lunes, 14 de agosto de 2006

Mi prima y el ama de llaves.

( Fotos: Mausoleo de Robert Percy Ffrench en Monivea Co. Galway.)


La semana pasada le prometí a Luciano que le dedicaría un post como los que a él le gustan, con muchos ingredientes, así que, va por ti, Luciano. Como ya contó Anaví en su blog, durante el fin de semana nos fuimos a Galway con motivo de una cena argentino-irlandesa en casa de Roberto y Louise, y como pizzero mayor del condado, Luciano. Lástima que Ángela no pudiera venir por motivos laborales, pero ya la conoceremos en otra ocasión, pues Anaví y yo estamos dispuestas a volver a la carretera algún día de estos en cualquier lugar del mundo. (El que avisa, no es traidor: Apártense, que allá vamos y Anaví no para ni para ir al baño, así que, no se nos pongan por delante, que nos los llevamos puestos y sin ticket de compra.)
Total, que allá que nos fuimos cual Thelma y Louise con niños, pertrechadas con pañales, cuna plegable, caramelos, mapas, galletas de chocolate y de limón, y demás trastos. Como Anaví conducía, yo era el GPS. O sea, la encargada de los mapas y de decir: "Por aquí vas bien, gira a la derecha, gira a la izquierda" o lo que se terciara.
Al final llegamos al B&B que habíamos reservado sin más contratiempos que una retención kilométrica en Gort debida a las carreras de caballos del fin de semana y Anaví me dijo que fuera delante: "Vos que hablás inglés". Así que me tocó llamar al timbre y presentarnos. Sin embargo, yo hablaré inglés, pero Anaví habla por los codos, con lo cual, el speech acabó haciéndolo ella y contándole a la señora su vida, obra y milagros. Y, lo que no le contó, la señora se lo preguntó y acabó sabiéndolo también. Como de mí no sabía nada, me imaginaba que el interrogatorio me lo haría a la mañana siguiente durante el desayuno o al ir a pagar, pero Anaví ya se adelantó y, cuando fue al microondas a calentar la leche para el biberón (mamadera en Argentina) de Carenza, ya le contó que éramos primas. Luego Anaví me recordó delante de ella, para que no metiera la pata, pues ya le había dicho a la buena mujer que su familia materna era italiana y, entonces, no cuadraba la prima española, que éramos "primas por parte de padre". Y yo, aguantándome la risa, dije que sí, claro.
Anaví había leído en este libro sobre el Mausoleo de Monivea y allá que nos fuimos. Resulta que en Monivea, un pueblo perdido del condado de Galway, está enterrado Robert Percy Ffrench, quien fuera diplomático y rico heredero de una familia noble. Como dice en el libro, cuyo capítulo podéis leer pinchando en el enlace que os he puesto, su hija Katheleen erigió el mausoleo tras la muerte de Robert, acaecida en Nápoles en 1896 y se considera que el mármol de carrara empleado y las vidrieras hechas en Munich, costarían en dinero actual unos dos millones de euros. Robert se casó con una rica terrateniente rusa y sólo tuvieron una hija, Katheleen, quien vivió muchos años en Rusia y acabó muriendo sin descendencia en 1939 en China. Katheleen también está enterrada en el mausoleo que mandó construir para su padre. Su prima Rosamond, con quién no se llevaba muy bien, a pesar de que se encargó de administrar las tierras mientras Katheleen estuvo en el extranjero, falleció poco después sin descendencia también y fue enterrada en una tumba fuera del mausoleo. Resumiendo, al final las propiedades de la familia Ffrench fueron a parar al Estado irlandés, que es el dueño actual.
Sabíamos también por el libro que, para entrar al mausoleo, nos hacía falta la llave y que se guardaba en una casa del pueblo. No sabíamos cuál, así que lo primero que hicimos fue irnos a la tienda local, comprar algunas provisiones y preguntar. La dependienta nos indicó una casa y nos dijo que creía que ya no la tenían, pero que la habían tenido y sabrían quién la tenía ahora. Así que, ni cortas ni perezosas, allá que nos fuimos Anaví y yo a tocarles el timbre. Nos abrió la puerta un hombre joven y nos indicó que era dos casas más allá. Fuimos a la casa y no había nadie, así que nos marchamos a explorar el bosque. Localizamos el mausoleo y nos adentramos por la senda que lleva al ice house, donde en tiempos en los que no existían las neveras se acumulaba el hielo del invierno y luego guardaban la carne de ciervo y otros animales que cazaban en los bosques de las tierras de los Ffrench. Luego volvimos a la casa y me abrió un adolescente. Sólo me pidió el nombre y un número de teléfono, que apunté en una libreta que me dio, y me entregó la llave. Según el libro sólo existe en el mundo esa llave, no hay copia. Y así fue como me convertí en el ama de llaves del mausoleo de Monivea.
(Continuará/ to be continued.)

16 comentarios:

Umma1 dijo...

Qué paseo tan lindo hicieron.
Así que el ama de llaves del mauseleo?, pero si da para escribir un cuento.
Felicitaciones, Amelche y un beso

Umma1 dijo...

Ah... y cómo saber que no son primas, te contaré una historia que escuché el sábado. Pero por mail, porque es larga.

amelche dijo...

UMMA: Que yo sepa, no tengo parientes en el País Vasco, como ella, pero a saber... ¿Has visto? ¡Fue toda una aventura! Besos a vos también.

if dijo...

¿Eras el ama de llaves o el ama DE las llaves?

¿También te dieron un plumero? jajaja

amelche dijo...

IF: Las dos cosas, ya verás cuando cuente el final... Plumero no, pero Anaví me dio una linterna con la que acabé guiando a las visitas a la cripta, ¡ja,ja!

Luciano dijo...

"Segun el libro solo existe en el mundo esa llave, no hay copia".

Esa frase da para empezar una novela.
(ya vi chinitos en el relato)

Saludos
El Pizzero Condal.

Unknown dijo...

Qué aventura! A ver si me apunto para una próxima...

amelche dijo...

LUCIANO: Iba a poner del reino, pero recordé que Irlanda es una república y, ¿qué querés? "Pizzero de la república" me parece poco glamouroso, así que se quedó en "pizzero mayor del condado". Abrir el mausoleo fue toda una novela, lo malo es que luego llegó más gente a visitarlo y se destruyó la magia del momento.

TANGINIKA: Pues sí, vente, que con nosotras tienes aventuras aseguradas, pero tendremos que alquilar un autobús, porque ya no cabremos en el coche con tres niños y tres mujeres. Y a la del B&B le contamos que eres también prima lejana, de otra rama de la familia, ¡ja,ja!

Luciano dijo...

Dos millones de euros dijiste? Me queda cerca, tengo martillo y cortafierro, parece alejado del pueblo....mmmm

amelche dijo...

LUCIANO: Sí, parece mentira que no esté más protegido. O que no haya llegado aún la fiebre consumista y te cobren entrada por verlo.

La gata que no esta triste y azul dijo...

:D Si pero no el ama de llaves de Rebeca eh???????

amelche dijo...

Yo soy un ama de llaves más moderna y con más clase, Mahaya. :-D

Anónimo dijo...

Hola guerrerita:

Vaya pedazo de viaje, te estoy leyendo a las 2:03am después de una minifiesta y me encanta la historia, sigo leyéndote pues. Muy mal! Ni siquiera me avisaste para ir a ver a Anaví, claro que no conocía por aquel entonces. Ché pero poné fotos de vos con la gente o algo...

Besos,
Luis Tolkien

P. D.: Estaría dispuesta a perdonarte si me avisaras si volvés a pisar la Isla Esmeralda!! :)

amelche dijo...

Cómo se nota ya la edad... Yo a las 12 ya estaba en cama, tras ir a una cafetería con mis amigas y empezar a bostezar todas.

Hay fotos mías por ahí en algunos posts, pero no me gusta poner fotos. Imagínate que alguien me reconoce por la calle... (Sobre todo, mis alumnos.) ¡Calla, calla! :-)

Anónimo dijo...

Mujer ni que tuvieras 50 años!!! Te veo poco fiestera, eso hay que cambiarlo. Si te fuíste a Kinsale no te harán mal unos copazos ;)

Sos profesora? De inglés? Pues nada a ver si veo alguna foto tuya por el blog, total, como sólo debe de tener 300 entradas :P

amelche dijo...

Hay una foto el último día de enero de 2006 (si no recuerdo mal) escribiendo en la pizarra. Me la hizo un alumno el curso pasado el último día antes de Navidad. De todas formas, has visto mis fotos en el blog de Anaví, ¿no? Sí, soy profesora de inglés, aunque a veces parece que, más bien, de guardería...