viernes, 20 de agosto de 2010

Irlanda 2010 (segunda parte)

Al día siguiente, que ya era tres de agosto a todo eso, después de desayunar recogimos lo que nos faltaba, volvimos a hacer las maletas, devolvimos la llave en recepción y nos fuimos a esperar el autobús del aeropuerto, para ir a recoger el coche alquilado. La parada del autobús, por suerte, estaba en nuestra misma calle, a unos metros del albergue. Esperamos un rato hablando con un chico joven americano y luego ya vino el autobús. Al llegar sólo tuvimos que firmar unos papeles y mostrar los carnets de conducir porque ya estaba todo hecho por internet. Así que, allá que nos fuimos a recoger nuestro coche.






Primera sorpresa: el coche apenas tenía maletero y no nos cabían las tres maletas que llevábamos. O metíamos la grande y las dos pequeñas se quedaban detrás de los asientos delanteros o metíamos las pequeñas y la grande se quedaba detrás de los asientos. Yo iba un poco tensa porque no era mi coche, porque había que conducir por la izquierda y hacía tanto tiempo que no había conducido en Irlanda que me costó un poco acostumbrarme. Encima, cuando por fin llegamos a Killarney y encontramos un parking para poder dejar el coche... la llave no salía. No había manera de sacar la llave del contacto, ya la podías poner en la posición que quisieras, que no salía. Y no había instrucciones del coche por ningún lado. Ya me veía llamando a la empresa de alquiler cuando, de repente, me fijé que en el contacto ponía "push", apreté y salió la llave. ¿Por qué no te dirán esas cosas básicas cuando alquilas un coche? La radio nunca supimos cómo pararla, menos mal que al sacar la llave del contacto se apagaba sola.



Comimos fish and chips en un pequeño restaurante, compramos provisiones para la noche en un supermercado, dimos una vuelta por Killarney y nos fuimos al castillo, que está en las afueras. Mi amiga M.Jesús decía que Irlanda tiene "carretera, camino y senda". Pues bien, al atravesar el Parque Nacional de Killarney nos metimos en una senda, aunque ellos lo llamaran carretera nacional, la velocidad máxima fuera 100 (¿¿¿¿Cien???? ¡si en mi pueblo no nos dejarían ir a mas de 20 por una carretera así!) y pasaran autobuses llenos de turistas y todo. Apenas cabíamos dos coches de frente, cuanto menos, un autobús. Una de las veces me quedé atascada en una curva con pendiente, no podíamos salir ni el autobús que venía de frente, ni yo, no sé cómo al final conseguimos pasar. Y la verdad es que me fui poniendo de bastante mal humor, lo siento por mi acompañante, que me tuvo que aguantar. Pero el paisaje era precioso, la carretera, poco a poco se fue haciendo más ancha en algunos tramos y ya no pasaban tantos autobuses. Atravesamos túneles de hojas y ramas de árbol y también otros excavados en la piedra para cruzar montañas, vimos verde por todas partes, el mar llegando ya a la Bahía de Bantry, ovejas y vacas en los campos...



Ya en Bantry, localizamos el B&B donde íbamos a dormir, dejamos el coche y las maletas, y nos fuimos a pasear y a cenar un picnic en la bahía viendo caer el sol. Había mucha gente caminando por allí, solos o con perros, y un señor mayor se acercó para hablar un rato con nosotras con la cortesía y curiosidad que tienen los irlandeses, que hablan hasta con las paredes si se presenta. Estuvimos un rato hablando, le dimos uva, y luego se fue. Al rato, tras contemplar los cisnes y ver todas las medusas que al bajar la marea se habían quedado varadas en la playa, volvimos al B&B, nos preparamos una infusión en una salita muy coqueta y luego nos fuimos a dormir, que ya habíamos tenido bastantes aventuras por ese día.



CONTINUARÁ...

10 comentarios:

Cristinaa dijo...

Jajaja, bueno... al final pudisteis pasar y el coche creo que terminó bien, ¿no? :P
Tuvo que ser genial el viaje, seguro!!
Un beeso

Anónimo dijo...

Mi querida amiga, has olvidado algún detalle.
Te recuerdo mi gran bajada por la escalera del albergue, con maleta incorporada, todavía me queda moratón. ¿Por qué son tan estrechas?
¿Y el conductor del autobus al aeropuerto?
Y si, el no-maletero del coche impresionante. Si se viene alguien más no cabe.
Y sí te costo y te "cabreó" un poquillo reconócelo, pero era nuestro coche azul.
Bueno lo del encuentro con el autobus, en una curva cerrada, y por la "senda" de infarto. Pero todo mereció la pena.

amelche dijo...

CRISTINA: El coche, perfecto. Lo devolvimos sin un rasguño. Y el viaje, fantástico. Para mí, el mejor de mi vida.



COMPAÑERA DE VIAJE: Yo tampoco sé por qué hacen esas escaleras tan estrechas en Irlanda. Pero cuídate el tobillo y no seas cabezota, si hay que ir al médico, se va.


El conductor del autobús, creo que te fijaste tú más que yo en sus ojos azules. Además, te ayudó a ti y no a mí a bajar la maleta, por algo sería... ;-)

Si viene alguien más, habríamos tenido que reclamar para que nos cambiaran de coche. Es que, hasta un Ford Ka (que se supone que es una categoría inferior) creo que tiene más maletero que eso. Lo dije en la encuesta que me hicieron tras el alquiler, que lo del maletero no me había parecido bien.

Amig@mi@ dijo...

jajaja, conducir al revés debe ser mortal.
Eres muy valiente.
distancias, giros, todo, todito al revés.
No quiero ni pensarlo.
Adrenalina pura.
;)
Besos

Merche Pallarés dijo...

¡Menuda aventura! Pero leo que salisteis bien del trance. Me alegro. Muchos besotes, M.

amelche dijo...

MONTSE: Y no te cuento las rotondas en sentido de las agujas del reloj (no como nosotros, que las hacemos al revés) y cuando se te cruzan los coches de cara por la derecha, que parece que os vais a estampar irremediablemente. Y los adelantamientos por el lado contrario, y las entradas a la autopista por la izquierda, igual que las salidas...



MERCHE: Volvimos sanas y salvas, que es lo importante. Gracias, un abrazo.

MeTis dijo...

por eso os dieron ese coche!

no teniais a nadie pitandoos detras? jeje

vosotras si que sabeis comer bien...

amelche dijo...

METIS: Lo mejor es que te dicen: "Opel corsa o similar" y ya me contarás lo similar que es un suzuki splash. En motor igual sí, pero en maletero, ni punto de comparación. No, no nos pitó nadie. Si se cansaban, nos adelantaban y punto. Ten en cuenta que en esas carreteras rurales de Irlanda están acostumbrados a tractores y vehículos lentos, ya no se extrañan de nada.

Umma1 dijo...

De muy discreto color el autito, jajajjajaj

amelche dijo...

UMMA: Para que supieran que llegaban las españolas conduciendo por la izquierda y que se apartara todo el mundo, ¡ja, ja!