martes, 19 de enero de 2010

En blanco y negro.

Once de marzo de 1945, aún no se ha acabado la Segunda guerra mundial, larga postguerra en España. Ni siquiera habían nacido mis padres. Una pareja de novios pasea por el Parque Municipal de Elche y les hacen una foto, un poco de lejos, para mi gusto, apenas se les ve en esa foto pequeña, pero están muy jóvenes y guapos. Y las palmeras, en blanco y negro, son las mismas que yo he puesto muchas veces en este blog, quizá, incluso, la misma que uso en mi perfil de usuario.

Pasan sesenta y cinco años y, una tarde de enero, la novia, mi tía abuela, nos enseña la foto a mi madre y a mí. "¡Quién pudiera volver a los veinte años, sabiendo lo que sé ahora! Yo creo que ni me casaba, ahorraría todo el jornal y me lo gastaría en viajes." Y le contesto, riéndome: "Eso es lo que hago yo." Aunque es fácil hablar desde un mundo en el que las mujeres tienen más libertad que antes, para decidir sobre sus propias vidas.

Añadido después de publicar el post:

Como dice Paco, desde su blog Viena Directo: "Y me he dado cuenta de que el valor de una foto es un valor relativo en el tiempo. El paso de los años hace que se recalcule constantemente lo que suscitan en nosotros. El tiempo las contextualiza, las conecta, las sitúa, cada nueva experiencia las cambia; dota a cada gesto de un significado nuevo, a cada tersura de la piel de una conexión inapelable con la inocencia que todavía conservábamos. Las fotos antiguas nos muestran, invariablemente, más felices, más inocentes y más ingenuos de lo que somos ahora que ya sabemos lo que ignorábamos entonces."

domingo, 17 de enero de 2010

¿Qué escribir?

Escribiría en el blog acerca de muchas cosas, pero luego me entra la pereza y no lo hago. Por ejemplo, podría escribir sobre los dos viajes de finales de 2009 que no he contado, de hecho, empecé una entrada que nunca publiqué sobre uno de ellos. Ayer, cuando venía del supermercado, pensé que podría escribir sobre la campaña publicitaria que salió hace unos meses, esa en la que una mujer decía: "Ningún hombre en mi vida será más que yo" y un hombre decía: "Ninguna mujer en mi vida será menos que yo". Pero, no sé, yo siempre he considerado que todos los hombres de mi vida y fuera de ella eran iguales que yo, nunca me he sentido distinta, ni mejor ni peor, e incluso he hecho cosas que hace cuarenta o cincuenta años estaban prohibidas o mal vistas en mujeres y aún lo están para nosotras en muchos países del mundo, como llevar pantalones y zapatos deportivos, conducir, hacer senderismo, pensar y opinar, estudiar una carrera, trabajar, leer un montón de libros, escribir, viajar sola y un largo etcétera de mis actividades cotidianas. Y, para más inri, no sé cocinar, ni coser, ni bordar, ni vestirme de mujer, porque odio las faldas, los vestidos, las medias y los zapatos de tacón y todo ello está desterrado de mi vida para siempre, ni maquillarme, ni pintarme (el maquillaje y los pintalabios también están desterrados, me lo gasto en libros y lo disfruto más), ni un largo etcétera de actividades eternamente consideradas "femeninas" y que se supone que todas las mujeres sabemos, casi de nacimiento.

Podría hablar también de las cenas con amigos, de la cubertería que me regaló mi abuelo antes de morir (él creía que las mujeres debemos coleccionar un ajuar para cuando nos casemos, aunque no nos casemos nunca), de sus copas del mueble del comedor, que debo de haber utilizado yo más en los últimos nueve meses que él en veinte años, de lo orgulloso que estaría si me viera vivir en su casa porque, como decía Pablo Neruda:

"No quiero que vacilen tu risa ni tus pasos,
no quiero que se muera mi herencia de alegría,
no llames a mi pecho, estoy ausente.
Vive en mi ausencia como en una casa."

Sólo que yo decidí vivir en la casa de la ausencia e intentar hacer lo que decía Pablo Neruda también en el mismo poema:

"Es una casa tan transparente la ausencia
que yo sin vida te veré vivir
y si sufres, mi amor, me moriré otra vez."


Y, ¿por qué no escribir también sobre la amistad? Y contar que me gusta que traigas vino o un pastel, roscón de Reyes o lo que sea, cuando vienes a cenar. Que me gusta que te quedes a ayudarme a fregar y a recoger todo, que me des un abrazo de despedida y me riñas cuando tardo en escribir en el blog.

Sin embargo, al leer el blog de Montse anoche, pensé que debería hablar sobre Haití, pero no sé si hay palabras para describir tanto desastre.

domingo, 10 de enero de 2010

Pueblos.

En los viajes que hice el año pasado por Andalucía y ambas Castillas, me iba fijando al pasar en los pueblos. Ahora la vida allí debe de ser menos dura que hace unos años pero, antiguamente, cuando la única salida de los hombres era el campo o, si querían conocer mundo, el ejército o la Iglesia, y las mujeres lo tenían aún peor, porque sólo podían casarse, tener hijos, trabajar en el campo o hacerse religiosas para vivir el resto de su vida en un convento, debía de ser bastante aburrido vivir en esos pueblos. Sobre todo, en una sociedad que te condenaba desde el nacimiento a lo que iba a ser el resto de tu existencia, donde apenas había movilidad geográfica ni se podía pasar fácilmente de un estamento a otro y había muy pocas opciones para salir de ahí. Claro que, también, como no había televisión, ni medios de comunicación, ni internet, rara vez podías saber qué mundo había fuera del pueblo y los pueblos vecinos, cómo se vivía en las grandes ciudades o en otros países. Tampoco había coches, ni trenes, ni autobuses y viajar era algo peligroso y complicado. Sólo sabían leer los más ricos o los religiosos, así que, quedaban pocos divertimentos para los pobres y, casi todos, para los hombres: el teatro, cuando venía alguna compañía itinerante de actores, la taberna y poco más. Las únicas horas de libertad para las mujeres eran refugiarse en la cocina a preparar exquisitos platos con las otras mujeres de la familia o a coser con vecinas y amigas, mientras se iban contando sus problemas y alegrías.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Botas.

Limpio mis botas de montaña después del último viaje y pienso que es curioso: descubrí el senderismo por casualidad, como se descubren los grandes amores y amistades. Cuando me compré las botas para hacer tres excursiones de un cursillo para profesores jamás pensé que iría con ellas a los Alpes, subiría al Mulhacén y las usaría en la Sierra de Grazalema, en la de Aracena, en bosques salmantinos, en cañones sorianos, en Guadalajara, en Cazorla... Jamás pensé que, de ahí, surgiría una afición que practico siempre que puedo, porque me relaja y me viene bien para desconectar de la rutina y el estrés cotidiano. Además me ha servido para conocer a un montón de gente que comparte mi misma afición y con los que suelo viajar por tierras de España y del extranjero.


Limpio mis botas para recorrer nuevos caminos en el año próximo y ver hasta dónde me llevan mis pies y el destino. Feliz 2010 a todos.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Pilar.

Me gustaría dedicar este post casi de fin de año a mi amiga Pilar por su paciencia, su generosidad, su estar siempre dispuesta a escuchar y a ayudar a quien lo necesite. Sé que este año ha sido difícil para ella en algunos aspectos, pero también ha traído satisfacciones y libertad, una vida nueva que empezar. Así que, espero que el año 2010 sea incluso mejor, para ella y para todos nosotros. No he terminado el poema que empecé a escribirle en Semana Santa, algún día lo haré, pero, mientras tanto, sirva de homenaje incompleto y todo.

Pilar, columna itálica,
reina del ajedrez,
abuela mágica,
Sophia o Isabel,
conductora aplicada,
y ante todo, mujer
con las manos manchadas
de compromiso y de tiza.

Pilar, amable y cálida
en reuniones feministas
o llenando páginas
de doctoras inglesas
pioneras en medicina,
consiguiendo metas
que ella ni se imagina.

martes, 29 de diciembre de 2009

La elegancia del erizo.

Una portera fea y pobre, pero que, a fin de parecer "normal y corriente", esconde su inteligencia y su cultura. Una niña rica de doce años que es más lista de lo que quiere dar a entender y los vecinos de un edificio en un barrio de clase alta en París es todo lo que necesita la autora (profesora de filosofía y se nota en las citas literarias) para hacernos pensar sobre las cuestiones de la vida cotidiana. A mí me ha gustado, al principio, me pareció un poco aburrido por tanto rollo filosófico pero, como todos los buenos libros, a partir de la mitad no hay forma de desengancharse. Es sólo para asustar a los que tengan poca constancia para seguir leyendo. Sin duda, uno de mis libros preferidos.

(Metis: Como no me has contado si lo has leído y qué te ha parecido, al final, lo he tenido que leer yo.)

domingo, 27 de diciembre de 2009

Imagen y letras.

Nos quejamos de que estamos en una era digital en la que sólo importa la imagen y poca gente lee, pero eso no es nada nuevo, sino antiguo. La Edad Media y los siglos posteriores también fueron de la imagen y de ello dan fe las fachadas de las catedrales e iglesias, en las que se explica con imágenes la historia sagrada. Incluso los palacios y edificaciones civiles eran también un culto a la imagen, de ellos salieron muchos cuadros que andan hoy en los museos. Nos llevamos las manos a la cabeza porque nuestros alumnos no leen pero, seamos sinceros, en nuestra generación, ¿cuántos compañeros/as de clase leían por gusto y no por obligación? Nosotros, que hemos acabado siendo profesores, y poco más. Una gran mayoría no había abierto un libro en su vida sólo por el placer de hacerlo.
Por eso admiro a dos alumnas de 3º de ESO que leen hasta diez libros al mismo tiempo (no sé cómo lo hacen, yo eso no lo había visto en la vida, ni creo que vea más casos) en este mundo de internet, televisión y mensajes al móvil. Siempre hablamos de los malos alumnos, pero aún queda esperanza en la juventud. Si no, yo por lo menos, habría cambiado ya de profesión.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Cuatro años de blog.

Y sigo recibiendo postales cada vez que los blogueros se van de viaje (las últimas, las de Xnem, María y Metis, también de Amada, aunque no sea bloguera), mensajes de feliz cumpleaños y tarjetas navideñas. Cuatro años de blog y sigo conociendo en persona a gente, como Metis y Merche en Ibiza este verano. También sigo conociendo virtualmente a gente nueva que entra por primera vez en mi blog y me sigue sorprendiendo la magia de internet. Cuatro años de blog y sigo escribiendo, que no es poco. No sé si con menos ilusión y más cansancio, pero aquí estoy. Teniendo en cuenta que la mayoría de los blogs no dura más de seis meses, todo un récord.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Chantaje típico de esta época.

No voy a decir en qué instituto (no es el de este año) ni quién me mandó esto, pero es verídico. Lo que hace la gente por no estudiar...

"CARTA PERSONAL PA LA PROFESORA (MEJOR DEL MUNDO) (sino no hubiera echo esta carta)


Hola profesora, ya ves la mala letra que tengo ahora, es porque e estado desde las 6.44 hasta las 11.37 que son ahora, haciendo la libreta (TODA) la de inglés, creo que es la única asignatura que e estado más tiempo haciendo cosas...

Profesora, porfavor apruevame porfavor... e estado mucho tiempo (5 h y pico...) haciendo TODA la libreta, si me suspendes voy a tirar ese tiempo a la M...

POR FAVOOOOOR APRUEVAME ENSERIO, que te juro que en el 3 trimestre voy a aprovarte lo juro... pero ponme un cinco aunque sea profe... anda porfavor.... solo un cinco, valora todo mi empeño que he utilizado en hacer la libreta. (DIOS COMO ME DUELE LA MANO YA!!!!)

Un saludo cordial de tu alumno

Kiss"

Pdata. Estoy de puente. Nos vemos a la vuelta.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Punto de cruz.




Para que no me digáis que siempre estoy de viaje, voy a contaros que ayer me fui con mi madre a ver una exposición de cuadros hechos a punto de cruz. Una de las tres mujeres que exponían era la madre de dos amigas mías y las otras, amigas suyas. Como veis en el cartel de la exposición que he puesto, están hechas unas artistas y los cuadros son impresionantes, la de horas que habrán dedicado a ellos para que se vean los diferentes tonos de color que forman los pliegues de la capa y las patas del caballo del S. Jorge que se ve en la imagen, por ejemplo.

Ayer era la inauguración y hubo una merienda con rollitos buenísimos, unas galletas, unos pastelitos, refrescos y mistela, que se note que ya casi estamos en Navidad. Las tres estaban bastante contentas, la verdad es que les quedó muy bien, y me dijeron que, por lo menos, ahora la gente podría ver sus creaciones, ya que en los pasillos y las habitaciones de sus casas no se luce tanto como en una exposición. Tenían razón: hay mucho talento oculto y ya es hora de sacarlo a la luz.
Si os animáis a ir, pasad por la Mutua Maz en la plaza de Sta. María hasta el 11 de diciembre y la exposición está en el segundo piso.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Por tierras de Albacete.

Noviembre avanza y en el campo los árboles se tiñen de rojo o amarillo, como pude comprobar el domingo pasado por tierras de Murcia y Albacete. Sonaba la banda sonora de Amélie mientras mi hermano conducía el Suzuki matrícula de Málaga entre las hojas amarillas caídas. Caminos impracticables, un riachuelo, una cascada, descalzarme y meter los pies en un agua que no parecía tan fría hasta que estabas dentro.



Y, para quién nunca haya escuchado mi voz, que le dé al play:



Alberto, tú le das al play aquí.

Y gracias a la inestimable ayuda técnica de Montse, sin la cual esta grabación no habría sido posible.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Flores.

Qué bueno cuando un hombre baja del tren con un ramo de flores para recibirte. Creo que es la primera vez que me pasa. Aunque una vez, hace años, me dijera estos versos de Cristina Peri Rossi que considero muy ciertos:

"Líbranos, Señor,
de encontrarnos años después,
con nuestros grandes amores."

Y es que, ya no tengo dieciocho años ni estamos en primero de carrera. Hace ya dieciocho años de eso.

jueves, 5 de noviembre de 2009

The Moon Says Hello.

No sé por qué, hoy me he estado acordando de esta canción. Será que necesito que me encuentren, aunque últimamente no me dejo encontrar.



Para los que no hablan inglés:

Señora, he estado soñando con el pasado, cuando las cosas iban demasiado rápido para mí. Supongo que sabía que no podía durar. Últimamente me he estado escondiendo bajo tierra. Supongo que todo fue demasiado para mí.

Ahora necesito que me encuentren. Pero hay veces en que te veo marchar y las heridas empiezan a quemar. Pero entonces la luna viene a decir: "hola" y la lluvia se convierte en nieve. Así que, di "hola".

¿Te veré de nuevo, lo sabes? ¿Quedaré contigo otra vez, lo sabes? ¿Te encontraré de nuevo, lo sabes?


domingo, 1 de noviembre de 2009

Noviembre.

Noviembre sabe a castañas asadas, frío, días más oscuros, mal tiempo... Hojas que se caen de los árboles y cubren de marrón el suelo. Manga larga, paraguas, chaquetas, abrigos... Días grises en los que apetece quedarse en casa tapada con una manta en el sofá y no hacer nada, ni ver a nadie e hibernar, como los osos. Y, sin embargo, por ahora hace tanto calor como en junio. Pero hay luna llena, algo es algo.

viernes, 30 de octubre de 2009

Formentera Tonight.

Hace años, cuando leí los blogs de Pam y Xnem sobre unas vacaciones a Ibiza y una excursión a Formentera, pensé que me gustaría ir. Y este post de Bruixot me lo acabó de confirmar. Por eso le mandé un mensaje al móvil nada más entrar al puerto de Formentera diciéndole que estaba allí.



Merche estuvo genial como guía de la isla y Pep, el capitán del Ulises Cat, encantador, como también los conductores de autobuses, a los que Merche conoce. Nos faltó por ver parte de la isla pero, como dice Metis en un comentario anterior, hay que dejarse algo para tener la excusa de volver.

Yo siempre pensé que Irlanda era mi isla pero, después de conocer Ibiza y Formentera, ya no estoy tan segura. Aún quedan islas donde naufragar, aunque Sabina cantara que no. Porque, ¿quién no se perdería en estas aguas azul turquesa?



Por eso la canción del verano ha sido la de este anuncio, rodado en Formentera, canción que, por cierto, me cantan a veces mis alumnos más golfos cuando me ven por el pasillo. Bueno, cantar, lo que se dice cantar... Sólo repiten: "tonight".








(Alberto, para oír la canción, pincha aquí.)

La verdad es que el estribillo engancha. Y, para los que no sepáis inglés, aquí hay un valiente que la canta en español, aun a riesgo de que llueva. Pero hay que reconocer que lo vive, ¡ja, ja! Pinchad aquí.

martes, 20 de octubre de 2009

Fin del viaje a Ibiza.

Sigo contando el viaje a Ibiza de este verano. Ese miércoles de agosto Metis me llevó a una cala preciosa donde nadaban unos peces que yo no había visto en mi vida. Por la tarde la acompañé al trabajo y me fui a dar una vuelta por el paseo marítimo y a la playa. Luego intentamos ver la puesta de sol en El café del mar, pero llegamos tarde por pocos minutos, así que nos fuimos a cenar al Buda (si no recuerdo mal). Había un grupo de jovenzuelos de Irlanda del Norte (por el acento) en la mesa de al lado, pero no me atreví a preguntarles si eran de Derry.

Al día siguiente me fui a Ibiza a hacer unas compras mientras Metis trabajaba y, cuando volví a casa ya por la tarde, descansé un rato y luego nos fuimos a cenar mientras veíamos la puesta de sol, como ya dije aquí. El viernes nos fuimos Merche y yo a Formentera, lo cual se merece otro post, así que ya lo contaré con más detalle, y por la noche Juan, Metis y yo fuimos a cenar a Cala Salada. No vimos la puesta de sol, pero para mí también tuvo magia porque esa noche no había luna y se veían todas las estrellas. No como en Mogarraz la noche en que Alicia y yo subimos a la terraza del hotel y me estuvo explicando sobre diversas constelaciones mientras la Vía Láctea se veía mejor que nunca. Esa noche en Ibiza no se veía bien la Vía Láctea, porque el cielo no estaba tan claro, pero también tenía su encanto.

El sábado, mi último día antes de volver a casa, me levanté tarde porque estaba ya cansada de tantos viajes, hice la maleta y luego me fui a buscar a Metis para comer con ella y con Zahoneo, que venía a Ibiza también. Zahoneo y yo pasamos la tarde tomando cócteles de frutas sin alcohol y dando un paseo por la playa mientras Metis trabajaba. Al salir, me acompañaron al aeropuerto, me despedí de ellos y volví a la vida real, esa que, a veces, también sale en los blogs, pero que suele ser más aburrida.

sábado, 17 de octubre de 2009

Dalt Vila.



Dalt Vila desde el puerto.

Me gusta ese nombre que describe perfectamente lo que es: una villa en lo alto. El martes 18 de agosto Metis, Merche y yo decidimos hacer frente al calor y subir a Dalt Vila, el casco antiguo de Ibiza. Menos mal que, gracias a las explicaciones de Merche, se nos hizo más llevadero. Lo que más curioso me resultó es que hubiera piratas enterrados en una iglesia y, para más inri, con los símbolos piratas esculpidos en las tumbas. Se ve que la piratería y la religión podían ser compatibles siempre que se aportara a las arcas de la Iglesia una bonita cantidad. Merche también nos llevó a conocer los lugares que describe al principio de su blog, de cuando llegó a Ibiza en los años 70.
Tras despedirnos de Merche, volvimos a casa porque Metis tenía que irse a trabajar y yo la acompañé, pero me fui a la playa a tostarme. (Me quemé y todo y eso que me puse crema, pero es que no suelo ir tantas horas seguidas a la playa.) Pasé la tarde bañándome y paseando por San Antonio, hasta que fue la hora de ir a buscar a Metis y volver a casa... para salir corriendo a un recital de poesía, que la vida del turista es muy dura. Sin embargo, valió la pena tanta prisa, fue un recital muy interesante.

martes, 13 de octubre de 2009

¿Por qué escribimos un blog?

El domingo este blog cumplió tres años y diez meses y aún no sé por qué se escriben los blogs. Supongo que, en principio y sobre todo, se escriben para una misma. Y, después, para los demás. A veces, para una persona concreta, otras, para varias. También hay las que se dan por aludidas sin que, en un principio, el bloguero pensara en ellas. Pero está bien, cuando sueltas algo al aire, ya no es tuyo, es de todos, y cada uno lo interpreta como quiere para hacerlo suyo. Se hacen guiños a alguien, se mandan mensajes secretos en público que sólo capta la otra persona o los más avispados, o los que saben de qué va el tema. Un blog puede servir para contar lo que no nos atrevemos a decirle a otra persona, tanto bueno como malo. También puede servir para desahogarnos y sentirnos mejor.

Hay blogs temáticos: de cocina, poesía, viajes... Hay otros blogs que lo mezclan todo. ¿Qué pasa con los blogs y sus autores cuando desaparecen? A veces, simplemente, borrados de la faz de internet. Otras veces, abandonados a la deriva. Por suerte, algunas de estas desapariciones son temporales y luego volvemos a regocijarnos con la lectura de nuestros blogs preferidos y podemos volver a "hablar", aunque sea por escrito, qué cosas, con los amigos de antaño.

Hay muchas cosas detrás de los blogs, como me dijo Merche en una mañana de agosto en Formentera. "Eso es lo que hay detrás de los blogs". Y yo le contesté: "Es que, si lo contáramos todo en el blog, seríamos muy aburridos". Y es verdad. Me gusta la gente que se guarda algo para sí misma o para compartirlo con los más íntimos. Y, bueno, hasta ahora, ha sido siempre un placer conocer en persona a la gente que me leéis y a la que leo desde hace tantos años. He pensado en cerrar el blog muchas veces, pero no concibo que esto sean cuatro años de mi vida tirados a la basura, porque no lo son. Aunque lo cerrara no lo serían. Pero es que, escribir es el único vicio que tengo. Si no escribiera, si no escribiera un blog, ¿qué haría? Y el blog está contigo aunque se vayan las personas, aunque vuelvan, aunque te hiera tu mejor amiga, aunque se muera tu tío, aunque cambies de trabajo. Y también cuando es tu cumpleaños y cuando apruebas unas oposiciones o cuando te enamoras, si es que alguna vez te enamoras de algo (de alguien) más que de la vida.

jueves, 8 de octubre de 2009

Más Ibiza.

El primer día Metis y yo nos fuimos a comprar la carne para la torrada de esa noche en su terraza y después fuimos a buscar a Merche Pallarés a Ibiza. Como hacía mucho calor para subir a Dalt Vila, decidimos visitar primero Santa Eulalia, donde Merche nos explicó cosas muy interesantes sobre las iglesias fortaleza y la división que hicieron de la isla tras la conquista de Jaume I el conquistador. (Merche, corrígeme si mi memoria me falla, aunque sé que no hace falta decirlo porque lo harás de todas formas, ¡ja, ja!)

Luego Metis se tuvo que ir a trabajar tras un pequeño almuerzo y Merche y yo nos fuimos a tomarnos un helado y a dar una vuelta por el paseo marítimo con un calor que derretía hasta las piedras. Decidimos volver a Ibiza en barco, para así ver otro paisaje y refrescarnos con la brisa marina. Pero casi morimos en el intento en aquella playa esperando el barquito de marras. ¡Ufff, qué calor! Eso sí, valió la pena porque desde la costa vimos la inmensidad de pinos que hay en Ibiza (más que palmeras en Elche, que ya es decir) y me sorprendí de los distintos tonos de azul que puede tener el Mediterráneo y yo sin saberlo. Recuerdo además las gaviotas sobrevolando el barquito turístico y nadando en el mar sin asustarse al pasar nosotros cuando nos aproximábamos al puerto de Ibiza mientras la catedral nos observaba desde lo alto. Sé que Merche dijo que apenas hablamos en esa travesía, pero es que, había tanto que contemplar que a mí no me salían las palabras. Hubiera sido como romper el hechizo. Y, hasta que vuelva de Aracena, podéis leer en su blog más aventuras y ver fotos, que hoy no tengo tiempo de subirlas, mañana tengo que levantarme a las 5 am para seguir con el chip del viaje, como diría Xnem. Un abrazo a todos y buen fin de semana de puente.

sábado, 3 de octubre de 2009

Ibiza.

Cuando llegué de Salamanca, apenas tuve tiempo de deshacer la maleta, lavar la ropa y volver a hacerla para irme a Ibiza. Llegué el sábado por la noche y el domingo por la noche ya estaba en Ibiza. Me sorprendió el poco tiempo que se tarda en avión: subes, te pones el cinturón, despega, hay diez minutos en el aire en los que te puedes quitar el cinturón e, inmediatamente, a ponerse el cinturón otra vez, que aterrizamos. Unos cuarenta minutos en total.

Yo tenía claro que no quería ir a discotecas, a las que dejé de ir cuando tenía quince años o por ahí. Quería descubrir otra Ibiza, por ejemplo, la que muestran las fotos de Juan: pinchad aquí o la que me querían contar Merche Pallarés, guía de Ibiza, y mi anfitriona, Metis. Puestas de sol, playa, aguas de colores diferentes a los que estoy acostumbrada a ver por aquí (jamás pensé que el Mediterráneo pudiera ser azul turquesa), con peces nadando a tu alrededor, torres vigía, iglesias fortaleza, recitales de poesía, excursiones en barco, torradas que yo llamaría barbacoas, cenas junto al mar y vino blanco, pero eso ya lo iremos contando poco a poco.