ni te kuento...
DoGWaLL me ha propuesto eskaparnos un finde a gamberrear, yo pongo el alojamiento y él el transporte, pero no se. Supongo ke kuando me empiece a saturar iré, para no reventar jeje.
Si me acerko a tus dominios, te aviso sin falta ^__^ 1MUAKZ!
Por cierto, saluda de mi parte a Alberto porfa, ke me ha venido a la mente rekordando la vez ke kedamos!

amelche dijo...

SWYX: Me encantaría publicarlos, pero son historias sueltas y no sé quién estaría dispuesto a publicarlas. Igual me tocaría hacer una edición limitada, pagarla de mi bolsillo y esperar que alguien comprara los libros, para recuperar algo de la inversión.

ALUCARD: OK. Por si al final vienes, del 31 de julio al 9 de agosto iré a Irlanda a conocer a Anaví (ver en los links). Le daré recuerdos a Alberto, seguro que me dice lo que siempre dice cuando le doy recuerdos de alguien: "Dile que de mis partes para las suyas", ¡ja,ja! Besos a ti también.

Unknown dijo...

..SOMOS LO QUE RECORDAMOS ...

IMPREGNADO CON PALABRAS DE AMOR Y CON UN DEJO DE ¿ NOSTALGIA ? ,
MUY LINDO ESCRITO .

QUE TENGAS UNA BUENA SEMANA

BESOS

ADAL

SHALOM

PD: MUCHAS GRACIAS POR TUS PALABRAS .
MI CORAZÓN ESTÁ ALEGRE .

Maldito Duende dijo...

Brindo por las tardes mágicas de aprendizaje y de "Te quieros" y de agradacemientos de vidas compartidas.
BESOS

Nanny Lidia dijo...

hermoso !!! y muy bien escrito .........te quieros , mar nieve huyyy besosssssss

Pam dijo...

Muy bonito, muy emotivo, muy claro, muy expresivo, muy sencillo, muy complejo... muyyyyy Amelche!!!

amelche dijo...

ADALBERTO: Sabes que te lo dije con sinceridad, no por cumplir. Pienso que debería haber más gente como tú en la blogosfera y en el mundo exterior.
Sí, bastante nostalgia, desde que estoy de vacaciones, tengo demasiado tiempo para pensar...

DUENDE: La pena es que no duren más, pero algo es algo. Seguiré buscando al dios. :-)

NANNY: Gracias. En Portstewart había mar y hubo nieve en invierno, aunque no duró mucho.

PAM: ¿Tú crees? Me faltó poner algo de magdalenas con nocilla, ¿no? :-)

Reaño dijo...

Vuelvo para toparme con este escrito tan hermoso... tienes pluma, profesora...
yo, cada vez aprendo más, que el querer está sobremanera en los recuerdos y que el sólo poder pronunciar aquella frase, verdaderamente, aunque sea una vez o algunas, si se es afortunado, entonces, el ciclo de la vida se cumple y toma sentido...

Principezca dijo...

Bello como todo lo que compartes

Gracias nena, un beso enorme desde méxico para ti

MeTis dijo...

pues mira "te quiero" amis amigos se lo digo hasta que me dicen "que siiii, pesada!", pero a ese ser querido creo que no se lo he dicho nunca y creo que nunca lo hare, porque como dice if es lo mas peligroso que se puede hacer y a mi no me gustan los riesgos...

saludos amelche

Noctiluca dijo...

Este aún no lo léi, que lindo el anterior!! y que buena la cita sobre la profesion. Yo pienso eso, y sufro un poco porque no encontre el cimiento...

besos

Ana Victoria dijo...

Ana: escribis con el corazón! la verdad es que deberías plantearte publicarlos en algun sitio. Como relatos cortos o narraciones...pero hacerlo!
No es facil plasmar sentimientos sin caer en la cursilería...y vos los plasmas muy bien!
Un aplauso Ana!! Muy fuerte!!

amelche dijo...

REAÑO: Eso no se lo digas a un hombre español, porque pensará que, con lo de tener pluma, le estás diciendo que es homosexual. :-) Lo malo es ser afortunado para pronunciarla de verdad y oírla de verdad y que, después la cosa no continúe, pero supongo que tienes razón, habrá gente que no tenga la suerte de oírla nunca.

PRINCIPEZCA: Gracias, besos a ti también.

amelche dijo...

METIS: Es un riesgo, pero creo que hay que arriesgarse en la vida. Dicen que, quien no se arriesga, no pasa la mar. Siempre hay que decir "te quiero" cuando se siente, aunque la persona destinataria no se lo merezca al final, pero eso, sólo lo sabremos diciéndolo y observando qué pasa. ¿Y si resulta que sí lo merecía y jamás se lo dijimos?

NOCTILUCA: Bueno, no todo el mundo encuentra la profesión al principio. Yo estuve como unos siete u ocho años hasta que descubrí que sí, que quería ser profesora. Mientras fui haciendo distintos trabajos, a parte de dar clase, aunque siempre supe que mi profesión tenía que ser algo relacionado con los idiomas y los extranjeros. Es un poco como el amor de tu vida, a veces cuesta encontrarlo. Así que, suerte en la búsqueda.

amelche dijo...

ANAVÍ: Por eso empecé publicando aquí, para que alguien los leyera y no se quedaran en un cajón. Sí me gustaría publicarlos en un libro, pero no conozco a nadie de ninguna editorial que me pueda asesorar o que esté dispuesto a publicar lo que escribo. Gracias por los aplausos. Menos de dos semanas para vernos, ¿eh? :-)